sábado, 3 de septiembre de 2022

HISTORIA DE ESPAÑA

 IGLESIAS DE ESPAÑA

La iglesia de los Santos Juanes de Bilbao (VizcayaPaís VascoEspaña) es una iglesia parroquial construida en estilo barroco clasicista en el siglo XVII. Hasta el siglo XVIII fue la iglesia del Colegio de San Andrés, regido por los jesuitas. Se sitúa en la confluencia de las calles Ronda y Cruz, en pleno Casco Viejo bilbaíno.

Iglesia de los Santos Juanes
Monumento Histórico-Artístico (17 de julio de 1984)
Bilbao - Santos Juanes 10.JPG
Localización
PaísBandera de España España
DivisiónFlag of the Basque Country.svg País Vasco
SubdivisiónBandera de Vizcaya 2007.svg Vizcaya
LocalidadBilbao
Coordenadas43°15′28″N 2°55′20″O
Información religiosa
CultoIglesia católica
DiócesisDiócesis de Bilbao
OrdenClero secular
AdvocaciónSan Juan Evangelista y San Juan Bautista
Historia del edificio
Fundación1622
Construcción1622-siglo XVII
ArquitectoPadre Ramírez (traza), Manuel Ceballos y Mateo del Río (crucero y cabecera) y Francisco de Elorriaga (cubiertas, bóvedas y cúpula)
Datos arquitectónicos
TipoIglesia
EstiloBarroco

Historia[editar]

El emplazamiento original no es el que tiene actualmente. Inicialmente era un pequeña iglesia en Atxuri, que se levantó a principios del siglo XVII frente a un hospital, para sepultar a los enfermos que fallecieran (ya que en aquellos tiempos se enterraba en los aledaños de las iglesias).1

Los jesuitas, merced a una donación de Domingo de la Gorgolla, promovieron su construcción. En 1622 se iniciaron las obras de la iglesia según planos elaborados por el jesuita Padre Ramírez y veinte años después se terminaba la parte zaguera, dividida en tres tramos, con exclusión del crucero. Tras una interrupción de tres décadas, las obras se reanudaron en 1672 con el acometimiento del crucero y la cabecera por los canteros montañeses Manuel Ceballos y Mateo del Río. Tres años más tarde el albañil Francisco de Elorriaga empezó a trabajar en las cubiertas, bóvedas y cúpula.

La expulsión de los jesuitas en 1767 puso en manos del Ayuntamiento de Bilbao las instalaciones del Colegio de San Andrés, ubicado en el Portal de Zamudio. La residencia con su claustro se destinó a funciones asistenciales, y a la iglesia se trasladó en 1769, desde el barrio de Ibeni, la parroquia histórica de los Santos Juanes (San Juan Bautista y San Juan Evangelista), sede de la Cofradía de la Vera Cruz.

Perfectamente restaurada tras la catastrófica inundación de 1983, la iglesia se revela como un notable templo de estilo barroco de la fase clasicista.

Arquitectura[editar]

Cabecera de la iglesia

Los méritos artísticos del edificio comienzan en la propia fachada, formulada en tres calles, a inspiración seguramente de la de la iglesia romana del Gesù, iglesia madre de la Compañía de Jesús, construida por Giacomo della Porta casi un siglo antes. La calle central, doble de ancha que de alta, se enlaza con las laterales mediante aletones cóncavos. Todo el nivel bajo central está ocupado por solemne acceso con paso de medio punto entre dos pares de columnas toscanas no exentas que sostienen un entablamiento de friso de triglifos y metopas, más frontón triangular cargado de cinco pináculos de dado y bola. El cuerpo superior combina una ventana adintelada con frontón semicircular y dos escudos: el original, del financiador del edificio Domingo de Gorgolla, y el de los Borbones. El remate general repite las formas del frontón del acceso.

