IGLESIAS DE ESPAÑA
La ermita de San Onofre Anacoreta es un templo situado en la carretera de Valencia, junto al cementerio viejo, en el municipio de Algemesí. Es Bien de Relevancia Local con identificador número 46.20.029-002.12
Historia[editar]
La construcción del templo se produjo en 1579 a raíz de la noticia de la aparición del santo a un lugareño. La devoción local llevó a que San Onofre fuera nombrado patrón de la localidad. El templo fue ampliado y reformado sustancialmente en 1965. En la década de 1980 fue restaurado.2
Descripción[editar]
El templo se encuentra en las afueras de la población, adosado parcialmente al cementerio municipal. En su origen tenía un volumen más reducido y un aspecto muy diferente del que presenta a inicios del siglo XXI. Estaba además blanqueado, lo que fue modificado a un simple enlucido sin adornos adicionales.2
El entorno del templo presenta arbolado, parte del cual se encuentra muy próximo a las paredes laterales. El edificio en sí es de planta rectangular y destaca su altura en proporción a su ancho. En los lados sobresalen cinco contrafuertes.2
La fachada presenta una puerta rectangular de dos hojas, con postigo. A ambos lados de esta y a unos sesenta centímetros sobre su dintel hay dos farolas de forja. Directamente sobre la puerta existía un retablo cerámico que se retiró de forma provisional. En la parte superior de la fachada hay una ventana abocinada. Sobre la cornisa recta se alza una espadaña con una campana.2
El tejado es a dos aguas. Dos pequeños tejadillos a menor altura cubren sendos espacios laterales, situados en ambos lados entre los contrafuertes tercero y quinto.2
El interior es de estilo neoclásico. Es de planta rectangular, pero en los dos últimos tramos entre contrafuertes se albergan cuatro capillas, dos a cada lado. La sacristía está junto a la cabecera. La imagen del titular figura en una hornacina del retablo renacentista. El templo está cubierto por bóveda de cañón con arcos fajones apoyados en pilastras adosadas.
La Ermita de San Roque es una ermita existente en la localidad de Sot de Chera (Provincia de Valencia, España), ubicada junto a la carretera comarcal en un recodo sobre un promontorio a unos 500 metros de la localidad.
Descripción[editar]
Se trata de un edificio de una sola nave, de estilo renacentista edificada en 1592, y dedicada al patrón del pueblo. En la capilla había una llama encendida permanentemente desde que terminó la Guerra Civil española, constituida por una vasija llena de aceite con una mecha. Para que esta llama no se apagara, tenía que tener siempre aceite este recipiente, y todos los días iba una vecina del pueblo a revisar la lámpara y a depositar aceite. Actualmente se ha sustituido esta lámpara de aceite por velas que permanecen encendidas continuamente. Una de las llaves de la ermita la pasan todos los días de casa en casa, estando a disposición de todos los vecinos de Sot de Chera.
Fotos de la Ermita de San Roque[1]
Funcionamiento[editar]
Constituye una excelente área recreativa con singulares panorámicas del valle de Sot de Chera.
Tiene un camino de acceso desde el pueblo, a modo de calvario con pendientes pronunciadas. Alrededor de la ermita hay una pequeña explanada libre que permite la visita y celebración de romerías y fiestas populares, entendiéndose este espacio libre como parte del conjunto. Además se rodea de frondosa jardinería, alumbrado, arbolado de diferentes variedades y una fuente de reciente construcción.
Observaciones[editar]
Clasificado como Bien de Protección Parcial en el Plan General de Sot de Chera por la Diputación de Valencia.
La tradición cuenta que desde la Guerra Civil Española, en la capilla había una llama siempre encendida constituida por una vasija llena de aceite con una mezcla. Para que no se apagara, tenía que tener siempre aceite este recipiente, y todos los días iba una vecina del pueblo a revisar la lámpara y a depositar aceite. Actualmente se ha sustituido esta lámpara de aceite por velas que permanecen siempre encendidas. Las llaves de la ermita las pasan de casa en casa, estando a disposición de todos los vecinos de Sot de Chera.
| Ermita de San Roque | ||
|---|---|---|
| Bien de Relevancia Local y Bien inmueble de Etnología | ||
| País | España | |
| Ubicación | Sot de Chera | |
La ermita de San Roque es una un santuario situado en el barrio de Los Pajares, municipio de Torrebaja, provincia de Valencia (Comunidad Valenciana, España).
