IGLESIAS DE ESPAÑA
La Ermita de Bótoa, también conocida como Ermita de Nuestra Señora de Bótoa, tiene su origen en el Siglo XIV, en el paraje denominado desde antiguo por Budua o Botoba, actual Bótoa (en Valdebótoa), perteneciente al término municipal de la ciudad de Badajoz (España). En ella se celebra la Romería de Bótoa, en relación con la advocación mariana de su mismo nombre, la Virgen de Bótoa, copatrona y "Reina de los Campos de Badajoz".
La existencia de la actual ermita de la Virgen de Bótoa se remonta hacia finales del siglo xviii; su construcción finalizó en el primer tercio del siglo XIX aunque hay referencias de la existencia de una ermita anterior desde 1629.1
El primer domingo de mayo se celebra una multitudinaria romería en su ermita. Se trata de una romería internacional, ya que la imagen es venerada por peregrinos tanto portugueses como españoles.
| Ermita de Bótoa | ||
|---|---|---|
| Localización | ||
| País | España | |
| División | Badajoz | |
| Dirección | Badajoz, | |
| Información religiosa | ||
| Culto | Iglesia católica | |
| Diócesis | Mérida-Badajoz | |
| Historia del edificio | ||
| Construcción | Siglo XVIII-XIX (con orígenes en el siglo XIV) | |
| Datos arquitectónicos | ||
| Tipo | edificio religioso | |
Historia[editar]
La advocación a la Virgen y Romería de Bótoa viene dada por un antiguo asentamiento romano denominado "Budua", que más tarde pasaría a ser "Bótova" y definitivamente Bótoa, al ser conquistada por Alfonso IX de León ganando la Batalla de Alange en 1230. Lo que conocemos como Bótoa, los alrededores donde se sitúa hoy la ermita. Las distintas excavaciones han dado a conocer los restos romanos que allí se encuentran y que ha estado habitada por romanos y musulmanes.5
Primera ermita[editar]
Hacia finales del siglo xiv existía una ermita, más rudimentaria y seguramente románica, de la que ya no queda nada, la cual tenía su propia imagen y que nada tenía que ver con la actual Virgen de Bótoa.
Ermita actual[editar]
La existencia de la actual ermita de la Virgen de Botoa se remonta hacia finales del siglo xviii; su construcción finalizó en el primer tercio del siglo xix aunque, como ya se ha dicho antes, existen datos que reseñan que en 1629 existía una ermita anterior. Sufrió varios daños a consecuencia de las guerras y fue reconstruida en 1821 tal y como se puede ver en la actualidad.
En 1833 fue utilizada como hospital, "Lazareto", a consecuencia del cólera procedente de Portugal, y en ella estuvieron aisladas todas las personas que habían contraído la enfermedad. En 1886 se utilizará como Hospedería puesto que muchas familias acudían al lugar a pasar temporadas. Por ello la Junta de Gobierno, ante la escasez de medios económicos, decidió alquilar algunas de las habitaciones del edificio. A destacar, una de las personas más ilustres que pasó por allí fue la poetisa extremeña Carolina Coronado.
Características histórico-artísticas[editar]
Es una arquitectura humilde, aunque ello no ha evitado remarcar la grandeza de esta obra; abierta en extensión y no con mucha altura, lo que está muy de acuerdo con su contexto; la arquitectura popular extremeña.
Es de planta rectangular y el edificio, en el crucero, cuenta con una bóveda de medio cañón, lunetos y vanos o ventanas que aprovechan, sobre todo, la luz del este. Su cúpula se levanta sobre pechinas y su único retablo, de época rococó portuguesa y de mármol de Borba (Portugal), luce en tonos pastel. Destacan los tonos azules, beiges y magentas claros. La cúspide está enmarcada por una banda beige, con pinturas, y representando las cinco cabezas de ángeles y en el centro el Espíritu Santo en forma de paloma del que irradian destellos de luz, que simboliza la pureza de Dios o el alma Cristiana. Bajo esta cúpula y en el centro del retablo se sitúa la titular: la Virgen de Bótoa. Por encima del Sagrario se encuentra el Camarín de la Virgen. A cada lado del mismo hay dos puertas, una que da paso a las dependencias interiores y otra para subir al mencionado Camarín. Sobre la puerta de entrada se encuentra el coro construido en 1866. En la fachada de ermita un ojo de buey o rosetón con vidrios amarillos y decorado con la rosa de los vientos sirve de tragaluz en las horas cercanas al mediodía y atardecer. Cuenta con cuatro de sus picos en color rosa, otros cuatro en color rojo y el círculo central en verde. Sobre el rosetón se levanta un frontón con una campana. Pintada en blanco, cuenta con un ático, un patio delantero enrejado y una sacristía, además de un púlpito a la derecha del altar.
