martes, 10 de enero de 2023

HISTORIA DE ESPAÑA

 IGLESIAS DE ESPAÑA

La parroquia de Catí se encuentra situada entre la plaza de la Iglesia y la calle Mayor del término municipal, lugar este último en el que se encuentran ubicadas otras construcciones emblemáticas de época medieval como la Casa de la Vila (también conocida como Lonja) o el Palacio de los Miralles. El templo, dedicado a la Asunción de la Virgen, es uno de los edificios más relevantes del conjunto histórico artístico de Catí, declarado Bien de Interés Cultural el 3 de diciembre de 2004.

Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción
Bien de Relevancia Local
Parroquia de Catí. Vista desde la calle Mayor
Localización
PaísEspaña
DivisiónCatí
DirecciónBandera de España CatíEspaña
Coordenadas40°28′18″N 0°01′23″E
Información religiosa
CultoCatólico
DiócesisDiócesis de Tortosa
OrdenClero secular
AdvocaciónNuestra Señora de la Asunción
Historia del edificio
ConstrucciónSiglo xiii-siglo xviii
Datos arquitectónicos
TipoIglesia parroquial
EstiloGótico - Barroco
Longitud39 metros
Anchura14 metros

Tipología constructiva[editar]

Construida en piedra de sillar y mampostería, entre los siglos xiii y xviii, el templo es un magnífico ejemplo de parroquia de repoblación cristiana. Su construcción se inició en el siglo xiii, siguiendo el sistema constructivo de arcos de diafragma con techumbre de madera. Esta tipología fue muy común en las comarcas septentrionales de la Comunidad Valenciana (Los Puertos de Morella y el Maestrazgo) conservándose otros ejemplos casi idénticos en disposición, dimensiones y fábricas como las parroquias de Vallibona y San Juan de Morella.1

A esta estructura primitiva de nave única (32 x 10,5 m) con testero recto, se añadieron durante los siglos xiv y xv diversas capillas laterales que no llegaron a desvirtuar el sentido de espacio único que posee el templo originario. La primera en ser levantada fue la de San Blas, en el año 1354, seguida de las de San Miguel y San Pedro Apóstol, de 1377, realizada por Bertomeu Duran para la familia Montserrat. En 1389 Jaume Sans construyó la capilla de San Martín, patrón de Catí, y en 1447 se levantó la capilla de los Santos Juanes a instancias de la familia Sentjoan. En 1448 Pedro Crespo construye la conocida como primera capilla de la Pasión, que luego pasará a llamarse de San Pedro Mártir y San Lorenzo, realizada a expensas de la familia Espígol en 1460. En el año 1451 Pedro Crespo y Antonio Arbó edifican la que se conoce como segunda capilla de la Pasión en cuyos arcos podemos ver distintos elementos de la Pasión de Cristo. En el año 1937 cuatro de las capillas laterales del lado del evangelio se derribaron con el fin de ensanchar la calle Mayor.

De época medieval destaca la portada del lado norte, situada en la calle Mayor, de tradición románica que perteneciente al edificio primitivo levantado en el siglo xiii. Posee dos arquivoltas planas de medio punto con bordes achaflanados y guardapolvos. Las impostas presentan una decoración vegetal y zoomorfa en la que se encuentran representados algunos tipos de cuadrúpedos y un dragón. También resulta interesante la sencilla portada del lado meridional, cuya ejecución debe situarse a finales del siglo xv o comienzos del siglo xvi, presentando un gran arco de medio punto formado por larguísimas dovelas y guardapolvos liso. Las obras de restauración efectuadas recientemente en el templo por la Fundación La Luz de las Imágenes, han sacado a la luz en el presbiterio de la iglesia una parte del primitivo alfarje medieval de madera que durante siglos permaneció oculto por una bóveda tabicada de ladrillo.

Reformas posteriores[editar]

Siglo xvii[editar]

A lo largos de los siglos se realizaron en la parroquia diferentes intervenciones arquitectónicas que modificaron su primitivo aspecto. En el siglo xvii, entre todas, la más llamativa y que cambió en gran medida el aspecto interior del templo fue la construcción de una bóveda tabicada con forma de cañón con lunetos y decorada con la técnica del esgrafiado. Esta decoración de esgrafiados permanecía oculta tras varias capas de pintura blanca y, en el año 2013, fue recuperada en su integridad en los trabajos de restauración del edificio, realizados por la Fundación La Luz de las Imágenes. En ella hoy se puede apreciar una rica decoración con simbología cristiana, en la que abundan los motivos vegetales y diferentes elementos extraídos del bestiario medieval.

