domingo, 3 de noviembre de 2024

HISTORIA DE ESPAÑA

 CONJUNTOS ARQUITECTÓNICOS

Museo de Arte de Gerona

Fachada del palacio Episcopal
Ubicación
PaísBandera de España España
Comunidad Cataluña
LocalidadGerona
DirecciónPujada de la Catedral, 12
Coordenadas41°59′13″N 2°49′34″E
Tipo y colecciones
TipoMuseo de arte
Superficie4000 m²
Historia y gestión
Creación7 de diciembre de 1976
Inauguración1976
DirectorCarme Clusellas i Pagès
Información para visitantes
Visitantes11 215 (2020)
Mapa de localización
Museo de Arte de Gerona ubicada en Provincia de Gerona
Museo de Arte de Gerona
Museo de Arte de Gerona
Ubicación en Gerona
Sitio web oficial

El museo de Arte de Gerona es un museo fundado en 1976 y situado en el antiguo palacio episcopal de Gerona, junto a la catedral.1​ En el museo se puede contemplar por orden cronológico el arte gerundense a través de épocas y estilos sucesivos: románico, gótico, renacimiento, barroco, realismo, modernismo y novecentismo. También hay salas monográficas dedicadas a la cerámica, el vidrio y el arte propio de la liturgia católica, así como salas para exposiciones temporales. Las principales colecciones son las medievales, donde destaca el altar del monasterio ampurdanés de Sant Pere de Rodes. El museo tiene la tercera colección de arte románico y gótico más importante de Cataluña.

Historia

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El 7 de diciembre de 1976,2​ la Diputación de Gerona y el Obispado de Gerona firmaron un convenio gracias al cual se formaba el Museo de Arte de Gerona (MD'A). La diputación aportó parte del fondo del Museo Provincial de Antigüedades y Bellas Artes y sufragaba los costes de gestión y funcionamiento. El obispado, por su parte, aportaba el fondo del Museo diocesano y cedía el palacio Episcopal para que fuera la sede del nuevo equipamiento. Entre los años 1979 y 1991 se llevaron a cabo diversas fases de acondicionamiento y remodelación, dando como resultado el discurso cronológico que comprende las distintas manifestaciones artísticas desde la época románica hasta los inicios del siglo XX. Desde el año 1992 la Generalidad de Cataluña, a través del Departamento de Cultura, asumió las tareas de gestión que antes correspondían a la Diputación de Gerona. A lo largo de los años el museo ha visto crecer su colección de arte contemporáneo gracias a las aportaciones de esta institución.

Museo de Antigüedades y Bellas Artes

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Creado en 1846 para salvaguardar las obras de interés artístico y arqueológico, así como los restos arquitectónicos de los edificios secularizados a raíz de la desamortización de Mendizábal (1835), fue inaugurado en 1870 dentro del monasterio románico de San Pedro de Galligans. Su fondo acogía una importante colección de elementos arqueológicos de toda la provincia de Gerona, así como un volumen importante de objetos de arte formada por adquisiciones y donaciones de los propios artistas.Posteriormente se recibió un fondo de obras depositadas por el Museo del Prado de Madrid. A partir de 1976, tras el convenio entre la Diputación y el Obispado de Gerona, las colecciones arqueológicas permanecieron en San Pedro de Galligans bajo la gestión del Museo Arqueológico de Cataluña (MAC).

Museo Diocesano

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Corría el año 1942 cuando el obispo José Cartañà creó el museo Diocesano a partir de unas colecciones de arte y arqueología reunidas por el canónigo Ramon Font y por mosén Pere Valls, que desde 1929 se exponían en el Salón del Trono. La creación del museo tenía por objetivo proteger las obras arqueológicas y artísticas de las iglesias de la diócesis y aumentaron con las obras adquiridas por el mismo Obispado y también gracias a las donaciones particulares. Inicialmente, la colección se emplaza en uno de los edificios nobles de la ciudad: la casa Carlos (situada en la plaza del Vino), cedida por testamento al obispado de Gerona. Con el paso del tiempo estas dependencias se convirtieron insuficientes para alojar el importante fondo del Museo Diocesano. Así, en 1974 la colección hace ser trasladada al palacio Episcopal, que sería la sede definitiva.