Imaginería[editar]
Cuenta con dos imágenes independientes relacionadas con la labor del campo; un ejemplo de ello es San Isidro Labrador, situado a la izquierda de la ermita. Esta talla de madera policromada es obra del escultor Juan de Ávalos (conocido por sus obras en "El Valle de los Caídos") realizada en 1943. Además, cuenta con la imagen de la Virgen de Bótoa de principios del siglo xviii, siendo ésta la principal imagen de la ermita.
Pintura[editar]
En la sacristía existe un cuadro titulado "Huida a Egipto", anónimo, del siglo xviii que fue restaurado en 1997.
Cómo llegar[editar]
La ermita se encuentra en el kilómetro 16,5 de la carretera Badajoz - Valencia de Alcántara (EX-110), a 15 kilómetros de Badajoz capital. Por la carretera N-523 Badajoz - Cáceres, a unos 6 km pasado Gévora, hemos de desviarnos a la izquierda para continuar por la carretera C-530 hacia Alburquerque, a poca distancia del pueblo de Valdebótoa y a la derecha de la carretera se encuentra la ermita.
Ermita de la Virgen de la Soledad de Badajoz es una templo de la iglesia católica situado en pleno centro de la ciudad de Badajoz (España) de la que es Patrona. La plaza donde está la ermita se llama precisamente Plazuela de la Soledad.
| Ermita de la Virgen de la Soledad | ||
|---|---|---|
Ermita de la Virgen de la Soledad (Patrona de Badajoz) | ||
| Localización | ||
| País | España | |
| Ubicación | Badajoz, | |
| Historia | ||
| Construcción | siglo XX | |
| Características | ||
| Tipo | edificio religioso | |
Primera ermita[editar]
Esta ermita se construyó en dos épocas diferentes. La primera en el año 1664 y fue su promotor Francisco de Tutaville y de Tufo, Duque de San Germán y Capitán General de Extremadura para albergar la imagen de la Virgen de la Soledad (Patrona de Badajoz), que el propio duque encargó en 1660 a un escultor napolitano.
La ermita dio nombre a la plaza adjunta y estaba situada en los terrenos colindantes que hoy ocupa el edificio de La Giralda, pero debido a los irreparables daños que sufrió en la Guerra de la Independencia, hubo que derruirla para construir un nuevo templo durante el primer tercio del siglo XX, en el lugar donde se encuentra actualmente. Se conservó la fachada marmórea labrada y una imagen de la Virgen que en la actualidad se encuentra en el denominado «Parque Infantil», a modo de oratorio público.
Segunda ermita[editar]
La inauguración de la nueva ermita tuvo lugar el 17 de julio de 1935. En ese día se llevó a la imagen de la Virgen de la Soledad, que estaba guardada en la Catedral, en procesión hasta su nuevo templo. Desde entonces esta ermita es un referente religioso y de oración continua para la sociedad pacense, ya que la Virgen es la Patrona de Badajoz, máxime si se tiene en cuenta que la puerta exterior tiene dos grandes ventanales acristalados de forma que, quien por allí circule o quiera visitar a la Virgen a cualquier hora, puede verla perfectamente desde el exterior si el templo estuviese cerrado.1
Su interior tiene dos plantas: en la inferior, más antigua y adornada, preside el altar mayor la imagen de la Virgen de la Soledad (Patrona de Badajoz), que es una Madonna italiana del siglo XVII. El techo plano está artesonado. La parte superior, también de gran belleza, fue costeada por la familia Olleros, su decoración es de estilo bizantino y es una réplica del salón del trono del rey Luis II, El Loco de Baviera.
