viernes, 16 de diciembre de 2022

HISTORIA DE ESPAÑA

 IGLESIAS DE ESPAÑA

La iglesia de San Pedro de Nora es un templo de origen prerrománico situado en la población del mismo nombre en el concejo asturiano de Las Regueras (España). Fue construida bajo el reinado de Alfonso II en el siglo ix. Fue declarado Monumento Nacional en 1931. Se encuentra a 12 km de Oviedo.

Iglesia de San Pedro de Nora
Bien de Interés Cultural
Patrimonio histórico de España
San Pedro de Nora1.jpg
Localización
PaísBandera de España España
UbicaciónLas Regueras (Asturias)
Coordenadas43°22′09″N 5°57′43″O
Datos generales
CódigoRI-51-0000798
DeclaraciónBIC 1931
ConstrucciónSiglo ix - Siglo xx
EstiloPrerrománico

Historia[editar]

La iglesia es atribuida a Tioda, el cual trabajó en el Reino de Asturias durante el reinado de Alfonso II “El Casto”, monarca con el que tuvo lugar la primera etapa del arte prerrománico asturiano. Durante este primer periodo, se construyeron también iglesias como San Tirso, Santa María de Bendones y San Julián de los Prados. Las soluciones empleadas en la construcción se San Pedro de Nora responden de forma evidente, a la tipología de la iglesia de Santullano, lo que se atribuye a esta época.

Además, en esta etapa se realizaron la Catedral prerrománica y la cámara santa que , donde se guardaron reliquias de santos y mártires para protegerlas de los musulmanes. Así, Alfonso II situaba a Oviedo como un centro de peregrinaje dentro de la ruta del Camino de Santiago.

Es una iglesia perteneciente al prerrománico asturiano, situada en la margen derecha del río Nora, en el municipio de Las Regueras. Es cabecera de una entidad eclesiástica -la parroquia de San Pedro de Nora- que incluye su propia entidad de población (en ambos márgenes del río, que separa los términos municipales de Las Regueras y Oviedo) y los lugares de Priañes y Feleches pertenecientes al municipio de Oviedo. Fue el 20 de enero de 9051​ por Alfonso III el Magno. Aparece referenciada por primera vez en ese mismo año en un documento de donación. En este escrito, Alfonso, junto con su mujer Jimena, acuerda la donación de la iglesia a la catedral de San Salvador de Oviedo.

Descripción[editar]

Exterior[editar]

Planta
Imagen actual de San Pedro de Nora; Ausencia de compartimentos adosados a las naves laterales. Archivo de Andrés González Iglesias

Su estructura básica está compuesta de tres naves con cubierta de madera y una planta muy parecida a la de San Julián de los Prados aunque carece del crucero, estructura que identifica a este último. La cabecera es de forma rectangular y dividida en tres partes: Tres capillas abovedadas, intercomunicadas y con una típica cámara suprabsidial sobre la capilla mayor, conocidas como cámara del tesoro, con la ventana geminada carcaterísticas del arte asturiano. La torre campanario, posterior, se encuentra exenta. En sus orígenes el templo estuvo decorado con pinturas sobre estuco.

El templo de San Pedro de Nora mantiene la planta basilical que predomina en la tipología de las iglesias asturianas: nave central separada de las naves laterales por arquerías con arcos de medio punto, aparejados en ladrillo y apoyados en capiteles imposta con decoración moldurada. Estos arcos de medio punto descansan sobre tres pilares exentos de sección cuadrada, hechos de sillarejo. La nave central está rematada con techumbre de madera a dos aguas. La planta de San Pedro de Nora forma un trapecio (Figura geométrica de cuatro lados, de los cuales solo dos son paralelos) de 18 metros de largo, 13 de anchura en la fachada principal y 12 en la cabecera tripartita, plana con tres ábsides y una ventana rectangular en cada ábside. Está construida a base de mampostería con sillares en las esquinas. Su función principal era la de dotar de solidez y robustez al edificio.

Vano tríforo de San Pedro de Nora. Archivo de Andrés González Iglesias.

Las tres vanos de la cabecera están adintelados  con un arco de descarga en ladrillo (material caracterizado por su escaso precio y por su facilidad a la hora de tallarlo) y protegidas por celosías, ( placas de piedra decoradas con motivos vegetales y crucíferos estilizados) que se colocan en las ventanas y otros huecos análogos para poder ver a través de ellos sin ser vistos. Además, estas celosías dotan también de iluminación a la iglesia.

