domingo, 1 de agosto de 2021

HISTORIA DE ESPAÑA

 SIGLO XV EN ESPAÑA

La Virgen de la Calle es una advocación mariana venerada en la iglesia de la Compañía de Palencia (Castilla y León), ciudad de la que es patrona. La Iglesia católica celebra su fiesta el 2 de febrero.

Venerada desde antiguo bajo la advocación de la Virgen de las Candelas en una antigua ermita del mismo nombre, gozando de cofradía de gloria. Se trata de una imagen de autor anónimo, realizada en el siglo XV en madera policromada, con una altura sin peana de 41 centímetros.

Fue proclamada patrona de la ciudad de Palencia mediante un breve de Pío XII en 1947, mismo año en el que se erigió su cofradía, y fue coronada canónicamente en el año 1952 por el obispo de la ciudad.

El templo en el que se venera en la actualidad es la iglesia de la Compañía, llamada así por haber pertenecido a la Compañía de Jesús, aunque también es conocida por la advocación de la Virgen, que recibe culto en ella desde 1767, cuando los jesuitas fueron expulsados de España y la iglesia fue reutilizada como parroquia-santuario de la imagen. Hasta ese momento, la imagen había recibido culto en la iglesia de san Bernardo, que fue primero ermita y luego iglesia de un monasterio femenino, de monjas carmelitas y cisterciensesSanta Teresa de Jesús fue la fundadora del primer monasterio y alude a la Virgen de la Calle en varios de sus escritos.

Virgen de la Calle.JPG
Imagen de la Virgen de la Calle.
Venerada enIglesia católica
TemploIglesia de la Compañía
Festividad2 de febrero
Patrona dePalencia
Fecha de la imagenSiglo XV
(Anónimo)





Nuestra Señora de la Peña es una advocación mariana que representa a la Virgen María. La Virgen de la Peña, es la Patrona de la isla de Fuerteventura. Se encuentra entronizada en la Ermita de Nuestra Señora de la Peña situada en el Valle de la Vega de Río Palmas (Betancuria).
Santa María - Iglesia de Nuestra Señora de la Peña - Vega de Rio Palmas.jpg
Imagen de la Virgen de la Peña, Patrona de la isla de Fuerteventura
Venerada enIglesia católica
TemploErmita de Nuestra Señora de la Peña
FestividadTercer sábado del mes de septiembre
Patrona deIsla de Fuerteventura
Fecha de la imagensiglo XV
(Anónimo)

Origen y descripción[editar]

Esta imagen de la Virgen María, de alabastro y de autor anónimo, fue llevada a Fuerteventura por conquistadores de Normandía en el siglo XV, se cree que en torno al año 1402. Se trata de la segunda imagen mariana más antigua que existe en Canarias, tras la imagen de Virgen de las Nieves de la isla de La Palma, que data del siglo XIV. Aunque hasta el siglo XIX la imagen mariana más antigua era la primitiva imagen de la Virgen de Candelaria de Tenerife, que era una talla del siglo XIV o anterior y fue encontrada por dos aborígenes guanches en 1390, desapareciendo en un desgraciado temporal en 1826.

La imagen de "La Peñita" como es llamada cariñosamente en la isla de Fuerteventura, es una obra maestra de pequeñas dimensiones, es una figura sencilla, de 23 cm de altura con el Infante situado en sus rodillas. Es la imagen más pequeña de entre las patronas insulares de Canarias y fue esculpida siguiendo los cánones del gótico francés. Se cree que fue traída de Francia por Juan de Béthencourt,2​ y fue encontrada hacia 1443 en una pequeña gruta al pie de una peña o pequeña montaña por San Diego de Alcalá y Fray Juan de Santorcaz, frailes franciscanos que residieron en el convento de Betancuria. Se cree que la imagen pudo estar entronizada en la parroquia de Betancuria, de la que hubo de ser salvada y escondida cuando el pirata Xabán Arráez destruyó la Villa de Betancuria, para años después ser descubierta en la cuevita bajo la peña en el lugar conocido como Malpaso. Posteriormente en torno a 1567, la talla sería trasladada al valle de la Vega de Río Palmas en donde actualmente se venera.