Bóveda de la nave central

Los laterales son muy sencillos, con dos ventanas adinteladas superpuestas para los tramos posteriores de las capillas bajas y las tribunas. En los extremos lucen unos pináculos piramidales. Los fodos de luz más importantes son las ventanas semicirculares con dos parteluces que se abren en el lado meridional del crucero y por encima de las tribunas. La cara norte del templo es ciega al llevar adosado por ese lado el claustro de San Andrés, antigua dependencia colegial hoy desvinculado de la iglesia, ya que desde 1921 forma parte del Museo Arqueológico, Etnográfico e Histórico Vasco.

Una reforma de 1693 modificó el planteamiento original del edificio de nave única con la comunicación de las capillas bajas, derribando los muros que las separaban y creando dos naves laterales. De nuevo, la inspiración en el Gesù, esta vez en la parte estructural diseñada por Jacopo Vignola, salta a la vista. Lo que no se alteró fue la peculiar formulación de la tribuna adintelada asomada a la iglesia por encima de las capillas, enlanzando el coro con el crucero, donde se convierte en una balconada, y la cabecera. La planta resultante es rectangular, con la cruz que forman la nave y el corto transepto (cuya profundidad no supera la de las capillas laterales) inscrita en el mismo.

Los Santos Juanes se cubre con bóveda de cañón con lunetos con decoración de diedros y otras figuras geométricas en los cascos, y con la cúpula sumamente rebajada y enriquecida con escamas radiales sobre el crucero. Apenas abarrocan esta fórmula algunos anagramas y los casetones de los arcos estructurales que ayudan a generar las pechinas sobre las que se asienta la cornisa base de la cúpula. En las pechinas cuelgan cuatro óleos del siglo XVII con representación de santos jesuitas: San Ignacio de Loyola, San Francisco Javier, San Francisco de Borja y San Luis Gonzaga.

Mobiliario[editar]

Rico es el mobiliario de la iglesia, distribuido en un serie de retablos barrocos de dimensiones medianas y acabado semicircular que presiden las capillas devocionales emplazadas en las naves laterales, amén de la Capilla Mayor, que contiene un gran retablo churrigueresco. El conjunto es bastante homogéneo en cuanto a proporciones y estilo. Comenzando por el lado de la izquierda o septentrional, tenemos:

  • Capilla de San Rafael Arcángel. En el segundo tramo de la nave del Evangelio. Es una obra de estilo rococó, de mediados del XVIII, donada por Antonio Mazarredo, destacado personaje de la sociedad bilbaína.









La iglesia de Nuestra Señora del Carmen (en euskeraKarmengo Gure Amaren eliza) es un templo católico situado en la calle Simón Bolívar 4, junto a la plaza de Indautxu, en el barrio de Indautxu de Bilbao (Vizcaya).
Iglesia de Nuestra Señora del Carmen
Karmengo Gure Amaren eliza
Bilbao - Iglesia de Nuestra Señora del Carmen 1.jpg
Localización
PaísBandera de España España
DivisiónFlag of the Basque Country.svg País Vasco
SubdivisiónBandera de Vizcaya 2007.svg Vizcaya
LocalidadBandera de Bilbao.svg Bilbao
DirecciónCalle Simón Bolívar 4, Indautxu 48010
Coordenadas43°15′36″N 2°56′28″O
Información religiosa
CultoCristianismo católico
AdvocaciónNuestra Señora del Carmen
Historia del edificio
Fundación1967
Construcción1967-1968

Historia y descripción[editar]

El origen del templo se encuentra en una donación de terrenos efectuada por los hermanos Allende-Plágaro en 1907 a la diócesis de Vitoria —la de Bilbao no se creó hasta 1950—, con la intención de erigir una capilla o un templo anexo a la parroquia de San Francisco de Asís, en Indautxu. Se construyó entonces una capilla episcopal, dedicada a la Virgen del Carmen, que fue inaugurada en 1911 por el obispo de Vitoria, José Cadena Eleta. Este primer templo fue obra del arquitecto Leonardo Rucabado, y presentaba una sola nave con galerías cubiertas y bóveda de crucería, en un estilo historicista combinación del gótico y el románico. En 1934 la capilla fue convertida en Parroquia de Nuestra Señora del Carmen de Indautxu, con un territorio desgajado de las parroquias de san Francisco de Asís y san Vicente Mártir de Abando. La nueva parroquia atendía entonces a 12 000 feligreses, y contaba con siete sacerdotes, entre el párroco titular, cuatro coadjutores, un cura organista y un cura sacristán. Poco más adelante, gracias a la cesión de un terreno aledaño por parte del Ayuntamiento de Bilbao, se construyó un despacho parroquial, una sacristía y dos viviendas, para el cura sacristán y el sacristán seglar.1