La iglesia de Santa Catalina es un templo católico situado en Badajoz.
La iglesia de Santa Catalina en su origen formaba parte del Convento de Monjas Agustinas de Santa Catalina, fundado en 1515 y ocupado por las monjas hasta 1623. Años después, hacia 1633, se instala en él la compañía de Jesús, que adquiere diversos edificios anexos, hasta su expulsión con Carlos III. A continuación se instala en la iglesia la Parroquia de Santa María la Real hasta su traslado a la actual Iglesia de San Agustín con la desamortización de Mendizabal.
Desde entonces la iglesia ha sido una propiedad privada, llegando a albergar en la segunda mitad del siglo XX una fábrica de ladrillos y baldosas hidráulicas.
En el año 2013 el Ayuntamiento de Badajoz adquirió la iglesia con el objeto de incorporarla al patrimonio histórico de la ciudad de propiedad pública, así como para impulsar su rehabilitación y puesta en valor.
El Convento de Santa Catalina, del que aún se conservan elementos arquitectónicos muy interesantes como la Iglesia y el claustro, fue ampliado por los Jesuitas añadiendo el colegio de los Padres Jesuitas, fundado en 1633 y llegando a ocupar todo el frente de manzana entre Plaza de Santa María, calle Encarnación y calle Soto Mancera en la denominada Plazuela de Santa María, este Convento estaba unido con un arco situado en la calle Soto Mancera a la residencia de seminaristas, hoy en día Residencia Universitaria Julio Cienfuegos.
Se encuentra muy próxima a la primera sinagoga que tuvo Badajoz.
Descripción de la Iglesia[editar]
La iglesia presenta planta de cruz latina, la nave principal está cubierta con bóveda de cañón, con seis arcos fajones de medio punto. En el brazo derecho del crucero tenemos acceso a una sala de techo bajo que da entrada a un patio y a un espacio de dos alturas que se situarían tras el altar.
El acceso a la iglesia se realiza por dos puertas, una de ellas, la principal, en la actualidad asimétrica con el eje del edificio, y otra más pequeña a la derecha de la primera, producto del proceso de segregación de los 60 donde había una cochera y el resto de la iglesia se utilizaba como almacén de materiales de construcción y fábrica de baldosas hidráulicas.
En la entrada nos encontramos con el coro, dividido por un muro que crea dos habitaciones, los techos de las dos alturas presentan decoración de esgrafiados, en algunas zonas se ven a simple vista, y en otras se aprecia el relieve a través de la capa de pintura, en el centro hay un tondo con círculos concéntricos, y en las paredes tenemos encintados. Posiblemente realizados en la construcción del convento en el siglo XVI.
Esta misma decoración la vemos a través de la capa pictórica de toda la bóveda, aunque en el último tramo, junto al crucero, se ven restos de color.
Los arcos están decorados con encintado de cal, aunque perdido en diversas zonas, este encintado lo vemos por distintas partes de los paramentos.
En las paredes del templo encontramos ventanas en la zona superior, algunas cegadas, en el primer tramo junto al coro, a la derecha, vemos algo de policromía en la ventana, y en la pared solo restos de encintado, enfrente hay una ventana abierta. En el segundo tramo tenemos en la parte superior la ventana y bajo ésta descubrimos una hornacina con pintura mural que representa una santa con palma de la que se conserva la parte superior y la decoración del interior del arco, en los laterales tenemos dos capas de mortero sobre la que está la pintura, la intermedia tiene una decoración gris. Junto al crucero tenemos la única capilla abierta que se conserva, con cúpula con linterna apoyada sobre cuatro pechinas, toda con pintura mural en diversas capas, la más exterior en rojos, la segunda perdida casi por completo de la que se ve una cinta con las letras DEXERM. La tercera es la que mantiene mayor superficie cubierta de pintura, en ambas paredes laterales vemos tondos y decoración vegetal. La pared del fondo tiene una hornacina muy perdida con una imitación de concha, alrededor hay algunos restos de pintura, las pechinas y el arco de acceso también están pintados.
