domingo, 13 de junio de 2021

HISTORIA DE ESPAÑA

 PERSONAJES SIGLO XII

Eboncio, también conocido como EbónPonce o Poncio de Serrancolin, fue obispo de Roda-Barbastro (1097-1104). Es venerado como santo por la iglesia católica.

Biografía[editar]

Iglesia de San Ebón, en Sarrancolin, lugar de nacimiento del santo.

Nacido en Sarrancolin (condado de ComengeFrancia), fue benedictino y abad en el monasterio de Santa Fe de Conques antes de aceptar la sede de Roda de Isábena, donde sucedió como obispo a Lope.1​ Durante el asedio a Barbastro el rey Pedro I lo mandó a Roma para pedirle el traslado de la diócesis de Roda a Barbastro. Obtuvo la bula pontificia pertinente en Letrán seis meses antes de la conquista de la ciudad. En 1101, ya conquistada la ciudad, consagró la mezquita como catedral y trasladó allí la sede.









Ramón de Rodade Ribagorzade Barbastro o Ramón del Monte (Durban, AriègeFrancia, 1067 - Huesca, 1126) fue obispo de Roda-Barbastro. Es venerado como santo por la Iglesia católica.

San Ramón de Roda
ReliefRamon.jpg
Información personal
Nombre de nacimientoRaimundus Guillelmus
Nacimiento1067
DurbanGersFrancia
Fallecimiento1126
Huesca
ReligiónIglesia católica Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
OcupaciónPresbítero católicofilósofo y obispo Ver y modificar los datos en Wikidata
Cargos ocupados
  • Obispo de Roda Barbastro (1104-1126)
  • Obispo católico latino (desde 1104) Ver y modificar los datos en Wikidata
Información religiosa
Canonización1135
Festividad21 de junio
Venerado enIglesia católica
PatronazgoBarbastro

Biografía[editar]

Nacido en Durban, en la vertiente norte de los Pirineos, en el seno de una familia noble, se llamaba Raimon Guillem. Se le proporcionaron unos buenos estudios y empezó la carrera militar, pero la abandonó para dedicarse al estudio y la religión.

Fue canónigo regular en Pamiers. Alfonso I de Aragón le concede el obispado de Barbastro-Roda en 1104, con sede en la catedral de Roda, para así resolver la disputa que mantenían los obispos San Odo de Urgel y Esteban de Huesca (ambos argumentaban que la recién conquistada ciudad de Barbastro tendría que formar parte de sus respectivas diócesis, no de la de Roda).

Ya en la sede de Roda, tuvo conflictos con los obispos de Huesca, de Urgel y con el rey Alfonso, principalmente por cuestión de límites. Recibió apoyo de los papas Pascual II y Calixto II. El año 1100, Pascual II, según testimonio del obispo Poncio de Roda, había delimitado la diócesis, declarándola inmune e inviolable. Pero el rey Alfonso I y el obispo de Huesca no la respetaron. En una carta de san Olegario al papa Inocencio II, el prelado barcelonés dice que el rey Alfonso guardaba rencor a Ramón de Roda "porque el obispo no quería participar en las guerras contra los cristianos".

En 1116, el obispo Esteban de Huesca, con el apoyo de nobles de Barbastro y del mismo rey Alfonso I, consiguió que Ramón fuese desterrado de Roda, acusándolo de oponerse a combatir con las armas a los musulmanes y otros herejes. Barbastro pasó a la diócesis de Huesca y, cuando Ramón vuelve en 1119, se instala en Roda (Barbastro no vuelve a la diócesis de Roda hasta 1133 y el 1145 pasa de nuevo a la de Huesca).

Durante su obispado se iniciaron las obras de reconstrucción del edificio de la actual catedral románica de Roda y se consagraron numerosas iglesias de la diócesis, como las de Taüll o Alaón, o los altares de Alquézar y Roda, que introdujeron el arte románico más innovador en aquel momento.

Ramón se marchó hasta su retorno a Roda en 1119. Una ermita en la montaña, cercana a la ciudad, marca el punto donde, al marchar, el santo lloró y bendijo la ciudad. Posteriormente, en 1125, acompañó al rey Alfonso en la campaña por de Andalucía, con la intención de conquistar Granada. La campaña afectó a su salud: al volver a Huesca ya venía enfermo y murió el 21 de junio de 1126.

Veneración[editar]

Su cuerpo se trasladó a Roda y se le sepultó en la catedral el 26 de junio.

Canonizado, su festividad se celebra el 21 de junio. Es patrón de la diócesis y la ciudad de Barbastro.






Sancho de Larrosa (m. 1142), mencionado también como Sancho de Rosas, fue un eclesiástico aragonés,1​ canónigo de Jaca, gobernador de la iglesia de Sasabe2​y desde 1122 obispo de Pamplona.3

Bajo su mandato se terminó la catedral románica y se consagró el 12 de abril de 1127. Ese mismo año fundó el hospital de Roncesvalles y diez años después estaba concluido el claustro de la catedral pamplonesa. En esta época los canónigos regulares se extendieron a otras zonas como Roncesvalles y San Miguel de Aralar. Hizo que el rey García el Restaurador se mostrase generoso con la iglesia de Pamplona a cambio del apoyo del obispo para consolidar su trono.






Juan de Segovia (? - Toledo. 29 de septiembre de 1166) fue un eclesiástico castellano, que ocupó los cargos de obispo de Segovia y arzobispo de Toledo.

Natural de la ciudad de Segovia, fue promovido para ocupar la silla episcopal de su diócesis para suceder a Pedro de Agén, en el año 1149. Desde su inicio en el mandato recibió el favor real; así, el rey Alfonso VII el Emperador y su hijo Sancho III de Castilla le hicieron donación del lugar de Pozuelo de Belmonte, y el primero en 1150 le donó el castillo de Cervera, entre Rivas y Alcalá de Henares. Además, en su tiempo se pobló la villa de Mejorada del Campo, entonces de propiedad episcopal.1

Por muerte de Raimundo de Toledo, fue promovido como arzobispo de Toledo en 1152, desde donde continuó recibiendo mercedes por parte del rey.





Pedro Suárez de Deza (¿ - Santiago de Compostela, 1206), sacerdote y obispo.

Fue obispo de Salamanca (1166-1173) y posteriormente arzobispo de Santiago de Compostela (1173-1206). Durante su mandato en Compostela se terminó el pórtico de la Gloria de la Catedral compostelana. En 1177, organizó la archidiócesis dividiéndola en cinco distritos.

Protegió la enseñanza tanto en Salamanca como en Santiago. Se sabe que promovió en esta última sede los estudios de Derecho.







Vicente fue un eclesiástico castellano, que ejerció como obispo de Segovia entre 1154 y 1156.

Sucedió en el cargo a Juan de Segovia, que fue elegido arzobispo de Toledo. El 28 de enero de 1155 el rey Alfonso VII el Emperador otorgó donación en Ávila a favor del obispo y su cabildo, de la huerta situada bajo el alcázar, y otras propiedades entre Fuentepelayo y Navalmanzano. Además, el rey y el obispo realizaron un trueque: el rey le dio Aguilafuente y Bobadilla a cambio de Illescas, que había pertenecido desde tiempo inconcreto a la diócesis.1

Se le pierde la pista en el año 1156, y no se encuentra otro obispo hasta el año 1158, el obispo don Guillermo.

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