A mediados de siglo fue creciendo la feligresía, llegando en 1956 a los 35 000. Sin embargo, tras la reforma territorial efectuada por el obispo de Bilbao, Casimiro Morcillo, la Parroquia del Carmen quedó reducida a 15 000 feligreses. Aun así, el templo quedaba pequeño para el desarrollo de las diversas actividades pastorales de la parroquia, por lo que surgió la iniciativa de construir un nuevo templo. El 3 de junio de 1967 se colocó la primera piedra, en una ceremonia presidida por el obispo Pablo Gúrpide Beope. El nuevo templo, de estilo contemporáneo, fue obra del arquitecto bilbaíno Francisco Javier Ortega Uribe-Echebarría, y fue inaugurado el 16 de noviembre de 1968. Con posterioridad, el territorio de la parroquia fue disminuido nuevamente, debido a la creación de la nueva parroquia de Cristo Rey, junto a la cesión de diversos terrenos a las parroquias del Pilar, Corpus Christi y San Fernando.1

El actual templo es un edificio de aire moderno, amplio y funcional, formado por dos bloques en forma de L, que cuentan con diversas dependencias parroquiales y la iglesia propiamente dicha, de forma piramidal y rematada por una gran cruz. En su planimetría se vislumbra la influencia de diversos estilos arquitectónicos, como el expresionismo y el brutalismo, y pese a su simplicidad volumétrica su contorno de moderno diseño se torna en estructura de simbolismo urbano.







La iglesia del Sagrado Corazón es un templo de culto católico de la ciudad de Bilbao (VizcayaPaís VascoEspaña). Fue construida en estilo neogótico a fines del siglo XIX y forma parte de la Residencia de San Ignacio, de la Compañía de Jesús.

Historia y descripción[editar]

La Compañía de Jesús, que hasta el siglo XVIII regentó en la capital vizcaína el Colegio de San Andrés, luego convertido en la actual parroquia de los Santos Juanes, decidió erigir su propio templo en Bilbao de resultas de la fundación de la Residencia de San Ignacio, en la calle del Canciller Ayala, al tiempo que la apertura en 1886 de la Universidad de Deusto. Aneja a dicha residencia, en la esquina formada por la Calle Canciller Ayala y la Alameda de Urquijo, la iglesia empezó a levantarse en 1889 y estuvo concluida en lo esencial un año después, siendo consagrada el 8 de septiembre de 1890. A posteriori se remataron las torres -hoy desprovistas de agujas- y se aplicó la decoración artística.

Aspecto de la nave principal y la cabecera.

El arquitecto, José María Basterra y Madariaga, muy activo en la erección de edificios diocesanos en su Bilbao natal, se decantó por un estilo neogótico libre, manifestado en el empleo mixto de piedra y ladrillo caravista en la fábrica exterior, creando un llamativo contraste, y en la profusa decoración del interior, con la aplicación sistemática de policromía de tonos vivos y cálidos a paramentos, arcos y bóvedas, lo que le confiere al templo un aspecto de cierto exotismo oriental. En este sentido, la iglesia de los jesuitas difiere de la cercana Iglesia de San Francisco de Asís, construida pocos años después, que se ajusta a un neogótico más ortodoxo.

