jueves, 8 de julio de 2021

HISTORIA DE ESPAÑA

SIGLO XIV EN ESPAÑA

El sitio de Algeciras de 1369 fue una empresa militar desarrollada durante la reconquista por el rey Muhámmed V del Reino de Granada con el objetivo de recuperar la ciudad de Al-Yazirat Al-HadraAlgeciras, del Reino de Castilla. En el asedio, que apenas duró tres días, resultó victorioso el rey musulmán que recuperó de este modo una importante ciudad tras veinticinco años en manos castellanas desde que Alfonso XI la tomara tras un largo asedio a los benimerines del reino de Fez. Transcurridos diez años de la toma de la ciudad, en 1379 el propio rey granadino tomó la decisión de destruir completamente la ciudad para evitar que cayera en manos cristianas ante la imposibilidad de defender la plaza en una época en la que los reinos musulmanes de la península ibérica habían perdido gran parte de poderío militar del que gozaban en siglos anteriores.

Sitio de Algeciras de 1369
Parte de Reconquista
Puente merini2.jpg
Puente de acceso a Al-Yazirat Al-Hadra.
Fecha28 - 30 de julio de 1369
LugarAlgeciras
Coordenadas36°07′39″N 5°27′14″OCoordenadas36°07′39″N 5°27′14″O (mapa)
ResultadoVictoria nazarí
Cambios territorialesAlgeciras pasa a control nazarí.
Beligerantes
Standard of Grenade after Cresques Atlas s XIV.svg Reino de GranadaEstandarte de la Corona de Castilla.png Corona de Castilla
Comandantes
Standard of Grenade after Cresques Atlas s XIV.svg Muhammed VEstandarte de la Corona de Castilla.png Enrique II

Antecedentes históricos[editar]

Principales construcciones y lugares en los alrededores de Al-Yazirat Al-Hadra.

La ciudad de Al-Yazirat Al-Hadra, primera ciudad fundada por los musulmanes de Tárik en la península ibérica sobre las ruinas de Iulia Traducta,1​ había pasado durante los siglos XIII y XIV por manos almorávidesalmohadesbenimerines para ser conquistada en 1344 por los castellanos de Alfonso XI tras un asedio de cuatro años.2​ A pesar de que el dominio castellano de la ciudad de las Algeciras debía garantizar el control de los reinos cristianos sobre el Estrecho de Gibraltar la muerte de Alfonso XI en el sitio de Gibraltar de 1350 devino en una guerra civil entre los dos sucesores al trono de Castilla Pedro y Enrique. En el Reino nazarí de Granada el rey Muhámmed V había emprendido una política de amistad con Castilla apoyando al rey Pedro I como legítimo heredero del trono; las relaciones con Aragón sin embargo no eran tan fluidas y desde este reino se propició la proclamación de Muhámmed VI en Granada en el intervalo de 1359 a 1362.3​ El regreso de Muhámmed V en 1362 hizo que su apoyo a Pedro I aumentara al constatar las relaciones entre Aragón y Enrique. El fin de la guerra civil castellana tras la muerte de Pedro I en 1369 convenció a los nazaríes de la necesidad de asegurar sus fronteras con Castilla y en concreto las fronteras en el Estrecho de Gibraltar. El rey nazarí entabla en estos momentos relaciones con el rey de Portugal, Fernando I, contra el que consideraban usurpador del Trono de Castilla. Muhámmed V atacaría Algeciras mientras que el portugués haría lo mismo contra diversos emplazamientos en Galicia.4

El Asedio de Muhámmed V[editar]

El 28 de julio de 1369 se presentó Muhámmed V con un numeroso ejército en las puertas de la ciudad de Algeciras.5​ Se establece el sitio mandando rodear las murallas mediante bastidas estableciendo a sus soldados en todo el perímetro de la ciudad. Algeciras en estos tiempos estaba compuesta por dos villas separadas por el río de la Miel. Cada una de ellas tenía sus propias murallas con fuertes torres y puertas de acceso. Tras el anterior sitio de la ciudad gran parte de sus murallas habían sido destruidas o fuertemente debilitadas por lo que los castellanos tuvieron la necesidad de reforzar diversos tramos. Las reconstrucciones acometidas en las defensas dejaban mucho que desear en comparación con la fábrica original que los meriníes habían utilizado para su construcción en el siglo XIII. De este modo la puerta principal de la ciudad, la Puerta del Fonsario que había sufrido la mayor parte de los ataques mediante trabucos en la época de Alfonso XI fue reconstruida en partes de sus tramos con un débil muro de argamasa adelantado. La conjunción de las disminuidas defensas físicas y la escasa guarnición que poseía la ciudad tras el desplazamiento de las tropas hacia el norte ocasionó que el asedio musulmán resultara demoledor para la ciudad.