Fue hacia la segunda mitad del siglo XVII en el que adquiere el patronazgo de Fuerteventura, aunque de manera compartida con la antigua patrona de la isla, la Purísima Concepción que se venera en la Villa de Betancuria, debido a un acuerdo cabildicio.3​ La devoción dio lugar a algunas expresiones literarias como unas "Coplas a la Virgen de la Peña" aparecidas en el siglo XVIII.

Actualmente la talla de La Peña se encuentra situada en la hornacina central del retablo mayor de la referida ermita de la Vega de Río Palmas, colocada sobre un pedestal dorado y enmarcada por un sol de plata y una media luna dorada. La hornacina que da cobijo a la imagen está decorada con molduras, rocalla y rodeada de inscripciones latinas. La imagen de La Peña presenta los ojos cerrados y roturas en su mano izquierda, y en la cabeza y brazo del niño, hechos que explica la tradición piadosa señalando que la Virgen cerró los ojos para no ver cómo una mora loca mutilaba a su hijo. Precisamente durante la restauración efectuada a la imagen en el año 2000, se pudo constatar que la actual cabeza del niño fue un añadido posterior, y que la original debió perderse en el atentado sufrido por la talla antes citado.3

Autoría[editar]

Aunque la imagen siempre ha sido relacionada con la presencia de Juan de Béthencourt en la isla de Fuerteventura, esta interpretación no es compartida por cierto sector de investigadores. Entre ellos, Francisco Galante Gómez, catedrático de Historia del Arte de la Universidad de La Laguna y profesor académico consultante de la Universidad de Lovaina, en Flandes (Bélgica). Para él la escultura debe adscribirse a los talleres flamencos del "Maestro de Rímini", por lo que no sería una imagen de estilo gótico francés ni normanda.4

Según este investigador la imagen fue realizada en torno a los años 1430-1440 en los talleres de Brujas, o bien en los de Tournai o Lille, donde existían importantes yacimientos de alabastro. También refiere a que es un error relacionar la escultura con Juan de Béthencourt, y relaciona su llegada a la isla más bien con el conquistador Diego García de Herrera, señor de las Islas Canarias y su mujer Inés Peraza.4

Fiestas[editar]

La fiesta más antigua en honor de esta imagen es la del 18 de diciembre, día de la Expectación, cuya celebración consta documentalmente desde el año 1599. Esta festividad fue muy importante en la isla de Fuerteventura, y de hecho, fue la festividad mariana de carácter insular más antigua de Canarias, tras la de la Virgen de Candelaria (Patrona de Canarias) en Tenerife.5

Esta primera fiesta era costeada por el mayordomo de la ermita de La Peña y los actos religiosos consistían en cantos de vísperas y función solemne con sermón y procesión. A esta fiesta solían acudir gentes de toda la isla, aunque en los años lluviosos se reducía la asistencia por coincidir con la época de siembra y porque cuando corría el Barranco de Río Palmas, próximo a la ermita de La Peña, no se podía llegar al santuario. Estas circunstancias impulsaron a las autoridades religiosas de Fuerteventura a solicitar al Obispo el traslado de la fiesta para el 5 de agosto, día de la Virgen de las Nieves.

El cambio fue autorizado por el prelado Don Lucas Conejero Molina en el año 1716 y con ello se comenzaron a celebrar dos festividades anuales en honor de La Peña, pues se inició la fiesta de agosto y continuó celebrándose la de diciembre, ambas permaneciendo hasta la actualidad. La de agosto se celebra con carácter local, denominándose "La Peña Chica".

Ermita de Nuestra Señora de la Peña, lugar donde se venera a la Virgen y en donde cada año se celebran las Fiestas de la Peña.

Pero actualmente la fiesta principal en honor de La Peña es la romería que se celebra el viernes anterior al tercer sábado del mes de septiembre. Esta romería nació en la década de los años ochenta del siglo XIX y tiene carácter insular. A ella acuden romeros de todos los rincones de Fuerteventura y del resto de las islas del Archipiélago Canario, movidos por la devoción, para pagar promesas, para pedir gracias a la Patrona y para participar en los actos religiosos y lúdico-festivos que se organizan durante los días que dura la fiesta. Hasta el año 2008, esta romería popular se celebraba el tercer sábado de septiembre, sin embargo, ese año se trasladó al día anterior (el viernes), celebrándose los principales actos religiosos el sábado, con la solemne eucaristía y la posterior procesión.

