jueves, 30 de septiembre de 2021

HISTORIA DE ESPAÑA

 SIGLO XV EN ESPAÑA

Las Cortes generales catalanas de Barcelona de 1228 se celebraron en la ciudad en el mes de diciembre, bajo el reinado de Jaime I de Aragón. Los representantes de los estamentos sociales se reunieron durante tres días hasta fallar en positivo por la conquista de Mallorca, aplicar la paz de Dios para recoger fondos para su conquista.

Representación de las Cortes de 1228 en las pinturas murales de la conquista de Mallorca





En las Cortes de Barcelona de 1283, el rey Pedro III de Aragón se comprometió a reunir las Cortes Catalanas una vez al año y a no promulgar ninguna constitución general o estatuto sin la aprobación de aquella institución.

Estas cortes sirvieron para confirmar los privilegios, libertades, usos y costumbres de los catalanes. Al mismo tiempo, se limitó la capacidad real de imposición de tributos y se precisaron las competencias de los oficiales del rey (los veguers).

Otros acuerdos fueron:

  • la reorganización de la administración de justícia aun aceptando que los vegueros no pudieran actuar fuera de los lugares de jurisdicción real
  • las garantías a la libertad de comercio
  • el reconocimiento de la existencia de regímenes municipales

El rey, además, se comprometió a respetar las libertades e inmunidades del clero e hizo importantes concesiones a la aristocracia, de los cuales derivó un reforzamiento del poder de los señores sobre sus campesinos y de la independencia de los barones respecto del rey.

Fue en ocasión de esta estancia del rey en Barcelona, y en este contexto negociador y organitzador, que los prohombres de la ciudad le demandaron que aprobase los privilegios concedidos a la ciudad por sus predecesores, y le suplicaron que otorgase otros capítulos y peticiones. El resultado fue el nombrado Recognoverunt Proceres (1284).






Las Cortes de Barcelona de 1503 fueron convocadas por Fernando II y se celebraron entre el 26 de abril y el 28 de noviembre de 1503.

El 22 de julio se eligieron nuevos diputados para la Generalidad y Ferrer Nicolau de Gualbes i Desvalls reemplazó a Alfonso de Aragón como presidente.

En agosto se concedió un donativo al rey de 200 000 libras de las que 130 000 correspondían al pago de 200 hombres de armas y 200 jinetes durante tres años. El dinero salió de un fogaje.

Se acordó crear un nuevo derecho de entrada sobre la canamasseria, si bien no entró en funcionamiento hasta 1506.






Las Cortes de Barcelona de 1519-1520 fueron presididas por el rey Carlos I.

La convocatoria fue polémica. En Lérida, Carlos juró los fueros catalanes el 28 de enero de 1519, y entró en Barcelona el 15 de febrero, inaugurándose la Cortes al día siguiente. Pero como la primera jura había sido objetada por los síndicos de la Generalidad y por la ciudad de Barcelona, por tanto, Carlos se avino a realizar un nuevo juramento el 16 de abril de 1519 en el que se incluía con su madre Juana la Loca, y convocar las Cortes nuevamente para el 12 de mayo de 1519.

El 11 de agosto de 1519 se estudió la compatibilidad de la Generalidad y se detectaron irregularidades por lo que respecta a las deudas de los oficiales con la institución, ni se cumplía el reglamento aprobado en las Cortes de Monzón de 1512.

Se aprobaron treinta y cuatro constituciones, la mayoría relativas a legislación jurídica y de funcionamiento de las instituciones de justicia, y diecinueve capítulos de corte que versaban sobre una excepción de impuestos para Nápoles. Se reiteró el libre comercio con OránArgelia y otros estados en manos de los turcos. Algunas medidas proteccionistas con la prohibición de sacar animales de Calatuña, Rosellón y Cerdaña o que solo los vasallos de la corona podían fletar con salespartolana y trigo.1​ En total, una serie de cambios internos en la Generalidad con tal de tener más control económico, entre los que destacan la obligatoriedad de asistir a su oficina todos los días laborales y que los oyedores tenían la obligación de auditar todas las cuentas y pedirlas a los diputados salietnes, durante el primer año de cada nuevo trienio.

Las Cortes concluyeron el 23 de enero de 1520.