En apenas tres días de sitio en el que los nazaríes emplearon sus armas de asedio más como medida disuasoria que como un intento real de abrir brecha en las defensas los castellanos de Algeciras rindieron las armas.6​ Los ataques se centraron en primer lugar en la Villa Nueva de la ciudad, situada al sur. Los soldados de Muhámmed V montaron numerosos ingenios de asedio y altas escalas que permitieron tomar las murallas y desde la zona de ronda se procedió al asalto de la ciudad. Las defensas dentro de la villa no debían ser demasiado numerosas en estos momentos y la Villa Nueva, llamada al-binya cayó el día 30 de julio y todos sus habitantes fueron degollados.7​ El terror inspirado por la caída de la villa sur y el convencimiento de que no llegarían refuerzos desde Castilla hizo tomar la decisión a los sitiados de entregar la ciudad antes de sufrir más bajas; por esta razón desde la Villa Vieja el alcaide de la ciudad, Alonso Fernández Portocarrero, tercer señor de Moguer,8​ pide salvoconducto al rey de Granada para abandonar la ciudad a salvo y llevando consigo aquellos bienes más preciados.9​ El 31 de julio las tropas de Muhámmed V entraron en la Villa Vieja de la ciudad dejando salir de las villas a sus ocupantes que pudieron llevar consigo aquellas pertenencias que pudieron transportar. La Catedral de Algeciras, anterior Mezquita Aljama de la ciudad, volvió al culto islámico y el propio rey de Granada ocupó el antiguo alcázar situado en el Cerro de Matagorda.10

La repercusión en el mundo hispanomusulmán de la reconquista de Al-Yazírat Al-Hadra quedó de manifiesto en las múltiples crónicas realizadas en Granada ensalzando la operación militar del rey. Ibn al-Jatīb, poeta oficial de la corte granadina, fue el responsable de informar a la corte del fin y conquista de la ciudad y de posteriores documentos conmemorativos.11​ Muhámmed V por su parte emprenderá en los siguientes años diversas ampliaciones en la Alhambra entre las que destaca la construcción y embellecimiento del Patio de Comares que dedica a la toma de la ciudad del Estrecho con unos versos, obra de Ibn Zamrak, en el dintel de su puerta de acceso:

Bendito sea el que te concedió el mando de sus servidores, y ensalzó por ti el Islam cumplida y benéficamente.
¡Cuántas veces te acercaste por la mañana a las ciudades de los infieles, y fuiste por la tarde árbitro de la vida de sus habitantes!
Les impusiste el yugo de los cautivos, y amanecieron en tu puerta construyendo los alcázares, como servidores tuyos.
Conquistaste a Algeciras por fuerza de armas, y abriste al socorro una puerta que estaba cerrada.12

Diez años de control nazarí y destrucción de Al-Yazírat Al-Hadra[editar]

Ruinas de Algeciras en un grabado del siglo XVIII.

Tras la toma de la ciudad Muhámmed V emprende la reconstrucción de las defensas y emplaza una guarnición. Durante diez años la ciudad permanece en manos granadinas sin lograr adquirir la importancia que había tenido en el pasado; el Reino de Granada no es en estos momentos una potencia militar ni económica en la península por lo que los principales valores de Algeciras, su situación portuaria como vía de entrada de tropas norteafricanas y de comercio, se ven disminuidas. No ocurren en estos tiempos sucesos notables en la ciudad y prácticamente desaparece de las fuentes escritas. En 1379 muere el rey de Castilla Enrique II y le sucede su hijo Juan I y se prepara en los reinos cristianos una nueva época centrada en la reconquista. En estas circunstancias se contempla desde el reino nazarí la consolidación de sus fronteras con Castilla. En la bahía de Algeciras existen en estos momentos dos ciudades portuarias, la propia Algeciras y Gibraltar y, a pesar de las sólidas defensas con que cuenta la primera, es Gibraltar la plaza más fácil de defender pues cuenta con la ventaja de su hostil orografía. Algeciras por su parte cuenta con más de 5000 metros de murallas que requerían de una gran cantidad de soldados. La decisión es clara, la ciudad de Al-Yazírat debe ser abandonada para concentrar los futuros esfuerzos defensivos en la cercana Gibraltar. El abandono de la ciudad debía ir acompañado de la destrucción de sus fortificaciones para hacerlas inservibles en caso de ser ocupadas por Castilla.13​ Se desmantelan las murallas, se ciega el puerto y se destruyen las principales construcciones de Algeciras, el alcázar, las atarazanas y la alcazaba mientras se incendian las viviendas de la urbe. La ciudad permanecerá destruida hasta 1704 cuando la toma británica de Gibraltar obligue a parte de la población original de esa ciudad a refugiarse en las ruinas de la vieja Algeciras.






