martes, 15 de junio de 2021

`HISTORIA DE ESPAÑA

 ALMOHADES SIGLO XII

El asedio de Madina Mayurqa fue una de las batallas de la Cruzada contra Al-Mayurqa de Jaime I el Conquistador.

Asedio de Madina Mayurqa
Parte de Conquista de Mallorca
Post asedio de Madîna Mayûrca.png
Las tropas aragonesas entran en la ciudad
Fecha31 de diciembre de 1229
LugarMadina Mayurqa (actualmente Palma de Mallorca)
Coordenadas39°34′16″N 2°38′48″ECoordenadas39°34′16″N 2°38′48″E (mapa)
ResultadoVictoria aragonesa
Beligerantes
Aragon arms.svg Corona de AragónFlag of Almohad Dynasty.svg Almohades
Comandantes
Aragon arms.svg Jaime el ConquistadorFlag of Almohad Dynasty.svg Al-Mā'mūn ben al-Manṣūr †

Antecedentes[editar]

Después de anteriores intentos para desembarcar en tierra, Jaime I consiguió el 11 de septiembre de 1229 desplegar sus tropas en la bahía de Santa Ponsa. El mismo día tuvo lugar una batalla decisiva contra los musulmanes, donde salieron triunfantes y después acamparon allí para pasar la noche.1

El llegar las nuevas, al anochecer, de que el gobernador almohade de la isla, Abu El Ola, había reagrupado sus divisiones y se dirigía hacia ellos, Jaime I dio órdenes a sus huestes de estar atentos para evitar un ataque sorpresa del enemigo, que fue derrotado en la Batalla de Portopí.2​ La victoria abrió camino a la Hueste de Guillermo II de Bearne para iniciar el asedio de Madîna Mayûrqa.3

Jaime I decidió tomarse un tiempo para enterrar a los muertos y desembarcar en la bahía. Más tarde, los peones heridos y las fuerzas no militares volvieron a los barcos, que cerraban el paso a la ciudad por mar.4

El asedio[editar]

Los cruzados establecieron el campamento cerca de la puerta de Bab al-kahl, al noreste de la ciudad, e instalaron la maquinaria de asediocatapultas, un fundíbulo y una mangana, que inmediatamente comenzaron a atacar la ciudad,5​ que esperaba la ayuda de Abu-Zakariyyà Yahya I, gobernador almohade de Ifriquiya6​ y se defendía con dos trabuquetes y catorze algarradas.7

Progresivamente se fueron excavando tres trincheras de aproximación, que eran atacadas por los musulmanes, cuyos ataques fueron rechazados, hasta que se llegó al pie de la primera torre de la muralla de la Madîna, que fue excavada y apuntalada, para a continuación quemar los puntales haciendo caer la torre.8​ Poco después, se repitió la operación en tres torres más.9

Se aproxima que fue en esta fase de la batalla en la que Jaime el Conquistador dijo la frase: "Vergonya, cavallers, vergonya" ("Vergüenza, caballeros, vergüenza), en respuesta a la negativa de los vasallos a asaltar la brecha de la muralla de la ciudad asediada.10​ También se ha hecho acopio de que el rey gritó "Santa Maria, Santa Maria!" para alentar a sus tropas.11

El 31 de diciembre se conquista por completo Madina Mayurqa12​ (Palma) al gobernador Abu El Ola, que muere en la batalla.

Consecuencias[editar]

Después del Asedio de Madina Mayurqa y el asesinato del último valí musulmán de MayurqaAbu-Yahya Muhammad ibn Ali ibn Abi-Imran at-TinmalaliAbu Hafs ibn Sayrî huyó a las montañas donde reunió 16.000 supervivientes de la masacre que siguió a la caída de Madina Mayurqa.13​ La insurrección mayurquina se fortificó en los castillos de AlaróPollensaSantueri.14​ así como en la Sierra de Tramuntana, donde los mayûrquins coronaron como nuevo caudillo y señor a Xuiap de Xivert. El rey volvió a Aragón en noviembre de 1230.







La batalla de Portopí (12 de septiembre de 1229), fue un enfrentamiento bélico a campo abierto entre las tropas almohades que ocupaban la isla de Mallorca y el ejército cristiano comandado por el rey Jaime I el conquistador, con el objetivo de anexarla a la Corona de Aragón para ampliar sus dominios. Se llevó a cabo en varios puntos de la actual Sierra de Na Burguesa (antiguamente llamada Sierra de Portopí), aproximadamente a mitad de camino entre la actual localidad turística de Santa Ponsa y la Ciudad de Mallorca (actual Palma de Mallorca). Fue el segundo combate de importancia en la campaña por la conquista de la isla de Mallorca iniciada por este rey aragonés.