Constituciones de la Cortes de 1520.





Las Cortes de Barcelona de 1529 fueron presididas por el rey Carlos I. Tuvieron lugar entre el 5 de abril y el 5 de julio de 1529.

El reinado de Carlos I se caracterizó por un coste muy alto en mantener al imperio, con el consiguiente agotamiento económico. Los principales motivos eran: las hostilidades con Francia por el interés del rey Francisco I de Francia sobre la península itálica, la defensa frente a las agresiones turcas en el Mediterráneo y el mantenimiento del Imperio Germánico que era codiciado por los príncipes alemanes.

En febrero de 1528 se anunció una declaración de guerra por parte del rey francés, y Carlos I se apresuró a convocar Cortes en Barcelona. Las pretensiones de la Generalidad de Cataluña consistían en el refuerzo de la jurisdicción de la institución respecto a los municipios, los barones y los soldados. También deseaba la ampliación y profesionalización de su personal e incremental el poder sobre el comercio exterior, principal fuente de ingresos. Sin embargo, en este último punto, el compromiso firmado entre el rey y Andrea Doria el 29 de diciembre de 1528 limitaba las posibilidades institucionales.

Lejos de antender las peticiones de la Generalidad, los diputados consideraban que esta constituía una mala gestión y favorecía los intereses de las clases dirigentes.

La pésima situación de la economía hacía prever que la Generalidad tendría que hacer un fogaje para poder atender el donativo real. Se introdujo una novedad al cambiar la fórmula de recaptación basada en el nombre de personas, por una de progresiva en función de las capacidades económicas.








HISTORIA DE ESPAÑA

 SIGLO XV EN ESPAÑA

Las Cortes de Monzón de 1537 fueron presididas por el rey Carlos V. Fueron covocadas el 16 de junio para el 17 de julio de 1537.

Fueron las terceras Cortes generales aragonesas de Carlos I y sus principales motivos eran el coste tan alto de las hostilidades con Francia y la defensa de las agresiones turcas al Mediterráneo.

El mantenimiento de la seguridad marítima obligaba a un trabajo constante de los astilleros catalanes con la consiguiente desforestación de los bosques del Principado. Igual que sucedió en las anteriores Cortes de Monzón (1533), los diputados se quejaron de este hecho.

En cuanto al orden político del principado de Cataluña, volvió a aparecer el conflicto de competencias. En este caso es contra la Audiencia que al hacer procesos de regalía por condenar bandoleros, impedía que estos fuesen juzgados de otros delitos cometidos contra la Generalidad, perdiendo de facto la autoridad y el respeto.






Las Cortes de Monzón de 1542 fueron por el rey Carlos I. Fueron convocadas el 5 de abril y se celebraron entre el 23 de junio y el 6 de octubre de 1542.

Respecto al principado de Cataluña los temas tratados fueron recurrentes: financiación para la defensa mediterránea frente a los turcos y medidas de control internas de la Generalidad. En concreto, la obligación de liquidar las deudas cuando se abandonaba la institución y la obligatoriedad de que los oidores hiciesen una lista con las deudas encontradas al comienzo de cada mandato. Se puso de manifiesto un claro enfrentamiento entre los diputados y los miembros del Consejo de Ciento, acusándose mutuamente de incompetencia y de desconfianza; detrás de esto había un tema de poder institucional que se manifestó incluso en las formas, con la disputa sobre el lugar que tenía que ocupar el Conseller en cap en las reuniones y que fue causa de la no presentación de los diputados. Con respecto a la economía, se acordó protege el textil, con arancel de un 20% a las importaciones de seda de Francia y Génova. Por otra parte, el rey rechazó un proyecto para hacer un canal que uniese el río Segre con la Plana de Urgel para mejorar el cultivo de cereales.






Las Cortes de Monzón de 1547 fueron presididas por el rey Carlos I. Fueron convocadas el 6 de abril para celebrarse el 23 de junio, si bien la primera sesión fue el 5 de julio y la última el 9 de diciembre de 1547.