El sitio de Zamora, que comenzó en junio de 13691​ y finalizó el 26 de febrero de 1371 con la conquista de la ciudad por las tropas de Enrique II de Castilla,23​ fue uno de los hechos de armas más relevantes de las guerras fernandinas, que enfrentaron a Fernando I de Portugal con Enrique II de Castilla. Pero en realidad puede afirmarse que el asedio de Zamora fue una prolongación de la Primera Guerra Civil Castellana, en la que Pedro I de Castilla y su hermanastro Enrique de Trastámara, que llegaría a reinar como Enrique II, lucharon por la posesión del trono castellano.

Sitio de Zamora (1369-1371)
Parte de Guerras fernandinas
Mapa de Zamora, 1863, por Francisco Coello.jpg
FechaJunio de 1369-26 de febrero de 1371
LugarZamora, (Flag of Spain.svg España)
Coordenadas41°30′12″N 5°45′20″OCoordenadas41°30′12″N 5°45′20″O (mapa)
ResultadoVictoria castellana
Beligerantes
Zamora
PortugueseFlag1385.svg Reino de Portugal
Royal Coat of Arms of the Crown of Castile (15th Century).svg Reino de Castilla
Comandantes
Fernando Alfonso de Valencia
Alfonso López de Tejeda
Pedro Fernández de Velasco
Juana Manuel de Villena
Fuerzas en combate
DesconocidasDesconocidas
Bajas
DesconocidasDesconocidas

Antecedentes[editar]

Fernando Alfonso de Valencia, que era uno de los nobles más notorios de la ciudad de Zamora y bisnieto de los reyes Alfonso X y Sancho IV de Castilla,56​ fue el protagonista más destacado de la resistencia de Zamora contra las tropas de Enrique de Trastámara. A principios de 1367, y durante la Guerra Civil Castellana, la ciudad de Zamora se sumó definitivamente a la causa de Pedro I de Castilla7​ y se convirtió en uno de sus más firmes bastiones durante el resto de la Guerra Civil, como señaló la historiadora María Concepción Castrillo Llamas.8​ Y tras la batalla de Montiel, que se libró en 1369, Enrique de Trastámara asesinó a su hermanastro Pedro I y comenzó a reinar en Castilla con el nombre de Enrique II.910

Fernando Alfonso de Valencia se hallaba en Montiel en el momento de la muerte de Pedro I,11​ y en la noche del regicidio, según consta en diferentes versiones de las Crónicas del rey don Pedro y de las Crónicas del rey don Enrique II, que fueron compuestas por Pedro López de Ayala, Fernando Alfonso fue apresado junto con otros destacados nobles, como Fernán Ruiz de Castro y Gonzalo González de Ávila, aunque en las distintas versiones los nombres difieren.12a​ Y Valdaliso señaló que «de todo ello» se infiere que el grupo de nobles que permanecieron junto a Pedro I en la noche de su asesinato fue arrestado13​ y que sus componentes huyeron o fueron rápidamente liberados.14

Sin embargo, Cesáreo Fernández Duro afirmó que Fernando Alfonso consiguió escapar de Montiel y que regresó a la ciudad de Zamora, que se sublevó contra Enrique II de Castilla y se preparó para resistir el asedio de las tropas del nuevo monarca, siendo acaudilladas sus fuerzas por Fernando Alfonso de Valencia,15b​ que en esos momentos controlaba, entre otras, las ciudades de Zamora, Ciudad RodrigoAlcántara y Tuy.115​ Sin embargo, Álvarez Martínez señaló que cuando Fernando Alfonso y Men Rodríguez de Sanabria escaparon de Valladolid el primero se dirigió a Zamora, que poco después se sublevó contra Enrique II junto con Ciudad Rodrigo, Alcántara y Tuy, y que Men Rodríguez de Sanabria se dirigió a las montañas de Sanabria y a Alcañices para apoyar desde allí la guerra contra Enrique II.16

Intervención de Fernando I de Portugal[editar]

Retrato imaginario de Fernando I de Portugal, pintado hacia 1640 (Universidad de Coímbra).