Peregrinaciones de la Virgen[editar]

Históricamente, la imagen de la Virgen de la Peña solía ser conducida al casco de Betancuria (la antigua capital de Fuerteventura) por situaciones de extrema necesidad y rogativas.6​ Tras el traslado de la capitalidad insular a la ciudad de Puerto del Rosario, y sobre todo a partir del siglo XX, las peregrinaciones de la imagen, si bien escasas, tendrían como destino a la nueva capital insular.

Bajada de 1954[editar]

En 1954, la imagen de la Virgen de la Peña fue trasladada a Puerto del Rosario, durante el desarrollo de una campaña misionera denominada Santa Misión, que tuvo por objeto avivar la fe a través de la predicación de un nutrido grupo de misioneros y promover el rezo del rosario. Esta fue la primera vez en que la imagen de La Peña bajó a la capital majorera. La imagen de la Virgen salió de la Vega de Ríos Palmas el 17 de abril de ese año para trasladarse primeramente a Tuineje en donde hizo noche. A la mañana siguiente se trasladó hacia Gran Tarajal en donde permaneció hasta el 25 de abril, tras lo cual la imagen llegó a la capital insular. En Puerto del Rosario permaneció hasta el día 2 de mayo, día en que regresó a su santuario.7

Peregrinación de 1961[editar]

En el mes de septiembre de 1961, sucedió el segundo traslado de la imagen, en esta ocasión recorrió todas las parroquias de Fuerteventura, en rogativa para pedir la lluvia. En aquella celebración religiosa, organizada por el Cabildo Insular de Fuerteventura, tras cuatro años de sequía, participaron las autoridades civiles insulares y municipales, las autoridades eclesiásticas y numeroso público. La Virgen salió el 16 de septiembre de ese año de su santuario de la Vega de Río Palmas con destino a Pájara. Desde allí fue llevada a los municipios de TuinejeGran TarajalLa Antigua, Casillas del Ángel, el capitalino de Puerto del Rosario, Tetir, La Oliva, nuevamente a Puerto del Rosario, y desde aquí a la Vega de Río Palmas en Betancuria, a donde llegó la imagen el día 24 de septiembre.6

Bajada de 1965[editar]

En el mes de diciembre de 1965, tuvo lugar el tercer y último traslado de la Patrona de Fuerteventura fuera de su municipio. Tuvo lugar el domingo 19 de diciembre de nuevo a la capital, seguida de numerosos fieles, cuyas muestras de fervor eran continuas. El motivo fue la Cruzada del Rosario en Familia y las predicaciones del Padre Patrick Peyton. En esta ocasión, la estancia de la imagen de la Virgen en la capital insular fue extremadamente breve, pues regresó a su santuario el mismo día de su traslado a la capital.8​ Ese año, en el mismo mes y por el mismo motivo realizaron también sendas peregrinaciones la Virgen del Pino de Gran Canaria y la Virgen de los Dolores de Lanzarote a sus correspondientes capitales insulares.

Bajada no celebrada de 2000[editar]

Con motivo del Año Jubilar de 2000, se proyectó una nueva bajada de la imagen de la Virgen de la Peña a Puerto del Rosario.9​ Sin embargo, por diferentes circunstancias esta nunca se llevó a cabo.






La Virgen de la Rochela es una imagen de estilo gótico tardío de origen francés que se localiza en la iglesia de San Andrés de la villa de Cuéllar (Segovia), aunque procede del convento de San Basilio Magno de la misma villa, donde poseía una capilla devocional.

Se trata de una imagen de bulto, realizada en madera con gran mérito artístico. Su cabello rubio y sus ojos azules la convierten en única en la zona, y conserva la policromía original.

Historia[editar]

Procede de la ciudad de La Rochelle (Francia), de donde toma su nombre, y llegó a Cuéllar a manos de uno de sus habitantes. Sobre su llegada, al igual que el resto de las devociones marianas, existe una leyenda:

Esta Santísima Imagen fue por los hereges mandado echar al fuego (y tiene sus señales de el incendio) con otras sagradas Efigies; y poniéndola en precio un malvado herege, se halló a la sazón presente un Cathólico piadoso, este dixo al Herege que las iva a arrojar al fuego, que no la echase en las llamas que él daría quanto pidiesse por ella, y sin hacer casso desta oferta la arojó en el fuego; el Cathólico procuro sacarla de esse peligro; el Herege ayrado, mostró gran sentimiento delante de los de su secta; el Christiano segunda vez le dixo, daría lo que fuesse de su gusto por rescatarla de aquel riesgo; pactaron que como diesse de plata lo que la Imagen pesaba, no la echaria segunda vez en el fuego. El Cathólico concedió lo que el Herege pedía; pessaron la Imagen Santísima de la Rochela, y lo que pesó fueron tres ongas de plata; este fue el primer milagro de esta Señora, pues siendo de talla, y pessando mucho se reduxo a tan corto número su rescate.
Esta Santíssima Imagen, fue después presentada por este piadoso Christiano a los señores Duques de Alburquerque, y viendo en ella tesoros de tanto precio, echaron suertes, a qual de los conventos de Cuéllar se daría; y aviéndola sorteado tres veces, por todas salió el Monasterio de San Basilio de Cuéllar, y viendo estos señores, ser voluntad de Dios que se viniesse a esta Santa Casa, para que en ella se le diesse el culto, y reverencia devida, la remitieron a este Convento. Aquí con gran jubilo, y devoción fue recibida de la Villa de Cuéllar, y su tierra; y obrando muchos milagros, dando vista ciegos, sanando muchas dolencias, y enfermedades, como se ve en los testimonios auténticos que paran, en el Archivo de esta Santa Casa.
Baca de Haro, Gregorio (1697): Historia de la milagrosa Imagen de Nuestra Señora del Henar.

En la iglesia conventual de San Basilio permaneció la imagen un trono a modo de altar, en la capilla mayor y al lado del Evangelio. Los fieles comenzaron a crear sobre ella una serie de milagros y era sacada en rogativa; las donaciones fueron constantes, almacenando un importante conjunto de alhajas y ornamentos, entre los que destacaba una peana de plata que fue robada por los franceses durante la Guerra de la Independencia Española o dos coronas y un cetro del mismo metal que fueron robadas a finales del siglo XIX. El convento es exclaustrado a finales del siglo XVIII y la imagen fue trasladada a la iglesia de San Miguel, donde recibió devoción hasta el año 1814, que fue trasladada a su actual emplazamiento.

VirgenRochelaCuellar.jpg
Venerada enIglesia católica
Fecha de la imagensiglo XV
(desconocido)
Estilogótico










La Virgen de San Lorenzo es una advocación mariana católica, patrona de Valladolid, de cuya ciudad ostenta el título de Alcaldesa Perpetua. Se venera en la Iglesia de San Lorenzo, de la que recibe el nombre. Fue coronada canónicamente en 1917 y su festividad se celebra el 8 de septiembre.
Procesion Virgen San Lorenzo VA (2).jpg
La Virgen de San Lorenzo en procesión por las calles de Valladolid
Venerada enIglesia católica
TemploIglesia de San Lorenzo
Festividad8 de septiembre
Patrona deValladolid
Fecha de la imagenSiglo XIV

Talla[editar]

Detalle de la Virgen de San Lorenzo.

La talla, es de pequeño tamaño y está realizada en madera policromada. La Virgen se encuentra sentada en un trono. Su mano derecha sostiene entre sus dedos el habitual pomo, que fue sustituido posteriormente por un ramo de oro y pedrería. La imagen del niño porta un libro, mientras su mano derecha se encuentra sobre el pecho de su madre.

Las dos imágenes portan sendas coronas realizadas en oro y plata, mientras que la Virgen porta una medalla con el escudo de la ciudad y porta un bastón de mando en alusión a la alcaldía de la ciudad.

Historia[editar]

Hojaldre de San Lorenzo. El día 8 de septiembre durante la celebración de la Virgen de San Lorenzo se sirven habitualmente pastas, hojaldres y otros postres como la Tarta de San Lorenzo.

El origen de esta devoción parece remontarse al final de la Hispania visigoda y en el ocultamiento de imágenes religiosas debido al temor de una invasión musulmana. Para otros cronistas su origen se remontaría a la etapa de los almorávides, entre los siglos XI y XII.

En el siglo XV, se construyó un templo dedicado a ella, la iglesia de San Lorenzo Mártir, del cual hoy se conserva originales tan solo la fachada y la torre

Por último, estudios sobre la iconografía y la indumentaria de la virgen afirman que su origen estaría en segunda mitad del siglo XIV.