En la planta superior de la cabecera se encuentra un vano tríforo sobre una cámara que existe encima del ábside central y que no ofrece ninguna comunicación con el interior de la iglesia. Existe una fuerte controversia entre los historiadores en cuanto a la función de esta cámara suprabsidal. Este tipo de vano intentaba recrear a los  arcos del triunfo romanos, otorgando de esta manera a la iglesia prestigio y autoridad. Actualmente el vano tríforo se presenta como logo para atraer turistas al Principado de Asturias.

Dispone de contrafuertes en la cabecera separando las tres capillas para soportar el peso de las bóvedas de cañón del ábside. La finalidad de estos es  contribuir a soportar el peso de las bóvedas de cañón del interior de la iglesia.

Pies de San Pedro de Nora; Pórtico rectangular.  Archivo de Andrés González Iglesias

A los pies presenta, un pórtico rectangular, algo más estrecho que la nave central, que fue reconstruido en el siglo pasado, ya que la iglesia fue incendiada en 1936 durante la Guerra Civil Española perdiendo la cubierta. La reconstrucción de la iglesia corrió a cargo de don Luis Menéndez Pidal,2​ quien la inició en la década de 1940 y la dio por finalizada en los sesenta, naciendo de esta intervención el campanario al oeste sobre el que no se ha hallado fundamento alguno hasta la fecha.3​ Presenta un arco  de medio punto con dovelas de ladrillo, que apoya en capiteles imposta que descansan en robustas pilastras. El acceso desde el vestíbulo al interior de la iglesia se realiza por una puerta adintelada y jambas monolíticas (que están hechas de una sola piedra). Los trabajos de restauración presentan ciertas diferencias respecto a la iglesia original. Por ejemplo, se considera posible que este pórtico originalmente tuviera dos cámaras laterales , aunque no se han encontrado pruebas en las excavaciones y su semejanza con Santullano, que dispone de un único pórtico central, lo hace poco probable. Durante su restauración se encontraron también restos de compartimentos adosados a las naves laterales (imagen de la planta de San Pedro). Actualmente, la iglesia no presenta estos compartimentos laterales. Probablemente estas extensiones de la iglesia eran dos sacristías, lugares en donde se guardaban las ropas y objetos necesarios para el culto.

Interior[editar]

Sus tres naves se presentan separadas por cuatro arcos de medio punto en ladrillo sobre pilares con basas y capiteles moldurados. La anchura de la nave central es de algo más del doble que la de las naves laterales.

Ya en la cabecera, los tres ábsides, que presentan una menor anchura que las naves debido al gran grosor de los muros que los separan, se encuentran cubiertos por bóvedas de cañón y comunicados entre sí, siendo su acceso desde las naves también mediante arcos de medio punto en ladrillo. Su semejanza con Santullano es evidente, aunque en este caso, al tratarse de una iglesia de mucho menor importancia no sería obligatoria la existencia de una tribuna real, por lo que no existe la gran nave de crucero que encontramos en Los Prados. Dicho esto, la estructura de San Pedro de Nora a pesar de su forma trapezoidal, conserva un mayor parecido con la basílica clásica.

En el interior de la iglesia, se conservan algunos restos de las pinturas originales sobre estuco (pasta de cal apagada y mármol pulverizado) con el que se cubren las paredes o los muros. No obstante, se trata de unos vestigios tan pequeños, que es imposible interpretar la temática de dichas pinturas. Es destacable el efecto visual que genera el ligero estrechamiento que se produce en la iglesia desde los pies a la cabecera para dar de esta forma sensación de profundidad.

La iluminación de la iglesia se realiza por tres grandes vanos rectangulares a cada lado de la nave central por encima de las naves laterales. Existe también un gran vano de iluminación sobre el pórtico.







La iglesia de San Salvador de Valdediós, conocida popularmente como «el Conventín»,1​ se alza en el valle de Valdediós, en el término municipal de Villaviciosa (Asturias), junto al Monasterio de Santa María de Valdediós. Es un monumento representativo de la arquitectura asturiana posramirense que anuncia ya el estilo románico.

