viernes, 4 de septiembre de 2026

TOPONIMIA DE ESPAÑA

 Para el botánico, véase Carlos D. Játiva.

Játiva
Xàtiva
municipio


Bandera

Escudo


Vista general
Játiva ubicada en España
Játiva
Játiva
Ubicación de Játiva en España
Játiva ubicada en Provincia de Valencia
Játiva
Játiva
Ubicación de Játiva en la provincia de Valencia
Mapa
País España
Com. autónoma Comunidad Valenciana
ProvinciaValencia
ComarcaLa Costera
Partido judicialJátiva[1]
Ubicación38°59′19″N 0°31′09″O
Altitud115 m
Superficie76,56 km²
Población31 008 hab. (2025)
Densidad405,02 hab./km²
Gentiliciojativés, sa[2]
setabense[3]
(val.) xativí, na[4]
Predom. ling.Valenciano
Código postal46800
Alcalde (2019)Roger Cerdà i Boluda (PSPV-PSOE)
Fiesta mayorFeria de agosto
(15-20 de agosto)
PatrónSan Félix
PatronaVirgen de la Seo
Sitio webSitio web oficial

Játiva[5] (oficialmente en valenciano: Xàtiva)[6] es un municipio y una ciudad de España, en la Comunidad Valenciana. Situada en el sur de la provincia de Valencia, en el norte de las Comarcas Centrales y capital de la comarca de La Costera. Posee el mayor número de enclaves de toda España, con un total de veintiséis.[7] Su población es de 31 008 habitantes (INE 2025).[8] La ciudad constituye junto con una decena de municipios muy próximos a ella un área urbana integrada (AUI) que contaba con 61 000 habitantes en 2023.[9]

Históricamente, Játiva fue una de las poblaciones más importantes del Reino de Valencia, rivalizando incluso con Valencia y Orihuela, las otras dos ciudades más importantes en la época foral. Fue cuna de los papas Borja y conserva un importante patrimonio artístico, a pesar de que fue quemada en 1707 por las tropas borbónicas como represalia por apoyar a las tropas austracistas durante la Guerra de Sucesión. En 1822 se convirtió en capital de la provincia de Játiva, que desapareció a raíz de la división territorial de España en 1833.

A finales de los años 70, debido a su situación geográfica e histórica y para evitar los recelos de Alicante hacia Valencia, se propuso para que fuera la capital de la nueva comunidad autónoma que iba a crearse.[10]

Toponimia

Játiva es una de las pocas ciudades españolas que ha conservado un topónimo prerromano. Los iberos la conocieron como Saiti, lo que derivó en latín a Saitabi o Saetabis. En árabe evolucionó a مَدينَة شاطِبَة (madīnat Šāṭibat) y de ahí al en valenciano: Xàtiva.[11] En 1707 Felipe V cambió el nombre de la ciudad por el de San Felipe.[11] Las Cortes de Cádiz restituyeron el nombre en 1811 en su forma castellanizada Xátiva[12][13] que posteriormente se adaptó a la ortografía académica con la grafía Játiva y volvió a cambiar oficialmente a su forma valenciana Xàtiva por Decreto del Consejo del 7 de enero de 1980.


























Historia

Moneda de Saetabi del siglo I a. C.
Moneda Saetabi Bilingüe auténtica

Prehistoria y Antigüedad

Los testimonios del poblamiento en el término de Játiva son de los más antiguos en toda la fachada mediterránea, como atestiguan los hallazgos de la Cova Negra, pertenecientes al Paleolítico Medio.[11] La ciudad se remonta a la cultura ibérica y ha conservado su topónimo, que originalmente fue Saiti (aunque existieron las variantes Ibi o Tibi).[11] Dado que el poblamiento se ha extendido durante más de 2300 años en una misma área geográfica se hace muy difícil encontrar restos antiguos, ya que los materiales han sido reutilizados una y otra vez, motivo por el que se explica la escasez de restos ibéricos. No obstante, el poblado original se ha identificado en el lugar en que actualmente se levanta el Castillo Menor.[11]

