jueves, 14 de septiembre de 2023

HISTORIA DE ESPAÑA

 ESCULTURAS DE ESPAÑA

El Cristo del Jubileo es una talla anónima realizada en la segunda mitad del siglo xvi. Está ubicado en la Iglesia de Nuestra Señora de las Angustias de Valladolid (Castilla y LeónEspaña).

Historia[editar]

Respecto a los orígenes de la imagen, tan solo se sabe que fue elaborada por un indio mexicano en la segunda mitad del siglo xvi.2​ Creado con fines rituales, hay constancia de que para 1608 el Cristo del Jubileo se hallaba presidiendo la Capilla de la Soledad en la iglesia penitencial junto a una imagen de la Dolorosa emplazada a sus pies, aunque acabaría siendo sustituido por el Cristo de los Carboneros, obra de Francisco del Rincón en 1606. Retirado del culto y almacenado en las dependencias de la cofradía debido al deterioro,2​ la talla sufrió los estragos del tiempo hasta tal punto que para finales del siglo xx su estado de conservación era tan deplorable que en 1998 se hizo necesario enviar la pieza a Sevilla para ser sometida a una urgente consolidación del soporte, siendo restaurada en su totalidad en 2006 por la vallisoletana Carmen Santamaría, quien descubrió que la obra estaba hecha a base de pasta de caña de maíz, lo que permitió desmentir la creencia de que era una figura de papelón.1: 27  Las tareas inciales consistieron en mantener las piernas unidas al tronco, debiéndose realizar un escáner para conocer el grado de deterioro y siendo la labor más complicada el unir la cabeza y los brazos con el torso dado lo delicado del material, para lo que se tuvo que ir hilando cada parte de los brazos «hebra por hebra». Además de no variarse ninguno de los elementos originales de la imagen, se logró recuperar el desaparecido paño de pureza mediante el estudio de las marcas presentes en la talla,2​ la cual, una vez restaurada, volvió a ocupar el que fuera su lugar original hasta la década de 1930, perdurando como una de las imágenes más antiguas de la Ilustre Cofradía Penitencial de Nuestra Señora de las Angustias, lo que hace posible que hubiese podido estar en la primitiva sede de la hermandad en la calle Torrecilla, aunque no figura inventariada hasta 1842. De gran devoción en el pasado, consta en 1920 la ofrenda a la imagen de un paño de pureza a modo de faldón, prenda que le otorgaba un aspecto similar a nivel iconográfico al Cristo de Burgos,1: 27  siendo a día de hoy una pieza de gran valor debido a la escasez de crucificados de este tipo en Valladolid.2

Descripción[editar]

Perteneciente a la corriente de los Cristos Tarascos2​ y con unas dimensiones mayores que el natural, la cabeza, el torso y las extremidades están realizadas en pasta de caña de maíz mientras que las manos y los pies están tallados en madera por ser estas las zonas donde la pieza necesita más resistencia.31: 27  La obra, realizada en México aunque alejada de los prototipos novohispanos tradicionales, exhibe una cuidada fisionomía acorde al naciente naturalismo barroco, con la particularidad de no contar con el cabello ni la barba talladas, por lo que resulta obligado recurrir al uso de postizos, lo que aumenta su patetismo, reforzado además con la presencia de verdugones y regueros de sangre que cubren su tronco, brazos y piernas, todo lo cual constituye una vaga reminiscencia de la imaginería gótica del siglo xiv y de las tallas ejecutadas en Burgos por Gil de Siloé en la época de los Reyes Católicos. Como única prenda luce un paño se pureza o perizoma muy ceñido tapado por otro realizado en tela encolada el cual se añadió durante la última restauración, siendo por su parte la corona de espinas postiza.


Cristo del Jubileo
Autoranónimo
Creaciónsegunda mitad del siglo xvi
UbicaciónIglesia de Nuestra Señora de las Angustias de Valladolid (Castilla y LeónEspaña)
Estilobarroco y naturalista
Materialmadera y pasta de caña de maíz
Dimensionesaproximadamente 185 × 155  × 40 cm









Cristo y los dos ladrones es un conjunto escultórico del primer tercio del siglo xvi compuesto por un crucificado y dos figuras que representan al Buen ladrón y al Mal ladrón ejecutados en madera policromada cuyo autor es el Maestro de San Pablo de la Moraleja. Se guarda en el Museo Diocesano y Catedralicio de Valladolid. Estuvo expuesto en Las Edades del Hombre de Valladolid El arte en la Iglesia de Castilla y León, 1988 con el título Calvario, número 74 del catálogo.

