SIGLO XIV EN ESPAÑA - PERSONAJES
Juan Lucronio (¿? - ¿? 1362) religioso y eclesiástico castellano contemporáneo del rey Pedro I y del metropolitano Vasco Fernández de Toledo, sucesivamente obispo de Jaén, de Sigüenza y de Burgos.
Juan Martínez de la Sierra1 (m. 16 de febrero de 1374)2 fue un religioso castellano que estuvo al servicio del cardenal Gil de Albornoz, fue catedrático de la Universidad de Salamanca, después obispo de Orense (1367-1370), y terminó su vida a cargo de la Diócesis de Segovia, siendo su obispo entre 1370 y 1374.
Al servicio de Gil de Albornoz[editar]
Los cronistas no recogen su fecha y lugar de nacimiento, ni tampoco sus orígenes familiares. Se doctoró en decretos en alguna universidad, apareciendo por primera vez en el año 1351 con este grado, ejerciendo el cargo de catedrático de la Universidad de Salamanca.23
En fecha desconocida entró al servicio del poderoso cardenal Gil de Albornoz, formando parte del casi medio centenar de personas que componían su séquito personal.4 Siendo ya su auditor el 21 de julio de 1353, solicitó para él la canonjía de Toledo.5 Hasta el año 1354 gozó de la dignidad eclesiástica de decano de la colegiata de Santa María de Talavera de la Reina, año en que quedó vacante por haberle sido concedida la chantría de la catedral de Salamanca.6
Un nuevo intento del cardenal por favorecer a su auditor se realizó en 1355, cuando elevó súplica a Inocencio IV, para que recibiese los prestimonios que primero vacasen en la Iglesia de Salamanca, que el pontífice acepta, a pesar de gozar ya una canonjía y prebenda, junto con la chantría en Salamanca, unos beneficios en la iglesia de Santa María Magdalena de Torrelaguna y otra canonjía y prebenda con beneficios en la catedral de Burgos,7 que perteneció a Juan Ruiz de Cisneros, identificado por algunos autores como Juan Ruiz, arcipreste de Hita, autor del Libro de buen amor.89 Entonces mantenía su cargo de auditor del cardenal, de quien también era capellán. Un año después, en 1356, sucedió a Martín Sánchez en el deanato de Salamanca,3 y se mantuvo en el cargo hasta el 29 de noviembre de 1371, que fue nombrado como su sucesor Raimundo Godino.2
Obispo de Orense[editar]
La siguiente noticia acerca de su carrera eclesiástica es su nombramiento como obispo de Orense, aunque el actual episcopologio oficial de su diócesis no lo reconoce.10 Pese a ello, el pontífice Urbano V lo designó para dicha silla episcopal mediante su bula de 15 de enero de 1367, en la que le refiere como «decanum ecclesie Salamantine, decretorum doctorem, in sacerdocio constitutum, vite ac monum honestate decorum»,11 Es reconocido como tal obispo por varios autores,23 que incluso encuadran su gobierno en la diócesis entre el 15 de enero de 1367, coincidiendo con la bula de Urbano V, y el 3 de octubre de 1370.12 En la lista de obispos de la diócesis, al menos tres historiadores citan a un Martín de la Sierra, que podría identificarse como la misma persona, considerando la similitud entre sus nombres y la coincidencia temporal. El cronista Gil González Dávila en su obra lo define como canciller mayor del príncipe don Juan (futuro Juan I de Castilla), sitúa su gobierno tras el de Juan García Manrique y sostiene que su memoria en la diócesis alcanza hasta 1379.13 También es recogido por Juan Muñoz de la Cueva, que reitera el cargo de canciller mayor, lo sitúa en la diócesis en 1377 y sostiene que el rey Juan I le concedió muchos privilegios,14 y por Gregorio de Argaiz, que lo cita el año 1378, pero Enrique Flórez desmiente a los tres y hace imposible su gobierno, por lo que lo elimina del episcopologio.15
Sobre su mandato en Orense y la identificación del personaje Martín de Sierra con el propio Juan Martínez de la Sierra, argumenta Ana Arranz Martín en su trabajo, lo da por válido y escribe a favor de su gobierno: «Sobre su paso por Orense ha existido bastante desconcierto, quizá por la brevedad de su gobierno en la diócesis –el 3 de octubre de 1370 fue trasladado a Segovia– lo que ha llevado a confundirle, en ocasiones, con su sucesor don Juan García Manrique. Pero se trata de don Juan de la Sierra, un eclesiástico especialmente culto, hombre de confianza del Papa y asiduo, por tanto, en su corte, lo que explica la cantidad de comisiones de las que formó parte, tanto por mandato de Urbano V como de Gregorio XI».16
Obispo de Segovia[editar]
Su último cargo eclesiástico fue el gobierno de la Diócesis de Segovia, para lo que fue designado el 3 de octubre de 1370.12 Gil González Dávila lo refiere como «varón eminente en letras, que mereció por ellas el renombre de Dotor de Dotores, que es lo mismo que Maestro de los Maestros».17 Como obispo de Segovia, se sabe que celebró sínodo diocesano, pero se desconoce la fecha en la que tuvo lugar.18
Falleció gobernando la diócesis el 16 de febrero de 1374, sin que se tenga constancia del lugar de su enterramiento.