Se celebró en un clima de paz en el conflicto con los turcos, lo cual había permitido mejorar el comercio catalán por el Mediterráneo. Los tres brazos del Reino de Valencia expusieron su preocupación1​ por la defensa de la costa y solicitaron para disuadir los corsarios la mejor de las fortificaciones de Peñíscola y Villajoyosa, la construcción de sendas torres en Cullera y Oropesa, y el envío a Cullera de tres o cuatro piezas de artillería, y el rey proveyó Jeroni de Cabanyelles i Gallac para que determinase el más conveniente en todos estos asuntos, cambiando la política de defender el litoral con una armada de galeras y con corsarios.2

En cambio, la guerra con Francia se intensificó con graves perjuicios económicos para las ciudades de Gerona y Perpiñán.






Las Cortes de Monzón de 1553 fueron convocadas por el rey Carlos I en Innsbruck el 30 de marzo de 1552 para el 30 de junio. Se prorrogaron hasta el 5 de julio de 1552, cuando se inauguraron. Fueron presididas por el príncipe Felipe en nombre de su padre el rey, y fueron clausuradas el 27 de diciembre de 1553.

Durante estas Cortes se extendió al reino de Aragón el fuero por el cual a los médicos se les haría formar parte de la nobleza, privilegio que ya existía en el reino de Castilla y en Valencia. Aunque era un título honorífico y no hereditario, permitía disfrutar de exenciones y privilegios.

Constituciones de las Cortes de 1552-53.





Las Cortes de Monzón de 1585 fueron presididas por el rey Felipe II y tuvieron lugar a lo largo del segundo semestre de 1585.

Cortes generales de la Corona de Aragón[editar]

Fueron convocadas en Zaragoza el 30 de marzo de 1585 para abrirse el 20 de mayo siguiente en Monzón, pero se fueron prorrogando hasta el 28 de junio. Fue jurado como sucesor el príncipe Felipe: el 7 de noviembre por los valencianos, el día 9 por los aragoneses y el 14 por los catalanes.

Desarrollo particular de las Cortes valencianas[editar]

Se prorrogaron para los valencianos para el 26 de noviembre manteniéndose en Monzón. El rey recibió 100 000 libras y a cambio hizo un perdón general por cierta clase de delitos.

Desarrollo particular de las Cortes catalanas[editar]

Una vez clausuradas la Cortes valencianas, se trasladó el rey a Binéfar a causa de una epidemia de tabardillo en Monzón, donde se abrieron las Cortes para los catalanes el día 5 de noviembre.

El gran distanciamiento en la celebración de las Cortes, tenían actividad otras instituciones para el funcionamiento político, y así someter cada vez más las Juntas de Brazos, que se reunieron en el mismo Casa de la Diputación y supusieron una ampliación de la representación social importante aunque desordenada. Este nuevo papel de los estamentos en el refuerzo y control de la Generalidad, que neutralizaba en parte los efectos del sistema insaculatorio, fue consolidado en la Corte de 1585 con la formalización de las divuitentas o comisiones mixtas de seis miembros por brazo, emanadas de la Junta de Brazos con el objetivo de ejecutar las decisiones políticas sobre el asunto que había motivado la convocatoria de la asamblea. Esta estructura de acción política permitió la participación de más de 600 personas en el trienio 1587-1590.

Estas Cortes no fueron diferentes porque fracasó en la aplicación de los mecanismos de la Observanza, aprobados un siglo antes y, a pesar de las múltiples contrafacciones cometidas por los oficiales reales, los representantes del Consejo de Ciento se quejaron de que la Real Audiencia de Cataluña nunca había condenado a ninguna cabeza oficial y afirmaba que el manatenimiento de la Constitución de la Observanza en los mismos términos era la destrucción de Cataluña.

En cuanto a la política financiera, y delante del creciente endeudamiento de la Generalidad, se decidió la aplicación de un concierto con los deudores para conseguir un retorno progresivo. La presión fiscal se hizo más fuerte con los que estaban fuera del concepto incrementándoles las expropiaciones y, paralelamente, las agresiones y asesinatos de oficiales a cargo de las expropiaciones. También se crearon tablas de recaptación en Bagur y Vendrell.

Esta bonanza financiera había traído los últimos años un sistema generoso de revisión salarial de los oficiales. En estas Cortes se aprobó limitar esta práctica.

El rey recibió 500 000 libras y clausuró las Cortes el día 9 de noviembre.

