La iglesia de la Asunción de Alaiza en Iruraiz-Gauna (Álava, España) es un templo cuya estructura fundamental permanece en el original estilo románica de su construcción ya en el siglo XIII.
Presenta planta rectangular con presbiterio compuesto de un tramo cuadrado y ábside semicircular, aunque posteriormente se le añadió otra nave.
Conserva elementos arquitectónicos medievales: dos portadas en arco apuntado con arquivoltas y baquetones, ábside semicircular, canes, bóvedas de horno y de cañón con arcos fajones, así como pinturas murales monócromas en ocre de factura popular, probablemente del siglo XIV, representando escenas de combate junto a motivos florales. La decoración mueble, retablos mayor y de San Sebastián, pertenece ya al siglo XVII, destacando la talla de la Virgen de la Asunción, del taller de Diego de Mayorga.
Pinturas[editar]
La iglesia posee unas pinturas del siglo XIV que los investigadores no han logrado explicar, pues no encajan con el resto de la obra.

La iglesia de la Natividad de Nuestra Señora, en Añua, en el municipio de Elburgo (Álava, País Vasco, España), es un templo rural levantado en diversas etapas arquitectónicas cuyo elemento más destacado es su bello ábside del siglo XIII Protogótico de transición desde el Románico. Constituye un ejemplo singular de la arquitectura de esta época y este estilo en Álava.
El templo, que posee una tradición de hito peregrino del antiguo Camino de Santiago Vasco del Interior, presenta planta de una única nave con dos tramos, que cierra una cebecera compuesta de presbiterio y ábside ochavado de cinco paños. En la zona septentrional están la Capilla lateral y la sacristía, espacios hoy comunicados. En el lado sur se sitúan el pórtico de acceso y la torre. Se accede al mismo cruzando un pequeño puente de piedra de un ojo.
Cabecera[editar]
El ábside del siglo XIII, junto con el exterior del presbiterio de la misma época, con el que forma un único conjunto artístico, es el elemento más antiguo del edificio; las demás partes arquitectónicas fueron superponiéndose o añadiéndose a la fábrica original en posteriores centurias. El conjunto de ábside y presbiterio se configura como una estructura poligonal de siete lados que en su lado norte permanece mayormente oculta tras la sacristía. El muro norte del presbiterio y el último ochavo del ábside desaparecieron al serles adosada dicha dependencia. Esta cabecera fue construida en sillería con basamento de mampostería y su traza es ya gótica, aunque la configuración de los elementos todavía evoca el arte románico.
Conectados en las aristas que decoran finas columnillas adosadas, los paños absidales se presentan ornamentados con arquillos apuntados ciegos agrupados por parejas y apeados en finos baquetones. Los arcos gemelos impares carecen de mainel y sustentan su doble dovela central en ménsulas decoradas. En los arcos pares, estas dovelas apean en una columnilla central de las mismas características que las de los lados. Tres de los paños (el meridional del presbiterio y el primero y el tercero del ábside) cubren, en la parte inferior, vanos abiertos por ventanales, también apuntados y abocinados. Estos ventanales, que preservan muchos elementos románicos, aparecen profusamente decorados con temática mixta: iconografía y simbología de tradición románica (personajes, animales, seres fantásticos, flores estrelladas) se combinan con motivos vegetales propios del período de transición al gótico. En la parte superior, toda la cornisa, hecha con piedra moldurada, es recorrida por una serie de canes románicos. A esta cornisa primitiva se le superpuso una de ladrillo en reformas posteriores.
En el interior del templo, la nave se conecta con el presbiterio y este con el ábside mediante dos arcos torales ojivales que voltean en pilastras con columnas adosadas y decoradas con capiteles florales y zoológicos. Los muros interiores del ábside conservan restos de pinturas medievales que quedaron al descubierto al trasladarse el Retablo Mayor a la Capilla.
Restante arquitectura[editar]
Si la cabecera, ábside y presbiterio, se remontan al siglo XIII avanzado, el resto del cuerpo del templo fue rehecho en el siglo XVI, en época renacentista. A este período corresponden el tramo central y el coro a los pies, que recubren bóvedas nervadas con claves y cuyos plementos presentan unas pinturas de grisalla con vírgenes, apóstoles y santos. Gótico-renacentista es también la Capilla de los Otazu-Guevara, o de San Sebastián. La portada de acceso al templo, bajo pórtico y formada por tres arquivoltas baquetonadas y apuntadas con mínima decoración, es gótica, del siglo XV. La sacristía fue edificada a principios el siglo XVII. La torre original fue levantada en el último tercio del siglo XVI por los canteros Martín de Elguea y Hernando de Argandoña, dos canteros locales. En 1759, su ruinoso estado requirió una intervención de urgencia que fue llevada a cabo por Juan de Echavarría, Domingo de Aguirre y Francisco de Arrilucea, dando como resultado una torre de dos cuerpos, el inferior cuadrado y el superior octogonal.