Otras reformas efectuadas en el siglo xvii fueron la construcción de la balaustrada del coro (1609) y el campanario (1615) por el maestro cantero Pedro del Sol.

También en el siglo xvii (1683) se realizó el reloj de sol pintado sobre la puerta del lado meridional, que fue restaurado en el año 2008 por la Fundación Blasco de Alagón. Orientado a la vertiente este, señala la hora solar diaria, desde la salida del sol al mediodía, a través de la distinta orientación y longitud de la sombra que proyecta la varilla o gnomon. Las líneas horarias indican la evolución diurna del sol (360.º sobre la esfera terrestre para 24 horas, es decir, 15.º en una hora). Por su decoración y su trazado, es uno de los relojes de sol más interesantes de los que se conservan en la provincia de Castellón puesto que, además de las horas, también muestra los equinoccios, los solsticios y los signos del zodíaco.

Siglo xviii[editar]

En el siglo xviii se llevó a cabo una de las reformas más importantes: la construcción de la capilla de la Comunión, cuyos trabajos se iniciaron el 3 de mayo de 1642 a instancias del padre Francisco Celma.2​ Aunque su fábrica y su aspecto exterior son sencillos, en su interior posee un importante conjunto pictórico al fresco realizado por el sanmatevano Pascual Mespletera, cuya actividad está documentada en Catí entre los años 1737 y 1746. Mespletera realizó las pinturas entre los años 1744 y 1747, siguiendo un programa ideado por el padre Celma, representando una exaltación del santísimo sacramento de la Eucaristía. En el espacio central de la bóveda interior de la capilla figura un cáliz con una hostia consagrada circundada de rayos y flanqueada por dos ángeles portando incensarios. En la parte inferior figura Santo Tomás de Aquino, como Doctor Angélico, invitando a todos los santos de la iglesia católica a la celebración eucarística. En el cortejo celestial figuran nueve ángeles mancebos portando filacterias con el canto del Panis Angelicus.

Tesoro parroquial[editar]

Retablo de San Lorenzo y San Pedro de Verona. Joan Reixach. ca. 1460

La parroquia atesora un importante conjunto de bienes muebles entre los que destaca el Retablo de San Lorenzo y San Pedro de Verona, uno de los escasos retablos medievales que se conserva en el mismo templo para el que fue concebido. Según un documento notarial, fechado el 23 de enero de 1460, fue concertado por Ramón Sanjoan, albacea del mercader Joan Espígol, con el pintor valenciano Jaume Baço “Jacomart”, aunque su ejecución final fue realizada por Juan Rexach (Joan Reixach). Según el encargo, la obra debía realizarse en el plazo de un año, debía medir diez palmos de ancho y trece de alto, y tenía que estar decorada y pintada con buenos colores, por el precio de cuarenta y dos libras y diez sueldos. En la espiga había de tener el Crucifijo, a un lado la Virgen María, al otro San Juan Evangelista. En medio del retablo San Lorenzo y San Pedro Mártir, de la Orden de Predicadores y a un lado y otro dos historias de los mencionados santos. En el bancal, la Piedad; a la derecha la Virgen María y a la izquierda San Juan, Santa Lucía y San Agustín. Fueron testigos Jaime Sastre y Sancho Aznar. Se le conoce como retablo de San Pedro Mártir y también como retablo Espígol, porqué se pagó con sus bienes.

De época medieval en la parroquia también se conservan otras obras como el Peiró dels Avinyó, cruz de carácter funerario realizada en piedra en el año 1374 por Giacomo Avinyó, trasladada en 1911 desde el antiguo cementerio.

En orfebrería destacan diferentes piezas atribuidas al orfebre morellano Joan Santalinea como una Cruz de rogativas (ca. 1430), un Portaviático con crismera y la magnífica Cruz procesional mayor (118 x 56’3 cm), realizada en plata sobredorada en el último tercio del siglo xv. Del siglo xviii son diferentes obras salidas del taller de los Piñol, orfebres oriundos de Vinaroz, entre las que sobresalen una Custodia eucarística de Antonio Piñol (1792) y un juego de tres lámparas votivas (dos situadas en el presbiterio y una en la capilla de la Comunión) que fueron entregadas a la parroquia en 1802 por Vicent Sanjuan. En el presbiterio de la iglesia se conserva parte de la antigua sillería del coro, realizada en el año 1795 por el escultor Josep Gisbert, en la que en una serie de medallones en bajorrelieve aparecen representados Cristo y los doce apóstoles.