La romanización se inició en el siglo II a. C., en el que Saitabi floreció y acuñó moneda propia,[11] en la que se representaba una estrella de tres puntas en las 8, las 12 y las 4, con cierto parecido al actual logotipo de Mercedes. Fue elevada a la categoría de municipio romano con el nombre de Saetabis Augusta, en honor al emperador Octavio César Augusto.[11] Durante toda la época romana Játiva fue un importante nudo comercial, al estar situada al pie de la Vía Augusta, y fue conocida en el Imperio por la producción de lino y la fabricación de textiles. El poeta romano C. Valerius Catullus menciona los 'lintea' o 'sudaria' Saetaba ex Hiberis, regalos de sus amigos Veranius y Fabullus, objeto de su poema 12. (Catulli Veronensis 'Carmina' Henricus Bardon, ed. Bibliotheca Latina Teubneriana, 1973: p. 15.) Los restos de la ciudad, sin embargo, apenas son visibles, ya que sus piedras se reutilizaron para construir edificaciones en el casco actual, y el solar fue objeto de una intensa ocupación agrícola. Se conservan, sin embargo, más de una docena de aljibes.[11] Durante el Bajo Imperio, Saetabis se convirtió en sede episcopal y sus obispos asistieron a los concilios de Toledo, ya en época visigoda (siglos VI y VII).[11] En la Hispania visigoda fue sede episcopal de la Iglesia católica, sufragánea de la archidiócesis de Toledo que comprendía la antigua provincia romana de Cartaginense en la diócesis de Hispania.

Edad Media

Tras la conquista musulmana en 711, la ciudad se denominó مَدينَة شاطِبَة (madīnat Ŝāţibat, transcrito generalmente como Medina Xátiba). Durante este periodo se fortificaron los castillos y la ciudad ganó importancia como plaza fuerte. De hecho, el geógrafo al-Idrisi (siglo XII) loa la belleza y solidez de los castillos de Játiva. Perteneció primero al reino de Toledo para pasar luego al de Córdoba. Perteneció posteriormente al de Almería, el de Denia y finalmente el de Murcia. En 1094[16] sirvió de refugio para las tropas almorávides derrotadas por el Cid en la batalla de Cuart. Esta vinculación con la figura del Cid hace a Játiva formar parte del denominado Camino del Cid. A comienzos del siglo XIII era cabeza de un pequeño estado musulmán dependiente de Valencia que abarcaba desde el río Júcar por el norte hasta Biar por el sur.[11] Xáteba destacó asimismo por ser la pionera de la fabricación de papel en Europa Occidental.[11]

Carta Puebla de Játiva (1252)
División administrativa del Reino de Valencia entre los siglos XIV a XVII
Retrato de Felipe V colgado del revés en el Museo de la Ciudad

Tras conquistar Valencia en 1238, Jaime I puso sitio a Játiva en 1240, aunque lo levantó al llegar a una tregua con el alcaide musulmán de la ciudad. Sin embargo, problemas entre este alcaide y los castellanos, obligaron a Jaime I a intervenir militarmente de nuevo, conquistando la ciudad en 1244, al poco de firmar el tratado de Almizra con Alfonso X.[11] Al rendir la ciudad, Jaime I respetó la mezquita, que no se derribó hasta el siglo XVI. Bajo el dominio cristiano la ciudad, ya con el nombre actual de Xàtiva, se convirtió en la segunda ciudad más importante del Reino de Valencia y, si bien no alcanzó a recuperar su posición como sede episcopal, sí fue cabeza de una lugartenencia homónima.[17] La población morisca se expulsó del recinto amurallado y se redistribuyó entre las zonas rurales y el arrabal de San Juan, mientras que los judíos conservaron su judería (call) intramuros, en las proximidades del porta de Santa Tecla. El castillo y las murallas se reforzaron y ampliaron entre 1287 y 1369, adquiriendo una forma muy similar a la actual, a la vez que se mejoraba el abastecimiento de agua mediante la construcción de los acueductos de Bellús y del Agua Santa.[11] En 1347 el rey Pedro IV le concedió el título de ciudad.[18]