Historia y descripción[editar]

Este conjunto escultórico compuesto por tres piezas está expuesto en la capilla de Santo Tomás del Museo Diocesano y Catedralicio de Valladolid, sobre un sagrario romanista anónimo del siglo XVI.1​ Los estudios realizados hacen pensar que estas tres piezas proceden de la antigua iglesia de la localidad vallisoletana de San Pablo de la Moraleja, formando parte de un retablo cuyo grupo principal era el Llanto sobre Cristo muerto, grupo escultórico que se encuentra también en este museo.2​ El historiador Juan Ortega Rubio alcanzó a ver in situ este retablo al que llamó «retablo del Santo Sepulcro» catalogándolo como obra renacentista.3​ Tanto las dos figuras de los ladrones como el grupo del Llanto sobre Cristo muerto son obra de un escultor anónimo a quien se ha denominado como Maestro de San Pablo de la Moraleja.4

Las figuras de los dos ladrones son de estilo hispano-flamenco, de gran fuerza expresiva y un buen estudio de la anatomía. Están colocados en sendas cruces sin desbastar lo que hace que sus cuerpos se amolden a los palos leñosos y adquieran unas posturas forzadas y retorcidas. El Mal ladrón muestra su cara medio oculta por la cabellera que cae en rizos hasta sus hombros. Sobre él se ve la figura de un ser diabólico en forma de monstruo. El Buen ladrón parece estar menos retorcido y de su boca sale un niño que representa su alma arrepentida. Sobre su cabeza hay un ángel dispuesto a recogerla.1

El crucifijo no es obra del mismo maestro. Los críticos lo consideran de inferior categoría. El perizonium o paño de pureza está realizado finamente con pliegues paralelos que recuerdan el estilo palentino del taller de Juan de Valmaseda. La cabeza puede recordar el estilo de Alonso Berruguete. Se atribuye esta obra a algún maestro secundario de 1520-1530.












La cruz de Santo Domingo es un crucero de piedra ubicado en el camino de Santo Domingo de la villa segoviana de Cuéllar (Castilla y León).

Fue colocada en recuerdo de la iglesia de Santo Domingo, que se encontraba en las inmediaciones, junto a la Huerta del Duque, coto de caza del castillo de Cuéllar, en el camino presidido por el torreón de Santo Domingo. Se trata de un monumento del siglo XVI, compuesto por una cruz griega y flordelisada, que recuerda a la de la Orden de Santo Domingo, sobre una plataforma circular de sillares.1​ Hasta ella llega la primera de las procesiones que tienen lugar en Cuéllar durante las celebraciones de la Semana Santa en Cuéllar, el Viernes de Dolores.2

Como toda cruz de término, tiene declaración genérica como Bien de Interés Cultural, pese a no contar con anotación ministerial, pues ni está inscrita en el catálogo ni tiene expediente.


HISTORIA DE ESPAÑA

 ESCULTURAS DE ESPAÑA

El Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia es una imagen de Jesús de Nazaret que evoca el momento de la pasión de Jesús cuando éste sale del interrogatorio de Anás y se encuentra con san Pedro. Se venera en la parroquia de San Francisco de Asís del barrio de Triana de Las Palmas de Gran Canaria , Gran Canaria (Islas Canarias), (España).

Actualmente sale el Viernes Santo en la Procesión Magna Interparroquial de Las Palmas de Gran Canaria.1

Autor[editar]

Esta efigie de Jesús Cautivo, data del siglo XVI y es la escultura más antigua de la Semana Santa de Las Palmas de Gran Canaria, en cuanto a imágenes de Cristo se refiere.1​ Se desconoce su autoría pero se sabe que a inicios del siglo XIX estaba harto deteriorada. Por eso querían encargar una nueva al máximo exponente de la escultura barroca en Canarias, José Luján Pérez, el encargo fue aceptado sólo parcialmente, porque el escultor guíense reconoce la gran calidad de la obra que se pretendía quitar del culto, respetó la cabeza y modeló el cuerpo del Cristo.

Para que la efigie del Cristo no procesionara sola Luján Pérez hizo en 1804 la imagen de san Pedro Penitente,1​ también talló un san Juan Evangelista para que acompañara al Señor.

Una de las particularidades de esta imagen es que a pesar de ser su advocación "de la Humildad y Paciencia", su iconografía es la de un Jesús Cautivo o maniatado.