Martinho de Zamora (nacido en Zamora, España, y muerto en Lisboa el 6 de diciembre de 1383) también llamado Martinus Lusitanus y Martin de Portugal fue un pseudocardenal del siglo XIV creado por el antipapa de Aviñón Clemente VII.
Prior de Vimara en la diócesis de Braga. Elegido obispo de Silves el 7 de febrero de 1373. Posteriormente fue transferido a Lisboa.
Fue embajador del rey de Portugal en Francia (hacia 1380).
Fue asesinado el 6 de diciembre de 1383 en una revuelta que se produjo en la catedral tras el asesinato del conde Juan Fernández de Andeiro, favorito de Leonor Téllez de Meneses. Fue defenestrado y su cuerpo se estrelló contra el patio de la Catedral. Su condición de castellano-leonés, de ser partidario del antipapa Clemente VII y el hecho de no haber tañido las campanas para celebrar la muerte del conde habían desatado la ira previamente. Su cadáver desnudo fue arrastrado por la ciudad y su cuerpo abandonado a los perros en la plaza de Rossio. Estos hechos ocurrieron diecisiete días antes de su promoción, pues las noticias de su muerte no llegaron a Aviñón en el momento del consistorio (23 de diciembre de 1383).
Reginaldo o Renaud de Maubernard (? - Roma, 1361) fue un eclesiástico francés.
Tesorero del papa Inocencio VI, en 1353 fue nombrado obispo de Palencia,123 y en 1356 de Lisboa,4 aunque nunca residió en ninguna de ambas diócesis, rigiéndolas mediante vicarios. En 1358 recibió el obispado de Autun, que mantuvo hasta su muerte, ocurrida en 1361.
Gonzalo de Mena y Roelas (Toledo, ? - Sevilla, 21 de abril de 1401) fue un noble y clérigo español, obispo de Calahorra (1373-1382) y de Burgos (1382-1394), consejero real y tutor de Enrique III de Castilla, y arzobispo de Sevilla (1394-1401).
Biografía[editar]
Con respecto al Cisma de Occidente, aconsejó a su pupilo el Rey Doliente retornar a la obediencia del Papa de Aviñón, Benedicto XIII, el Papa Luna, decisión que no se produciría hasta después de la muerte del prelado, en 1403.
Fundó en Sevilla el Hospital de la Gracia o de los Reyes, cuya finalidad era atender a las personas de raza negra, como Hermano Mayor y protector de la Hermandad de Los Negritos (Sevilla) de esta ciudad. También fundó la Cartuja de Sevilla en 1400, donde reposaron sus restos hasta el año 1594, en que fueron trasladados a la Capilla de Santiago de la catedral sevillana. Su lápida reza:
AQUI YACE D. GONZALO DE MENA,
NATURAL E NACIDO EN TOLEDO, QUE DIOS
PERDONE, OBISPO QUE FUE DE CALAFORRA,
É DESPUÉS DE BURGOS, É DESPUÉS
ARZOBISPO DE SEVILLA: EL QUAL FINO EN
JUEVES VEINTE Y UN DIA DE ABRIL,
EL AÑO DE NACIMIENTO DE NUESTRO
SALVADOR IESU CHRISTO DE
M. CCCCI AÑOS.
POR ÉL DIGAMOS PATER NOSTER.