Edad Moderna

Aguafuerte de Juan Fernando Palomino titulado Vista septentrional de la ciudad de San Felipe. Biblioteca Nacional de España

A finales del siglo XV la ciudad tenía unos 8000 habitantes y se encontraba cerca de su punto álgido. Su función administrativa se extendía en primer nivel sobre un extenso término municipal, que hoy corresponde a 37 municipios, y en segundo nivel por una gobernación que abarcaba desde el río Júcar hasta el enclave de Caudete, Biar, Castalla, Jijona y Villajoyosa, con una extensión de 4750 km².[11] Además de sus funciones administrativas, tenía otras de tipo militar (al ser su castillo el más fuerte del Reino de Valencia), económico y comercial. Sin embargo, la expulsión de los moriscos supuso la pérdida de casi la mitad de los habitantes de la gobernación, quedando despoblados más de 100 de sus núcleos. Esta crisis demográfica vino seguida de otra de tipo económico y ambas se vieron agravadas por las epidemias de peste que se sucedieron a mediados del siglo XVII, lo que hizo disminuir aún más la población, incluso en la propia ciudad.[11]

Durante la guerra de sucesión española, Játiva tomó partido por el archiduque Carlos, y padeció duros asedios por parte de las tropas borbónicas comandadas por Asfeld. Sufrió grandes destrozos, gran parte de la ciudad fue saqueada y buena parte de su población masacrada el resto de población fue desterrada. Tradicionalmente se ha dicho que la ciudad fue incendiada durante un año entero (de ahí el apelativo de socarrats, «chamuscados», que se da popularmente a los setabenses). Sí hubo, no obstante, un proyecto para derribar gran parte del casco urbano y construir nuevas calles, pero la remodelación no se llevó a cabo por problemas técnicos y de propiedad. Con todo, la mayor afrenta para la ciudad fue la desmembración de la antigua gobernación, la merma de funciones civiles y la negación de su condición de ciudad histórica, que se reflejó en el cambio de su nombre por el de Colonia Nueva de San Phelipe, o simplemente San Felipe.[11]

Edad Contemporánea

A lo largo del siglo XVIII la ciudad fue recuperándose, como demuestra el hecho de que en 1787 se contaran ya 12 655 habitantes en el término, lo que además promovió nuevas obras y reformas urbanas en la ciudad. Sin embargo, los terremotos de 1748 causaron grandes desperfectos, hasta el punto de que la iglesia de Santa Tecla se derrumbó completamente y el castillo quedó prácticamente abandonado. La economía, además, comenzó a deteriorarse ya a finales del siglo XVIII, al quedar fuera del nuevo Camino Real de Madrid a Valencia, que pasaba a unos 4 km de la ciudad (aproximadamente el trazado actual de la A-35 y la A-7) que se comenzó a construir en 1776.[11] En 1811 las Cortes de Cádiz restituyeron el nombre anterior de la ciudad, Xátiva,[12][13][19] gracias, entre otros motivos, a la perseverancia de Joaquín Lorenzo Villanueva[20] En el ámbito económico, la ciudad sufrió un importante revés al desaparecer entre 1810 y 1830 su industria textil del lino y la seda casi por completo, lo que dejó sin trabajo a unas 1300 personas. Este hecho no impidió que entre 1822 y 1823 fuese capital de la provincia de Játiva, aunque este ensayo del Trienio Liberal no fue corroborado en la división definitiva de 1833,[21] en que se incluyó a la ciudad en la provincia de Valencia.[11] Játiva recuperó gran parte de su importancia como nudo de comunicaciones en 1858 al abrirse la línea entre Valencia y La Encina, que continuaba hacia Madrid.[22] El 20 de diciembre de 1854 ya se había inaugurado la nueva estación ferroviaria.[22] Pero este hecho no contribuyó al desestancamiento demográfico, que se había acrecentado por la desamortización, que vació muchos conventos, y la abolición de los señoríos, que conllevó el éxodo de medio centenar de familias nobles. De hecho, la población siguió decreciendo hasta 1910, cuando comenzó a aumentar el número de habitantes debido a la inmigración. Sin embargo, el crecimiento se estancó otra vez entre 1940 y 1960, década en que la población comenzó a aumentar lenta pero invariablemente, principalmente debido al éxodo rural y la especialización de Játiva como ciudad de servicios.[11]

