El santuario de Nuestra Señora de Oro es un lugar de culto ubicado en el Valle de Zuya en la provincia de Álava, en el norte de España. Se sitúa a 3,5 kilómetros de Murguía, capital de Zuya.1 Su altitud es de 841 metros sobre el nivel del mar. Desde Murguía, el camino hacia el santuario ha de tomarse pasando por la localidad de Vitoriano.
Historia[editar]
El primer documento conocido que menciona el Santuario data de 1138. Por otro lado, equipos de arqueólogos llevaron a cabo cuatro excavaciones desde 1964 hasta 1967, y encontraron evidencia de la presencia humana en tres épocas. Las fechas más antiguas datan de finales de la Edad del Bronce (850-700 aC). Una comunidad posterior habitó el área de 450 a 350 aC, seguido por un asentamiento durante el Imperio Romano posterior.
Santuario[editar]
Según algunos historiadores, el santuario data de finales del siglo XI al siglo XII, si bien no queda nada de la iglesia románica original. No obstante, quedan evidencias de dicha época en sus imágenes románicas, similares a las de las iglesias en los pueblos cercanos de Domaiquia, Marquina y Guillerna. Las bóvedas principales de la iglesia fueron aparentemente construidas desde finales del siglo XIV al XV, con bóvedas de yeso falsas en la sacristía que datan de 1771.
El altar barroco de la iglesia, construido por Antonio de Alvarado en 1691, fue preservado después de la renovación de 1964 y la estatua medieval de Nuestra Señora del Oro fue restaurada en 1930. Hay dos capillas, una que data de 1638 y la otra de 1761.

La iglesia de la Asunción de Nuestra Señora, en Tuesta, municipio de Valdegovía (Álava, España) se sitúa en lo alto de una ladera, formando un altiplano con la plaza. La orientación del eje de la nave es este-oeste, con la portada de acceso al sur, como la mayoría de Iglesias de la zona y época.
El desnivel de la carretera y la plaza se resuelve mediante un muro de piedra de considerable altura.
Descripción[editar]
El templo consta de una sola nave, de 29 metros de longitud, con portada lateral, ábside poligonal, formado por los cinco lados de un semi-decágono, dos capillas laterales y tres dependencias cerradas.
La cabecera tiene cinco paños, en cada uno de los cuales se abren bellos ventanales bajo arcadas de medio punto apoyadas en gruesos contrafuertes. En el arranque de estas arcadas nace una columnilla que llega a la altura del alero coronado por un capitel. La nave está compuesta por cuatro tramos y cubierta de bóveda de ojivas. Tanto los nervios de éstas como los de los arcos forneros descansan sobre columnas adosadas o alojadas en codillos de los pilares de sustentación.
Sobre la nave única fueron adosadas capillas laterales, correspondientes a distintas épocas, algunas de las cuales fueron cerradas y convertidas en sacristía o sala del diezmo. En la zona sur se adosan dos, con acceso por el primer y segundo tramo, y en la zona norte otras dos, y una quinta sala más grande, denominada popularmente "la Troj", a la que se accede desde el tercer tramo del lado norte.
La Capilla de Santiago, primera por el norte, fue construida en la etapa final del Gótico. Se le conoce como sacristía vieja, cerrada por una puerta.
La Capilla de los Apóstoles San Pedro, San Pablo, San Juan Bautista y San Juan Evangelista es la segunda del norte.
La Sacristía, antes capilla de Transfiguración, primera del sur, corresponde a un barroco incipiente que mantiene elementos de renacimiento.
La capilla del segundo tramo del sur aloja el antiguo retablo mayor.
El quinto elemento, tercera capilla del lado norte, corresponde con "la troj", sala donde se almacenaba el diezmo. La peculiaridad de esta sala es que dispone de acceso desde el interior y desde el exterior, lo que da idea de un posible uso añadido al de Iglesia de Concejo. El aspecto de la mampostería y los acabados generales dan la impresión de tratarse de un añadido muy reciente.
Exteriormente, la nave dispone, en la zona del pórtico, de canes protogóticos. También existen, en la fachada norte, dos canes traídos de la iglesia de Betolaza, además de otro que se supone de la iglesia.
La portada de la Iglesia, de arco muy apuntado, con siete arquivoltas muy decoradas, apoyadas en 14 columnas exentas y jambas con sus respectivos capiteles, está situada al sur.
