domingo, 18 de julio de 2021

HISTORIA DE ESPAÑA

 SIGLO XIV EN ESPAÑA - PERSONAJES

Hasdai Crescas o Cresques (en hebreo: חסדאי קרשקש) (nacido en Barcelona en 1340 - fallecido en Zaragoza en 1412) fue un filósofo, jurista y escritor judío español, rabino en Barcelona y Zaragoza y cuya obra más importante, La Luz del Señor, critica el pensamiento de Maimónides y de Gersónides y adopta el punto de vista racionalista sobre la fe judía.

Biografía[editar]

Hasdai ben Abraham ben Hasdai ben Judá ben Hasdai Crescas nació en Barcelona en el seno de una estirpe de eruditos. Estudió bajo la tutela de Nissim Gerondi, conocido también bajo el acrónimo RaN, al lado de Isaac ben Chechet (el Ribash), y formará a grandes sabios, entre los cuales estuvieron Joseph Albo, el rabino Mattathias de Saragossa y el rabino Zerahia ha-Lévi Saladin. Será también ávidamente leído por Baruch Spinoza, quien se fundará en él para rebatir la unión de filosofía y religión que proponía Maimónides.

Or Adonai (Hebreo: אור אֲדֹנָי), La luz del Señor, es la primera obra del rabino Hasdai Crescas.

Como su maestro, Hasdai Crescas fue en efecto un gran talmudista y filósofo. Tuvo igualmente una opinión experta en materia de Ley judía, por más que no ocupara nunca un puesto oficial de rabino.

Gozó de una cierta riqueza material y de la estima de los poderosos, de forma que en 1393 fue nombrado ejecutor testamentario exclusivo de su tío, Vitalis Azday, por Juan I de Aragón. Sin embargo, habría conocido, como todos los judíos, una buena parte de sufrimientos y miserias: en 1378 fue aprisionado sobre la base de una falsa acusación, y calumniado numerosas veces por el simple hecho de ser judío. Y en 1391 su hijo único murió martirizado por su fe, en el curso de los pogroms antisemitas de su época.

Sin embargo, estas pruebas no nublaron sus facultades ni su fe, ya que redactó sus más grandes obras después de este periodo. Otro episodio que marcó su vida fue su reencuentro con el falso mesías Cisneros, del que fue brevemente partidario. En 1401 marchó a visitar a Joseph Orabuena por petición de Carlos III de Navarra, en cuyos anales consta que se pagaron los viajes por varias villas del Reino de Navarra del "Rabino de Zaragoza".

Obras[editar]

Sus trabajos haláquicos no han llegado a nosotros, y tal vez no hayan existido nunca en forma organizada, a pesar del comentario sobre el Mishné Torá. Se han conservado, sin embargo, trabajos fundamentales:

  • Or Adonai, la "Luz de lo Eterno", es una de las tentativas más logradas para cuestionar la dogmática del Judaísmo a través, en especial, de reflexiones sobre la naturaleza de la fe y las creencias cardinales de la Biblia y del Talmud. Decidir sobre doctrinas judías llevó a Crescas a entrecruzar los mundos del aristotelismo medieval, de sus comentaristas judíos y árabes, de las sentencias rabínicas, del Talmud y del Midrash y, en fin, de los herejes judíos. Obra originalmente concebida para criticar a Maimónides (y a aquellos entre los pensadores judíos que aceptaron su visión del mundo al tiempo que rechazaban aquellos de sus elementos contrarios a la tradición), este trabajo se convirtió en el precursor de la revolución científica del siglo XVI. Un estudio importante de este trabajo fue realizado por Harry Austryn Wolfson (“Crescas’ Critique of Aristotle” Cambridge, Harvard University Press, 1929). Por otra parte, recientemente se ha publicado la primera traducción francesa (traducida, anotada y crítica) por E. Smilevitch: La Lumière de l’Éternel Hasdaï Crescas, Hermann, Ruben Editions, 2010.
  • Refutación de los principios cristianos, redactada en castellano en 1398 a petición de grandes de España, no se conoce más que la traducción de Joseph ibn Shem Tov. Aunque la obra haya sido redactada con fines indiscutiblemente polémicos, se convierte rápidamente en apologética, pues el fin de Crescas era en verdad exponer las razones por las cuales los judíos eran tan fieles a su fe ancestral.
  • El sermón pascual, donde habla de filosofía religiosa, pero también de Halajá.
  • Carta a la congregación de Avignon, publicada como apéndice a la edición de Wiener de Shevet Yehuda, en la cual cuenta los eventos acontecidos en el curso de los pogromos de 1391.