El Arzobispo Gonzalo de Mena ofrece la Cartuja de Sevilla a La Virgen con el Niño y San Juan. Grabado del siglo XVII.
Alonso Sánchez de Moscoso (m. Noya, 1367), conocido también como Alfonso Sánchez de Moscoso, fue un noble y eclesiástico castellano e hijo de Sancho López de Moscoso.12
Fue obispo de Mondoñedo (1347-1366),1 arzobispo de Santiago de Compostela (1366-1367),3 y capellán mayor del rey Pedro I de Castilla.
Orígenes familiares[editar]
Fue hijo de Sancho López de Moscoso y de una dama llamada María Fernández, según Jaime de Salazar y Acha,1 y aunque Eduardo Pardo de Guevara y Valdés no mencionó el nombre de su madre, sí coincidió con Salazar y Acha en cuanto al nombre de su padre.2 Y según Pardo de Guevara y Valdés habría sido nieto de Lope Pérez de Moscoso y de Mayor Fernández aunque, como dicho autor indicó, no hay ninguna prueba documental que lo corrobore.2
Además, fue hermano de Rodrigo de Moscoso, que también llegó a ser arzobispo de Santiago de Compostela,415 del caballero Lope Pérez de Moscoso, que falleció hacia 1375, y de Sancho Sánchez de Moscoso,6 que fue comendador mayor de Castilla en la Orden de Santiago y murió asesinado por orden de Pedro I de Castilla en 13677 tras haber sido capturado en la batalla de Nájera, donde luchó a favor de Enrique de Trastámara,8 aunque Pardo de Guevara y Valdés señaló simplemente que murió en 1367 en dicha batalla.9
Biografía[editar]
Obispo de Mondoñedo (1347-1366)[editar]
Se desconoce su fecha de nacimiento. Pardo de Guevara y Valdés señaló que los Moscoso,10 que llegarían a ostentar el título de condes de Altamira,11 eran una familia de «cierta relevancia, aunque relativamente moderna, y forjada al amparo» de los arzobispos de Santiago de Compostela,10 aunque López Ferreiro afirmó que los Moscoso eran uno de los linajes «más ilustres» de Galicia.5
Alonso Sánchez de Moscoso fue obispo de Mondoñedo desde el 23 de marzo de 1347, durante el reinado de Alfonso XI de Castilla,1 y hay constancia de que fue doctor en Decretos512 y de que gobernó la diócesis mindoniense «con gran celo y solicitud» durante diecinueve años, hasta 1366.5 Y en este año, tras el asesinato del arzobispo Suero Gómez de Toledo, Alonso Sánchez fue elegido para reemplazarle al frente de la archidiócesis compostelana.1210 Y para sustituir a este último en la diócesis de Mondoñedo el papa Urbano V nombró nuevo obispo a Francisco el 27 de enero de 1367. Y este último quedó obligado a entregar a la Cámara Apostólica 1.500 florines en concepto de los «servicios comunes»,13 que consistían en que cada uno de los arzobispos, obispos o abades, en el momento de su elección, debía entregar a la mencionada Cámara un tercio de las rentas beneficiales anuales que percibiese en caso de que fueran superiores a la suma de cien florines.14
Ana Arranz Guzmán afirmó que el periodo de dos meses que transcurrió desde que Alonso Sánchez de Moscoso fue nombrado arzobispo de Santiago de Compostela hasta que Francisco fue designado para reemplazarle en el obispado de Mondoñedo, «hacen sospechar» que en ese caso concreto el papa Urbano V no se mostró en desacuerdo con la elección realizada por el cabildo catedralicio mindoniense, ya que lo anterior está vinculado al hecho de que Francisco fue obispo de Mondoñedo desde 1367 hasta su muerte, ocurrida en 1393.13
Arzobispo de Santiago de Compostela (1366-1367)[editar]
Alonso Sánchez de Moscoso, que era una persona «muy conocida» en la ciudad de Santiago de Compostela y posiblemente partidario y afecto al magnate gallego Fernán Ruiz de Castro,15 que fue conde de Trastámara, Lemos y Sarria y pertiguero mayor de Santiago,16 fue promovido a la dignidad de arzobispo de Santiago de Compostela el 13 de noviembre de 1366.12 Y el 27 de enero de 1367 el nuevo arzobispo se comprometió a abonar a la Cámara Apostólica la suma de 4.000 florines por su nombramiento como arzobispo y los 1.320 florines que debía a la mencionada Cámara su predecesor, Suero Gómez de Toledo.12