Poco después Fernando Alfonso de Valencia envió mensajeros a su pariente, el rey Fernando I de Portugal, para que reclamase el trono castellano,1​ argumentando la bastardía de Enrique II y su crimen fratricida al haber asesinado a su propio hermanastro, Pedro I.15​ Y como represalia por todo ello, Enrique II le arrebató a Fernando Alfonso de Valencia sus señoríos1​ de Valencia de Campos y Villalpando y otras veinte villas más.17

Además, Men Rodríguez de Sanabria, con el apoyo de numerosos concejos de Portugal, Zamora y Galicia, y Fernán Ruiz de Castro, que era el noble gallego más poderoso,1819​ se unieron a Fernando Alfonso de Valencia y animaron a Fernando I de Portugal a que reclamase el trono castellano.20​ Y este último, que creía contar con mejores derechos dinásticos que Enrique II para ocuparlo, inició una serie de guerras contra su rival, que fueron conocidas como guerras fernandinas y se libraron entre 1369 y 1382, aunque el historiador César Olivera Serrano señaló que fueron las dos primeras, que se desarrollaron entre 1369 y 1373, las que guardaron una «mayor relación con la cuestión sucesoria de Castilla».21

El rey de Portugal acuñó monedas castellanas durante esas guerras,22​ y en la Corte portuguesa se reorganizó al mismo tiempo el partido petrista, que era llamado así por defender la causa del difunto Pedro I de Castilla.23​ Además, el rey de Portugal fue reconocido como legítimo rey de Castillac​ por las ciudades de La CoruñaLugoSantiago de Compostela, Tuy, AllarizOrenseRivadabiaCarmona, Zamora, Ciudad Rodrigo, Alcántara, y Valencia de Alcántara, entre otras,24​ que se encontraban en manos de algunos petristas23​ como Fernando Alfonso de Valencia, Fernán Ruiz de Castro, el obispo de Ciudad Rodrigo, Juan Alfonso de Baeza y Álvar Pérez de Castro, el hermanastro de Fernán Ruiz de Castro.24​ Y en el capítulo XXVIII de la Chronica de el-rei D. Fernando consta que Fernando I comenzó a titularse «rey de Portugal, del Algarve, y de la muy noble ciudad de Zamora».25

Fernando I de Portugal, tras reunir sus fuerzas terrestres y marítimas, inició la guerra contra Enrique II penetrando en territorio castellano a través de Galicia, que le recibió con entusiasmo26​ en julio de 1369,27​ e instaló su base de operaciones en La Coruña, aunque Enrique II contraatacó al mismo tiempo invadiendo Portugal.23​ Y diversos historiadores señalan que debido a esto último, Fernando I solo pudo socorrer «débilmente» a sus aliados castellanos, entre los que se contaba Fernando Alfonso de Valencia, y a dejarles actuar según su propia iniciativa.26

El asedio de Zamora (1369-1371)[editar]

Vista de la ciudad de Zamora.

La ciudad de Zamora, acaudillada por Fernando Alfonso de Valencia28​ y por el caballero salmantino Alfonso López de Tejeda,29​ comenzó a ser asediada28​ en junio de 13691​ por las tropas de Enrique II23​ y por sus mercenarios bretones, que estaban al mando del célebre Bertrand du Guesclin.26​ Y Ursicino Álvarez Martínez señaló que Enrique II estableció su campamento en la orilla izquierda del río Duero y «cerca del puente».1

Pero cuando Enrique II fue informado de que el rey de Portugal había entrado con sus tropas en La Coruña, levantó el asedio y se dirigió a Galicia para atacar las ciudades defendidas por Fernán Ruiz de Castro, y obligó con ello al rey de Portugal a abandonar el territorio gallego.23​ Y conviene señalar que Álvarez Martínez mencionó que Fernando Alfonso de Valencia estaba casado con una hermana de Fernando I de Portugal, aunque ello ha sido desmentido por otros historiadores,d​ y afirmó que los zamoranos:1