Las dos primeras arquivoltas están decoradas con motivos geométricos, dientes de sierra y festoneado, la tercera con ángeles músicos, la cuarta oficios u ocupaciones de la vida cotidiana, la quinta monstruos cuadrúpedos, la sexta temas historiados alternando con temas vegetales y la séptima escenas de la vida campestre y pastoril.
Los capiteles del flanco derecho del espectador, representan escenas del infierno, dos figuras luchando, San Martín partiendo la capa al pobre, aves, arpías y centauro atacando a un grifo.
Los del flanco izquierdo muestran leones con caras humanas, escenas de lucha y de abrazo, flagelaciones y a San Miguel en lucha con el dragón.
Sobre la portada existe un friso, datado en el siglo XIV, compuesto por esculturas exentas, de temas como la Adoración de los Reyes y la Anunciación.
A los pies de la Nave se encuentra la Torre-espadaña. La parte inferior , del siglo XIII, ocupa dos tercios de su altura con dos arcos ciegos apuntados y, sobre ellos, dos pequeños vanos también apuntados. El remate superior es del siglo XVI.
La torre del reloj es del siglo XVI (1567) y está situada junto a la Torre-espadaña, al sur.
El pórtico, construido muy a finales del siglo XVIII, protege la portada y funciona como atrio de las celebraciones.
En el último tramo de la Iglesia existen dos ventanas románicas que no pertenecen al edificio, traídas del templo de Betolaza en los años 60.
La cubierta, restaurada en el año 1972, descansa sobre las bóvedas de piedra, recrecidas con tabiquillos, formando un tablero sobre el que apoya la teja. Esta solución es una versión desarrollada de la forma de construir de la época.

La capilla de la Feria, también conocida como capilla de la Virgen de Los Llanos, es una capilla situada en el Recinto Ferial de Albacete, en la ciudad española de Albacete. Es uno de los símbolos de la famosa Feria de Albacete, declarada de Interés Turístico Internacional, que tiene lugar del 7 al 17 de septiembre, durante la que alberga la imagen de la Virgen de Los Llanos, la patrona de la ciudad.
La capilla de la Virgen de Los Llanos se habilitó en 1952 en el Recinto Ferial de Albacete. Hasta entonces el Recinto Ferial no tenía un lugar para la patrona de la ciudad.1
Durante siglos la imagen de la Virgen de los Llanos permaneció en la ermita de Los Llanos y se trasladaba ocasionalmente a la villa. Con la desamortización de 1836, el ayuntamiento recuperó la imagen de la Virgen y la ubicó en el retablo de la iglesia de San Juan hasta que en 1936 el templo fue quemado.
En los siglos xviii y xix, hasta la guerra civil, los actos en honor a la patrona tenían lugar fuera del Recinto Ferial. Desde 1940 la imagen fue trasladada en procesión y entronizada en una hornacina del Recinto Ferial hasta que en 1952 se habilitó la capilla en unos locales del ayuntamiento. Ya en 1953 se seguía la tradición que se desarrolla actualmente en la cabalgata de feria del día 7 cuando la Virgen se traslada en carroza, se expone al público y se coloca en su capilla.
La imagen original de la Virgen de Los Llanos se encuentra en la Catedral de Albacete. En la década de 1940 se decidió encargar otra a Ramiro Undabeytia, que es la que permanece en la capilla durante la Feria de Albacete. El resto del año permanece en el ayuntamiento.4
Actos[editar]
Cabalgata de apertura de feria[editar]
Es el primer y más importante evento de la feria. La imagen de la Virgen de Los Llanos se traslada desde la avenida de España hasta el Recinto Ferial, en una celebración en la que desfilan más de 100 carrozas, además de charangas, peñas y bandas de música. Tras cantar el himno de Albacete y abrir la Puerta de Hierros con fuegos artificiales y dar por inaugurada oficialmente la Feria de Albacete, el alcalde porta en sus brazos la imagen de la Virgen hasta su capilla del Recinto Ferial, desde donde presidirá durante 10 días la feria que se celebra en su honor.5
Ofrenda floral[editar]
La capilla del Recinto Ferial es el escenario final de la ofrenda floral, que parte de la Catedral de Albacete, donde se presenta la imagen de la Virgen de Los Llanos. Este acto nació en 1989 gracias a la mano de la peña Templete. Hoy en día cuenta con el acompañamiento del resto de peñas (como la de Magisterio, Amigos Casa Cuenca, Casa de Aragón...). Tiene lugar el primer domingo de feria —siempre que no coincida con los días 7 y 8 de septiembre— y reúne a unas 30 000 personas.
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