Batalla de Portopí
Conquista de Mallorca
Parte de Conquista de Mallorca por Jaime I
Tumba de Los Montcada-Mallorca-rafax.jpg
Creu de Montcada (T. Vila1886), monumento a dos nobles caídos en la batalla.
Fecha12 de septiembre de 1229
LugarSierra de Na Burguesa (Mallorca)
Coordenadas39°33′15″N 2°37′09″ECoordenadas39°33′15″N 2°37′09″E (mapa)
ResultadoVictoria aragonesa
Beligerantes
Siñal d'Aragón.svg Corona de AragónFlag of Almohad Dynasty.svg Imperio almohade
Comandantes
Siñal d'Aragón.svg Jaime IFlag of Almohad Dynasty.svg Abú Yahya

Antecedentes[editar]

Después de anteriores intentos fallidos por tener el control de la isla, el ejército de Jaime I consiguió, el 10 de septiembre, anclar en la bahía de Santa Ponsa y desplegar sus fuerzas para comenzar la invasión. Ese mismo día tuvieron un primer choque importante con los musulmanes, del que salieron ganadores, y tras el cual acamparon en el lugar para pernoctar. Tras tener noticia, al anochecer, de que el gobernador almohade de la isla, Abú Yahya, había reagrupado sus tropas y que se dirigían desde la capital al encuentro con los cristianos, el monarca aragonés dio las pertinentes instrucciones de alerta a sus hombres para evitar un posible ataque enemigo por sorpresa.

La batalla[editar]

Cuentan historiadores como Zurita1​ que la mañana del miércoles 12, Guillermo de Montcada y su sobrino Ramón por un lado, y Nuño Sánchez por otro, discutieron por decidir quién marcharía en vanguardia de las tropas que participarían en la batalla que suponían se iba a dirimir al día siguiente con el enemigo. Y agregan que finalmente, ese mismo día y sin esperar a Sánchez, los Montcada partieron con sus hombres al combate avanzando hacia posiciones rivales, obligando entonces al resto del ejército a secundarles en la acción. Según Desclot2​ fue el propio rey quien mandó iniciar la incursión, ordenando ir en vanguardia de ella a los Montcada. Lo cierto es que ese día, tío y sobrino trabaron pelea con las huestes del rey musulmán de Mallorca en la Sierra de Na Burguesa (llamada entonces Sierra de Portopí), dando así comienzo a la batalla.

Esquema de los primeros movimientos y combates de la conquista de Mallorca.

La primera acometida de los Montcada contra los musulmanes, iniciada desde las laderas de la cordillera, pareció en principio victoriosa, pero después fueron rodeados por fuerzas superiores en número a las suyas, pereciendo los dos nobles, junto a otros, en la consiguiente lucha. La tradición cuenta que fueron hechos prisioneros y que murieron degollados a manos de los musulmanes. Más tarde sería el obispo de BarcelonaBerenguer de Palou, el encargado de comunicar al rey la muerte de ambos caballeros, que eran muy apreciados por el monarca.

Jaime I, que desconocía en ese momento la muerte de aquellos hombres, siguió su mismo camino, avanzando con el resto del ejército con intención de agruparse con ellos y participar juntos en la liza, hasta que tomó contacto con el enemigo en la sierra. En combate general, y al toparse con un fuerte contingente de caballería musulmana que obligó a retroceder a la hueste de Nuño Sánchez (quien se replegó con presteza y sin ganas de resistir), se hace famosa la exclamación del Conquistador: ¡Vergonya, cavallers, vergonya! ("¡Vergüenza caballeros, vergüenza!"), por el temor mostrado por unas tropas catalanas que solían tener en aquella época una excelente reputación de aguerridas fuerzas de choque.

Al final del día y tras sucesivos combates en varios puntos del monte, el rey y su ejército derrotan a los musulmanes (que se retiran a Mallorca), ganando a la postre una posición estratégica en la sierra, desde la que se divisa la capital. Descansan y pernoctan en Bendinat (topónimo que según una tradición local provendría del catalán Bé hem dinat, "bien hemos comido").