Durante la guerra civil española la localidad se mantuvo fiel a la Segunda República hasta el final de la contienda, con la presencia de algunas industrias de guerra. El 12 de febrero de 1939 sufrió una incursión de bombarderos italianos de la Aviación Legionaria, que atacaron principalmente la estación de trenes y sus alrededores.[23] El bombardeo dejó 129 muertos y más de 200 heridos, muchos de ellos mujeres y niños que abarrotaban los andenes de la estación para recibir la llegada de un convoy militar que en ese momento efectuaba su entrada.


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Aspe
municipio

Escudo


Ayuntamiento de Aspe
Aspe ubicada en España
Aspe
Aspe
Ubicación de Aspe en España
Aspe ubicada en Provincia de Alicante
Aspe
Aspe
Ubicación de Aspe en la provincia de Alicante
Mapa
País España
Com. autónoma Comunidad Valenciana
ProvinciaAlicante
ComarcaMedio Vinalopó
ValleValle del Vinalopó
Partido judicialNovelda
Ubicación38°20′45″N 0°46′08″O
Altitud234 m
Superficie69,79 km²
Población22 397 hab. (2025)
Densidad320,92 hab./km²
GentilicioAspense
Predom. ling.Castellano
Código postal03680
Pref. telefónico(96) 549 xx xx
Alcalde (2023)Antonio Puerto (EU)
Fiesta mayor3 al 21 de agosto
PatronaVirgen de las Nieves
Sitio webSitio web oficial

Aspe es un municipio del interior de la provincia de Alicante, Comunidad Valenciana, España. Tiene una población de 22 397 habitantes (INE 2025). Se trata de un municipio castellanohablante, en el que el castellano cuenta con el predominio lingüístico a nivel legal.

Toponimia

El origen del topónimo Aspe es de origen incierto, pero posiblemente prerromano. Algunos autores se decantan por su naturaleza ibérica, otros por la vascoibérica y otros por un origen en las lenguas griega o latina. La población es mencionada en la Geografía de Claudio Ptolomeo como Iaspis y aparece en el itinerario de Antonino como Aspis. Ya en época medieval es llamada en árabe Afs, y luego, en los privilegios de 1252 que el rey Alfonso X de Castilla otorgó a Alicante, es mencionada en castellano como Azp o Azpe. También en otros documentos de la misma fecha aparece como Azsp o Asp. Esta diversidad de grafías persiste tras el medievo, pero con claro predominio de la presencia de –e final.[1]

Otra posible interpretación que explique el origen del nombre de Aspe podría ser que venga del íbero o del euskera antiguo aitz-behe, de aitz (peña, hoy haitz) y behe (baja), queriendo decir La peña baja; de la misma manera que Ascoy (pedanía del municipio murciano de Cieza) provendría de aitz-koi, de aitz y koi (alta, hoy goi), significado La peña alta.[2]

Geografía

Aspe es un municipio del interior de la provincia de Alicante, en la comarca del Medio Vinalopó de la Comunidad Valenciana, España. El núcleo principal de población está a 238 m sobre el nivel del mar, a orillas del río Tarafa, principal afluente del Vinalopó, a 22 km de Alicante, a 9 km de Elche, a 395 km de Madrid, a 160 km de Valencia y a 62 km de Murcia. Su población es de 22 397 habitantes (INE 2025).