La fachada principal se ordena en tres niveles y, en el eje vertical, en tres calles; en el centro, sobre una galería decorativa de arquillos trilobulados, entre cuatro pilares aciculares y bajo un remate triangular a modo de frontón que separa los arranques de las torres, se abre un ancho rosetón. La planta consta de tres naves, siendo la principal más ancha y alta que las laterales. La nave principal, que mide 40 metros de largo por 20 de altura, se subdivide en seis tramos cubiertos con bóvedas de crucería barlongas pintadas de azul celeste, en tanto que las bóvedas de las naves laterales, también de crucería simple, aparecen pintadas de verde tachonado de estrellas. El edificio carece de crucero y su cabecera acaba en un ábside heptagonal. A los pies, coro alto y órgano. El mobiliario e imaginería es todo moderno, de traza neogótica. El retablo mayor, dedicado al Sagrado Corazón, está flanqueado por los altares laterales del Cristo de la Agonía y de la Sagrada Familia. Los ventanales góticos llevan vidrieras alemanas.

Remodelación[editar]

A finales de octubre de 2014, daban por finalizadas las obras de remodelación del templo, listo para la celebración del 125 aniversario. El edificio sufrió un importante deterioro de la piedra y fue sometido a una rehabilitación tanto de las fachadas exteriores como del interior.

Iglesia del Sagrado Corazón
Bilbao - Iglesia del Sagrado Corazón 10.jpg
Localización
PaísEspaña
DivisiónBilbao
DirecciónBandera de España BilbaoEspaña
Coordenadas43°15′39″N 2°55′47″O
Información religiosa
CultoIglesia católica
DiócesisBilbao
OrdenJesuitas
AdvocaciónSagrado Corazón de Jesús
Historia del edificio
Construcción1889-1890
ArquitectoJosé María de Basterra
Datos arquitectónicos
TipoIglesia
EstiloNeogótico

HISTORIA DE ESPAÑA

 IGLESIAS DE ESPAÑA

La iglesia de San Antón (en euskeraSan Anton eliza), denominación popular de San Antonio Abad, que es su advocación precisa, es un templo católico de estilo gótico de finales del siglo xv sito en la ciudad vizcaína de Bilbao, en el País Vasco (España). Su historia y ubicación, a orillas de la ría de Bilbao, junto al puente del mismo nombre, el mercado de la Ribera y el viejo Ayuntamiento, en pleno Casco Viejo, le convierten en el más popular templo bilbaíno, hasta el punto de que aparece retratado en el escudo de la villa.

Iglesia de San Antón
San Anton eliza
Monumento Histórico-Artístico (17 de julio de 1984)
Bilbao - Iglesia de San Antón 01.jpg
Localización
PaísBandera de España España
DivisiónFlag of the Basque Country.svg País Vasco
SubdivisiónBandera de Vizcaya 2007.svg Vizcaya
LocalidadBilbao
Coordenadas43°15′18″N 2°55′24″O
Información religiosa
CultoIglesia católica
DiócesisDiócesis de Bilbao
OrdenClero secular
AdvocaciónSan Antón (San Antonio Abad)
Historia del edificio
Fundación1510
ConstrucciónSiglo xv-1510
1546-1548, pórtico principal
1775 (campanario)
1902 (pórtico auxiliar, sacristía y despachos parroquiales)
ArquitectoJuan de Garita (pórtico principal, 1544)
Juan de Iturburu (campanario)
Enrique de Epalza (pórtico auxiliar, sacristía)
Otro artistaGuiot de Beaugrant (pórtico principal), Juan de Láriz (balconada, 1559)
Datos arquitectónicos
TipoIglesia
EstiloGóticoRenacimientoBarroco

Historia[editar]

Vista de la iglesia en el tercer volumen de España artística y monumental (1850) dibujada por Genaro Pérez de Villaamil.

Casi trescientos años antes de levantarse la iglesia ya existía en el mismo solar una lonja o almacén de mercancías fluviales. Cuando en 1300 don Diego López V de Haro, undécimo señor de Vizcaya, otorgó Carta Puebla a los pobladores de la ribera del río Ibaizábal, la antigua lonja fue incorporada al recinto urbano recién creado. En 1334 Alfonso XI de Castilla construyó en el lugar un alcázar y una muralla defensiva que hacía también las veces de dique contra las inundaciones. Los cimientos de esta muralla se localizaron en las excavaciones arqueológicas realizadas en 2002 y actualmente pueden verse tras el altar de la iglesia.

La iglesia de San Antón como emblema heráldico de la villa, en un escudo del frontón de la iglesia de San Nicolás.