Fundaban su resistencia á la vez que en la pleitesía jurada al difunto Don Pedro, en el derecho establecido en Castilla: muerto el rey legítimo, ó tenía parientes llamados por la ley á sucederle, en cuyo caso estos debían ocupar el trono, ó si de ellos carecía, el reino considerábase behetría, ó sea, estado que podía alzar señor libremente. Como el rey Don Fernando de Portugal, con cuya hermana estaba casada D. Ferrán Alfonso, era biznieto de Don Sancho IV el Bravo, á él creían corresponder la corona, y así acordados con el tercer mantenedor, el magnate gallego D. Fernando de Castro, despacharon emisarios al monarca portugués ofreciéndole su concurso.

Antes de dirigirse a Galicia Enrique II dejó algunas tropas a las órdenes de Pedro Fernández de Velasco, que era el camarero mayor del rey, en tierras zamoranas y en la ciudad de Toro.26​ Y al mismo tiempo el monarca encomendó a su esposa, la reina Juana Manuel de Villena, que reuniese el armamento y los pertrechos necesarios para conquistar Zamora.26​ Y poco después, tras haber conquistado a los portugueses las ciudades de Braga y Braganza, Enrique II regresó a Toro y convocó una reunión de Cortes en dicha ciudad, a fin de poder obtener los recursos necesarios para proseguir la guerra30​ y poder pagar sus soldadas a los mercenarios extranjeros que le acompañaban. Y el monarca castellano recompensó a Arnao de Solier, que era uno de los capitanes de las compañías blancas que le apoyaban, concediéndole el señorío de Villalpando, que había pertenecido anteriormente a Fernando Alfonso de Valencia,1​ por «juro de heredad» y junto con todos sus términos y aldeas.31

Ruinas del castillo de Zamora.

La resistencia de la ciudad de Zamora frente a sus tentativas para conquistarla preocupaba de tal modo a Enrique II que ni siquiera acudió a socorrer la ciudad de Algeciras, que fue conquistada por los musulmanes granadinos tras un corto asedio a finales de julio de 1369.27​ No obstante, los daños ocasionados por la flota portuguesa en Cádiz y en Sevilla obligaron a Enrique II a dirigirse a Andalucía y a dejar la dirección del asedio de Zamora en manos de la reina Juana Manuel y de su camarero mayor, Pedro Fernández de Velasco,31​ que pasaron a ser los dirigentes del ejército sitiador.28

En el otoño de 1369 los asedios de Zamora y de Ciudad Rodrigo se estancaron,23​ y en una de las frecuentes salidas que hicieron los sitiados,32​ Fernando Alfonso de Valencia fue derrotado y hecho prisionero por Pedro Fernández de Velasco,2933​ según consta en la Crónica de Enrique II, aunque en ella también se afirma que se ignora cómo consiguió escapar:34

En estos dias, que el Rey Don Enrique estaba sobre la villa de Carmona, ovo nuevas que Pero Ferrandez de Velasco su Camarero mayor peleara en la cibdad de Zamora con Ferrand Alfonso de Zamora, que avia fuido de la prision dó estaba en Valladolid, é era entrado en Zamora: é salió á las barreras á pelear con Pero Ferrandez, é fué tomado alli preso. E cobróse la cibdad de Zamora por el Rey: empero antes desto el castillo de Zamora ya estaba por el Rey; ca uno que le tenia avia ya tomado la partida del Rey.

Moreno Ollero señaló que Fernando Alfonso, que era el «principal» jefe de la resistencia zamorana, y Pedro Fernández de Velasco lucharon «cuerpo a cuerpo».35​ Y poco después, debido a la escasez de recursos en Zamora, a la falta de socorro desde Portugal, y a las negociaciones que el eclesiástico Pedro Tenorio, que llegaría a ser arzobispo de Toledo36​ y en esos momentos era arcediano de Toro en el obispado de Zamora,1​ llevó a cabo con los sitiados,29​ Zamora capituló y permitió la entrada de las tropas de Enrique II,32​ que la ocuparon el 26 de febrero de 1371, según consta en una carta en la que la reina Juana Manuel comunicó a su esposo la rendición de la ciudad.23

Retrato imaginario de Enrique II de Castilla. José María Rodríguez de Losada. (Ayuntamiento de León).