San Salvador de Valdediós
El Conventín
Monumento Histórico-Artístico (1931)
San Salvador de Valdediós.JPG
Fachada occidental
Localización
PaísBandera de España España
DivisiónFlag of Asturias.svg Principado de Asturias
LocalidadConcejo de Villaviciosa
DirecciónValdedios
Coordenadas43°26′13″N 5°30′24″O
Información religiosa
CultoIglesia católica
DiócesisDiócesis de Oviedo
UsoReligioso
AdvocaciónSan Salvador
Historia del edificio
Fundaciónsiglo IX
ConstrucciónSiglo ix
ArquitectoDesconocido
Datos arquitectónicos
EstiloPrerrománico asturiano

Historia[editar]

No hay certeza sobre cuándo se erigió esta iglesia2​ cuya construcción se atribuye al rey Alfonso III, aunque bien pudiera ser que a este monarca solo se debiera la galería porticada adosada al templo tardíamente y algunos detalles ornamentales. De lo que no cabe duda es de la fecha de la consagración efectuada bajo su reinado y que quedó grabada en una lápida de mármol en la que se afirma que sucedió «SUB ERA DCCCCXXX», esto es, en el año 930 de la era augusta, equivalente al año 892 de nuestra era cristiana. De la solemnidad del acto da prueba el hecho de que asistieran, según esa misma inscripción lapidaria, los obispos Rosendo I de Mondoñedo, Nausto de Coímbra, Sisnando I de Iria, Ranulfo de Astorga, Argimiro de Lamego, Recaredo de Lugo y Eleca de Zaragoza.3

El templo estuvo comunicado con el monasterio de Santa María mediante un pasadizo que fue derribado a mediados del siglo xix por la Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de la provincia de Oviedo. Por estas fechas también se retiró un pórtico que se había añadido a la portada principal.3

En 1931 fue declarada Monumento Histórico-Artístico por aprobación del decreto de 3 de junio por parte del Gobierno Provisional de la Segunda República.4

El arquitecto Luis Menéndez-Pidal y Álvarez dirigió obras de restauración en la iglesia en dos ocasiones: en 1954 y en 1970, siendo esta última vez cuando reconstruyó la habitación orientada hacia el norte.3

En 2011 se finalizó la primera fase de un proyecto de rehabilitación integral del templo, durante la cual este se consolidó estructuralmente y se protegió frente a las humedades.5​ Además, se devolvió a la cubierta su aspecto original, utilizando tejas artesanales o tegulae de tipo romano réplicas de las retiradas en 1980.6​ La segunda fase se centrará en el interior y las pinturas murales.

Descripción arquitectónica[editar]

Planta de la iglesia

El trazado de la planta responde al esquema basilical de tres naves, más ancha la central, constituidas por cuatro tramos de arcos de medio punto, y rematadas en sus cabeceras por sendas capillas absidiales rectangulares. No posee transepto, por más que dos dependencias anexas, una a cada uno de sus lados, pueden dar una impresión equivocada. A los pies de la nave central se dispone un nártex o vestíbulo al que se han adosado dos estancias en correspondencia con las dos naves laterales. Sobre el conjunto monta una tribuna a la que se accede por una escalera interior. Apoyándose en el muro sur de la iglesia se construyó más tarde un pórtico que preludia las galerías porticadas que en el periodo románico proliferaron en las iglesias castellanas. A través de él se accede al interior del templo por su puerta meridional.

Las tres naves se cubren con bóvedas de cañón que cargan sobre los muros exteriores contrafuertados y sobre las dos arquerías que separan longitudinalmente las naves. Están formadas aquellas por arcos de medio punto soportados por recios pilares de sección cuadrada. El pórtico lateral también posee bóveda de cañón, pero en este caso reforzada por arcos fajones. Los ábsides son asimismo abovedados a una altura inferior a la de la nave respectiva.

Al exterior se refleja el orden compositivo de la edificación: la nave central sobresaliente en altura sobre las laterales; los contrafuertes bien marcados en el muro norte y en la fachada occidental separando las naves; la prolongación de la cabecera de la nave principal sobre las contiguas; la espadaña con que culmina el imafronte acabada en una almena de estilo califal; los vanos de acceso al nártex y al pórtico lateral, ambos bajo arco de medio punto; y el gran número de ventanas para proporcionar una adecuada iluminación a todas las estancias: las hay de simple aspillera, sencillas de un solo arco, geminadas de arcos visigóticos enmarcados por una chambrana, con celosía de primorosa tracería, y una ventana de triple arco en el ábside central.

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