Dadas sus características, el ermitorio ha sido declarado Bien de Relevancia Local (BRL), identificado con el número: 46.09.242-002.1
Historia[editar]
La primera noticia de la ermita data de mediados del siglo XVII y se halla en la Relaciones ad limina de los obispos de Segorbe, pontificando fray Francisco Gavaldá Guasch (1656), que menciona «Tres ermitas» en la denominada «Torre Baxa», lugar de Castielfabib con treinta domicilios (unos 130-135 habitantes).2
La siguiente mención de la emita se halla en Pascual Madoz (1847), que la censa en Castielfabib, situándola «muy inmediata al lugar de Torrebaja». El estadista recoge la tradición conforme frente al edificio existieron tres pilares triangulares de piedra, que según creencia popular mandó poner Jaime el Conquistador (1213-1276), como muestra de agradecimiento a los vecinos de la zona que colaboraron en la conquista de Valencia (1238), «previniendo que todos los que se acogiesen dentro de este triángulo perseguidos por la justicia, fuesen perdonados ó absueltos por graves que fuesen sus delitos».3-4 El mismo autor dice que en la parte postero-lateral derecha de la ermita había «otros tres pilares de sillería, también en forma de triángulo y de elevación como de 3 varas, figurando una horca, en cada uno de los cuales se ven las barras de Aragón», de lo que deduce que «tuvo este pueblo (Castielfabib) el privilegio de picota y horca».2
El escritor y periodista valenciano, Vicente Badía Marín (1953), alude también a la ermita de San Roque, situándola entre los edificios más notables de Torrebaja y recogiendo la nota histórica, conforme «En lejanos tiempos en que Castielfabib quedó sin iglesia, los naturales de este pueblo venían a la Ermita de San Roque para oír la Santa Misa»,5 refiriéndose al tiempo de la primera Guerra Carlista (1833-1840).2
Situación[editar]
La ermita se halla en el barrio de «Los Pajares», lo que la sitúa en la parte alta del pueblo, con el caserío y la vega del Turia a sus pies: desde su emplazamiento se observa un espléndido panorama, cerrado al levante por «Los Molares» (1.077 m), que corresponden a las estribaciones de la sierra de Javalambre.
Descripción[editar]
El ermitorio es un edificio exento, situado en la parte occidental de una antigua «era de pan trillar», actualmente una placeta cementada, con antiguos pajares en la parte anterior (hoy convertidos en viviendas), y otros en la parte posterior. Los humildes edificios que le circundan por detrás son construcciones tradicionales, basados en piedra arenisca y paredes de tapial, correspondientes a bodegas y lagares, hoy abandonadas y hundidas.
Consta la ermita de un porche cubierto a la entrada que vierte a tres aguas, a base de unos gruesos paredones sujetando el tejadillo mediante una gruesa viga con zapatas. Su techumbre es de tabicas y el piso de cemento (en el que se dibuja una cruz formando un mosaico), bordeado por un banco corrido a ambos lados de la entrada. El cuerpo de la ermita posee las mismas características en su fábrica, sólo que su tejado vierte a dos aguas. La parte alta del edificio posee una sencilla espadaña de obra, con su campanil, estructura coronada por una sencilla cruz de hierro. La campana responde al nombre de nombre de «San Roque» -fundida por «Manclus» en Valencia, año 1973, ofrenda de una familia local: pesa 22 kg y su boca mide 34 cm de diámetro.
La puerta es de madera, de hoja doble, portando cada una un ventanuco rejado, y toda ella enmarcada por un arco de dovelas, que parte de dos impostas, a modo de capiteles sencillos sin ornamentación.
La planta de la ermita es rectangular, con piso de terrazo moderno, en sustitución de los ladrillos de barro cocido que tuvo antaño. En el interior destacan los escasos restos de pinturas murales: cornisas, ménsulas, arcos y bóvedas de cañón con lunetos, etc., formando lo que fuera un conjunto de estilo neoclásico. Respecto del retablo, escribe Vicente Badía Marín (1953):
«[...], la ermita de San Roque es relativamente moderna. Su altar mayor y único que tiene es una pared lisa en la que existe todavía una pintura muy borrada, a la cola, que representa un retablo. Esta pintura debió ser obra del mismo artista aristócrata Ruiz de Castellblanque, señor de Torre Baja, que pintara la escalera de la Casa Señorial. Aunque los entendidos en pintura no alaben ciertamente la calidad del retablo es lo cierto que Ruiz de Castellblanque nos legó el escaso patrimonio artístico de que podemos enorgullecernos. Se identifica la pintura aludida por el estilo, y además, por el escudo de los Ruiz de Castellblanque sobre el techo de la Ermita. Hoy, sobre el citado retablo, existe una moderna y preciosa imagen de San Roque».6Torre Baja, mi pueblo, Vicente Badía Marín
Lo más llamativo de su primitiva ornamentación es el escudo de los «Ruiz de Castellblanque», antiguos señores del lugar, sito en el testero (no en el techo de la ermita, como dice Badía Marín), y que el ayuntamiento de Torrebaja adoptó como propio en 1953. El escudo se compone de cuatro cuarteles, a base de cinco castillos dorados en campo de gules alternado con lises; un leopardo coronado y vuelto, sobre azur; un caballo blanco enjaezado, ensillado y vuelto, sobre fondo azul: todo ello rematado por una corona de marquesado abierta.