Fue declarada oficialmente Patrona de Valladolid en 1917, con motivo de la Coronación Canónica de la imagen y el Ayuntamiento de Valladolid fijó su festividad el día 8 de septiembre, coincidiendo con la celebración de la Natividad de la Virgen.

En 1781 se funda la Real y Venerable Hermandad de Nuestra Señora de San Lorenzo, aunque ya había constancia de su existencia en el siglo XVII.

Leyenda[editar]

Según la leyenda, un sacerdote trasladó a Valladolid la imagen de una Virgen procedente de la localidad de Consuegra para protegerla de los saqueos musulmanes. Un pastor que caminaba con su ganado a orillas del río Pisuerga, descubrió casualmente la imagen de la Virgen de San Lorenzo con un niño. Según esta leyenda, la Virgen estuvo situada en un principio en una cueva en el exterior de las murallas de Valladolid, cercana a la llamada Puerta de Aguadores, de tal manera que la Virgen fue conocida como la de los Aguadores. La imagen fue trasladada a una ermita dedicada a San Lorenzo, donde recibió su nombre actual y recibió culto.

La talla de la Virgen de San Lorenzo, tiene una inscripción en su peana, que dice: Virgen del Castillo, patrona de Consuegra (Toledo)

Está inscripción, la vieron al hacer una restauración, por los años 50 del siglo XX.

Fiestas de la Virgen de San Lorenzo[editar]

Valladolid celebra su festividad el 8 de septiembre desde 1917, fecha de la Coronación Canónica y del nombramiento de Alcaldesa Perpetua de la ciudad. En la posguerra, el incipiente barrio de La Rubia comenzó a celebrar la festividad de San Mateo con la instalación de carruseles, fiestas que llegaron a ser muy populares y que con el paso del tiempo se extendieron a toda la ciudad, aun cuando el día de San Mateo, el 21 de septiembre, no era festivo. Se iniciaban el domingo precedente y duraban toda la semana.

En el año 2000, el alcalde Francisco Javier León de la Riva modificó el calendario de fiestas pasando a celebrarse durante la semana del 8 de septiembre en torno a la Virgen de San Lorenzo. Entre sus motivos se adujo que era la Patrona de la ciudad, que el día 8 siempre había sido festivo, la climatología más favorable y la existencia de vacaciones escolares.

HISTORIA DE ESPAÑA

 SIGLO XV EN ESPAÑA

El sepulcro del deán Rodrigo Enríquez, que era miembro de la familia Enríquez y bisnieto del rey Alfonso XI de Castilla, es un monumento funerario ubicado en el primer tramo del muro exterior del lado del Evangelio de la capilla mayor de la catedral de Palencia.1

Fue realizado por el escultor Alonso de Portillo, que también esculpió el sepulcro de la dama Inés de Osorio, conservado en la catedral palentina,23​ aunque el del deán Rodrigo Enríquez ha sido calificado por algunos autores como de «mediocre calidad»,4​ y de «sencilla composición arquitectónica»,5​ aunque también señalan que a pesar de que su estilo es «un poco seco», está compuesto de modo armonioso y permite comprender, debido a sus múltiples elementos, el modo de trabajar empleado en el taller de Alonso de Portillo.

CatedralDePalencia20130518101907P1170551.jpg
Sepulcro del deán Rodrigo Enríquez.
AutorAlonso de Potillo
Creaciónc. 1465
UbicaciónCatedral de Palencia, (PalenciaEspaña)
EstiloGótico
MaterialPiedra

Rodrigo Enríquez[editar]

El deán Rodrigo Enríquez era hijo de Alfonso Enríquezalmirante de Castilla y señor de Medina de Rioseco,789​ y llegó a ser, además de «protegido» de su pariente, el rey Juan II de Castillaarcediano de Toro,10​ arcediano de Valdemuriel en la diócesis de León11​ y deán de la catedral de Palencia.12​ Y el eclesiástico e historiador Santiago Francia Lorenzo señaló que fue uno de los más «prestigiosos» deanes del siglo XV de la catedral palentina.13

Y conviene señalar que este deán hubo de pagar, al igual que otros personajes de la época como Diego de Guevara y Francisco Núñez, abad de Husillos, 30.000 maravedís a fin de que sus restos mortales pudieran recibir sepultura en la catedral de Palencia, aunque algunos historiadores señalan que también podía tenerse en cuenta a la hora de enterrarse en la catedral el hecho de haber costeado un retablo, reparar una capilla o realizar alguna donación a la catedral.14