Salidas Procesionales[editar]

El Cristo de la Humildad y Paciencia salía antiguamente el Lunes Santo1​ hasta que en 1978, empezó a salir el Viernes Santo en la procesión magna interparroquial. Cuando la imagen salía el Lunes Santo a su procesión se la denominaba la Procesión del Clero,1​ porque a ella acudían, formando dos largas filas, los sacerdotes de la ciudad, representantes de la órdenes religiosas, el seminario; la presidía el obispo de Canarias, que era acompañado por el cabildo Catedral de Canarias.

Hasta 1961 inexplicablemente el Nazareno y el apóstol Pedro salían separados, cuando el artífice de Guía concibió y realizó a san Pedro Penitente, postrado de rodillas, con las manos entrelazadas y la mirada dirigida hacia lo alto, para que formara un grupo escultórico con el Señor de la Humildad y Paciencia.

Lugares donde recibió culto[editar]

Antiguamente se veneraba en la ermita de Nuestra Señora de los Remedios que existió hasta finales de la decimoctava centuria junto al Guiniguada; más tarde al arruinarse el templo fue trasladada a la iglesia conventual de las clarisas y en ella permaneció hasta 1840. En ese año, al producirse la exclaustración de las religiosas y el derribo del monacato, pasó a la parroquia de San Francisco. El Señor de la Humildad y Paciencia salía procesionalmente desde la ermita de Nuestra Señora de los Remedios.


Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia

El Señor de la Humildad y Paciencia.
AutorAnónimo
Creaciónsiglo XVI
UbicaciónParroquia de San Francisco de Asís de Las Palmas de Gran Canaria.
Materialmadera policromada









El Santísimo Cristo de Telde es una imagen que representa a Jesús de Nazaret y que evoca el momento de su Crucifixión. Hecha en pasta de millo por los indios tarascos de México, la imagen cristológica se encuentra en la Basílica de San Juan Bautista en el municipio de Telde (Gran CanariaEspaña).23​ El Santo Cristo de Telde goza de una gran devoción en Gran Canaria.1

Historia[editar]

Según la leyenda popular, el Santo Cristo de Telde apareció en la costa de Telde en un lugar llamado Bocabarranco, desembocadura del Barranco Real de Telde. Parece ser que el barco que lo portaba naufragó tras una azarosa travesía en medio de un mar altamente agitado. Un grupo de esclavos lo tomaron como balsa de salvación.

Un pastor que cuidaba sus reses en las inmediaciones, vio una escena que le sorprendió: un Cristo crucificado y unas hogueras con hombres que danzaban en torno a ellas. Entonces fue a la ciudad para hablar con el rector de San Juan Bautista, y también para avisar a las autoridades cívico-militares, con todos ellos se acercó de nuevo al lugar, trayéndose consigo a la imagen del Santo Cristo y a los náufragos. Colocada sobre el Retablo Gótico-Flamenco del Altar Mayor, permaneció sobre tafetán rojo hasta mediados del siglo xviii cuando se construye el Gran Retablo Barroco de Estípites.

Sin embargo la mayoría de los investigadores sostienen que la imagen llegó a Gran Canaria a consecuencia de la importación al continente americano y europeo de productos canarios, principalmente la caña de azúcar. Estos productos eran intercambiados por obras de arte que enriquecieron el Patrimonio Histórico de Canarias, entre los que figurarían entre otros, el Santo Cristo de Telde.4

El fraile dominico Fray Alonso de Espinosa escribió que tanto la imagen del Santísimo Cristo de Telde como la del Santísimo Cristo de La Laguna llegaron juntas a las Islas Canarias.5​ Siendo el de La Laguna adquirido por el Adelantado Alonso Fernández de Lugo en Tenerife, mientras que el de Telde fue llevado a esta ciudad de Gran Canaria.5​ Así fue creído durante el siglo xvi. Sin embargo, esta posibilidad es totalmente descartable de acuerdo a las últimas investigaciones. Teniendo en cuenta por un lado, que la imagen del Cristo de Telde llegó a Gran Canaria entre 1550 y 1555, es decir entre 30 y 35 años después de que el Cristo de La Laguna arribase a Tenerife, y por otro lado la diferente factura de ambas tallas, pues el Cristo de Telde es una escultura americana, siendo europeo el Cristo de La Laguna.