La publicación de las constituciones aprobadas en estas Cortes no apareció hasta mayo de 1586. Al retardo injustificado se sumó el escándalo de la manipulación que había sufrido respecto a los acuerdos tomados. En la documentación envidada por las autoridades reales para ser impresa carecían las actas relativas al Santo Oficio, la Capitanía General, el comercio de caballos y se había añadido una de nueva relativa al aumento salarial del Consejo Real. Detrás de esta manipulación se identificó la intervención de Joan de Queralt i de Ribes, diputado del brazo militar de tendencias monárquicas que sería juzgado por un séquito de acusaciones de soborno, trato de favor y manipulación de documentos públicos aunque posteriormente fue eximido por la Real Audiencia.

Asistentes[editar]

Brazo Eclesiástico[editar]

Presidente del Brazo Eclesiástico

Diputados del Brazo Eclesiástico

Desarrollo particular de las cortes aragonesas[editar]

Estando el rey en Binéfar, se abrieron las cortes para los aragoneses el día 9 de noviembre. El rey obtuvo 400 000 libras jaquesas y clausuró las cortes el 4 de diciembre de 1585.







Las Cortes de Barcelona-Monzón de 1563 fueron presididas por el rey Felipe II. La convocatoria inicial era para el 4 de agosto de 1563 en Monzón, posteriormente se modificó la fecha por dos veces, primero para el 26 de agosto y finalmente para el 13 de septiembre de 1563. Se concluyeron en 23 de enero de 1564.

El 28 de enero de 1564, los diputados barcelonenses volvieron con la noticia de que el rey trasladaría la sede de las cortes a Barcelona para jurar las constituciones y privilegios de Cataluña. El rey Felipe II entró en Barcelona el 6 de febrero y juró las constituciones el 1 de marzo. La permanente desconfianza de las instituciones catalanas hacia los oficiales reales provocaba fuertes tensiones y el rey decidió fijar las cortes el 23 de marzo de 1564, empeorando todavía más la relación.

Constituciones de 1564.






Se llamaban Cortes generales de Aragón a las Cortes en las que se convocaba a reunirse en la misma ciudad y al mismo tiempo a las Cortes del Reino de Aragón, las Cortes del Principado de Cataluña y las Cortes del Reino de Valencia. La mayoría de las Cortes Generales de Aragón se celebraron en Monzón, o alguna otra localidad aragonesa en sustitución de esta como Fraga, Zaragoza, Tarazona o Calatayud.
Fernando II entre dos escudos del Señal Real de Aragón.jpg
Tipoasamblea y cámara legislativa
JurisdicciónCorona de Aragón

Desarrollo de las sesiones[editar]

En las Cortes Generales, la única ceremonia que se hacía conjunta, con la asistencia de todos los diputados de los distintos Estados de la Corona de Aragón, era el solio de apertura1​. Los diputados aragoneses y valencianos se sentaban alternadamente a la derecha del trono, mientras que catalanes y mallorquines lo hacían alternadamente a la izquierda del trono donde se sentaba el rey.

El protonotario real leía la proposición real, que era un discurso en el que el rey hacía balance de la situación del la Monarquía y de los acontecimientos destacados que habían sucedido desde las anteriores Cortes, y se concluía con la razón de la convocatoria, que solía ser el pedir dinero o soldados. Tras el discurso del rey, se levantaba el arzobispo de Zaragoza, y también el arzobispo de Tarragona, que se colocaba a su derecha, y el arzobispo de Valencia, que se colocaba a su izquierda, como presidentes de sus respectivos brazos eclasiásticos, pero solo respondía el arzobispo de Zaragoza. Solo en el caso que fueran las primeras Cortes de un reinado, se procedía a la jura del rey de las leyes y fueros, y el de los diputados el de fidelidad al rey.

Tras esto se iniciaban los trabajos de Cortes para deliberar por separado y aparte, esto es, por territorios y estos por sus correspondientes brazos (cuatro en Aragón, y tres en Cataluña y Valencia). Incluso se podían concluir las Cortes particulares trasladándose al territorio de su reino.

