martes, 6 de diciembre de 2022

HISTORIA DE ESPAÑA

 IGLESIAS DE ESPAÑA

La iglesia de la Asunción de Alaiza en Iruraiz-Gauna (ÁlavaEspaña) es un templo cuya estructura fundamental permanece en el original estilo románico de su construcción ya en el siglo xiii.

Iglesia de la Asunción
patrimonio construido vasco destacado
Alaitzako elizaren mendebaldeko fatxada.jpg
PaísEspaña
UbicaciónAlaiza
Coordenadas42°49′25″N 2°24′52″O
Parte deCamino de Santiago Vasco del Interior
Cultocatolicismo

Estructura[editar]

Pinturas del interior de la iglesia
Detalle de las pinturas

Presenta planta rectangular con presbiterio compuesto de un tramo cuadrado y ábside semicircular, aunque posteriormente se le añadió otra nave.

Conserva elementos arquitectónicos medievales: dos portadas en arco apuntado con arquivoltas y baquetones, ábside semicircular, canes, bóvedas de horno y de cañón con arcos fajones, así como pinturas murales monócromas en rojo almagre sobre un fondo blanco de cal, de factura popular, de datación discutida, representando escenas de combate junto a motivos de género, florales y animalísticos.1

La decoración mueble, retablos mayor barroco y de San Sebastián, pertenece ya al siglo xvii, destacando la talla de la Virgen de la Asunción, del taller de Diego de Mayora. También se conserva una pila bautismal de copa semiesférica con restos de pinturas, destacando una flor de lis.2

Pinturas[editar]

La iglesia posee unas pinturas murales que fueron descubiertas en 1982 por el párroco y que han sido objeto de múltiples interpretaciones y dataciones, que los investigadores no han logrado explicar, pues no encajan con el resto de la obra y tampoco se han podido establecer paralelismos claros con otras representaciones.13

La cronología de las pinturas abarca desde los que piensan que serían contemporáneas a la construcción de la iglesia, en la segunda mitad del siglo xii1​ a los que piensan que estarían realizadas por pintor o pintores populares ingleses, al servicio de Pedro I de Castilla en la segunda mitad del siglo xiv, en coincidencia con la batalla de Nájera.2

Existen, entre otras, escenas esquemáticas de combates, el asalto a un castillo, un rey a caballo portando una corona y un pendón, un cortejo fúnebre, una procesión de mujeres, escenas de mujeres con vestimentas del siglo xii, unas parteras o una mujer dando a luz.







La iglesia de la Natividad de Nuestra Señora, en Añua, en el municipio de Elburgo (ÁlavaPaís VascoEspaña), es un templo rural levantado en diversas etapas arquitectónicas cuyo elemento más destacado es su bello ábside del siglo XIII Protogótico de transición desde el Románico. Constituye un ejemplo singular de la arquitectura de esta época y este estilo en Álava.

Iglesia de la Natividad de Nuestra Señora (Añua)
patrimonio construido vasco destacado
Añua - Iglesia de la Natividad de Nuestra Señora 17.JPG
Localización
PaísEspaña
DivisiónÁlava
Elburgo
DirecciónBandera de España AñuaEspaña
Coordenadas42°50′01″N 2°32′17″O
Información religiosa
CultoIglesia católica
DiócesisDiócesis de Vitoria
OrdenClero secular
AdvocaciónNatividad de la Virgen María
Historia del edificio
ConstrucciónSiglo XIII-siglo XVIII
Datos arquitectónicos
TipoIglesia
EstiloProtogóticoRománico

Descripción[editar]

El templo, que posee una tradición de hito peregrino del antiguo Camino de Santiago Vasco del Interior, presenta planta de una única nave con dos tramos, que cierra una cebecera compuesta de presbiterio y ábside ochavado de cinco paños. En la zona septentrional están la Capilla lateral y la sacristía, espacios hoy comunicados. En el lado sur se sitúan el pórtico de acceso y la torre. Se accede al mismo cruzando un pequeño puente de piedra de un ojo.