Autoría[editar]

El Cristo de Telde, también llamado de la misericordia de Telde, del Altar Mayor o Santo Cristo del Atlántico,3​ fue adjudicado por Hernández Benítez a los tarascos de Michoacán, pero Estrada Jasso lo atribuye al escultor español Matías de la Cerda, afincado en ese Estado, dato corroborado por los estudios realizados durante la última restauración.6​ La imagen está datada en el siglo xvi, y llegó a Telde entre 1550 y 1555.7

Está construido sobre un armazón de madera, sobre el que se moldearon distintos tipos de papeles, telas y hojas de maíz, cañas descortezadas (tatzingüe), todo ello unido con engrudo. La policromía está realizada con tintes vegetales, al estilo tarasco.7

El paso del tiempo, las inclemencias climáticas y la manipulación que sufre la imagen cada año con las bajadas y subidas de su Altar Mayor habían producido en los últimos tiempos graves desperfectos en la escultura, lo que ponía en serio peligro la integridad de la misma. La última de las cuatro intervenciones anteriores conocidas sobre esta imagen cristológica se realizó en 1942 siendo rector de la basílica teldense Hernández Benítez.

Fue restaurado en la década de 1940 por Eladio Moreno Durán y José Arencibia Gil, y a finales de los años 1990 por Pablo Amador y Carolina Besora. Durante esta última restauración fue estudiado por la historiadora Maite Aldunate, que confirmó la autoría de Matías de la Cerda.7​ Se basó para ello en la existencia, entre los materiales utilizados, de manuscritos «ajenos por completo a la cultura tarasca», así como códigos de jeroglíficos.8

Desde el pasado 15 de mayo de 1998, en que la imagen fue puesta de nuevo al culto nuevamente en la capilla del Santísimo para luego ser trasladado a su lugar de culto, el Altar Mayor de su basílica, el Santo Cristo de Telde ya luce con todo el esplendor que tuvo cuando fue moldeado hace casi quinientos años por los indios tarascos de México.

Descripción de la imagen[editar]

«De rostro hermoso encuadrado por dos lacios mechones de pelo que tienden a bajar en dirección al pecho, cabeza bien proporcionada e inclinada majestuosamente sobre el lado derecho, barba recia, recortada y partida en dos por el mentón, nariz recta y afilada con perfil casi helénico; de figura un tanto enjuta y algo alargada teñida de una intensa palidez olivácea, salpicado el tronco por rojas gotas de sangre, una de las cuales se desliza hasta la altura de la sangrante herida del costado; de rebosante sentimiento religioso y de un realismo idealista que sobrecoge al que lo contempla.»

En estos términos describe el entonces rector de la basílica teldense Pedro Hernández Benítez a la imagen del Santísimo Cristo de Telde en 1955.

Su anatomía es muy expresiva y detallista , mostrando el dolor y las secuelas físicas de un modo realista. A ello contribuye su aspecto acartonado (ya que la escultura cristológica está hueca en el interior), así como las gotas de sangre que recorren el cuerpo.

El Santo Cristo está diseñado para ser contemplado de frente, de ahí que la parte posterior se presente poco trabajada.

La Cruz del Cristo[editar]

La primitiva cruz del Santo Cristo fue sustituida en el siglo xvii por la actual de tea del país, a la que está sujeto el Santo Cristo mediante tres clavos de plata.

Esta cruz fue forrada en plata en el siglo xviii rematándose cada uno de los brazos superiores de la misma por una flor de lis que simboliza la resurrección y la vida. Al pie del madero se dispuso una lámina del mismo material con la siguiente inscripción: «Esta obra se hizo con limosnas de los vecinos de esta ciudad de Telde a solicitud del alférez Basaltar de Quintana y Juan de Munguía y Quesada SCDS por el maestro Hernández; Año 1704».

Devoción[editar]

Imagen de Jesús que goza de una gran devoción en la isla de Gran Canaria,1​ si bien, históricamente, desde el siglo xvi hasta principios del xix la imagen de Jesucristo más venerada de la isla era el Cristo de la Vera Cruz, patrono de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, este último era de hecho, una de las tres históricas devociones de Gran Canaria junto a la Virgen del Pino de Teror y la Virgen de la Antigua de la Catedral de Santa Ana, a las que se recurría en momentos de rogativas.910​ Sería a partir de la fundación de las bajadas anuales del Cristo de Telde a mediados del siglo xx, ​―anteriormente solo bajaba de su altar por rogativas​―11​ y la caída de la devoción al Cristo de la Vera Cruz a raíz de la sustitución de su primitiva imagen,12​ cuando el primero comienza a adquirir relevancia y preeminencia devocional popular frente al segundo. La devoción al Cristo de Telde como principal devoción cristífera de la isla de Gran Canaria quedaría totalmente consolidada tras la peregrinación realizada en el año 2000 con motivo del Año Jubilar y su encuentro en la Catedral de Las Palmas de Gran Canaria con la imagen de la Virgen del Pino.13