Edificio

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Palacio Episcopal

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Fachada del palacio Episcopal
Entrada por el palacio Episcopal

A menudo olvidada, la primera pieza destacable del Museo de Arte es su propio continente: la edificio que durante muchos años fue el palacio Episcopal de la ciudad. Apoyado por una historia milenaria, la primera referencia que se tiene del Palacio data del año 988, cuando el obispo Gotmar III compró una casa en el conde Borrell, que estaría ubicada en la actual zona norte del palacio. No es, sin embargo, hasta el año 1167, a la muerte del obispo Guillermo de Peratallada, cuando se registra en el obituario de la catedral que «construyó el palacio». Seguramente este obispo había aprovechado y ampliado la antigua casa.

A lo largo del siglo XIII el conjunto se amplió siguiendo los gustos de la época y tomó el aspecto de un castillo, convirtiéndose en la primera construcción gótica de Gerona. En estos años se construyeron las dos torres (la de la fachada oeste y la de la prisión), el Salón del Trono, que unía las dos torres (donde ahora se exponen en retablo de Púbol y el de Cruïlles), y el Salón del Arco (donde actualmente se puede admirar el retablo de Segueró de Pere Mates). Todavía hoy se pueden observar todas estas dependencias durante la visita a la colección.

Durante los siglos XV y XVI continuaron las obras y ampliaciones del palacio, con los obispos Boil y Margarit, y fue entre 1500 y 1600 cuando el edificio pasó de castillo en palacio, con la apertura de ventanas que daban paso a la luz. También fue en estos años en que se llevó a cabo la ampliación que enlaza el ala nueva con la parte más antigua y que cubre desde la plaza de los Lledoners hasta el arco que cubre la actual vuelta de da paso al patio de entrada al museo. Así, la actual sala gótica del museo había sido el antiguo comedor del obispo. Anterior a esta obra podemos ver la pared sur del Salón del Trono, desde donde todavía se pueden ver unas ventanas de estilo renacentista que el mismo Margarit hizo abrir. Durante la Guerra de los segadores (hacia 1640), los soldados del rey concentrados en Cataluña cometieron excesos, también contra la Iglesia, que desencadenaron una revuelta social. Esto hizo que obispos y sacerdotes animaran a los sublevados contra las tropas. De hecho, unos versos de la canción popular deja entrever la situación:

el obispo los bendijo
con la mano derecha y la izquierda.

Es decir: bendijo con la derecha a los sublevados y con el izquierda excomulgó a los ocupantes. Como consecuencia, el palacio Episcopal fue ocupado durante dos años por los militares. Pasada ya la revuelta, el año 1756 se obispo recibió en su palacio al mismo Papa, entonces Benedicto XIV, un privilegio entonces extraordinario. Con motivo de esta visita se abrió la capilla contigua al comedor, conservada aún hoy, donde los obispos decían misa cada mañana. A lo largo de los sitios napoleónicos de 1808 y 1809 el edificio sufrió numerosos daños, más aún cuando los franceses, después de haber entrado en la ciudad, lo registraron de arriba abajo con el pretexto de encontrar un arsenal de armas. No fue hasta el año 1898, terminados los conflictos, que el edificio adquirió el aspecto que tiene hoy, cuando el obispo Tomás Sivilla compró la casa Falla, con el Jardín de los Escudos y el Patio del Pozo.

La cárcel

A raíz del estallido de la Guerra Civil en 1936, el obispo José Cartañà abandonó el palacio y se pensó en convertir el edificio en un museo del pueblo.3​ Incluso se hicieron algunas obras, se habilitó una morada para el conserje y también se hicieron algunos destrozos para la búsqueda de un supuesto tesoro escondido en las paredes del palacio. Terminada la Guerra del edificio recuperó su función original y el obispo Narciso Jubany hizo, a partir de 1964, las últimas obras que debían dar una mínima comodidad en las salas. Fue su sucesor, Jaume Camprodon y Rovira, en 1973, quien ya no habitó nunca el palacio. Sin embargo, como último recuerdo de su función original, aunque se mantiene un despacho. Como testigos mudos de todas estas y otras obras, se mantienen los diferentes escudos4​ repartidos por todos los rincones del Palacio, que conmemoran al obispo que reformó la parte donde se encuentran situados. El aspecto actual corresponde a la restauración del siglo XVI. Durante 2010 se construyó un ascensor en el patio de los museos, que creó polémica en cuanto al impacto estético producido5​