Ejecución[editar]

La historiadora Clementina Julia Ara Gil, que estudió en un artículo de 1987 las obras del escultor Alonso de Portillo, señaló que pudo ser realizado poco después de la muerte del deán Rodrigo Enríquez, que falleció en 1465, o incluso en vida de éste, pero afirmó que en cualquier caso la fecha de la defunción del deán puede ser tomada, para situar cronológicamente esta obra, como una referencia «aproximada».5​ Y dicha historiadora también afirmó que el escultor Alonso de Portillo, debido al hecho de realizar el sepulcro del deán Rodrigo Enríquez, al que ella consideró como una importante «personalidad» debido a su cargo en la catedral de Palencia y a su linaje, ya debía de gozar de «un cierto crédito» en la ciudad de Palencia.5

Descripción[editar]

Escudo de la familia Enríquez.

El sepulcro, que está empotrado en el muro, está cobijado por un arco conopial estrecho rematado por un florón y por dos pináculos de base circular en los extremos,15​ y en el interior del arco que cobija el sepulcro y por encima de la estatua yacente que representa al deán está colocado el escudo de familia de los Enríquez, que está compuesto por un «león mantelado de Castilla».16

Al lado de la estatua yacente que representa al deán, cuya cabeza descansa sobre varias almohadas con adornos adamascados,17​ está colocada una pequeña escultura en piedra que muestra a un paje portando un libro en sus manos, y a los pies del deán aparece un perro recostado, como símbolo de fidelidad,15​ que lleva un collar ancho1​ y que recuerda, según Clementina Julia Ara Gil, al del sepulcro del obispo fray Lope de Barrientos, que estuvo situado en el municipio de Medina del Campo.6

Y en el frontal de la caja sepulcral, que contiene siete arcos lobulados rematados por gabletes o pináculos,18​ aparece Dios como un juez sentado y con tres apóstoles a cada lado,16​ que constituyen la mitad del Colegio Apostólico19​ y pueden identificarse por sus atributos y por el letrero que llevan a sus pies, siendo tres de ellos «Jacob», «Andreas» y «Petrus», que corresponden a SantiagoSan Andrés y San Pedro, y los tres restantes «Paulus», «Bartolomeus» y «Filipus», que vendrían a ser San PabloSan Bartolomé y San Felipe.20​ Y en el lado derecho del apostolado una pequeña cartela16​ muestra el nombre de Alonso de Portillo, autor del sepulcro: «Portillo me fecit».212223

Además, a lo largo del entablamento de la urna sepulcral está esculpido el siguiente epitafio en letra gótica y con letras negras y signos de separación en rojo, que se encuentra en buen estado de conservación:23a

Hic requiescit dominus Rodericus Enrici, decanus istius eclesia, filius almirandi Castellae, obiit 11 de februari anno Domini MCCCCLXV.

Que traducido al castellano vendría a decir:24

Sepulcro del deán Rodrigo Enríquez. (Catedral de Palencia).
Aquí descansa el Señor Don Rodrigo Enríquez decano de esta iglesia, hijo del almirante de Castilla. Murió el día dos de febrero del año del Señor de mil cuatrocientos sesenta y cinco.

Además, la historiadora Clementina Julia Ara Gil señaló que en el sepulcro se han combinado detalles de diversas procedencias, y de ese modo los pilares y las ménsulas donde se alojan los apóstoles se asemejan en su opinión a las del sepulcro del obispo Alonso de Cartagena, que se halla en la capilla de la Visitación de la catedral de Burgos, y los pliegues de las vestiduras del deán Enríquez guardarían cierto parecido con los de la estatua yacente de Alonso Rodríguez de Maluenda, cuyo sepulcro también se encuentra en la capilla de la catedral burgalesa mencionada anteriormente.6​ Y también conviene señalar que según dicha historiadora la calidad de la piedra empleada para realizar el sepulcro es mala y fue ejecutado con «escasa finura»,17​ y también afirmó que en esta obra ecléctica se entremezclan:6

El sentido ideal y la síntesis de los volúmenes de la escultura gótica clásica, el naturalismo incipiente y un exacerbado sentido de la ornamentación que quizá es el aspecto que se advertiría de forma más inmediata en el cambio.