HISTORIA DE ESPAÑA

 SIGLO XV EN ESPAÑA

Las Cortes de Monzón (1289) fueron unas cortes aragonesas donde se llevó a cabo una importante tarea parlamentaria: se promulgaron 35 constituciones u ordenaciones que dotaron a la Corona de estructuras administrativas sólidas. Se perseguía con ellas la definición de los límites de las jurisdicciones, la independencia de los funcionarios en relación a los señores, la regulación de la administración de justicia y la creación de una financiación regular mediante un impuesto común a todos o "del general", por su universalidad. Este impuesto acabaría originando instituciones propias en los Estados de la Corona llamadas Diputaciones del General o Generalidades. Alfonso III de Aragón se compromete, asimismo, a no separar de la Corona el Reino de Mallorca y a aceptar de modo implícito la institución del Consejo Real.

El rey necesitaba financiación para los gastos de la Corona. Al comenzar las sesiones de las Cortes Generales de Monzón, catalanes y mallorquines ofrecieron la ayuda económica al rey para que pudiera terminar sus guerras contra Castilla y Francia y, con la finalidad de recuperarla, propusieron una institución recaudatoria, el impuesto de Generalidades, que sería aplicado en todas las fronteras de los estados privativos de la Corona de Aragón. Esta institución fiscal con el tiempo desarrollaría, en los encargados de recaudarla, unas competencias que fueron desarrollándose en diputaciones con cada vez más poderes, ya no solo fiscales, sino políticos, las Diputaciones del General o Generalidades, que acabaron constituyendo la Generalidad de Aragón, la de Valencia y la de Cataluña.






Las Cortes de Monzón de 1510 fueron convocadas por Fernando II el Católico con la finalidad de financiar las campañas africanas y se celebraron entre mayo y septiembre de 1510.

Entre 1505 y 1510 con las campañas africanas de la corona se había conquistado MazalquivirOránBugía y Trípoli. El rey demandaba apoyo económico para continuar y mantener los territorios apresados.

Las Cortes le concedieron 220.000 librasnota 1​ con la contrapartida de tener libre comercio en el norte de África.

Otros temas de importancia política tratados fueron:

  • Se encargó un censo de los fuegos valencianos.
  • Fernando II, el 31 de agosto de 1510, dio un privilegio en el cual declaraba que, dado que había dado entrada a los militares en el gobierno de la ciudad de Barcelona, de igual forma reconocía a sus ciudadanos honrados sus antiguos privilegios militares y tenían que formar parte en las Cortes, donde entraban y votaban por brazo real.
  • Se garantizó que los moros valencianos no serían forajidos ni obligados a hacerse cristianos, en contra del edicto de 1502 que puso a los moros en la disyuntiva de bautizarse o de ser expulsados. En el Reino de Aragón, y sobre todo en el Reino de Valencia, la economía agraria descansaba sobre la mano de obra musulmana. La nobleza territorial sacaba el mejor provecho, ya que la mayoría de los moros les eran vasallos.
  • Se concedió al Consejo de Ciento la facultad de cuidar de la salud pública en casos de epidemia dotando a los consejeros de poderes extraordinarios, incluso delante del Lugarteniente, diputados y otras autoridades, en estas circunstancias.

Se trataron también temas de orden interno como los criterios de documentación y archivo indicando que: Todos los documentos expedidos por las Cortes, van sellados y firmados por los presidentes de los tres Brazos. Los procesos o actas generales se guardaron en el Archivo de la Corona de Aragón; los del Brazo Eclesiástico en el Arzobispado de Tarragona, los del Militar en el de la Diputación General de Cataluña, y los del Popular en el del Consejo de Ciento de Barcelona, con el bien entendido de que los escribanos no serán pagados con remuneración alguna hasta que hayan puesto los dichos Procesos en sus lugares correspondientes. También se determinó las responsabilidades de los funcionarios públicos y alguaciles si cometían abusos de poder, castigándolos con una multa y la inhabilitación del cargo.






Las Cortes de Monzón de 1512 fueron presididas por la reina Germana de Foix. Habiendo sido convocadas al tiempo del inicio de la guerra contra el reino de Navarra y se celebraron entre junio y el 2 de septiembre de 1512.

Sobre la aportación de recursos por la guerra, las cortes decidieron aportar 200 hombres de armas y 200 jinetes durante tres años.

Con toda la brevedad de estas cortes, se consiguió cerrar algunos temas pendientes desde hacía años. Entre otros, se reformó la Real Audiencia, pasando de ocho a doce juristas; se incrementó el control sobre las cuentas de la Generalidad de Cataluña y se trató el incremento del bandolerismo.