Prisión

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La prisión del palacio, aunque visitable, era un espacio acogedor en comparación con el resto de prisiones de la época. En vez de tratarse de una mazmorra subterránea, se ubica en el segundo piso, ofreciendo a los condenados vistas sobre un patio y la parte alta de la ciudad. También estaba equipada con una chimenea. Los reclusos tampoco eran los ordinarios: se trataba de los religiosos castigados por el obispo o por los tribunales de la Iglesia. En las paredes cubiertas con cal todavía se pueden leer algunas de las inscripciones que los prisioneros se entretenían en hacer. Una de ellas, sin data, decía:

no por el quoniam estuve aquí
aunque mujer fue causa tal
sí sólo por accidente fatal
sí porque 91 días viví ahí.
Patio de la Casa Falló

Casa Falló

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El obispo Tomás Sivilla en 1898 compró la casa Falló con el Jardín de los Escudos y el Patio del Pozo. Actualmente en la casa Falló están las oficinas, la biblioteca, los talleres educativos, las reservas y el taller de restauración.

Farmacia

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Antigua farmacia

La farmacia del antiguo Hospital de Santa Catalina presume de ser una de las pocas farmacias hospitalarias históricas que se conservan en su aspecto original. Actualmente está en proceso de restauración6​ que le devolverá el esplendor inicial y en breve se podrá visitar. Se podrá acceder a través del patio de las Magnolias de la sede de los Servicios Territoriales de la Generalidad de Cataluña en Gerona. Se construyó a finales del siglo XVII y en el interior se conciben dos estancias separadas: la farmacia y el laboratorio.

La primera dependencia está adornada con pinturas del siglo XIX que esconden una decoración anterior de época barroca, la temática tiene que ver con el uso de la sala: unas doncellas recogen frutos y plantas medicinales. En las paredes hay armarios y estantes de madera policromada para almacenar medicamentos. Junto al mostrador, una pequeña puerta separa el laboratorio. Dentro de la farmacia se conserva también una extraordinaria colección de botes de cerámica, una de las más importantes de Cataluña,7​ y botes de vidrio soplado, cajas de madera de herbarios, material quirúrgico de los siglos XVII y XVIII, morteros y tratados sobre farmacia, química y botánica.

Capilla de Santa Catalina

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Cuando se inauguró la capilla del antiguo Hospital de Santa Catalina en 1679, finalizó la primera fase constructiva del complejo hospitalario. Durante siglos, los enfermos accedían y celebraban la misa con los parroquianos que venían del exterior. Hoy ha perdido su función inicial y se ha reconvertido en el Auditorio Josep Irla de los Servicios Territoriales de la Generalidad de Cataluña en Gerona.8​ Este nuevo auditorio se ha convertido en un espacio más del Museo de Arte de Gerona, además de acoger actos oficiales y actividades culturales abiertas a los ciudadanos.

En esta sala se presenta El gran día de Gerona, de Ramón Martí Alsina, pintura de excepcionales dimensiones (496 x 1082 cm) que escenifica la defensa de Gerona por parte de los ciudadanos durante la Guerra de la Independencia Española el 19 de septiembre de 1809.

La colección

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Vaso hispano-árabe
Martirologio
Retablo de San Pedro de la iglesia de Púbol, Gerona. Obra de Bernat Martorell
Jacob recibe la túnica ensangrentada de su hijo José, obra de Pelegrí Clavé

La colección permanente es el resultado de juntar varias colecciones preexistentes, como son la colección del antiguo Museo Provincial de Antigüedades y parte de los fondos del propio Museo Diocesano, esto como obras provenientes de la colección de la Generalidad de Cataluña.