Concatedral de Santa María (Castellón)

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Concatedral de Santa María
Bien de Interés Cultural
Castelló Cocathedral 2022 - west façade morning-HDR.jpg
Localización
PaísEspaña
ComunidadComunidad Valenciana
LocalidadCastellón de la Plana
Coordenadas39°59′10″N 0°02′13″O
Información religiosa
CultoIglesia católica
DiócesisSegorbe-Castellón
OrdenClero secular
AdvocaciónSanta María la Mayor
PatronoVirgen María
Historia del edificio
Fundación1999
Construcción1940-1999
ArquitectoVicente Traver Tomás
Datos arquitectónicos
TipoConcatedral
EstiloGótico valenciano y neogótico
Materialespiedra y ladrillo
Año de inscripción3 de junio de 1931
Bien de Interés Cultural
Patrimonio histórico de España
PaísBandera de España España
CódigoRI-51-0000509
Declaración3 de junio de 1931
Sitio web oficial

La concatedral de Santa María, también llamada iglesia de Santa María la Mayor en Castellón de la Plana (España) es un templo de estilo gótico valenciano con posteriores intervenciones historicistas y en estilo neogótico. Está situada en la Plaza Mayor, junto al Ayuntamiento y la torre campanario independiente conocida como El Fadrí.

Se inicia la construcción del templo en el siglo xii. Destruido por un incendio, se reanudan las obras a mediados del siglo xiv, siendo ampliadas a principios del siglo xv por el maestro de obras Miguel García de Segorbe, y siendo consagrado el templo en 1549.

La planta era de una sola nave dividida en cinco tramos, ábside pentagonal con dos capillas laterales y una central para el coro, así como capillas entre los contrafuertes, cubriéndose con bóvedas de crucería sobre los tramos y con bóveda estrellada sobre el ábside.

El templo contaba con tres portadas: dos laterales, situadas en el tercer tramo de la nave, y otra en la fachada principal, siendo estas junto con algunas claves, los únicos elementos conservados en su reconstrucción.

En 1662, con trazas de Juan Ibáñez, se construye la capilla de la Comunión de planta de cruz griega y cubierta con cúpula en el centro y bóvedas de medio cañón en brazos, la cual abría en el tramo de los pies del lado de la Epístola.

La concatedral de Santa María, declarada en 1931 Monumento Histórico-Artístico Nacional, fue incendiada premeditadamente el 24 de julio de 1936 en los primeros días de la Guerra Civil y derribada meses después por un acuerdo municipal. Su reconstrucción, comenzada en 1939 a partir de un proyecto de Vicente Traver Tomás basado en las trazas del templo desaparecido, acabó en 1999.1

Nave mayor.

El templo actual que ocupa una manzana completa tiene planta de cruz latina con tres naves y un ábside pentagonal. La nave central se remarca con pilares octogonales, de los que arrancan los arcos fajones. Las naves se cubren con bóveda de crucería, siendo la de la cabecera de media estrella y el crucero, con cimborrio, cubre también con bóveda estrellada.

Historia[editar]

La primera, conocida como la Iglesia Mayor, fue creada tras el permiso de traslado y la fundación de la ciudad. Se trataría según las referencias, de un templo sencillo, que ya utilizarían los fieles para rendir culto a Santa María en 1272. El incendio producido en 1340, debido a la negligencia del rector de Santa María, mossen Francés Oliveres, condenado a pagar la restauración, pudo ser la causa de su enorme deterioro o, como apuntan otros historiadores, también pudo ser víctima de un terremoto también recogido en las crónicas de la ciudad.

Lo cierto es que los documentos constatan fuertes inversiones para reconstruir la ‘segunda’ Iglesia Mayor de Santa María, que comenzaron el 26 de diciembre de 1409. Aquel nuevo templo rompía con la dinámica románica e incorporaba nuevas técnicas de construcción y un estilo gótico meridional. La piedra utilizada provenía de Mallorca. Poco a poco y con el paso de los años, la Iglesia de Santa María se fue ampliando y fue embelleciendo su estructura.

Cuando se proclamó la II República, el 14 de abril de 1931, surgieron opiniones en torno a la idoneidad, de mantener el templo en un lugar tan señalado de la ciudad. Algunas corrientes de pensamiento llegan incluso a apuntar en la conveniencia de ‘eliminar’ el templo para urbanizar el centro urbano con una imagen más diáfana. Todo ello pese a que Santa María había sido declarada Bien de Interés Nacional.

En la sesión de constitución del Ayuntamiento de Castellón, del Frente Popular, el 16 de febrero de 1936, presidido por Manuel Aragonés Cucala, ya se mencionó la posibilidad antes comentada en su propuesta para “que nos asociemos todos en una labor de progreso que ha de transformar Castellón en una gran ciudad”.