Esta zona de muralla y el alcázar fueron demolidos pronto para levantar en su lugar una iglesia dedicada a san Antonio Abad y que fue consagrada en 1433. Se trataba de una construcción de una sola nave, planta rectangular y cubierta abovedada. Detrás del altar de la iglesia actual, superpuestos a los restos de la muralla, pueden verse los cimientos de la cabecera de este templo anterior, de forma poligonal y construida con sillares rectangulares de arenisca. La primera iglesia estuvo en servicio unas cinco décadas, ya que en 1478 se proyectó su ampliación al quedarse pequeña para acoger a una feligresía en continuo crecimiento. La segunda fábrica, de traza aún gótica y planta casi cuadrangular, quedaría concluida, en su estructura básica, en los primeros años del siglo xvi, hacia 1510.

El pórtico principal, de estilo renacentista, fue trazado en 1544 por Juan de Garita y resuelto entre 1546 y 1548 por el equipo de escultores que comandaba el franco-flamenco Guiot de Beaugrant. Su balconada fue realizada en 1559 por el cantero Juan de Láriz. Góticas-renacentistas, del segundo tercio del xvi, son las tres capillas adosadas a la nave del Evangelio (septentrional), la más pequeña de las cuales es contigua al pórtico. El campanario, barroco, fue trazado por Juan de Iturburu y contratado por Manuel de Capelastegui, quien concluyó la obra en 1775. Las últimas incorporaciones fueron el pórtico auxiliar, la sacristía y los despachos parroquiales, que rodean la iglesia por su muro este. Fueron realizados en 1902 en estilo neogótico según diseño del arquitecto Enrique de Epalza.

Desde sus orígenes y hasta el siglo xix, el interior de la iglesia fue utilizado como cementerio. El templo ha sufrido varias calamidades en su historia, la última en las catastróficas inundaciones de 1983, que se llevaron buena parte de su mobiliario interior y arrancaron puertas y verjas. El 17 de julio de 1984 San Antón fue declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento Histórico-Artístico Nacional.

Descripción[editar]

Cabecera de la iglesia.
Retablo de la Piedad.
Pórtico.

El templo actual consta de tres naves escalonadas con cuatro tramos cada una y cubiertas de bóveda de crucería, simple en las naves laterales y compuesta en la nave principal; la nervadura más elaborada, con dobles terceletes, cubre la capilla Mayor. Todos los arcos de sujeción son apuntados, salvo los del primer tramo, que son de medio punto. Los apoyos exentos son pilares de núcleo cilíndrico a los que se adosan columnas que recogen los nervios de la bóveda y pilastrillas para los arcos formeros. A los muros se adosan semi-pilares de planteamiento similar. Todos ellos llevan capiteles corridos lisos salvo los de la nave del Evangelio (septentrional), decorados con bolas. Sólo las ménsulas del primer tramo de la nave opuesta y las que se encuentran bajo el coro rompen con esta austeridad, y se ornamentan con motivos zoológicos.

En los muros que cierran la nave central, bajo las ventanas, se sitúa el triforio, de estrechas proporciones, en forma de galería corrida, que cruza también el lienzo de pared que cierra la capilla Mayor. Su traza es casi idéntica a la del triforio de la Catedral de Santiago. Como características peculiares, el templo carece de ábside y presenta cabecera recta, mientras que el testero de la nave sur forma un chaflán destinado a dejar paso a las aguas de la ría.

El retablo mayor es un conjunto sin mazonería que consta de doce elementos: siete pinturas realizadas por el artista bilbaíno contemporáneo Ignacio García Ergüin e, intercaladas entre ellas, cinco motivos escultóricos, a saber: en la predela, dos relieves representando el Lavatorio de los Pies y la Última Cena; en el cuerpo intermedio, dos bultos redondos de San Pedro y San Pablo; y en el lugar del ático, un Cristo crucificado. Los dos bultos y los dos relieves formaban parte de un desaparecido retablo romanista correspondiente a los últimos años del siglo xvi, ejecutado por Esteban de Velasco según trazas de Martín Ruiz de Zubiate. El Cristo es una talla anterior, de la primera fase del renacimiento español. Inmediata al presbiterio, junto a la puerta de entrada, se dispone una talla en madera policromada de San Antón, gótica del siglo xv.