Mobiliario interior[editar]
El Retablo Mayor, dorado y de tres cuerpos, se adscribe al primer barroco del primer tercio del siglo XVII. En sus tres calles se ubican imágenes de los Santos Juanes, San Joaquín, la Virgen María (titular del templo y colocada por tanto en la parte central), San José, Santo Domingo, San Francisco y, en la parte superior, el Calvario. Hoy se encuentra en la Capilla de los Otazu-Guevara. Los retablos laterales, actualmente situados a los pies de la iglesia, están dedicados a la Virgen del Rosario y a Santa Catalina; son obras plenamente barrocas, de finales del XVII. Merece especial atención el Tríptico de San Sebastián, en el presente sacado de la Capilla a la que pertenecía para dejar espacio al Retablo Mayor, con esculturas y pinturas de mediados del siglo XVI.
La Iglesia de San Martín de Arlucea, en el municipio de Bernedo (Provincia de Álava, España) es el resultado de sucesivas intervenciones de ampliación y adecuación a nuevas necesidades. Presenta una estructura compleja en la que se superponen las diferentes etapas del templo, que recorren un largo espacio de tiempo. El primero de ellos podría corresponder al siglo XIII, del que conserva considerables elementos en estilo románico tardío. A éstos se superponen otros, de los sucesivos siglos, hasta principios del XVIII; en estilos gótico, renacentista y barroco, siendo el románico-gótico el que se corresponde con el volumen mayor de la obra.
Asentada sobre roca viva, consta de un cuerpo principal, el de la nave, y una serie de elementos adosados por sus caras sur y este. En su cara sur se disponen el pórtico y la torre; y en su extremo este se dispone la sacristía, que no es otra cosa que el ábside del templo primitivo. Presenta muros de sillería, sillarejo y mampostería que permiten identificar distintas fases de la obra.
Descripción[editar]
El templo presenta planta rectangular, nave única de tres tramos, y ábside ochavado. Se levanta, en parte, sobre los restos de estructuras del antiguo templo románico. La nave se cubre con una sucesión de tres bóvedas estrelladas con claves sin decorar, de la segunda mitad del siglo XVI, apoyadas en ménsulas sencillamente decoradas con dentículos o rosetas geométricas. Una última bóveda, también nervada cubre el altar en forma de medio ochavo. El coro, posiblemente obra del siglo XVI, con un único arco escarzano apoyado sobre pilastras con basas y jambaje de molduras al gusto gótico. Dispone de dos portadas, ambas en su lateral sur: la primitiva, tapiada al exterior pero visible desde el interior, con sus apoyos y arquivoltas, y su decoración a base de motivos vegetales y animales, sirve en la actualidad de baptisterio; y la portada actual, abierta hacia el pórtico, está realizada con arco de medio punto con tres arquivoltas baquetonadas.
En el extremo este, detrás del actual presbiterio, se ubica la sacristía, que es el ábside recto del primitivo templo protogótico, que conserva a su vez, estructuras y elementos decorativos reutilizados, de época románica. Se cubre con dos tramos de bóveda de medio cañón apuntado, con arco fajón apoyado en ménsulas simples. Dispone de dos ventanas hoy cegadas: una lateral y la otra en la cabecera. Esta última, es un amplio ventanal, con parteluz destruido, con dos arquivoltas ligeramente apuntadas sobre cuatro esbeltas columnillas, todas ellas decoradas. La del lateral sur, de seis columnas exentas decoradas con motivos vegetales, animales y geométricos, y la arquivolta exterior (la tercera) y el alféizar decorados con clavos.
A lo largo de todo su lateral sur, se le adosa un pórtico románico con ocho arcos de medio punto realizados en piedra de sillería, cuatro de ellos tapiados, y uno ligeramente apuntado. Entre los arcos dispone de contrafuertes exteriores con canecillos de época románica: mascarones y figuras monstruosas. Y en el interior de los arcos cegados, rostros humanos y adornos vegetales en impostas y apoyos.
En el ángulo sudoeste, se dispone la torre, que se corresponde con una de las últimas etapas de construcción. Se divide en tres cuerpos. En el superior se ubica el campanario con vanos de medio punto. En la actualidad, la remata un agudo chapitel moderno.

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