Algunas de las obras más destacadas de la colección del museo son:

Prerrománico y románico

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Gótico

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Renacimiento

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Barroco

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  • Anónimo — San Roque
  • Imprenta Carreras — xilografías

Siglos XIX–XX

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Servicios

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Accesibilidad

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Ascensor exterior del museo, instalado en 2010

El Museo de Arte de Gerona (MD'A) dispone de diversas instalaciones y servicios para hacer la visita más agradable a aquellas personas que padecen dificultades motoras. Existe un acceso para personas que vayan en silla de ruedas y diversas facilidades para las personas ciegas y con problemas de visión. Además, existe un ascensor interior que comunica todas las plantas de la colección permanente del museo, permitiendo realizar una visita prácticamente completa por la historia del arte gerundense (excepto la sala donde se expone el retablo de la Iglesia de San Félix y las dependencias de la antigua cárcel episcopal). También en cuanto al acceso al edificio, en el año 2010 se puso en funcionamiento un ascensor que comunica el patio interior (hay que superar unos 10 escalones para acceder) con la entrada y tienda del museo y también con el Ámbito 3, donde se realizan exposiciones temporales. El museo dispone de una silla de ruedas y de varios taburetes a disposición de los visitantes que lo soliciten. También hay varios sofás o zonas de descanso repartidos por las salas, desde donde poder contemplar mejor las piezas. Finalmente, el museo dispone de instalaciones adaptadas a personas ciegas, entre las que destacan piezas táctiles, materiales explicativos y cartelas escritas utilizando el sistema braille, así como la rotulación de los botones del ascensor en relieve.

Ver con las manos

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En 1993 el museo hizo un proyecto de adaptación a la exposición permanente del museo,10​ con el nombreAdaptación para invidentes en la exposición permanente, con el objetivo de integrar los invidentes en el recorrido expositivo. Evita hacer la exposición en una sala independiente para integrar realmente el invidentes en los espacios del museo, al tiempo sensibilizar al resto de los visitantes hacia las personas que tienen esta dificultad.

La exposición Ver con las manos la forman un total de 10 objetos que permiten hacer un recorrido desde el románico hasta el siglo XX. Los objetos son de diversos materiales: piedra, madera, alabastro, metal, cerámica, vidrio y representan diferentes tipologías: capitel, ménsula, xilografía, escultura... Cada objeto va acompañado de una ficha técnica (autor, título, fecha, material, procedencia) escrita en braille. Además de estas obras, en medio del recorrido se instaló una mesa de «texturas y olores» donde se puede palpar y oler diferentes técnicas: pintura al óleo, pintura en fresco, acuarela, dibujo... En 1997 se instalaron dos mesas experimentales,11​ una referida a la pintura al temple y otro en el escultura.

También se editó un folleto en braille con explicaciones sobre el museo y sobre el uso, procedencia y descripción de los objetos.

Punto de descubrimiento

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Pigmentos

Espacio habilitado desde el año 199412​ para que los visitantes se adentren en los secretos y las curiosidades de la creación artística y puedan contemplar los elementos que los artistas utilizaron para la realización de las obras de arte. En el Punto de descubrimiento se puede contemplar los procedimientos más comunes y más generales que están ubicados en las salas del MD'A: la pintura sobre tela y pintura sobre tabla. En la primera parte vemos el proceso de realización de una pintura sobre tela y tabla, desde la fabricación del soporte hasta la obtención de la obra final. En la segunda parte, los procedimientos pictóricos: pintura al óleo, el temple de huevo, el temple de cola, el temple de goma y el temple de caseína. Dentro de la tercera parte se muestra un proceso muy utilizado en la historia del arte: el dorado. Se puede observar el dorado al agua y el dorando el mordiente con los correspondientes materiales y herramientas de trabajo. En la última parte: los pigmentos y los colorantes, donde se observan las materias que dan un determinado color y los productos de origen se convierten, ya sean minerales, animales o vegetales.

Servicio educativo

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El Departamento de Educación del Museo de Arte de Gerona inició su actividad el curso escolar 1991-1992.13​ El mes de octubre de 1991, publicó su primera oferta de actividades educativas dirigidas a las escuelas con objetivos curriculares para los diferentes niveles educativos. La oferta pedagógica consistió en la puesta en funcionamiento de visitas y talleres escolares, la creación de materiales —dirigidos a educadores— para trabajar dentro y fuera del museo y de un servicio de atención y apoyo a los docentes.

