martes, 10 de enero de 2023

HISTORIA DE ESPAÑA

 IGLESIAS DE ESPAÑA

La Iglesia de San Francisco de Alcora, en la comarca del Alcalatén, provincia de Castellón, es un monumento declarado Bien de Relevancia Local, con código de identificación 12.04.005-007, según la Disposición Adicional Quinta de la Ley 5/2007, de 9 de febrero, de la Generalidad Valenciana, de modificación de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano (DOCV Núm. 5.449 / 13/02/2007).1

La fundación, que llevaron a cabo frailes franciscanos en el siglo XVII, al tiempo que se edificaba el convento de Franciscanos Alcantarinos fundado el 4 de junio de 1632, del que ya no quedan restos en la actualidad.234

Presenta planta de nave única, con dos altares laterales y coro alto a los pies.4​ En su interior se puede observan decoración en yesería (fechada en 1648) y pinturas datadas en 1734, como la que se aprecia en las capillas del Evangelio y de la Epístola. También cabe señalar la presencia de un arco presbiteral decorado con pinturas, o la pila para el agua bendita datada en el siglo XVIII.253

En 1977 se procedió a su cierre al culto público, llevándose a cabo una restauración que permitió volver a abrirla en octubre de 1995.25​ Pertenece a la Diócesis de Segorbe-Castellón, dentro del XIV arciprestazgo, San Vicente Ferrer (Lucena del Cid).

Iglesia de San Francisco
Bien de Relevancia Local
Alcora 61.JPG
Vista de la fachada principal
PaísEspaña
Coordenadas40°04′23″N 0°12′44″O
Información general
UsosEdificios religiosos - Iglesias
Iniciosiglo XVII








La iglesia de San Francisco de Paula, localizada en el núcleo urbano de Viver, en la comarca del Alto Palancia, es un lugar de culto, catalogado, de manera genérica Bien de Relevancia Local, según la Disposición Adicional Quinta de la Ley 5/2007, de 9 de febrero, de la Generalitat, de modificación de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano (DOCV Núm. 5.449 / 13/02/2007), con código: 12.07.140-002.12

Descripción Histórico artística[editar]

La actual iglesia de San Francisco de Paula, patrón de Viver, está considerada como ermita en el PGOU del Ayuntamiento, y es en realidad la iglesia del antiguo Convento de Religiosos Mínimos, cuya fundación data de los años 1603 o 1605.12

Se construyó bajo la influencia del estilo barroco, utilizando como materiales mampostería y sillería, presentando en la fachada principal (que coincide con los pies de la planta del edificio) una puerta de acceso con dintel.12​Externamente no cuenta con campanario, aunque sí con una pequeña espadaña en el centro de la fachada principal, para una sola campana, y su cubierta es a dos aguas.1

Por su parte, en el interior, presenta una nave única con cuatro crujías y capillas en los laterales. La cubierta interior es de bóveda de cañón, apoyada en pilastras y arcos de medio punto; con lunetos para dar iluminación al interior del templo, en la nave principal y el sotocoro. Por su parte, las capillas laterales presentan como cubierta bóveda de cuarto de esfera en la capilla mayor y cubierta plana en la sacristía.12

Presenta a los pies, sobre la entrada al templo, coro alto, con frentes rebajados y cuyo acceso se realiza mediante una escalera de caracol en madera y hierro.1

La decoración interior se basa en pilastras adosadas con capitel compuesto y cuerpo arquitrabado, en los que se pueden observar ángeles de escayola sosteniendo la cornisa. También se presentan rocallas doradas datadas del siglo XVII, que son utilizadas para delimitar los elementos estructurales, como los lunetos, arcos, tramos centrales del arquitrabe y ventanas. Además, se decora el centro de cada uno de los tramos de la bóveda, con florones, y lo mismo se repite, aunque de mayor tamaño, en el ábside, el cual presenta como complemento decorativo, aunque muy mal conservadas, cinco pinturas sobre lienzo entre los costillares decorativos. La cubierta del coro es de bóveda de cuarto de esfera con pechinas decoradas por rocallas de escayola, esta vez sin pintar.


Iglesia de San Francisco de Paula
Bien de Relevancia Local
Façana de l'església de sant Francesc de Paula de Viver.JPG
Fachada principal de la iglesia
Localización
PaísEspaña
UbicaciónAvenida de San Francisco 1, ViverAlto Palancia
Coordenadas39°55′13″N 0°35′44″O
Información general
Nombres anterioresConvento de San Francisco
UsosEdificios religiosos - Iglesias
Finalizaciónsiglo XVII









La iglesia de San Francisco de Torreblanca, también conocida como ermita de San Francisco o iglesia-fortaleza de San Francisco es un templo católico, actualmente desacralizado, situado dentro del vallado antiguo de la población, cerca de las antiguas murallas de la villa, y desde que se construyó el Calvario en el siglo XVIII, ha sido parte integrante del mismo.