Consecuencias[editar]

El jueves día 13 se fortifica el campamento con trincheras, la armada que estaba en La Porrassa avanzó hasta Portopí en donde apresó varias embarcaciones sarracenas, y una parte de la flota ancló frente a la ciudad.

El viernes 14, los hombres de Aragón enterraron a los Montcada entre escenas de dolor. La ceremonia de sepultura se celebró en la sierra de Bendinat, junto a un pino que se conservó hasta 1914, conocido popularmente como El pino de los Montcada.

El resultado de la Batalla de Portopí marcó el posterior devenir de la conquista de la isla. A partir de entonces no hubo grandes enfrentamientos en campo abierto, pues enseguida se formalizó el sitio de la ciudad de Mallorca, donde se acantonó el grueso del ejército musulmán. El último objetivo que abriría la puerta al control total de la isla quedaba, pues, ya limitado.

Monumentos[editar]

Monumento en el lugar donde se enterró a Guillermo y Ramón Montcada formando en el 2008 parte del entramado del Paseo Calviá.

Varios monumentos en Mallorca recuerdan la primera fase de la conquista de la isla. Por iniciativa de un grupo de escritores catalanes y del sur de Francia, en 1887 se erigió la llamada Creu de Montcada ("Cruz de Montcada"), un monumento situado en el lugar en que, según la tradición, murieron los dos nobles de tal linaje: el kilómetro 14 de la antigua carretera de Palma a Andrach, actual Paseo Calviá.3​ La obra, diseñada por Tomàs Vila (1893-1963), se levantó junto al antes mencionado pino, y consta de un zócalo de piedra de Santañí y de una gran cruz de estilo gótico en cuyo centro están representadas las tradicionales Barras de Aragón, símbolo heráldico por excelencia de la Corona. Una de las caras del zócalo lleva el escudo de armas de los Montcada y la otra, las fechas conmemorativas. La ceremonia de inauguración del monumento y homenaje a los nobles aludidos fue organizada y llevada a cabo por el prestigioso literato canónigo Colell, en la que participó también Jacinto Verdaguer.

En 1929, en conmemoración del séptimo centenario de la batalla, se erigió, entre el Puig de sa Ginesta y el Puig d'en Zaragoza, una construcción de estilo neorrománico llamada la Ermita de la piedra sagrada. La cual debe su nombre a que en su interior alberga la piedra que sirvió de altar para la primera misa que celebraron los conquistadores antes de su primera batalla.

También ese año se inauguró, en Santa Ponsa, la Creu del Desembarcament ("Cruz del Desembarco"), obra de Vila al igual que la anterior. Los relieves de su base aluden a ocho fases de la conquista de la isla, entre las que se encuentra la batalla de Portopí.






La batalla del Puig de Santa María fue un enfrentamiento armado que tuvo lugar en el año 1237 cerca de la ciudad de El Puig, entre tropas de la Corona de Aragón y de la Taifa de Valencia durante la campaña para conquistar la ciudad de Valencia por parte de Jaime I de Aragón.

Batalla del Puig
Parte de la Conquista del Reino de Valencia,
dentro de la Reconquista
Parte de Reconquista
Batalla del Puig por Marzal de Sas (1410-20).jpg
Batalla del Puig, de Marzal de Sas
Fecha15 de agosto de 1237
LugarEl PuigValencia, (Flag of Spain.svg España)
Coordenadas39°35′00″N 0°18′00″OCoordenadas39°35′00″N 0°18′00″O (mapa)
ResultadoVictoria decisiva de la Corona de Aragón
ConsecuenciasConquista de Valencia
Beligerantes
Royal arms of Aragon.svg Corona de AragónAllah.svg Taifa de Valencia
Comandantes
Royal arms of Aragon.svg Bernardo Guillermo de Entenza   (M.P.H.)Allah.svg Zayyan ibn Mardanish
Fuerzas en combate
50 caballeros1
1.000 infantes a pie
600 caballeros
11.000 infantes a pie

Antecedentes[editar]

Los almohades habían conseguido fusionar los emiratos de la península ibérica con los norteafricanos en una unidad política un tanto inestable. Los gobernadores almohades de Balansiya Zayd Abu Abd Allah y Abū Zayd podían actuar con plena autonomía, e incluso se titularon reyes, a pesar de que nunca acuñaron moneda ni negaron su sumisión al emperador de Marraquech. Después de la derrota en la batalla de Las Navas de Tolosa, el imperio se desintegró y repartió en reinos de taifas, de las cuales la más importante fue el reino de Granada, los háfsidas de Túnez, los Banu Zian de Argelia, y los benimerines de Marruecos.