Actualmente el Servicio educativo elabora materiales y programa actividades destinadas al público escolar, adulto y familiar que faciliten al espectador entrar en contacto con el obra de arte y obtener las pautas para interpelar la colección del museo, convirtiendo el museo en un espacio de comunicación e intercambio. Una lectura abierta del fondo de arte es una fuente inagotable de estímulos capaces de enriquecer nuestra percepción del mundo.

Las actividades educativas destinadas al público escolar responden a un concepto de educación entendida como proceso de aprendizaje, con el planteamiento de actividades abiertas y cercanas a las propias experiencias de los alumnos. Se ofrecen tres tipos de actividades: visitas guiadas, visitas dinamizadas y visitas-taller. Las visitas dinamizadas estimulan la observación, la curiosidad, la participación, el análisis y el debate, y en el caso de los talleres, a partir de la experimentación práctica, se estimula la creatividad.

Actividades destacadas:14​

  • Las piedras hablan
  • El vidriero de la Catedral
  • Un día en Gerona de la mano del Museo de Arte
  • Pintamos sin colores
  • Los secretos del museo de arte

Actividades diversas:

  • El museo sale a la calle. Espectáculo infantil que se celebra anualmente desde el año 1996 el día de San Jorge.15​ Esta actividad gratuita, dirigida a las escuelas, tiene lugar en las escaleras de la Subida de San Martín, en el casco antiguo de la ciudad de Gerona.
  • Con ojos de cuento. Colección de cuentos que tienen como protagonistas las piezas expuestas en el MD'A. Cada volumen cuenta con dibujos de diferentes ilustradores e incluye sugerencias didácticas, elaborados por el servicio educativo, que permiten trabajar los contenidos de la narración en clase. Números publicados: El capitel,16​ de Josep Torrent Alabau.17​ El sarcófago,18​ de Joaquim Carbó. El secreto de Narciso de Bovila,19​ de Mercè Canela. El tesoro de Nueva York,20​ de Inka Martí.
  • Los juegos del museo de arte.14​ Serie de juegos para que las familias, grandes y pequeños, vengan al museo a buscar animales, flores escondidas y vestidos que aparecen en los cuadros de la colección. La intención es observar los cuadros, los retablos o las esculturas con una mirada diferente y descubrir detalles escondidos.


Conservación y restauración

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Preservar la colección del museo de arte para las generaciones futuras es una de las obligaciones primordiales del museo. El área de conservación y restauración del museo ha hecho suya esta responsabilidad y está comprometido con la preservación de este legado cultural irremplazable. Se dedican al estudio y tratamiento de las obras de arte, a la investigación de materiales de preservación, participan en programas formativos y en las actividades del Museo. El Área de conservación preventiva y restauración cuida de la exposición permanente, el almacenamiento, la manipulación y el mantenimiento de la colección de manera que promueve la estabilidad a largo plazo ya la vez impide que se produzcan alteraciones. También asesora sobre los controles específicos y necesidades ambientales, exposiciones especiales, los viajes, el embalaje, y requisitos de instalación de los objetos. Estas actividades, forman parte de un programa global de conservación preventiva de la colección del museo, trata de evitar daños y la degradación de las colecciones a través de la atención considerada y la manipulación de las obras.

El conservador-restaurador debe tener en cuenta todos los aspectos de la conservación preventiva. Antes de intervenir de forma física en un bien cultural debe limitar el tratamiento a lo que sea indispensable.

HISTORIA DE ESPAÑA

 CONJUNTOS ARQUITECTÓNICOS

Museo de Arqueología de Cataluña en GIrona
Bien de interés cultural

Monasterio de San Pedro de Galligans.
Ubicación
PaísBandera de España España
División Cataluña
LocalidadGerona
Coordenadas41°59′20″N 2°49′35″E
Tipo y colecciones
TipoMuseo de Arqueología
Historia y gestión
Creación1846
Inauguración1870 (primer edificio)
1990 (reorganización del complejo)
DirectorRamon Buxó Capdevila
Información del edificio
EdificioMonasterio de San Pedro de Galligans
ConstrucciónSiglo XI (monasterio)
Información para visitantes
Visitantes25.433 (2008)
Mapa de localización
Museo de Arqueología de Cataluña en GIrona ubicada en Provincia de Gerona
Museo de Arqueología de Cataluña en GIrona
Museo de Arqueología de Cataluña en GIrona
Ubicación en Gerona
Sitio web oficial