El municipio de Aspe se encuentra situado en la zona meridional de la comarca alicantina del Medio Vinalopó. Su término municipal tiene una extensión de 69,79 km². Limita al este con Monforte del Cid, al sur con Elche y Crevillente, al oeste con Hondón de las Nieves y La Romana, y al norte con Novelda. El ferrocarril más próximo está situado a 7 km (estación Aspe-Novelda) y el aeropuerto de Alicante-Elche, a 22 km.

Fotografía desde la sierra "La mesica de piedra"

La situación geográfica (vértice geodésico de tercer orden, base del campanario de la basílica) es: Longitud Oeste 0°46′2″ y Latitud Norte 38°20′48″. Altitud: 234 m s. n. m.

Norte: Novelda y La Romana
Oeste: Hondón de las NievesEste: Monforte del Cid
Sur: Elche y Crevillente

Historia

Vitrinas del museo histórico municipal

El escudo de la ciudad resume su historia, un escudo coronado con tres torres que representan los tres castillos de la localidad: El Castillo del Río, el Castillo del Aljau y el Castillo del Calvario. Las letras A y S sobre campo rojo de amapolas, una P sobre monte, y el río Tarafa, afluente del Vinalopó.

Históricamente, Aspe ha sido un pueblo muy bien comunicado desde la antigüedad, pues se encontraba en el pasillo natural que forma el río Vinalopó y que ha unido el interior con la costa. Su antiguo emplazamiento (Aspis) constituía una de las posadas de la Vía Augusta romana.

La situación geográfica de Aspe, emplazado en el centro del corredor natural del Vinalopó, influyó decisivamente en su origen. El primer asentamiento humano del que se tienen noticias se remonta a los restos paleolíticos encontrados en el peñón de la Ofra, cueva del Rollo o del Sol, aunque es durante la Edad del Bronce en la que se constata un notable aumento de la densidad de población. De esta época datan los hallazgos del Tabayá y Murón de La Horna; uno de los más importantes de este período en la provincia. Del período tardorromano existen restos de una vivienda en el Tabayá y del alto medieval, cuenta con una necrópolis excavada en Vistalegre, con hallazgos de presentes funerarios en 63 tumbas.

Con la ocupación musulmana en el siglo VIII, Aspe pasa a formar parte de la provincia musulmana conocida como Cora de Tudmir. En el siglo XI la población pasa al reino Taifa de Denia y es cuando aparece el nombre de "Asf", citado por primera vez por el geógrafo árabe Al-Udri, formando parte como alquería en el itinerario de Murcia a Valencia. Los árabes, quienes ocuparon lo que se ha conocido durante siglos como "El Azp Viejo", proyectaron su cultura y su religión, fundando el Aspe nuevo. Canalizaron para el riego de sus huertas las aguas que discurrían libremente por el río Tarafa, que fueron encauzadas desde las cotas de nivel más altas creando una huerta fértil, regada por las acequias Aljau y Fauquí, cuyos nombres perduran todavía.

La reconquista cristiana se efectuó por el infante Alfonso (futuro Alfonso X el Sabio) alrededor del año 1250, pues así se acordó con el Tratado de Almizra, siendo reconquistada así Aspe para la corona de Castilla. A raíz de la reconquista fue encomendada la villa al Señor de Villena, el infante Manuel de Castilla, hermano de Alfonso X, como parte del apanage castellano de Villena. Al infante le sucedería su hijo, Don Juan Manuel, Príncipe de Villena y uno de los grandes escritores castellanos de la Edad Media.