En el citado año 2000 y con motivo de a su vuelta a Telde se le concede al Cristo el bastón de mando de la Ciudad y se le nombra Alcalde Honorario y Perpetuo de Telde. Actualmente ostenta este título de manera compartida con la Virgen de las Nieves del barrio teldense de Lomo Magullo, quién también posee el título de Celestial Alcaldesa Mayor y Perpetua de la ciudad de Telde desde 1977.

La Basílica de San Juan Bautista como Santuario titular del Santísimo Cristo de Telde, se encuentra hermanada tanto con la Pontificia, Real y Venerable Esclavitud del Santísimo Cristo de La Laguna, como con la Hermandad del Santísimo Cristo de los Dolores de Tacoronte (ambas en la isla de Tenerife). Esto es debido a la gran veneración existente entre los católicos canarios por estas tres imágenes cristológicas.14​ Por otro lado, también las ciudades de San Cristóbal de La Laguna y Telde se encuentran hermanadas desde el año 2010, por su similar trayectoria en la Historia de Canarias y especialmente por la veneración que ambas ciudades profesan a sus correspondientes imágenes de Jesucristo.15

Fiestas[editar]

El Cristo tiene una cruz de plata, con la que habitualmente permanece en el altar mayor y cuando son sus fiestas. Cada 12 de septiembre se celebra la Bajada del Cristo del altar, siendo su fiesta el 14 de septiembre , y sube a su hornacina el 22 de septiembre. El Cristo tiene dos tronos, uno procesional y otro llamado "trono móvil",16​ que estrenó en el año 2000 para ir a Las Palmas de Gran Canaria. Los fieles pasan por el pie de la cruz muchos objetos religiosos, y el último día del novenario a puerta cerrada se le baja del trono procesional y se le vuelve a introducir en el llamado trono móvil hasta la subida al altar.

Santísimo Cristo de Telde (detalle).

Año Santo Jubilar[editar]

Con motivo del Año Jubilar de 2000 el Santísimo Cristo de Telde peregrinó por primera vez en la historia y tras tres intentos a la Santa Iglesia Catedral Basílica de Canarias desde su basílica de Telde.

Alrededor de cuarenta mil personas llegadas de toda Gran Canaria acompañaron durante todo el trayecto al Cristo de Telde, en el que se ofició una multitudinaria Concelebración Pontifical oficiada por el vicario general de la Diócesis de Canarias (que engloba la provincia de Las Palmas). Durante su trayecto, el Cristo se hospedó en varios sitios haciendo paradas puntuales y descansos graduales. La parroquias y lugares en los que se hospedó el Santísimo Cristo de Telde en su peregrinación a Las Palmas de Gran Canaria fueron:

  • Iglesia de la Inmaculada Concepción de Jinámar.
  • Hospital Dermatológico, en el Sabinal.
  • Prisión Provincial del Salto del Negro.
  • Hospital Universitario Materno Infantil de Canarias.
  • Hospital Universitario Insular.

Estuvo custodiada durante ochenta días en la Catedral de Canarias, donde coincidió con la Virgen del Pino (Patrona de la Diócesis de Canarias), la cual realizó su tradicional peregrinación a Las Palmas de Gran Canaria para conmemorar también el Año Santo Jubilar y presidir junto al Cristo de Telde los actos preparados para tal efeméride.17

Para tal acto destacan la Procesión Multitudinaria del Cristo de Telde y la Virgen del Pino, desde la Catedral de Canarias hasta la Iglesia de Nuestra Señora de la Luz en La Isleta, que contó con la participación de más de 125.000 personas. Para su vuelta a la Ciudad de Telde hospedó por una noche en la Iglesia de San Gregorio Taumaturgo en Telde para luego regresar el día 30 de junio a su Santuario la Basílica de San Juan Bautista de Telde.


Santísimo Cristo de Telde

El Santísimo Cristo de Telde, goza de una gran devoción en Gran Canaria.1
AutorAtribuido a Matías de la Cerda.
CreaciónSiglo xvi
UbicaciónBasílica de San Juan BautistaTelde (Gran CanariaEspaña)
Materialde Maíz , tintes vegetales y madera.