Las tres capillas particulares fueron costeadas y construidas, en este orden, por los prebostes Lezama-Leguizamón, Martínez de Recalde e Ibaseta.

La capilla de Santa Lucía es la más antigua y su documentación se remonta a 1530. A finales del siglo xvii pasó a ser la capilla oficial del Consulado. Su acceso desde la nave se cierra mediante una notable reja del xvii, de dos cuerpos, rematada en airosa crestería con el escudo del preboste Leguizamón. Preside la misma un retablo rococó del último tercio del xviii, que aloja una imagen de la Inmaculada y una talla de santa Águeda en el ático, resto de un retablo de Antonio Alloitiz labrado en 1664. En sus laterales se disponen dos lienzos de los patronos de Vizcaya, san Ignacio de Loyola y san Valentín de Berriochoa, obras realizadas por el pintor Manuel Losada en 1907. En uno de los muros cuelga un lienzo de mediados del xvii que representa la circuncisión de Jesús, aunque situándola sorprendentemente en el establo de Belén, y no en el templo, como es tradicional.

La capilla de Nuestra Señora de la Piedad se comunica con la anterior. Su fundación data de 1554, aunque el retablo y la reja son anteriores. Esta es de estilo renacentista y se fecha en 1538. Constituye una de las mejores muestras de la rejería renacentista de Vizcaya. El retablo de la Piedad es una destacada obra plateresca que muestra relación con el trabajo de Guiot de Beaugrant, quien pudo ser autor del motivo central, una expresiva imagen de la Piedad de la Virgen sosteniendo el cuerpo de Cristo muerto, pero no de los relieves de la predela y las calles laterales. A la izquierda del retablo, una pintura con la escena de la visita de san Antonio Abad a san Pablo Ermitaño, de mediados del xvii.

La capilla de San Roque es la última capilla y la más pequeña de las tres. El santo titular es representado en una grácil talla que se exhibe en un sepulcro en arco de triunfo, probablemente obra del escultor cortesano Juan Pascual de Mena, que debió de realizarla durante su estancia en Bilbao entre 1754 y 1756, al igual que el inmediato San Sebastián.

El coro, sito a los pies del templo, fue construido en el último cuarto del xvi con las intervenciones del maestro Domingo de Garita y el entallador Juan de Lete. Alberga un órgano Cavaille-Coll de París, fabricado en 1901. Bajo el coro se sitúan dos figuras de san Cosme y san Damián labradas en 1664 por el escultor Antonio de Alloitiz.

En el primer tramo de la nave de la Epístola, en un nicho de piedra, se encuentra un San Antonio de Padua con el Niño, obra rococó atribuida a Juan Pascual de Mena. A continuación viene un gran arco vaciado en el muro que cobija una copia moderna de la Virgen de Begoña, patrona de Vizcaya, imagen del escultor Larrea. A su derecha se contempla una pintura dedicada a la Asunción de la Virgen, obra quizá de finales del xvii.

El pórtico exterior es un airoso ejercicio arquitectónico en clave renacentista cargada de decoración con motivos fantásticos y mensajes iconográficos. Se resuelve en arco de triunfo carpanel entre pares de columnas que escoltan a san Pedro y san Pablo, y sobre ella, protegiéndola, va una tribuna o balcón miradero hacia la plaza.

El campanario barroco presenta cuerpo octogonal con pináculos sobre volutas en los ángulos, y cúpula y linterna rematada en giraldillo, una alegoría de la fe tallada por el cántabro Gerónimo de Argos. En el exterior de la nave de la Epístola (meridional) destacan el doble juego de arcos arbotantes que descargan las tensiones generadas por la nave central —que casi duplica la altura de las laterales— sobre dos contrafuertes elevados como pilastrones.