El 1224 Jaime I llamó a los nobles de Aragón para iniciar la conquista de Balansiya entrando por Teruel; entonces Abū Zayd le pidió una tregua, la cual aceptó a cambio de la quinta parte de las rentas de Balansiya y Mursiyya. Durante el verano de 1225, Jaime I intentó el apoderarse del castillo de Peñíscola, pero los nobles aragoneses le dieron la espalda y fracasó.

Abū Zayd sufrió una rebelión indígena anti-almohade encabezada por Ibn Hud, que se apoderó de Madina Mursiyya en 1228 y dominó las regiones de OrihuelaDeniaGandíaJátiva y Al-Yazirat Šuqar, asediando Balansiya sin tomarla. Sin embargo, la amenaza del Reino de Castilla hizo que Ibn Hud se retirase hacia Madina Mursiyya.

El pacto entre el rey cristiano y Abū Zayd hizo que muchos musulmanes se pasasen al bando de Zayyan ibn Mardanish, nieto de Abu ul-Hayyach, creyendo que Abū Zayd los había traicionado al abandonar el Islam; éste dejó la ciudad de Valencia para trasladarse al norte, mientras que Zayyan entraba triunfalmente en la ciudad de Balansiya en enero de 1229, aunque sin proclamarse rey. Desde Madina Mursiyya, el rebelde antialmohade Ibn Hud había asediado la ciudad de Valencia, presionando a Zayyan para que la abandonase. Todo este desorden en la ciudad de Valencia fomentó las ansias de Jaime I para intentar de nuevo la conquista del Reino, después de haber tomado Mallorca a los musulmanes en 1229.

La campaña de Valencia[editar]

En 1235 se realizaron ataques a los alrededores de Balansiya, pero finalmente el ejército cristiano se retiró, tanto de Albalat cómo de Cullera. El 25 de junio de 1235, Jaime I el Conquistador asedió el castillo de Foios, ya muy cerca de Balansiya. Los musulmanes de Zayyan ibn Mardanish, al retirarse hacia el sur, habían arrasado la fortificación del puig de Cepolla o de Enesa.

Jaime I se entrevistó en Teruel con Abū Zayd, el emir destronado, estableciendo un nuevo pacto entre ellos,2​ que venía a ser una confirmación del pacto de 1229. Correspondía a Jaime I la cuarta parte del territorio de Valencia que se sometiese a Abū Zayd, y este y sus hijos se declaraban vasallos de Jaime I, y de los hijo que éste tuviese con su segunda mujer Violante de Hungría. En este tiempo, Abū Zayd se había convertido al cristianismo, adoptando el nombre de Vicens. Ya cristiano, se casó con una dama de Zaragoza llamada María Ferrandia.3

En los documentos de 1236 figuran ya los preparativos aragoneses para el ataque de Balansiya. El 13 de octubre, las Cortes generales de Monzón4​ trataron de la conquista. En un documento del día 28, expedido en Lérida, Jaime prometía dotar a la iglesia de Valencia, cuando conquistase la ciudad, empresa tratada, dice, "apud Montesonum in curia generali quam convocavimus pro facienda exercitus contra mauros". El mismo día 28 prometía destinar a templo católico la mezquita mayor de Valencia. El 13 de noviembre dictó un decreto disponiendo que, una vez tomada la ciudad, la iglesia de Valencia pasaríz a ser dependencia de la Seo de Tarragona. Dos días después firmó el reconocimiento de la oferta hecha por el maestro provincial del Temple, para ayudar en la conquista de Valencia, del derecho de acuñación en los lugares pertenecientes a la orden, sin que esto constituyese un precedente contra los privilegios del Templo.

La campaña del Palancia[editar]

Jaime I, después de la toma de Burriana y la campaña fallida de Cullera, se dispuso a emprender el ataque final a la ciudad de Balansiya, reuniendo las Cortes generales en Monzón el 28 de octubre de 1236 donde conseguiría la ayuda necesaria, incluso el papa Gregorio IX calificaba la acción de "cruzada" y otorgaba una bula el 2 de febrero de 1237. Después de una estancia en Montpellier, entre finales de 1236 y principios del 1237, el ejército, concentrado en Teruel empezó a bajar siguiendo el curso del río Palancia, tomando Vall de UxóNules, y asediando Almenara.5​ A continuación se tomaron BéteraPaterna, y Moncada, y finalmente el 25 de junio de 1237 el Puig de Cepolla también denominado Enesa, y después El Puig de Santa María, situado cerca de la capital valenciana.