Bernat Oliver (Valencia, finales del siglo XIII - TortosaBajo Ebro1348) fue un teólogo y religioso agustino natural de la ciudad de Valencia que encabezó varios obispados de la Corona de Aragón. El rey Pedro el Ceremonioso afirma en su Historia que era uno de los mejores maestros en teología que tuvo el mundo en su tiempo.

Biografía[editar]

Se doctoró en teología por la Universidad de París, y explicó las Sentencias de Pedro Lombardo en Valencia. Hacia 1320 fue nombrado prior del convento agustino de esta ciudad, y en 1329 fue provincial de la orden. Durante los años 1333 y 1335 intervino en juntas de teólogos constituidas en Aviñón por los papas Juan XXII y Benedicto XII.

Fue elegido obispo de Huesca en 1336 jurando la observancia de los estatutos del obispado el 9 de junio de 1340 . El 12 de enero de 1337, siendo aún obispo electo Bernat Oliver, y ejerciendo la jurisdicción episcopal dos vicarios generales, canónigos de la catedral de Huesca, se aprobó el estatuto Divisione Præbendarum por parte de todo el capítulo, en que se dividían las rentas de la iglesia en veinte porciones, asignando a cada uno de los veinte canónigos de la iglesia la que le correspondía y el lugar donde debía percibirla, reservando al preboste las décimas de Huesca, AlmudévarTardientaLanaja y otros, para distribuciones y otros gastos comunes. Este estatuto rigió durante cuatro siglos y medio, cuando se abolió por los decretos de Nueva Planta que establece su abolición y la reunión de todas las rentas en una caja común.

En septiembre de 1340 visitó la iglesia de Jaca y de mutuo acuerdo con el capítulo estableció algunas cosas respecto a su gobierno, según constaba en el Libro de la Cadena del archivo de Jaca. Celebró sínodo en la iglesia de Huesca, en fecha incierta, estableciéndose unas constituciones mencionadas en el Libro de la Cadena. En abril de 1342 hubo un concilio provincial en Zaragoza, al cual asistieron en persona Pedro (arzobispo de Zaragoza), Bernat (obispo de Huesca), Sancho (obispo de Segorbe y Albarracín) y Beltrán (obispo de Tarazona), y mediante procuradores Arnaldo (obispo de Pamplona) y Juan (obispo de Calahorra). En este concilio pidió el obispo Bernat, conjuntamente con los capítulos de Huesca y Jaca, que se restituyera en su iglesia la archidiaconal del Valle de Onsella que se retenía injustamente en la iglesia de Pamplona, obteniendo de esta el canónigo Arnaldo Guillelmo de Gavascona sus rentas y prebendas.

El rey Pedro IV de Aragón lo envió de embajador en 1341 a los reyes Jaime III de Mallorca y Felipe VI de Francia, para restablecer la paz entre los dos monarcas, que combatían entre ellos por el señorío de Montpellier y los vizcondados de Omeladès y Carladès. Explica Zurita que estando el rey Pedro con su armada en Barcelona en 1343 de regreso de conquistar el reino de Mallorca, para ir a los condados de Rosellón y de la Cerdaña con el mismo objetivo, llegó a la ciudad el enviado del papa Clemente VI, el cardenal Roders, en calidad de legado, para mediar una paz entre los reyes Pedro de Aragón y Jaime de Mallorca, y en compañía de este legado don Bernat Oliver. Estos dos enviados del papa trabajaron para posar paz entre los dos reyes, primos y cuñados, durante mucho tiempo obteniendo exiguos resultados, poco más que unas pocas treguas. El rey Pedro tenía la clara intención, que consiguió, de unir el reino de Mallorca a su dominio personal.

A principios del 1345, Bernat fue trasladado de la sede de Huesca (que ocupó durante ocho años) a la de Barcelona, y al cabo de poco a la de Tortosa. Finalmente fue promovido a cardenal con el título de San Marcos, término referido por Jerónimo Román de la Higuera en la Crónica de la Orden de S. Agustín, en la centuria décima.