Tras la sublevación musulmana del año 1265, Alfonso X de Castilla debió de pedir ayuda al monarca aragonés Jaime I; éste ayudó al señor de Villena, Manuel de Castilla, a recuperar sus villas sublevadas. El rey Jaime I el Conquistador (Jaime I de Aragón) se hizo servir de un caballero cercano y acaudalado, don Miguel Díez que dispuso de aproximadamente 1000 soldados para entrar en Aspe. Conquistar Aspe, según cuenta la leyenda, fue una de las batallas más duras para el Caballero don Miguel Díez, y el rey Jaime I, después de la contienda, concedió el título de caballeros fidelísimos a la guardia superviviente de Aspe así como concedió Título nobiliario a don Miguel Díez como marqués de la Horna, títulos que aún se conservan aunque sin reconocimiento jurídico. Por ello es que, todos los ciudadanos de Aspe, son reconocidos como caballeros distinguidos en "Semper Fidelis".

En 1296, Jaime II invade estos territorios violando el Tratado de Almizra, actuación que acabaría con la renuncia de Aspe por su señor, El Príncipe de Villena, Don Juan Manuel, a cambio de otras villas en compensación. Pasaría así a pertenecer a la Corona de Aragón y a formar parte del Reino de Valencia, produciéndose la incorporación plena tras la Sentencia Arbitral de Torrellas en 1304. El 28 de noviembre de 1497, don Gutierre de Cárdenas compra la villa de Aspe a don Joan Roís de Corella, conformando con Elche y Crevillente el Marquesado. Las tres villas, junto a Torrijos (Toledo) y otros municipios, permanecieron bajo la misma autoridad y administración señorial durante tres siglos y medio.

Arco del Ayuntamiento y Escudo de Armas

Los albores del siglo XVII son determinantes en la historia de Aspe por la expulsión de los moriscos. En el año 1609 son expulsados de la población 1800 vecinos moriscos, quedando poco más de 250 cristianos,[3] por lo que las labores agrarias resultaron paralizadas, y, en definitiva, suspendidas la mayor parte de las actividades económicas. El Señor titular de la Villa intentó paliar el vacío demográfico atrayendo a gentes de otras zonas. Se crea para ello la Carta Puebla, el 22 de mayo de 1611, fechada en Torrijos, Toledo, documento por el cual el duque de Maqueda hacía donación de lotes de tierras a los nuevos pobladores. Aspe fue repoblada por habitantes provenientes de Castilla, especialmente por habitantes pobres y sin recursos de la población de Torrijos[4] –hecho que está documentado–, aunque entre los 160 nuevos pobladores también llegaron algunos de otras localidades de la Comunidad Valenciana y Murcia, como Novelda, Sax, Elche, Ayora y Cartagena.[3] La casa señorial de Maqueda-Arcos-Altamira percibía la gran mayoría de los impuestos, y por ello promovió y financió los edificios más singulares de Aspe: la casa consistorial, terminada de construir en 1641, el hospital, la casa-palacio y la iglesia parroquial, cuya obra se inició a finales del siglo XVII.

El siglo XIX trae importantes cambios administrativos. En 1834, se constituye la provincia de Alicante como tal y en 1839 se produce la separación de la pedanía de Hondón de las Nieves. En 1851, una serie de disposiciones legales terminan con el régimen señorial y la Casa de Altamira cede los derechos de la tierra a los enfiteutas aspenses mediante venta.

En 1915 fue constituida la Comunidad de Propietarios de Agua y al año siguiente, el 20 de julio, se comenzó a subastar el agua en la sede de la Comunidad. El 15 de agosto de ese mismo año se inauguró el asilo de ancianos, fundado por María Botella Cremades; el 25 de marzo de 1922 se inaugura el Teatro Wagner; el 13 de mayo de 1928 funciona el servicio de aguas a domicilio; en 1942 se inaugura el parque Dr. Calatayud, y en 1948 se ensancha el Puente del Baño y se asfalta la carretera.

Demografía

Aspe cuenta con una población de 22 397 habitantes (INE 2025).


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