El Museo de Arqueología de Cataluña en Gerona es un museo de Cataluña que se instaló en el año 1857 en el monasterio de San Pedro de Galligans, donde continúa ubicado en la actualidad. Los espacios comprendidos para su instalación son la iglesia y el claustro al cual se le añadió una galería superior en el siglo XIX. Es un claustro que conserva su estructura primitiva con las columnas y capiteles historiados que conforman una notable muestra del románico catalán. Los primeros materiales arqueológicos proceden en buena parte de Ampurias. El museo incluye materiales desde la época prehistórica hasta la Edad Media.

Historia del museo

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Debido a la exclaustración de los monjes y siguiendo las leyes de desamortización del patrimonio de las comunidades de los monasterios de Gerona (en 1835), su patrimonio fue recogido y depositado a buen recaudo en distintas instituciones. La recolección de todas estas piezas formarían parte de lo que fue el Museo Provincial de Antigüedades de Bellas Artes de Gerona, que se creó en 1846. Este mismo año empezó de manera sistemática la excavación de numerosos yacimientos grecorromanos en la provincia,1​ y en años sucesivos se recibieron donaciones y depósitos de otros museos y de particulares, que incrementaron valiosamente el patrimonio.2​

Todas estas obras recopiladas tuvieron que repartirse en diversos lugares, algunos no muy apropiados para su exposición, hasta que en 1857 se trasladaron al monasterio de San Pedro de Galligans donde se abrió en 1870 un nuevo museo. A tal efecto se adaptó el claustro, se construyó sobre él un segundo piso y en 1939 se añadió la iglesia que ya había dejado de tener culto religioso. En 1976 todas las piezas que pertenecían a la sección de Bellas Artes fueron trasladadas al palacio episcopal que es la sede del Museo de Arte de Gerona. En el monasterio quedó el material arqueológico, que fue catalogado y reorganizado en 1981.

En 1990 se inauguró el complejo con el título de Museo de Arqueología de Cataluña con los fondos de los museos arqueológicos de Gerona y Barcelona más los yacimientos de Ampurias, Olèrdola y Ullastret.

Los fondos del museo

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La gran colección de piezas expuestas comprende un período que transcurre desde el Paleolítico hasta la época medieval.

Existe también una importante colección arqueológica de minerales y malacología en la sección de Ciencias Naturales, que fue una donación del maestro y naturalista Isidre Macau Teixidor (1882–1946).

En el claustro

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Planta alta

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Se exponen los ejemplares prehistóricos correspondientes al Paleolítico, Neolítico, Bronce Final y Edad de Hierro. Esta etapa ofrece una gran colección de urnas cinerarias de cerámica. Otra sección está dedicada a la cultura ibérica y a los pueblos colonizadores fenicios y griegos, con objetos como cerámica, exvotos, epigrafías, útiles diversos, etc. Las aportaciones de Ampurias y Rosas son muy interesantes, con lápidas inscritas3​ y la gran pieza de la máscara encontrada en Quart, que representa una divinidad masculina. La mayoría son materiales del año 218 a. C. en adelante, época en que los romanos llegaron a Ampurias. De este periodo se encontraron utensilios y herramientas de actividad industrial, comercial y de uso doméstico y vida cotidiana.

Planta baja

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En este lugar están depositados los sarcófagos medievales procedentes de diversos monasterios desamortizados de Gerona, así como epigrafía medieval. También se dispusieron en este espacio un conjunto de lápidas sepulcrales hebreas procedentes del cementerio judío de la ciudad.

En la iglesia

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Para la zona de la iglesia se dejaron las piezas relacionadas con la conquista y romanización de la provincia que fueron halladas en Besalú, Caldas de Malavella y Ampurias. Hay secciones con joyas y fragmentos de cerámica y otras dedicadas al culto de los muertos, con exvotos, urnas cinerarias, lámparas votivas, amuletos, etc. Otra sección importante está formada como consecuencia de las exploraciones submarinas, con ánforas, vasos de cerámica ática, vidrios, etc. Se exhiben además tres miliarios de gran interés hallados en Palau Sacosta y en Sarriá de Ter y un mosaico encontrado en la villa de Bell-lloc del Pla.