Ya en la zona del crucero, en el brazo derecho solo vemos algunos restos de encintado, y en la zona de enfrente tenemos en la zona superior del arco los restos de pintura mural que representa dos angelotes sujetando un escudo con corona y debajo de ellos una cinta en la que leemos NUESTRA SE DEL CARMEN todo sobre un arco.
A la derecha de la zona del altar hay una pequeña habitación, posible sacristía que está pintada en blanco y no parece decorada. Aquí tenemos un acceso a un patio con dos salas a diferente altura. Encontramos diversas decoraciones geométricas y de imitación de ladrillo que ya hemos vistos en diversos edificios de la ciudad.
El Real Monasterio de Santa Ana es un edificio declarado Bien de Interés Cultural en la ciudad de Badajoz (España). Sede de la orden de Santa Clara en dicha ciudad. El monasterio es un conjunto de amplias proporciones ubicado en el casco antiguo de la ciudad y prácticamente en su centro, pese a su aparente sencillez exterior, tiene un interesante y rico contenido tanto en el aspecto arquitectónico como en sus retablos, imaginería, pinturas, platería y archivos.
Historia[editar]
Fue fundado en 1518 por Leonor de Vega y Figueroa, mediante una bula del papa León X, perteneció a la jurisdicción de la provincia franciscana de San Miguel,1 y fue ocupado por la Orden de las Clarisas Franciscanas que con anterioridad estaban en la ciudad; de su fundadora tenemos datos en su lauda sepulcral que nos ilustra sobre su mandato durante cuarenta años como abadesa hasta su muerte acaecida el 17 de abril de 1558. También estuvo enterrada en el recinto, hasta su traslado a la Cripta Real del Monasterio de El Escorial, la reina Ana de Austria, cuarta esposa del rey Felipe II, que falleció en la ciudad tras una estancia de siete meses a su paso hacia Portugal y que se encontraba embarazada de cinco meses.
Accesos[editar]
Para acceder al monasterio existe una entrada por la calle Duque de San Germán 13C adaptada en 1972 para servicios de la Comunidad (lavandería y encuadernación). En la misma calle se conserva la primitiva entrada con portada de cantería y rematada con pinjantes y volutas decorativas que enmarcan el escudo franciscano. En el interior de este acceso se conserva el torno primitivo en el que nuevamente se ve el escudo de la Orden y una corona real.
En la calle Santa Ana se encuentra el acceso a la iglesia por una portada adintelada de mármol portugués, con una hornacina que contiene una imagen de Santa Ana y rematada por sendos escudos reales en mármol blanco colocados el 28 de octubre de 1771 pertenecientes a las Casas de Austria y de Borbón. En este mismo año el rey Carlos III lo acogió bajo se protección y le concedió el título de Real.
La iglesia[editar]
La iglesia sufrió una importante transformación en el siglo XVIII aunque el presbiterio conserva la estructura original.
Exteriormente, por la parte de la iglesia el edificio presenta contrafuertes y una torre de dos cuerpos con el de campanas que tiene arcos de medio punto y rematada por un cupulín. Sobre la bóveda del presbiterio se levanta un torreón-mirador con celosía conventual de ladrillos, rematado con pináculos.
Interior[editar]
La iglesia, es de una sola nave, se reconstruyó a finales del siglo XVII2 con cuatro tramos, su cubierta es de bóvedas vaídas que apoyan en pilastras y las roscas de los arcos de cantería. El presbiterio está cubierto por una bóveda de nervadura gótica tardía de la primera mitad del siglo XVI y el arco toral de acceso decorado con pinturas del siglo XVIII, atribuidas a Mures. En los paños de las bóvedas góticas se aprecian restos de pintura que recuerdan a las del arco toral. La iglesia posee coro alto y bajo a los pies.
La sacristía, en el lado del Evangelio es de planta rectangular y se cubre con bóveda de arista. Está decorada con tres lienzos que representan a San Francisco y a Santa Clara y por encima del torno un lienzo de la Dolorosa de Antonio Palomino.