Del retablo y su restauración[editar]
La restauración del mural correspondiente al retablo frontal corrió a cargo de la fundación «Pere Compte» de Valencia, merced a una subvención solicitada por el Ayuntamiento de Torrebaja, en 2004.
Durante la restauración se recuperó una cartela oculta sita en el interior, sobre la entrada, que alude al benefactor que costeó la pintura y al año:2
SE PINTÓ ESTA ER-/ MITA DE San ROQUE/ ADEVOCIÓN DE MA-/ NUEL MUÑOZ/ AÑO 1840
.
Se desconoce el motivo o los motivos que impulsaron al donante a financiar la pintura del ermitorio, pero que se pintara en 1840 -al finalizar la primera Guerra Carlista- hace pensar que el hecho pudo tener alguna relación con ella, ya que la comarca del Rincón de Ademuz, por ser zona estratégica, se vio afectada por la contienda, fortificándose el castillo de Castielfabib y la plaza de Ademuz, según comenta el mariscal Augusto von Goeben, ingeniero y mercenario carlista.7
El interior muestra una bóveda de medio cañón, del que cabe destacar la cornisa moldurada que circunda el perímetro interior. La tonalidad general se basa en colores claros, oro, pastel y cobre caldera. Las pinturas del retablo de pincel se hallaban ya muy perdidas a mediados del siglo XX. El boceto del retablo recuperado está configurado según la concepción tradicional (neoclásica): columnas, pilastras, pedestales, cornisas al trampantojo.
La estructura general posee un doble cuerpo (inferior y superior), con tres calles (una central y dos laterales). En el espacio central de la calle principal se representa al titular del templo, san Roque, con sus atributos: bordón con calabaza, esclavina sobre los hombros y perro a los pies. En los espacios laterales se representan distintas figuras de santos: san Sebastián, santo Domingo, san Cristóbal, y otra barbada sin identificar.
En el cuerpo superior hay un panel central con una figura femenina con hábito «que muestra un clavo con los dedos índice y pulgar de la mano derecha», y que pudiera corresponder a santa Elena (de Constantinopla), madre del emperador Constantino.
Cabe destacar el esfuerzo de recuperación de las primitivas imágenes, obra del artista valenciano Ros Martí (2005), pues se hallaban tan perdidas que su identificación resultaba muy difícil:
«[...], hay que reconocer la mejora ostensible que se ha llevado a cabo en la ermita y entorno inmediato, cuyo valor simbólico, para el pueblo de Torrebaja, se halla por encima de lo material –estético y arquitectónico- para situarse en lo querencial y colectivo. Lo que habría que procurar, a partir de ahora, es que no volvamos a permitir que ni la ermita ni sus pinturas se deterioren hasta el punto de desidia que habían llegado».8Del paisaje, alma del Rincón de Ademuz, Alfredo Sánchez Garzón
Culto y tradición[editar]
Aunque el santoral festeja a san Roque el 17 de agosto, en Torrebaja la onomástica se celebra el penúltimo fin de semana del mismo mes, con motivo de las fiestas patronales. Concluida la misa del domingo tiene lugar la procesión general hasta la ermita, portando a hombros las imágenes de los patrones locales -santa Marina Virgen y san Roque-: la de la santa la portan las mozas y las del santo de Montpellier los mozos.
La procesión asciende por las calles del pueblo, atraviesa la carretera N-420 y continúa por las del barrio de Los Pajares, hasta la ermita. Arribados a la placeta las imágenes se colocan de espaldas al santuario, mirando a la vega, mientras en el interior tiene lugar el canto de los «Gozos del Santo». Concluida la celebración se regresa a la Iglesia Parroquial de Santa Marina, siguiendo el camino inverso: durante la subida y la bajada las campanas de la iglesia bandean sin cesar, mientras el campanico tampoco deja de sonar.
| Ermita de San Roque | ||
|---|---|---|
| Bien de Relevancia Local | ||
| Localización | ||
| País | España | |
| División | Torrebaja | |
| Dirección | Torrebaja (Valencia), | |
| Coordenadas | 40°05′45″N 1°15′32″O | |
| Información religiosa | ||
| Culto | Iglesia católica | |
| Diócesis | Diócesis de Valencia | |
| Advocación | San Roque | |
| Patrono | Roque de Montpellier | |
| Historia del edificio | ||
| Construcción | siglo XVII, con modificaciones posteriores | |
| Datos arquitectónicos | ||
| Tipo | Ermita | |
| Estilo | Arquitectura tradicional (vernacular) | |
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