En la antigua sacristía de la iglesia puede verse un sepulcro del siglo IV conocido con el nombre de Las Estaciones, procedente de Ampurias.

Piezas y objetos destacados

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  • Vajilla de lujo. Es bien sabido que los romanos acomodados estaban acostumbrados a celebrar grandes cenas o banquetes, que recibían el nombre de convivio. Las vajillas eran de metal que, en función de la categoría de la casa, podía ser bronce, plata o incluso oro. Cabe añadir que eran pocas las familias que podían tener toda la vajilla metálica, pero disponemos de información porque los autores latinos, en especial los poetas satíricos, hacían escarnio de ello, sobre todo a raíz de la ostentación propia de los nuevos ricos. De hecho, a menudo solo eran de metal las copas y algunas bandejas o piezas rituales. Más adelante, las piezas para beber acabarán siendo de cristal, un material que en un primer momento, a finales del siglo I a. C. e inicios del siglo I, también era un elemento de lujo. Pero lo que más abundaba en las buenas mesas romanas del territorio catalán, y en todas aquellas que querían parecerse a ellas, era la vajilla de cerámica. Se trata de las vajillas del tipo terra sigillata, denominadas así porque llevan el sello del productor, y también porque los motivos decorativos de los moldes se hacían a partir de sellos. Documentadas en el siglo I a. C. y I, estas cerámicas provenían, en un inicio, de Italia y, posteriormente, de la Galia (actual Francia). Las piezas estaban cubiertas de un barniz muy característico de tonos rojizos y anaranjados. En Baetulo (Badalona) se han documentado una gran variedad de piezas, pero sobre todo abundan los platos, los cuencos y las pequeñas copas, así como grandes cuencos profusamente decorados. Los platos, de varios tamaños, servían para presentar los alimentos sólidos, a menudo servidos ya troceados desde la cocina para que los comensales pudieran ingerirlos mejor, reclinados en los triclinios. Los cuencos contenían caldos y cremas; las copas, vino, y los grandes cuencos decorados, frutas, legumbres cocidas, estofados o sopas.4​
  • Pico del Montgrí sobre guijarro de pórfido. El pico de Montgrí, procedente del Cau del Duc, es un utensilio apuntado cortado por una sola cara. Está realizado sobre un guijarro de pórfido tallado mediante percusión con una piedra. Los guijarros utilizados en la confección de estos utensilios provenían del cauce del río Ter, situado a poca distancia de la cueva. La documentación generada en torno a la cavidad durante la primera mitad del siglo XX y su amplia difusión provocaron que, en algunos círculos de prehistoriadores europeos, se usara el término pico del Montgrí para denominar los utensilios unifaciales apuntados.5​
  • Núcleo levalloisiense de cuarzo. Durante el Paleolítico medio, se desarrollan métodos de talla que tienen como objetivo conseguir lascas con formas más o menos estandarizadas. Para obtenerlas, se tallaba un bloque de piedra siguiendo una serie de pasos predeterminados y desarrollando un método preconcebido. Finalmente, estas lascas con amplios bordes cortantes se utilizaban directamente o se preparaba el corte para darle una función determinada. El nombre de la técnica proviene del lugar donde fue identificada: el yacimiento francés de Levallois-Perret.6​
  • Arpón decorado de hueso. Arpón realizado sobre cuero con incisiones decorativas. La presencia de la especie Homo sapiens comportó la sofisticación de las técnicas de caza, así como de los utensilios utilizados. Durante el Paleolítico superior se documenta el uso del propulsor y del arco. Los arpones con una o dos filas dentadas constituían útiles muy eficaces en el momento de sujetar a la presa. Su uso se relaciona a menudo con la pesca.7​
  • Gargantilla en concha y hueso. Gargantilla elaborada con conchas de molusco de la familia de los Dentaliida (Dentalium) y de los Turbinidae (Turbo) y un colmillo perforado de ciervo. A partir del paleolítico superior, con la presencia de Homo sapiens, aumenta el número de elementos relacionados con la ornamentación personal así como diversas manifestaciones artísticas sobre soportes muebles e inmuebles, como por ejemplo las pinturas.8​