Cabecera[editar]

Ábside y presbiterio protogóticos (s. XIII).

El ábside del siglo XIII, junto con el exterior del presbiterio de la misma época, con el que forma un único conjunto artístico, es el elemento más antiguo del edificio; las demás partes arquitectónicas fueron superponiéndose o añadiéndose a la fábrica original en posteriores centurias. El conjunto de ábside y presbiterio se configura como una estructura poligonal de siete lados que en su lado norte permanece mayormente oculta tras la sacristía. El muro norte del presbiterio y el último ochavo del ábside desaparecieron al serles adosada dicha dependencia. Esta cabecera fue construida en sillería con basamento de mampostería y su traza es ya gótica, aunque la configuración de los elementos todavía evoca el arte románico.

Conectados en las aristas que decoran finas columnillas adosadas, los paños absidales se presentan ornamentados con arquillos apuntados ciegos agrupados por parejas y apeados en finos baquetones. Los arcos gemelos impares carecen de mainel y sustentan su doble dovela central en ménsulas decoradas. En los arcos pares, estas dovelas apean en una columnilla central de las mismas características que las de los lados. Tres de los paños (el meridional del presbiterio y el primero y el tercero del ábside) cubren, en la parte inferior, vanos abiertos por ventanales, también apuntados y abocinados. Estos ventanales, que preservan muchos elementos románicos, aparecen profusamente decorados con temática mixta: iconografía y simbología de tradición románica (personajes, animales, seres fantásticos, flores estrelladas) se combinan con motivos vegetales propios del período de transición al gótico. En la parte superior, toda la cornisa, hecha con piedra moldurada, es recorrida por una serie de canes románicos. A esta cornisa primitiva se le superpuso una de ladrillo en reformas posteriores.

En el interior del templo, la nave se conecta con el presbiterio y este con el ábside mediante dos arcos torales ojivales que voltean en pilastras con columnas adosadas y decoradas con capiteles florales y zoológicos. Los muros interiores del ábside conservan restos de pinturas medievales que quedaron al descubierto al trasladarse el Retablo Mayor a la Capilla.

Restante arquitectura[editar]

Detalle de uno de los ventanales del ábside.

Si la cabecera, ábside y presbiterio, se remontan al siglo XIII avanzado, el resto del cuerpo del templo fue rehecho en el siglo XVI, en época renacentista. A este período corresponden el tramo central y el coro a los pies, que recubren bóvedas nervadas con claves y cuyos plementos presentan unas pinturas de grisalla con vírgenes, apóstoles y santos. Gótico-renacentista es también la Capilla de los Otazu-Guevara, o de San Sebastián. La portada de acceso al templo, bajo pórtico y formada por tres arquivoltas baquetonadas y apuntadas con mínima decoración, es gótica, del siglo XV. La sacristía fue edificada a principios el siglo XVII. La torre original fue levantada en el último tercio del siglo XVI por los canteros Martín de Elguea y Hernando de Argandoña, dos canteros locales. En 1759, su ruinoso estado requirió una intervención de urgencia que fue llevada a cabo por Juan de Echavarría, Domingo de Aguirre y Francisco de Arrilucea, dando como resultado una torre de dos cuerpos, el inferior cuadrado y el superior octogonal.

Mobiliario interior[editar]

El Retablo Mayor, dorado y de tres cuerpos, se adscribe al primer barroco del primer tercio del siglo XVII. En sus tres calles se ubican imágenes de los Santos Juanes, San Joaquín, la Virgen María (titular del templo y colocada por tanto en la parte central), San José, Santo Domingo, San Francisco y, en la parte superior, el Calvario. Hoy se encuentra en la Capilla de los Otazu-Guevara. Los retablos laterales, actualmente situados a los pies de la iglesia, están dedicados a la Virgen del Rosario y a Santa Catalina; son obras plenamente barrocas, de finales del XVII. Merece especial atención el Tríptico de San Sebastián, en el presente sacado de la Capilla a la que pertenecía para dejar espacio al Retablo Mayor, con esculturas y pinturas de mediados del siglo XVI.

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