El sepulcro del Doncel es la tumba de Martín Vázquez de Arce ubicada en la capilla de San Juan y Santa Catalina de la catedral de Sigüenza (GuadalajaraEspaña). Se trata de una de las principales esculturas del gótico tardío español.

Fue encargada por su hermano, Fernando Vázquez de Arce, y, aunque se desconoce con exactitud el escultor, se le atribuye a Sebastián de Almonacid, que la realizaría en el taller que tenía en Guadalajara. La fecha de realización de este conjunto funerario es entre 1486, año de la defunción del Doncel, y 1504, en que sale citado en el testamento de su padre como ya realizado en la capilla de la catedral.1 Azcárate Ristori data su erección en los años 1490-1491, a lo sumo extendiendo esta fecha hasta 1495.

El Doncel en la Catedral de Santa María de Sigüenza (Guadalajara).jpg
Detalle del sepulcro del Doncel en la catedral de Sigüenza.
AutorAnónimo (atribuido a Sebastián de Almonacid)
CreaciónEntre 1486 y 1504
UbicaciónCatedral de Sigüenza (GuadalajaraEspaña)
EstiloGótico
MaterialAlabastro


Descripción[editar]

El sepulcro, colocado sobre tres leones, está bajo una hornacina en arco de medio punto, con la estatua del Doncel en alabastro. Lo que más resalta es que no es una figura yacente, dormida, sino que se encuentra recostado, con una pierna sobre la otra y apoya el brazo medio incorporado, en actitud de leer un libro que sostiene abierto en sus manos. La iconografía habitual durante la Edad Media reserva los libros a personajes eclesiásticos, por lo que su uso en este caso puede considerarse una innovación, relacionada con el aumento de la literatura profana desde la crisis bajomedieval y la invención de la imprenta (presente en España desde 1472, con el Sinodal de Aguilafuente), aunque la difusión de la lectura que trajeron los libros de caballerías es posterior.

Aparece enfrascado en la lectura de un libro mientras descansa de un ejercicio militar, con las piernas protegidas por su armadura, graciosamente cruzadas. La figura está vestida con armadura y con la cruz de Santiago en el pecho, pintada en rojo destacando sobre el blanco del alabastro. Se aprecia el puño de una espada y un pequeño puñal en la cintura. La cabeza está cubierta con un bonete que se le adapta totalmente. Aparecen a sus pies, cerrando la composición, un niño o paje apenado y un animal. En el frente del sepulcro dos pajes sujetan el escudo de armas y se encuentra ornamentado con delicadas tallas en candilieri.3​ Toda la obra está policromada.

En la parte inferior de la hornacina, sobre el propio sepulcro, reza la siguiente inscripción:

Aquí yaze martí vasques de arce - cauallero de la orden de sanctiago - q mataron los moros socorriendo - el muy yllustre señor duque del ifantadgo su señor - a cierta gente de jahén a la acequa - gorda en la vega de granada - cobro en la hora su cuerpo fernando de arce su padre - y sepultolo en esta su capilla - año MCCCCLXXXVI. Este año se tomaron la ciudad de loxa. - Las villas de illora mocli y mote frio - por cercos en q padre y hijo se allaron





La Virgen de la Bella, oficialmente Nuestra Señora de la Bella Coronada es una advocación mariana venerada en la ciudad de Lepe (provincia de HuelvaEspaña). Se trata de una obra anónima del siglo xiv, que preside la capilla sacramental de la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán de Lepe.

Es la patrona de Lepe y su Alcaldesa Honoraria y Perpetua por acuerdo plenario del ayuntamiento de la ciudad en 1956. 1​ Así mismo, es la titular de la Muy Ilustre, Fervorosa y Franciscana Hermandad Matriz de Nuestra Señora de la Bella de Lepe.

Se celebran en su honor dos fiestas cada año: la romería y la salida procesional el día de su festividad (15 de agosto). Durante la romería, que tiene lugar el segundo domingo de mayo, es trasladada en procesión hasta la Ermita de la Bella, en El Terrón, el día anterior (sábado) y de vuelta a Lepe el posterior (lunes).