Desde mediados de marzo de 1366 hasta su muerte en 1367 fue el capellán mayor del rey Pedro I de Castilla,1 y López Ferreiro señaló que «la primera noticia» sobre Alonso Sánchez de Moscoso como arzobispo de Santiago aparece en una acta capitular del cabildo catedralicio compostelano fechada el 24 de abril de 1367, que fue presidida por el arzobispo y en la que ya figura como «electo y confirmado».5 Y en esta reunión, a la que también asistió el nuevo deán de la catedral, Juan Núñez, el cabildo catedralicio y el arzobispo acordaron, «a fin de regularizar la administración de la hacienda de la Iglesia»:5
Que fuesen descontados de todos los frutos de sus prebendas, sin excepción, todos los prebendados que á los plazos debidos no pagasen al Cabildo ó á otros tenencieros lo que debían satisfacer por sus respectivas tenencias.
Alonso Sánchez de Moscoso empezó a gobernar la archidiócesis compostelana en un momento extremadamente grave para Galicia, y aunque cuando fue designado arzobispo había una cierta calma en ese territorio, era solamente, como indicó López Ferreiro, una «tranquilidad forzada» y similar a las que suelen acompañar a «las grandes tormentas».17 Y cuando Enrique de Trastámara, que era hermanastro de Pedro I de Castilla y se hallaba en guerra con este último, fue informado «de lo que pasaba en Galicia», planeó acudir en persona desde Sevilla y acompañado con «un buen golpe de gente» para derrotar al conde Fernán Ruiz de Castro y poner a toda Galicia bajo su autoridad,18 ya que el rey Pedro I de Castilla había abandonado el reino poco después de haber ordenado el asesinato del arzobispo Suero Gómez de Toledo y se encontraba en la ciudad francesa de Bayona.19 Y el conde Fernán Ruiz de Castro, a quien Pedro I había otorgado amplios poderes antes de embarcar en La Coruña hacia Francia,19 se hizo fuerte en la ciudad de Lugo por estar convencido de que el «ímpetu y brío» del ejército de Enrique de Trastámara se estrellaría contra la muralla de la ciudad, como ocurrió en realidad.20
Mientras su ejército asediaba la ciudad de Lugo, Enrique de Trastámara viajó a Santiago de Compostela y el 17 de septiembre de 1366 cedió al «cabildo, clérigos, capellanes y beneficiados de Santiago» 10.000 maravedís anuales colocados sobre las diezmas de los puertos de Noya y Padrón y sobre los alfolíes de dichos lugares, si las diezmas no bastasen, a fin de que celebraran solemne y mensualmente dos misas cantadas, de las que una sería a principios de mes y la otra a mediados del mismo.21 Y la primera de esas misas sería celebrada por la salud de Enrique de Trastámara, por la de su esposa, Juana Manuel de Villena, y por la de sus hijos, y la segunda por el alma de Alfonso XI de Castilla, padre de Enrique de Trastámara, y por los antepasados de este último y de su esposa Juana Manuel.21a Y a finales de octubre de 1366, y tras dos meses infructuosos de asedio sobre la ciudad de Lugo, Enrique de Trastámara y el conde Fernán Ruiz de Castro alcanzaron un acuerdo que consistió en lo siguiente:20
El principal capítulo del convenio era que si D. Fernando no recibía socorro del Rey D. Pedro antes de la próxima Pascua del año 1367, ó sea antes del 18 de Abril, entonces dejaría el Reino y entregaría á D. Enrique todas las fortalezas de que se hallaba apoderado. Mas D. Fernando no podía menos de tener noticia de que el Rey D. Pedro ya se había concertado con el Príncipe de Gales para volver á España con grandes refuerzos, y confiaba, por tanto, que antes del 18 de Abril de 1367 había de cambiar por completo la faz de los sucesos. Esto mismo lo sabía Don Enrique.