No obstante, el alcaide del castillo de Zamora, Alfonso López de Tejeda, no aceptó el acuerdo de capitulación y se propuso resistir en el interior de dicha fortaleza29​ junto con su esposa, Inés Álvarez de Sotomayor, el hijo mayor de ambos, los principales nobles zamoranos, y numerosos soldados.29​ Y la reina Juana Manuel, según afirmó el cronista Lopes en el capítulo XLI de la Chronica de el-rei D. Fernando, amenazó a Alfonso López de Tejeda con matar a tres de sus hijos, que se encontraban en su poder, aunque él se negó a rendirse y sus hijos, de los que dos eran niños y la restante una niña, fueron asesinados.37​ Pero Covadonga Valdaliso señaló que38​ ello le pareció extraño al mencionado cronista portugués por considerarlo «una hazaña sin provecho»:39

Passou o termo antr’elles devisado e nom lhe veo outro nehũu acorro (...) e foi rrequerido Affonsso Lopez que desse o logar, pois o termo ja era passado; e ell se escusou per taaes pallavras, e com tall sõo que de o fazer avia pouca voontade; da quall cousa a rrainha ouve assi grande queixume que disse, afirmando per juramento, que sse lhe Affonsso Lopez nom desse o logar como ficara com ella, pois o termo já era passado, que lhe mandaria degollar os filhos ante seus olhos, s os ell oolhar quisesse; e assi lho mandou dizer. Affonsso Lopez, ouvindo aquesto, husou n’este feito d’hũu modo mui estranho, o quall nom he de louvar come virtude mas façanha sem proveito, comprida de toda cruelldade, e disse aaquelles que lhe esto disserom, que sse a rrainha por esta rrazom lhe mandasse degollar seus filhos, que ainda ell tinha a forja e o martello com que fezera aquelles, e que assi faria outros.

Castillo Llamas aseguró que los hijos del alcaide fueron asesinados en presencia suya,33​ lo que enfureció y enardeció aún más a los sitiados,40​ y Valdeón Baruque llamó «espectacular» a la resistencia llevada a cabo por los zamoranos, debido sobre todo a los asesinatos de esos niños.28​ Pero debido al hambre y a la peste que soportaban, y sabiendo que no recibirían ayuda de Portugal, una noche Alfonso López de Tejeda abandonó el castillo llevándose las llaves de la fortaleza.37​ Y viajando acompañado por su esposa, su hijo mayor y por algunos de sus soldados, se refugió en Portugal para desde allí continuar hostigando a las tropas de Enrique II.37​ Y cuando el monarca castellano supo que el castillo de Zamora se había rendido, lo comunicó a las ciudades y concejos de su reino y poco después recibió a los embajadores del reino de Portugal.41

Los tres hijos asesinados del alcaide Alfonso López de Tejeda fueron sepultados junto al altar de San Buenaventura y en la capilla de los Tejedas del desaparecido convento de San Francisco de Salamanca, donde también serían enterrados el propio alcaide y otro de sus hijos, Diego López de Tejeda.37​ Y en un letrero colocado en dicha capilla,42​ aunque Bernardo Dorado señaló que se hallaba en el claustro mayor del convento,43​ se encontraba la siguiente inscripción,42​ que aludía a los hechos acaecidos en el cerco de Zamora y que ha sido transmitido por numerosos historiadores:444245e

Aqui yacen los tres mártires inocentes fijos de Alfonso López de Tejada Señor de Tejada y doña Inés alvarez de Sotomayor los cuales fueron degollados por mandado del Rey don henrique porque el dicho Alonso lopez su padre le defendió á Zamora, que tenia por el Rey don Pº su hermano y aunque después le fue entrada por fuerza de armas y le fueron tomados estos inocentes que se criaban en 1a ciudad é degollados, él no quiso entregar el alcázar al cual se retrajo alguna gente y le defendió, hasta que muerta toda de hambre y pestilencia se salió una noche con las llaves y se pasó en portugal: muerto el Rey D. Pº no quiso volver en Castilla en tiempos del Rey don henrique aunque le perdonase cual pasó en la era de cesar de 407 años que fue el año del Señor de 1367.

 

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