El presbiterio tiene un retablo central en madera dorada y policromada del siglo XVII, en su segunda mitad, compuesta de un cuerpo, tres calles y remate; tiene seis columnas salomónicas con cuatro angelotes sentados sobre las cornisas y dos sobre el sagrario. En la calle central una talla de la Virgen de las Virtudes y Buen Suceso, que forma parte del grupo de las Vírgenes Negras, popularmente «Morenita Antigua». Se considera como patrona de la ciudad, anterior a la Soledad. En las calles laterales un interesante conjunto de imágenes ; en el lado del evangelio talla de San Francisco, siglo XVII, y más abajo San Pedro, policromada, estofada y dorada, de principios del XVI. En el lado de la Epístola, Santa Clara, siglo XVII y más abajo San Pablo, siglo XVI y el remate una imagen de Santa Ana, también del XVI.
En los laterales del presbiterio se han empotrado dos lápidas funerarias, que antes estuvieron en el suelo, labradas en mármol en 1583, pertenecientes a D. Cristóbal de Fonseca y su mujer, Dª Beatriz Manuel, patronos del Convento.
Los dos últimos tramos del templo están ocupados por el coro que pertenece a la clausura; tiene sotocoro moderno con bóveda plana, el frente formado por un muro en el que destaca un gran vano adintelado separado del templo por una reja de hacia 1700, una cratícula barroca u una pequeña puerta adintelada.
Arte sacro en la clausura[editar]
Dentro de la clausura destaca un pequeño crucifijo de madera noble, con numerosas reliquias de 1721 a 1724, es el llamado Cristo de la Salud, tallado en Jerusalén por el franciscano fray Miguel González, según inscripción en la misma pieza .
En el coro bajo nos encontramos con el enterramiento de la Comunidad, dos criptas que señalan su entrada mediante inscripciones sobre piedras de mármol alusivas al mismo. Delante de esta entrada está la piedra funeraria que describe los despojos mortales de la reina Ana de Austria, mandada colocar por su hijo el rey Felipe III. Más adelante otros sepulcros de miembros de la Comunidad.
Coro[editar]
Presidiendo el coro bajo un Calvario del siglo XVI de técnica mixta: El Crucificado es una talla y la Virgen y San Juan son pinturas sobre tabla. Tras la reja se encuentra una abundante iconografía de distintas advocaciones tanto en tallas como en pinturas, todas ellas de importante valor artístico. Las paredes decoradas con motivos florales y un frontal de cerámica portuguesa de mitad del XVII, cuyo motivo Eucarístico representa un pelícano con sus polluelos. A la izquierda de este lugar, una pintura mural de Mures que representa a los arcángeles San Miguel con la espada y San Gabriel con la azucena, ambos sosteniendo un escudo oval.
Asimismo se encuentra una sillería coral de nogal presidida por una imagen de Ntra. Sra. de la Encarnación de candelero del XVIII.3
En el coro alto está ubicada una de las partes del museo que contiene lienzos pintados, tallas y otros objetos de arte. Posee un importante fondo de platería en el que destacan dos campanillas flamencas de XVI y una custodia, cruz procesional y un trono de la escuela salmantina de XVIII.
Existe un claustro de estilo mudéjar del siglo XVI, transformado por importantes obras de restauración en la primera mitad del siglo XVIII y las efectuadas al final de la década de 1980; tiene cuatro crujías que se cierran con arcos escarzanos. Está decorado con pinturas murales realizadas por Clemente García Mures entre 1759 y 1760. Estas pinturas llegaron a decorar los dos pisos y otras zonas de clausura. En el año de 1929, Adelardo Covarsí publica un estudio de las pinturas murales citadas:
No terminaremos sin insistir a cerca del inmueble atractivo de los frescos de Santa Ana. Sin que tales pinturas puedan juzgarse cosa excepcional, ni mucho menos; poseen sin embargo importancia en el ambiente anodino del Badajoz de sus tiempos, y dignas por lo tanto, de su conservación, como recuerdo de un artista que no dejó de revelar cualidades de pintor estimable, especialmente interpretando la parte de flores tan sobresaliente en casi todas las composiciones reseñadas.4
Con fecha 2 de abril de 1991 el Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura acordó la declaración del Real Monasterio de Santa Ana como Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento.
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