A principios de noviembre de 1366 Enrique de Trastámara abandonó Galicia apresuradamente y se dirigió a Burgos para impedir el regreso a Castilla de su hermanastro Pedro I, aunque antes de abandonar el territorio gallego «dejó» en la ciudad de Santiago de Compostela a Gómez Pérez de Porres, que era el prior de la Orden de San Juan y partidario suyo, para que socorriese a sus aliados en Galicia.22 Pero al alejarse Enrique de Galicia, sus partidarios «casi quedaron abandonados» a su suerte y «propias fuerzas», y el conde Fernán Ruiz de Castro recuperó para la causa de Pedro I casi todo el territorio gallego y numerosos lugares del reino de León.23
Muerte del arzobispo (1367)[editar]
Alonso Sánchez de Moscoso murió súbitamente24 en el Tapal de Noya, que era el palacio que los arzobispos compostelanos poseían en esa localidad,25 en 1367,124 por lo que su mandato como arzobispo duró algo menos de un año.1026 Y en lo tocante a la Guerra Civil Castellana, López Ferreiro señaló que el arzobispo «habría percibido quizás el lejano rugir de la furiosa tempestad, pero no le tocó el experimentar sus efectos».25 Y tras la repentina muerte del prelado, su hermano Rodrigo de Moscoso fue nombrado en 1367 arzobispo de Santiago de Compostela para reemplazarle13271311 debido a sus grandes cualidades «personales» y a su estrecho parentesco con su predecesor, como señaló López Ferreiro, aunque este último erró al afirmar que Rodrigo debió comenzar a ejercer su cargo a mediados de 1368.28 Y la historiadora Ana Arranz Guzmán resumió del siguiente modo el breve pontificado de Alonso Sánchez de Moscoso en la archidiócesis compostelana:12
Su paso por Compostela fue breve y sin huella. Breve por morir al año siguiente, y sin huella porque ni siquiera estuvo presente en los rápidos e intensos acontecimientos que vivió la ciudad dos meses antes, cuando Enrique de Trastámara llegó a ella e intentó atraerse la voluntad de su clero con diferentes donaciones.
Sepultura[editar]
Su cadáver fue trasladado a la ciudad de Santiago y recibió sepultura en la capilla de Sancti Spiritus o del Espíritu Santo de la catedral de Santiago de Compostela, que había sido fundada por Gonzalo Pérez de Moscoso, que era pariente cercano del difunto arzobispo y arcediano de Reina.2829 Y el sepulcro del arzobispo, que se conserva en la actualidad en la mencionada capilla, fue descrito del siguiente modo por Manuel Chamoso Lamas:30b
La estatua sepulcral, notablemente concebida, luce el empaque y la gala jerárquica del personaje en su cuidado y bien representado atuendo arzobispal. Es obra que se desprende fácilmente de la característica inexpresividad medieval y busca una exacta valoración de rasgos singulares. El rostro, flaco y alargado, está ya individualizado y lleno de carácter pues el escultor trata con vigor varonil al personaje. Los paños, en cambio, admiten una mayor concesión al tradicionalismo medieval.
El sepulcro debió ser labrado aproximadamente entre 1383 y 1400, según Marta Cendón Fernández,31 y consiste en un lucillo sepulcral cobijado por un arcosolio32 sobre el que está colocada la estatua yacente que representa al difunto con vestiduras pontificales y con mitra,33 alba y capa pluvial.29 Además, la estatua yacente destaca por su aspecto «de bloque», que no guarda relación con su posición y que es debida a la dureza del material en el que fue esculpida,33 y el prelado, cuya cabeza descansa sobre una almohada decorada con su escudo de armas,34 aparece sosteniendo su báculo con una mano y con la otra encima de su pecho,35 donde hay un libro,29 a modo de gesto «de respeto».35 Y el difunto viste, entre otras prendas, palio, por su condición de arzobispo, estola, amito, manípulo y unos guantes con una «orla decorada».
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