Virgen de la Bella.jpg
Ntra. Sra. de la Bella camino de su ermita.
Venerada enIglesia católica
TemploIglesia de Santo Domingo de Guzmán
Festividad15 de agosto
Patrona deLepe
Fecha de la imagenFinales del siglo XV
(Anónimo)
EstiloRenacentista

Historia[editar]

La historia de esta imagen está relacionada con los frailes franciscanos que estaban establecidos en el Convento de San Francisco del Monte, en las cercanías de la Torre del Catalán, desde el año 1430 gracias al noble don Francisco Luján. Posteriormente, los frailes tuvieron que trasladarse a la cercana ermita de Nstra. Sra. de los Remedios, para poder realizar un nuevo convento que tras la aparición de la imagen mariana, se le nombró como Convento de Santa María La Bella.

La leyenda sobre el hallazgo de la imagen está narrada por primera vez en un escrito del fraile Fernando de San José, residente del convento, en el año 1673, quien la reproduce en estos términos:2

Día de la Asunción, por los años de 1484 el P. Guardián y religiosos paseaban a orillas del Terrón... Una lancha, tripulada por tres robustos y hermosísimos jóvenes, toma la embocadura del estero y viene a varar frente a los religiosos. "Traemos una caja y rogamos nos la guarden en el convento hasta que tornemos por ella", dijeron los jóvenes.


Nueve años estuvo el depósito intacto. Un ermitaño, hombre de la Tercera Orden franciscana, pidió al P. Guardián con tales instancias y de tal forma que le diera permiso para abrirla, que se lo concedieron en presencia de la Comunidad. Apareció entonces la imagen. "Es como la del cielo", exclamó el ermitaño, mientras explicaba la historia de aquel secreto que sólo él conocía por revelación. Procedía de un santo anacoreta muerto en cierta isla lejana. Aquellos tres jóvenes que la depositaron eran ángeles encargados por la Providencia de dejarla en este lugar, para que aquí fuese venerada. ¡Bella!, dijeron a una los religiosos. Colocáronla en el retablo mayor de la iglesia; los pueblos comarcanos corrieron en tropel atraídos por la fama del prodigio. ¡Qué bella es!, decían todos, y así quedó consagrado el título de Nuestra Señora de la Bella.
Fernando de San José
Ruinas del convento Santa María La Bella, en El Terrón

La imagen permaneció en el convento hasta el año 1835, año en que fue trasladada a la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán en Lepe. Las crónicas nos lo cuenta así: «En el año 1835, Mendizábal decreta mediante Real Orden del Ministerio de Gracia y Justicia del 25 de julio, la exclaustración de algunos conventos. Entrando en ellos el Convento de Nuestra Señora de la Bella, decidieron los superiores trasladarse al cercano Monasterio de La Rábida llevándose consigo la imagen con sus enseres. El 7 de agosto llegó un barco a orillas de El Terrón para tal acometido. Al enterarse de este hecho el Hermano José, limosnero del convento y muy conocido en Lepe por esto, decidió avisar a los vecinos de dicha localidad en plena madrugada, llamando de puerta en puerta para contarles lo que iba a suceder. Todos ellos emocionados, siguieron al fraile hasta el convento. el fraile les abrió la puerta de la capilla y gritó: ¡Viva la Virgen de la Bella!. Las personas que fueron, cogieron la imagen con sus manos y se la llevaron corriendo y casi en volandas, por temor a que les siguieron. Llegando al alba hasta la Cruz Primera, donde se encontraban más tranquilos. Finalmente, la llevaron hasta la iglesia entrando triunfalmente». Desde ese año la imagen permanece en la localidad.

El Ayuntamiento de Lepe, por acuerdo unánime en sesión plenaria, le concedió a la imagen el título de Alcaldesa Honoraria y Perpetua de la villa -hoy ciudad-.1​ El 13 de junio de 1992 se celebró la Coronación Canónica de la Virgen de la Bella, según Decreto ratificado por el papa Juan Pablo II.

Debido a su antigüedad, la imagen ha sido objeto de restauración en 1725-1726,1​ 1907,2​ 1936,1​ 1962/63,34​ 1982 y 2013.5​ Especialmente relevante fue la realizada en 1936 por José Navas-Parejo, pues tuvo lugar tras el asalto popular a la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán el 21 de julio de ese año, en el marco de la Guerra civil. Aunque se relata que la imagen fue cegada, fusilada y descuartizada a hachazos antes de ser arrojada al río Piedras, las radiografías realizadas en 1981 muestran que los daños se circunscribieron a la parte superior del rostro (por encima de los pómulos), parte de su mano derecha y pliegues del manto, así como la mitad del rostro del niño y los adornos del espaldar.