Se obtuvo el compromiso del rey para limitar la acción de la inquisición a la situación anterior a 1482 —, cuando el inquisidor episcopal actuaba según el derecho canónico— puesto que necesitaba del apoyo de las Cortes para la conquista del reino de Navarra. Pero al año siguiente, una vez conquistado el reino navarro, el rey obtuvo una bula del papa julio II liberándolo de ese juramento.






Las Cortes de Monzón de 1533 fueron presididas por el rey Carlos I. Comenzaron en junio y acabaron en diciembre de 1533.

El reinado de Carlos I se caracterizó por un coste muy alto para mantener el imperio con el consiguiente agotamiento económico. Los principales motivos eran: las hostilidades con Francia por el interés del rey Francisco I de Francia sobre la península itálica; la defensa de las agresiones turcas al Mediterráneo y el mantenimiento del imperio alemán que era codiciado por los príncipes alemanes.

Además de la precaria situación económica directamente creada por la guerra, se añadía la caída del comercio por culpa de la inseguridad marítima. También se quejaron los diputados de la carencia de protección arancelaria del emperador, aun cuando existían privilegios a favor de los catalanes. En concreto, se estaba pagando por sacar trigo de Sicilia y no se aplicaba el gravamen de un 20% a los trapos franceses que entraban en Sicilia y Nápoles.

Respecto al principado de Cataluña, en el orden político, los diputados se quejaron de la actuación del Lugarteniente Fadrique de Portugal, que efectuaba detenciones en nombre de la Generalidad, invadiendo competencias. También manifestaron su disgusto el brazo militar con el nombramiento del genovés Girolamo Doria como arzobispo de Tarragona, por ser extranjero y por las injerencias competenciales del inquisidor Fernando de Loazes (futuro sucesor de Doria en el arzobispado de Tarragona), pero el rey no volvió a aceptar discutir este punto. Por las dificultades de aplicación de la Constitución de la Observancia se pidió la creación de un Tribunal de Contrafacciones. Su creación se aplazó hasta 1706, casi doscientos años más tarde. Dentro de los temas de régimen interior destaca el acuerdo de nominar los cargos de diputados locales al final del mandato y no al principio; se prohibieron las relaciones económicas entre diputados y oficiales de la Generalidad. Estas medidas tenían como objetivo evitar las posiciones dominantes y el clientelismo. Por otra parte se planteó iniciar una nueva sistematitzación del derecho catalán, si bien no será hasta las Cortes de Monzón de 1585 cuando se constituiría una comisión que haría público el resultado entre 1588 y 1590.


Constituciones publicadas en el año 1534.

domingo, 19 de septiembre de 2021

HISTORIA DE ESPAÑA

 SIGLO XV EN ESPAÑA

Retratos de la reina Petronila de Aragón y el conde Ramón Berenguer IV de Barcelona es una pintura procedente del Palacio del Buen Retiro de Madrid y actualmente en el Museo del Prado. Se trata de una copia barroca de un original de Filippo Ariosto de 1586 pintado para el Salón Real del Palacio de la Generalidad del Reino de Aragón y destruido en 1809 tras los Sitios de Zaragoza durante la Guerra de la Independencia Española. En el cuadro figura la reina Petronila de Aragón (reina de Aragón entre 1157 y 1164) a la derecha dotada de los atributos reales: Corona real abierta o medieval, cetro, mantón de pieles y collar, bajo el escudo que en el siglo XVI se consideró que representaba en modo privativo al Reino de Aragón: de plata, cruz de San Jorge con cuatro cabezas de moro en los respectivos cuarteles o "Cruz de Alcoraz", documentada por primera vez en 1281 como divisa personal de Pedro III de Aragón "El Grande" (1276-1285), y considerado a partir del siglo XIV por Pedro IV el Ceremonioso como armas antiguas de Aragón, consideración que hizo fortuna en la necesidad de dotar a los distintos reinos, condados y soberanías de la Casa de Aragón, de emblemas privativos. En segundo plano, a la izquierda, aparece el conde Ramón Berenguer IV de Barcelona con vara de mando bajo escudo con los palos de gules timbrado de corona condal. Desde el siglo XIV el senyal reyal de la Casa de Aragón se consideró asociado al linaje condal.