La iglesia de San Francisco de Asís, también conocido como la quinta parroquia, es un templo ecléctico-neogótico de finales del siglo XIX emplazado en la ciudad de Bilbao (VizcayaPaís VascoEspaña). Su fachada principal se sitúa en la calle Hurtado de Amézaga, muy cerca de la plaza Zabalburu.

Iglesia de San Francisco de Asís
Bien de Interés Cultural
Bilbao - San Francisco de Asis 09.JPG
Localización
PaísBandera de España España
DivisiónFlag of the Basque Country.svg País Vasco
LocalidadBilbao
Coordenadas43°15′27″N 2°55′58″O
Información religiosa
CultoCatólico
DiócesisBilbao
OrdenClero secular
EstatusIglesia parroquial
AdvocaciónSan Francisco de Asís
Historia del edificio
Construcción1890-1902
ArquitectoLuis de Landecho
Datos arquitectónicos
TipoIglesia
EstiloNeogóticoecléctico
Materialesarenisca

Historia[editar]

La obra, cuya primera piedra se colocó el 30 de junio de 1890, fue dirigida por el arquitecto bilbaíno Luis de Landecho y Urriés, quien ideó una iglesia inspirada en las catedrales góticas y construida con piedra arenisca del monte Oitz, por cuyo proyecto recibió la Medalla de Oro de la Exposición de Bellas Artes de aquel año en Madrid. La construcción de la iglesia, levantada sobre un inmueble de la familia Mazarredo-Zabalburu, que tenía su residencia en un palacete cercano, se prolongó hasta el 16 de octubre de 1896, abriéndose al culto meses después y siendo consagrada como parroquia el 9 de noviembre de 1902.

En esa fecha aún no se habían construido las torres, por lo que tuvo que habilitarse una torre de madera para alojar provisionalmente las campanas. Las torres definitivas se terminaron en 1906 y la construcción del rosetón central de la fachada se retrasó hasta 1909. Su dirección correspondió al arquitecto Manuel María Smith.

El 14 de noviembre de 2000 este edificio fue declarado Bien Cultural, con categoría de Monumento, de la Comunidad Autónoma Vasca.

Descripción[editar]

Arquitectura exterior[editar]

El exterior de la iglesia presenta en su fachada principal un rosetón central. Las torres gemelas que rematan su altura en flecha o aguja subrayan la verticalidad de todo el edificio. El atrio se encuentra situado en un plano elevado sobre el nivel de la calle; se accede al mismo por unas escaleras y lo cierra una verja trenzada de hierro forjado. El pórtico exterior se construye en arco de medio punto, con trasdós ligeramente apuntado.

Portada en el atrio.

La portada bajo el atrio presenta, en su parte superior, un tímpano con un mosaico veneciano que representa la muerte de San Francisco de Asís y bajo él, en altorrelieve a modo de friso, seis figuras de santos enmarcadas por arquillos de medio punto. Este conjunto presenta un innegable sabor neorrománico, que unido al estilo neogótico predominante en el edificio permite matizar el estilo general de este como ecléctico. En la parte superior de la portada destaca, sobre el parteluz, una estatua policromada del patrón de la parroquia, obra de Higinio Basterra. Una puerta doble central y dos puertas laterales, talladas en madera, dan acceso al templo.

Fábrica interior[editar]

Consta de tres naves longitudinales, siendo la central más ancha y elevada que las laterales. Los pilares, que emergen sobre unas basa de mármol rojo de Ereño, son de sección cuadrada con unas columnas adosadas que culminan en capitales corintios. Sobre estas descansan los nervios que forman la crucería de ojivas que cubre las naves. En la nave central, los siete tramos se cubren con bóvedas barlongas, es decir, más anchas que largas. No presenta triforio y en su lugar el espacio superior de las paredes de la nave central, enmarcado entre las columnas de descarga, está ocupado por grandes ventanales vidriados.

Nave mayor y cabecera.

El testero, elevado sobre el nivel del suelo de la iglesia, describe una forma poligonal, situándose seis vidrieras que expresan los motivos más importantes del programa iconográfico. Su bóveda, sostenida por arcos apuntados del mismo estilo que la nave central, adopta una crucería de disposición octogonal. En situación asimétrica se encuentra el altar mayor, realizado en mármol rojo de Ereño. Este mismo material se utiliza en el púlpito y en la parte baja del interior del edificio, mientras que el resto se construyó en arenisca amarilla de Oitz. El ábside de la nave principal es de cinco ochavos.