En 1982 se inicia el expediente de declaración del conjunto —la iglesia de San Francisco, junto la capilla del Calvario y el recinto de las estaciones—, como Monumento Histórico-artístico de carácter nacional,1​ y el 28 de septiembre de 2007 se reconoce el conjunto como Bien de interés cultural, en la categoría de Monumento.


Iglesia de San Francisco de Torreblanca
Bien de Interés Cultural
Esglesia medieval de Sant Francesc de Torreblanca.JPG
PaísEspaña
UbicaciónTorreblanca

Historia[editar]

Todos los indicios llevan a la conclusión de identificar este edificio como la “Torre de Lupricato”, citada como uno de los lindes cuando el rey Jaime I hace donación del distrito de Miravet y Zufera al Obispo y mensa episcopal de Tortosa (Peñíscola, 27 de abril de 1225).

Alrededor de aquella torre debieron reunirse los primeros pobladores que pronto la convertirían en torre defensiva y a la vez, iglesia de culto. Situada en el alto de un cerro y encarada hacia la planicie que se extiende hacia el sur, tenía que verse desde lejos, característica que le valió la adquisición del nombre actual de la población. Hasta mediados del siglo pasado, el nombre Torreblanca se creyó que venía por el hecho de la existencia de otra torre (más moderna) en su término municipal, llamada Torre del Marqués, que tuvo como propietaria a una Blanca de Cardona en el siglo XVII, cuando hacía 200 años que ya se le denominaba al poblamiento con el topónimo actual.

Fue sede parroquial hasta la construcción de la iglesia de San Bartolomé, a la parte baja del recinto urbano, en el Siglo XVII. Y fue el escenario, en 1397, de un asalto berberisco en el que robaron las Hostias consagradas y la Custodia, y que provocó un contraataque cristiano para su recuperación.3

Edificio construido en el siglo XIV, siguiendo el tipo de iglesias de conquista, con una funcionalidad claramente defensiva, formando un bastión integrado en la muralla en la parte alta de la población.4​ Posteriormente se sustituye la cubierta de madera por la bóveda, lo cual provocó una mayor carga y la quiebra de los arcos, y la necesidad de añadir muros ataluzados. Esta reforma se hizo a finales del siglo XVI, posiblemente en 1591, cuando la población volvió a crecer con motivo de la concesión de la segunda carta de poblamiento de 1576.5

Cuando se construye el Calvario, la iglesia queda integrada en el conjunto, y en el año 1815 se cambia el acceso, y la puerta de medio punto adintelada del lado de la Epístola queda tapiada, y se abre una nueva a los pies de la nave, ahora dando acceso al recinto del Calvario.5

Se han realizado varias actuaciones de conservación del templo, como la rehabilitación de las pinturas, o la restauración integral de 2008, con la reposición del pavimento y la adaptación como sala de exposiciones.5

Arquitectura[editar]

Templo de una sola nave, rectangular, con arcos fajones diafragmáticos que descansan sobre pilastras, y sin contrafuertes, que dividen el espacio en cuatro tramos.5​ Tiene cabecera plana, coro alto a los pies y sacristía. Al exterior, tres muros ataluzados sirven de toscos contrafuertes.3​ La nave y el bajo coro están cubiertos con bóveda de crucería con terceletes y ligaduras, y complementos de ladrillos, y con claves sencillamente adornadas, con motivos vegetales y el escudo de la población.567

La sacristía, una sala cuadrada adosada a la nave, que conecta, en el lado de la Epístola, con la cabecera, parece ser, por las paredes gruesas y por la abundancia de aspilleras, el cuerpo inferior de una torre de defensa.5

Los muros son de masonería de piedra, menos las aperturas y las muelas de los lados, que son de sillares. El templo, actualmente, se cubre con un tejado de dos vertientes.5​ En el origen de la torre defensiva, la cubierta era plana para servir, con sus almenas, a su propósito defensivo.

La actual fachada principal, muy sencilla, tiene una puerta con arco adintelado y, encima, una aspillera o pequeña ventana atrompetada. Más arriba hay cuatro aperturas, restos de las almenas defensivas, cerca de la cornisa.3​ Una pequeña espadaña, que coronaba esta fachada, desapareció en las últimas rehabilitaciones.

El acceso original -aun pueden observarse sus restos- se encuentra en el segundo cuerpo del edificio (lado del Evangelio). Hoy se halla tapiado y da a un patio particular (primer cementerio de la población). La puerta disponía de un matacán defensivo en su vertical, existente en la actualidad.

La funcionalidad defensiva del templo se ve en las diversas aspilleras que agujerean las paredes, la barbacana lateral (posible sacristía actual) que protegía el acceso original, las almenas insinuadas en la parte superior de los muros, el matacán sobre la antigua puerta y los restos de muralla adosadas al templo.

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