El 2 de junio de 1936, el Ayuntamiento ordena la demolición de la Iglesia de Santa Clara, porque el Ayuntamiento necesitaba ese solar para “un completo y ordenado aprovechamiento del total edificio y fijar nuevas alineaciones urbanas, de las calles en que se encuentra enclavado  y porque sin la apropiación del solar de la iglesia, se imposibilita en grado sumo sacar el debido rendimiento, higienizar las callejas adyacentes y dar ocupación a la necesitada clase obrera, remediando en parte el paro forzoso de la ciudad”.

Un mes después (17 de julio de 1936) comenzaría el alzamiento militar contra la República y por tanto, la Guerra Civil. El 24 de ese mismo mes, un grupo de anarquistas provocan un incendio en la iglesia de Santa María que destroza el interior del templo. El 23 de agosto, el Ayuntamiento aprovecha los hechos para proclamar ya una demolición parcial de la iglesia. Según el alcalde: “es evidente que, ante todo ha de estudiarse el quitar ese taponamiento que hoy obstruye la calle Colón, como seguramente se puede quitar, dejando solamente la parte del edificio, digámoslo así más ornamental, que es el recayente a la plaza Constitución se me había ocurrido que se propusiera al Estado cediera dicho edificio al Ayuntamiento para construir allí el archivo provincial de protocolos histórico, que es de una  importancia extraordinaria par ala unificación y conservación de los documentos históricos”.

El 17 de noviembre, ya sucede a Manuel Aragonés Josep Castelló-Tárrega como alcalde en el pleno del ayuntamiento se presenta una moción urgente: “que el edificio de la Iglesia de Santa María sea derribado totalmente”. Se aprueba por unanimidad, y en el texto que lo respalda se justifica la medida por “razones de salubridad o urbanísticas”.

El 11 de mayo de 1937 solo quedaban los portales  del edificio. Esa misma mañana se había recibido la orden de suspensión de la demolición emitida por la Dirección de Bellas Artes.

Los portales se desmontaron en agosto de 1937. No todo se perdió de aquella iglesia. Hubo muchas personas, de todas las ideologías que contribuyeron a proteger y guardar parte de lo que había sido el rico patrimonio de Santa María. También se conservaron algunos portales. Las piedras de la iglesia se utilizaron para la construcción del nuevo edificio del matadero.

Cuando los sublevados entraron en Castellón, el primer Ayuntamiento del 1 de septiembre de 1938 planteó ya la construcción de la tercera Iglesia Mayor de Santa María.

Con la victoria del Bando sublevado, la República da paso a una Dictadura gobernada por Franco. Es entonces cuando se crea un órgano destinado a la reconstrucción de zonas devastadas por la guerra.

El proyecto de la nueva iglesia de Santa María fue realizado por el arquitecto Vicente Traver, que tomó posesión de la alcaldía el 15 de abril de 1939 y dirigió los trabajos de construcción que comenzaron el 14 de junio de 1939.

Los gastos iniciales fueron cubiertos gracias a esta Comisión de Regiones Devastadas, pese a que Castellón había sufrido en menor medida los destrozos de la Guerra Civil, gracias a intervenciones como la de Serrano Súñer, cuyo padre fue el ingeniero que construyó el Puerto de Castellón.

Poco a poco, Santa María volvió a cobrar forma. El proyecto de Traver se ejecutó por fases. Comenzó por la parte principal del templo, que se retranqueaba unos metros de la calle Colón para mantener la anchura de la calle.

En mayo de 2003, el obispo de la diócesis de Segorbe-Castellón José María Reig Pla, el alcalde de Castellón, José Luis Gimeno, y el conseller de Obras Públicas, José Ramón García Antón, firmaron un convenio para financiar la última fase de la reconstrucción de la concatedral de Santa María, cuyo importe global ascendía a 2 millones de euros, con una subvención por parte de la Conselleria de 1,3 millones de euros.

Tras la firma del convenio se realizó el acto de la puesta de la primera piedra de la obra que daba lugar a la creación del edificio para usos de apoyo a la concatedral, con Sacristía Mayor, Sala Capitular, Museo, archivo salas de reunión y despachos, vestuarios y almacenes, así como el Claustro, concebido como un elemento de unión en todo el conjunto de la concatedral.

La última fase también tenía como cerrar el solar y embellecer estéticamente toda la zona comprendida por la calle Mayor, calle Colón y Arcipreste Balaguer.

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