Capilla del Comulgatorio.

La cabecera de la nave derecha forma un ábside poligonal donde se encuentra la puerta de acceso a la cripta de la familia Zabálburu, situada bajo esta nave. En la cabecera de la nave izquierda, terminada en pared vertical, otra puerta de paso a la cripta de la familia Mazarredo. El crucero solo se insinúa por la presencia de la Capilla del Comulgatorio o del Santísimo Sacramento, a la derecha, en la nave de la Epístola, sobre un nivel superior al suelo de la iglesia. En el lado izquierdo, una pared con motivos ornamentales indica la existencia anterior de otra capilla simétrica al Comulgatorio, desaparecida en una reforma de la iglesia.

El coro y el órgano se sitúan sobre el atrio. Se accede a los mismos por una escalera interior, que continúa hasta las torres. Entre los anexos de la iglesia, la Sacristía, reformada en 1950, en la que es de señalar su artesonado de madera. El piso superior acoge las dependencias de la parroquia.

Vidrieras[editar]

La iglesia posee una interesante colección de vidrieras policromadas repartidas por las diversas partes del templo. Su diseño y construcción se encargaron a una artesanía alemana de Múnich. Las más notables, por sus dimensiones y por la calidad de su colorido, se encuentran en las partes elevadas de todo el perímetro de las paredes. En el cuerpo central hay 17 juegos de vidrieras, 12 a ambos lados de la nave y las cinco restantes en el ábside. En total aparecen 52 figuras de santos y padres de la Iglesia, agrupados de cuatro en cuatro, salvo las más próximas al altar mayor, que forman sendos grupos de dos. Están enmarcadas en los espacios intercolumnarios formando ventanales de tracería bi y trilobulada.

En el presbiterio, la Santísima Trinidad, flanqueada por las figuras de San José y la Virgen a un lado, y San Joaquín y Santa Ana al otro. Por debajo de estos, otra vidriera de forma rectangular, con motivos estilizados. En el coro, abriéndose al hastial del pie, se encuentra el rosetón central, donde aparece una bella figura del Cristo Pantocrátor rodeado de diversos motivos simbólicos. Asimismo, en los testeros de ambas naves laterales hay sendas vidrieras con motivos de la vida de San Francisco de Asís. La colección se cierra con cuatro óculos, dispuestos de forma alternante sobre los lados de la bóveda octogonal del Comulgatorio, dos vidrieras de estilo contemporáneo sitas en la Sacristía y otras dos repartidas en diversas estancias.

Imaginería[editar]

Altar del Nazareno.

La imaginería de la iglesia es de tiempos recientes, bien del momento de su inauguración y posteriores, luego su valor artístico, pese a la calidad de su factura, es menor. En el altar mayor hay tres imágenes. Destacan entre ellas un Cristo crucificado de talla y expresión realistas, suspendido por los brazos, pero sin aparente apoyo en la cruz. Hay igualmente una imagen del titular de la Iglesia, San Francisco de Asís, y otra de la Virgen María, ambas del escultor Mariano Bellver.

En la espaldera del Comulgatorio se ubica un retablo de madera con un Cristo crucificado, de estilo neogótico, flanqueado por las estatuas de dos santos. En la Sacristía se guarda una pequeña talla de madera de San Juan Bautista, que antes de la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II se encontraba en el antiguo baptisterio, y una talla policromada de la Inmaculada, ambas realizadas con exquisito gusto. Una cabeza de San Francisco, copia de Murillo, realizada en el siglo XIX, completa la dotación.

En su altar en el lado del Evangelio se sitúa una talla moderna de Jesús Cautivo y Rescatado, espléndida obra realizada en madera por el escultor Federico Coullaut-Valera. Fue tallada en 1947, coincidiendo con la fundación de la Cofradía de la Real e Ilustre Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno, a la que pertenece.