Retratos de la reina Petronila de Aragón y el conde Ramón Berenguer IV de Barcelona
Còpia de 1634 del retrat imaginari de la reina Peronella d'Aragó i elcomte Ramon Berenguer IV de Barcelona - Filippo Ariosto (1586-1587).jpg
Año1634
AutorAnónimo
TécnicaÓleo sobre lienzo
EstiloBarroco
Tamaño244 cm × 127 cm
LocalizaciónMuseo del Prado, MadridBandera de España España







Luis de Santángel Vilamarxant (Valencia1435). Su función principal en la Corte del Rey Fernando era la financiera: prestar dinero al Monarca, que este después le devolvería con cargo a diversas rentas.1

Fue determinante para la consecución de la expedición de Colón, al que conoció en 1486. Colón, tras entrevistarse con los reyes y no lograr convencerles, decidió marchar a Francia para ofrecer sus servicios a su monarca. En ese momento conoció a Santángel, quien tras conseguir que los reyes volvieran a escuchar al navegante y ofreciéndose él mismo para financiar el proyecto, propició que los monarcas aceptaran las pretenciosas condiciones impuestas por el futuro Almirante en las Capitulaciones de Santa Fe, firmadas por Santángel como secretario del Rey. Así, asumió la dirección económica de la empresa, asegurando la parte que correspondía aportar a la Corona de su fortuna personal y sin intereses: 1 140 000 maravedíes.

Y porque los reyes no tenían dineros para despachar a Colón, les prestó Luis Santángel, su escribano de Ración, seis cuentos de maravedíes, que son en cuenta más gruesa diez y seis mil ducados2
...tomaron prestados los reyes al cavallero valenciano luis Santangel, escrivano de Ración de la Corona de Aragón.3

Colón guardó mucho aprecio al valenciano, siendo Santángel de los primeros a quien cuenta el éxito de su viaje, así como las cosas que había visto. Lo hizo mediante una carta que inició Colón el 15 de febrero en las Islas Terceras y concluyó en el puerto de Lisboa el 4 de marzo de 1493, conservada en Simancas.

Esta operación fue un préstamo que se canceló con rentas castellanas, siguiendo la línea marcada por los Monarcas de excluir en gran parte a la Corona aragonesa de la participación en los asuntos relativos al Nuevo Mundo.

Así podemos leer en el libro de cuentas de García Martínez y Pedro Montemayor, que se encuentra en el Archivo de Simancas, como Alonso de las Cabezas (tesorero de la Cruzada en el Obispo de Badajoz):

...el cuento ciento cuarenta mil maravedíes restantes para pagar al dicho escribano de ración en cuenta de otro tanto que prestó para la paga de las carabelas que Sus Altezas mandaron ir de avanzada a las Indias, e para pagar a Cristóbal Colón que va en dicha Armada4

Sin embargo, su posición y el hecho de ser nieto de judío converso,5​ lo hizo blanco de muchos intentos por deshacerse de él. El Rey le consideraba fundamental y asumió su protección frente a la Inquisición. Así, el 30 de mayo de 1497 obtuvo de Isabel y Fernando un privilegio excepcional: estatutos de limpieza de sangre. De esta forma y pese a sus orígenes, ni él ni sus descendientes podrían ser llevados en adelante a los tribunales del Santo Oficio.


Luis de Santángel, financista de Cristóbal Colón.





La sentencia arbitral de Torrellas fue un acuerdo establecido entre los representantes de la Corona de Castilla, la Corona de Aragón, y el reino de Portugal el 8 de agosto de 1304, relativo a las fronteras del reino de Murcia y a las reclamaciones del trono castellano-leonés por parte de Alfonso de la Cerda, nieto de Alfonso X el Sabio. La firma del acuerdo tuvo lugar en el municipio zaragozano de Torrellas, un lugar situado en el monte Moncayo, entre la ciudad castellana de Agreda y la ciudad aragonesa de Tarazona; de modo que el documento también es denominado concordia de Agredatratado de Tarazona o incluso sentencia arbitral de Torrellas-Campillo-Agreda-Tarazona.1

Las cláusulas de la sentencia fueron aprobadas por los reyes Fernando IV de CastillaJaime II de AragónDionisio I de Portugal y Muhammad III de Granada.