Jaime I dispuso que la fortificación del Puig fuese reconstruida, se hizo un muro de tapial y un camino empedrado hasta el mar. Al cabo de dos meses, las obras quedaron listas y el castillo fue ocupado por una guarnición de cien caballeros y muchos peones, mandados por Bernardo Guillermo de Entenza, pariente del rey.

El historiador musulmán Ibn Jaldún relata que, del 16 de septiembre de 1235 al 4 de septiembre de 1236, los cristianos, que habían atacado a los sarracenos, tenían siete campamentos, dos de los cuales eran contra Balansiya, Al-Yazirat Šuqar y Játiva. Mientras el rey de Castilla tomaba Córdoba, Jaime se apoderaba de la mayor parte de los castillos de Balansiya y de Al-Yazirat Šuqar. Añade que el rey aragonés construyó el castillo de Enesa para asediar Valencia, dejó su ejército y se volvió a su tierra.

La batalla[editar]

Zayyan ibn Mardanish reunió la gente de Játiva y el Júcar y avanzó hacia Enesa, reuniendo, según la Crónica, a 600 caballeros y 11.000 peones,6​ y atacando el 15 de agosto de 1237, según Al-Maqqarí, poco después de que el rey hubiese dejado el Puig en dirección a Huesca.

Ibn al-Abbar, que había sido secretario de Abū Zayd, presente como secretario de Zayyan, relata que la batalla aconteció al mediodía. El ejército musulmán fue derrotado, y la mayor parte de sus soldados sucumbieron. Entre los muertos musulmanes se encontraba el sabio predicador Aburrebii ibn Salim Elcolaí. Jaime I, al conocer la victoria, acudió al Puig, donde permaneció algunos días, y después se volvió a Aragón.

La fuerte derrota sufrida por los musulmanes tuvo una gran influencia sobre los curso de las operaciones. A partir de esta batalla, los destacamentos de los cristianos se multiplicaron por la comarca, y muchos musulmanes tuvieron de huir.

Consecuencias[editar]

Mientras Jaime I el Conquistador estaba en Aragón, murió Bernardo Guillermo de Entenza, lo cual introdujo el desánimo entre los nobles aragoneses. En un consejo de magnates, Blasco I de Alagón, en nombre de otros muchos barones, sostuvo que era mejor evacuar el Puig y abandonar de momento la empresa que podía ser reanudada más adelante.

Jaime I rehusó seguir el consejo de los nobles, y resolvió continuar la campaña. Desde Aragón, el monarca volvió al Puig de Santa María. Allí se encontró el 24 de enero de 1238. Trajo con él al hijo de Bernat Guillem de Entenza, denominado Guillem, que tenía unos 10 o 11 años, armándolo caballero ante los representantes de las órdenes militares, y haciéndole donación de todas las tierras de su padre. Provisionalmente designó como capitán del castillo a Berenguer de Entenza.

Aun así, no cesó la oposición a la continuación de la campaña. Al contrario, una gran parte de la guarnición del Puig, al saber que el rey se volvía, convino secretamente en abandonar aquella posición una vez que Jaime se hubiese marchado. Uno de los frailes dominicos que había en la fortaleza denunció el complot al monarca. Esta, al día siguiente, reunió los nobles en la capilla del castillo y les habló enérgicamente, Los barones reaccionaron, y prometieran proseguir la lucha hasta la victoria.

Poco después el Conquistador partía hacia Ulldecona para recibir a su mujer Violante; pero no quiso cruzar el río y arreció su decisión irrevocable de realizar la conquista de Valencia, a pesar de los consejos de su tío Ferrán y de las súplicas de la reina. Esta y los servidores de la casa real se establecieron en Burriana.

De retorno al Puig, Jaime recibió un mensajero que en nombre de Zayyan le ofreció, a cambio de abandonar el ataque a la capital, la cesión de todos los castillos desde el río Guadalaviar hasta Tortosa y Teruel, la construcción de un hermoso palacio para el rey en la Zaidía y el pago de un tributo anual de diez mil besantes. La respuesta del rey fue que, en el estado a qué habían llegado las cosas, no le convenía el trato. Él podía apoderarse de la ciudad de Valencia, y entonces caerían en su poder todos sus castillos y tierras. Así tendría la gallina y luego los pollitos.

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