De su obra más divulgada (bien que no la más original por el contenido) Excitatorium mentis ad Deum, hay dos traducciones medievales, al castellano y al catalán. La traducción catalana (Excitatori de la piensa a Dios) del siglo XV, anónima, ha sido editada modernamente por Pere Bohigas, y según él «es una de las obras de estilo más perfecto de nuestra antigua literatura».12

Obras[editar]

  • Excitatorium mentis ad Deum
  • Contra cæcitatem iudæorum
  • Expositio canonis missæ
  • Constitutiones synodales
  • Concordantiæ decretorum cum Biblia
  • Tractatus contra Antichristum
  • De inquisitione Antichristi (atribuïda)






El maestro Pedro de Compostela o Compostelano, latinizado como Petrus Compostellanus, fue un escritor español del primer tercio del siglo XIV, autor de De consolatione Rationis / El consuelo de la Razón en dos libros, un prosimetrum latino inspirado La consolación de Filosofía de Boecio.

Biografía[editar]

Poco se sabe sobre él. Aunque antaño Amador de los Ríos, Marcelino Menéndez Pelayo y Blanco Soto creyeron que su autor era del siglo XII, ahora Casimiro Torres (y ya en el siglo XVIII así lo creía Pérez Bayer) ha probado que vivió a principios del siglo XIV y fue profesor de gramática en Santiago de Compostela entre 1318 y 1330.1​ El De Consolatione rationis va dirigido al arzobispo de Santiago don Berenguel II de Landora, un dominico francés consagrado en 1318 y fallecido en 1330, así que la obra puede datarse en ese intervalo. Se conserva solamente en un códice de la Biblioteca del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, y fue obra conocida por José Rodríguez de CastroFrancisco Pérez Bayer y José Amador de los Ríos.

Se trata de un prosimetrum, es decir, mezcla pasajes en prosa y verso, y es tenida por "la producción latina artísticamente más interesante de nuestro siglo XIV".2​ Viene a ser una síntesis del De consolatione Philosophia de Boecio, al que imita ya desde el título, si bien aporta a su modelo la escolástica francesa del XII, en particular Alain de Lille, luce una evidente voluntad de estilo y se ilustra con interesantes referencias a hechos locales contemporáneos.3​ Es una pieza de estructura alegórica de principio a fin; al autor, perplejo ante los problemas de la existencia, se le aparecen el Mundo y la Carne en forma de hermosas doncellas, que tratan de cautivarlo con sus encantos, pero entonces aparece la Razón, dama aún más bella, que las increpa y presenta al Compostelano las artes del trivium también en figura de muchachas y luego las del quadrivium, las cuales han de conducirlo al consuelo de las Virtudes cardinales y las teologales. Se reanuda el debate y acuden las alegorías de los males y de los vicios en ayuda de la Carne. Al término del primer libro es la Razón la que se impone. En el libro II continúa el diálogo entre el autor y la Razón según el modelo de la disputatio escolástica. Se abordan en profundidad temas teológicos (el problema del mal y su origen, la conciliación de la libertad humana y la presciencia divina, el pecado original, la Inmaculada Concepción...) que el Compostelano ilustra con curiosas anécdotas de su entorno local, varias de las cuales pueden considerarse como pequeñas novelas. La obra concluye con una descripción de las penas del Infierno.





Pedro Tomás, en catalán Pere Tomàs, llamado doctor strenuus, proficuus et invincibilis (1280 - 1340), filósofo franciscano español del Escotismo, que no debe ser confundido con su homónimo contemporáneo, el carmelita y santo Petrus Thomae, arzobispo de Creta (1305-1366) y uno de los fundadores de la facultad de Teología de Bolonia.

Biografía[editar]

Según los críticos puede ser de origen gallego o catalán. Se graduó en teología en Cambridge y en una fecha imprecisa hizo estudios en París, acaso en 1305. Enseñó Lógica y Filosofía natural entre 1316 y 1332 en el studium solemne del convento de San Nicolás de Barcelona y luego en Aviñón, donde ocupó un cargo apostólico. Entre otras obras, escribió De enteDe formalitatibusDe esse intelligibiliDe unitate numeri y Tractatus brevis de modis distinctionum, atribuido erróneamente al aragonés Antoni Andreu, donde expone una teoría sobre los modos de identidad y de distinción en línea con el pensamiento de Duns Escoto. Esta obra ha sido editada por Celia López en 2011 en versión trilingüe (latín, catalán e inglés).

Aunque es considerado un escotista, su pensamiento se orientó progresivamente hacia un Realismo extremo, luego conocido como "formalismo".1​ Junto con los franciscanos Gonzalo de Balboa (†1313), Antonio Andrés (llamado doctor dulcifluus, 1280 - 1320), Álvaro Pelayo (1280-1352) y Guillermo Rubio (†1334), Pedro Tomás fue uno de los más importantes escotistas españoles del siglo XIV.

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