Los territorios asignados al Reino de Valencia tras la Sentencia Arbitral de Torrellas y el Tratado de Elche conformaron la Procuraduría General de Orihuela.






En virtud de los poderes conferidos por Fernando el Católicorey de Aragón, y Luis XII de Francia, el segundo Tratado de Blois se firmó el 12 de octubre de 1505, en la ciudad francesa de Blois, por Juan Silva (conde de Cifuentes), Tomas Melferit y Juan Enguera.

El tratado[editar]

Muerto el príncipe Miguel en 1500, las Cortes de Aragón reconocieron como herederos a Juana de Castilla y a Felipe de Austria en 1502, con la reserva de que si al enviudar el rey Fernando el Católico volvía a casarse y tenía un hijo, éste sería el heredero de la Corona de Aragón.

Las ambiciones de Felipe el Hermoso con respecto al Reino de Castilla, su tendencia francófila en política exterior, consolidada en el I Tratado de Blois, contraria a los intereses del rey aragonés, llevaron a Fernando, en lo que se considera una hábil maniobra política, a buscar la alianza del rey francés para desbaratar la jugada de su yerno, Felipe. Su matrimonio con Germana de Foix, sobrina de Luis XII, aseguraría el acercamiento al territorio vecino.

Las negociaciones se efectuaron entre mayo y octubre de 1505, y el tratado se firmó el 12 de octubre de 1505. Mediante él, Luis XII de Francia cedía y transfería a su sobrina los derechos que entendía tener sobre Nápoles, derechos que pasarían a los hijos del matrimonio, si los había, y, si no, revertirían al rey francés. Además, se obligaba a ayudar a Fernando contra el emperador Maximiliano de Austria y su hijo, Felipe el Hermoso.

Por su parte, Fernando el Católico se comprometía a entregar a Francia medio millón de ducados, a pagar en diez años, y a restituir los bienes confiscados a los príncipes y barones del partido angevino, y a dejar en libertad a los prisioneros hechos por el Gran Capitán.






Tratado de Blois (1509)

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El tercer Tratado de Blois fue firmado el 12 de diciembre de 1509 en la ciudad francesa de Blois y pretendía una acuerdo sobre la sucesión de las coronas de Castilla y Aragón entre Fernando el Católico y el emperador Maximiliano I de Austria, con presencia del rey de Francia Luis XII.

El tratado[editar]

La situación en Castilla era incierta tras la muerte de Felipe el Hermoso el 25 de septiembre de 1506 y Fernando el Católico, a pesar de haberse retirado a sus posesiones de Aragón tras el matrimonio con Germana de Foix, vuelve a la órbita castellana. Su hija Juana I empieza a dar muestras de incapacidad mental para gobernar y el Cardenal Cisneros decide llamar a Fernando en calidad de regente, iniciándose la segunda regencia del rey católico en Castilla que abarcará entre 1507 y 1516.

La situación preocupaba la posible sucesión del príncipe Carlos de Luxemburgo (futuro Carlos I de España), nieto del emperador Maximiliano I de Austria, debido a la presión que Fernando podía hacer desde el trono castellano. El 3 de mayo de 1509 Germana de Foix da a Fernando el Católico un hijo, Juan de Aragón, pero este muere a las pocas horas del parto. En el otoño de ese mismo año se encierra a Juana en Tordesillas al ser declarada loca.

La posibilidad de que un nuevo hijo de Fernando el Católico heredase Castilla en detrimento del nieto de Maximiliano hizo que ambos monarcas acordaran un pacto sobre la sucesión castellana en Blois. Así se aseguró la sucesión del hijo de Juana I, el príncipe Carlos, permitiéndose la regencia de Fernando el Católico durante la minoría de edad del heredero. Se acordó que un futuro vástago del rey aragonés y Germana de Foix sólo podría tener derechos de sucesión sobre los territorios de la Corona de Aragón. Esta condición no llegó a cumplirse, ya que esto hubiera supuesto la separación definitiva del reino de Castilla y Aragón.

Asimismo se pactó la ayuda de las tropas aragonesas y castellanas al emperador en su campaña sobre el norte de Italia.