  • Núcleo de sílex melado. Durante el Neolítico, se documentan amplias redes de intercambio de materias primas, por ejemplo de sílex melado, posiblemente procedente de la Provenza, la calaíta de Gavà y la obsidiana de la isla Lipari, cerca de Sicilia. El sílex de color melado aparece durante el Neolítico pleno en forma de láminas, puntas de flecha y núcleos. Generalmente, este tipo de sílex se talla utilizando la técnica de presión y forma parte de ajuares de entierros.9​
  • Cacerola de cerámica realizada a mano. Vaso cerámico realizado a mano, de forma hemisférica y de tamaño mediano, con cuatro pequeñas asas tubulares y un pico pequeño o pitorro. Durante el Neolítico pleno, los vasos cerámicos aparecen relacionados con las inhumaciones y depositados como ajuares. Esta cacerola, recuperada en la inhumación de Fonteta, es única tipológicamente en el contexto de los entierros documentados en Cataluña.10​
  • Cuentas de oro. Cuentas de collar formadas por láminas de oro plegadas. Hay que relacionar el conocimiento de las técnicas ligadas a la metalurgia con el trabajo de diferentes metales, como el oro y el cobre, que tienen un punto de fusión similar (±1050 a. C.). El oro nativo es el metal más manejable y dúctil que se conoce. A causa de la facilidad con que se trabaja, es uno de los primeros metales utilizados en la prehistoria catalana, y aparece en el Neolítico final.11​
  • Alabarda de cobre. Arma ofensiva formada por una lámina de cobre triangular reforzada por un nervio central. Llevaba un mango transversal, perpendicular o ligeramente oblicuo, al que se sujeta mediante tres remaches. Este tipo de arma es de aparición frecuente en las tumbas masculinas de la cultura de El Argar (Andalucía oriental y Murcia). Por este motivo, constituye un hallazgo excepcional en esta área del noreste peninsular.12​
  • Alfiler de bronce. Pieza que representa dos cabezas enrolladas con dos vueltas en forma de antenas. Pertenece al ajuar de una tumba de la necrópolis de Can Bec de Baix. El ritual funerario más usual es el de la incineración. Al lado de la urna con los restos humanos, algunas tumbas contienen vasitos de acompañamiento y objetos personales de bronce y, en las más modernas, de hierro.13​
  • Hacha de bronce. El depósito de Ripoll fue hallado en un escondrijo, en el paraje llamado Pla d’en Pere, a dos quilómetros al norte de Ripoll. Estaba formado por un conjunto de catorce utensilios de bronce muy desgastados, de los cuales once son hachas de diferentes procedencias y épocas, una punta de lanza, un cincel y una contera. El hacha es de origen centro-mediterráneo, pero proviene directamente de la zona atlántica francesa. Está datada entre el 900 y el 800 a. C. y el escondrijo de Ripoll es de antes del 850 a. C.14​
  • Urna de incineración de cerámica realizada a mano. Las tumbas de la necrópolis contienen la urna cineraria, casi siempre decorada y cubierta con una tapadera, ambas de cerámica. Muy pocas tienen ajuar funerario. Se ha documentado una mortalidad infantil y juvenil muy alta en este lugar.15​
  • Hebilla de cinturón de bronce. Pieza que formaba parte del ajuar de una tumba de la necrópolis de la muralla NE de Ampurias, siglo VI a. C. Se trata de un objeto con tres garfios, realizado con molde bivalvo, con talón rectangular y placa hexagonal. La decoración es estampada granulada, formando una línea que recorre el contorno de la pieza, y en la placa presenta un círculo deprimido, seguramente para sostener una lámina de plata.16​
  • Pithos fenicio de cerámica. Gran contenedor de boca ancha de origen fenicio que servía para almacenar alimentos sólidos. Se trata de un contenedor de transporte, sobre todo terrestre, y de almacenaje. Procede probablemente del sur de la península ibérica (650-600 a. C.). La necrópolis en que se encontraron, conocida desde 1888, está situada bajo la fábrica Burés. En las excavaciones realizadas entre los años 1954 y 1955 se descubrieron nueve tumbas de incineración en fosa. Contenían un rico ajuar y en tres de ellas se encontraron los primeros objetos de hierro y cerámicas de procedencia fenicia.17​
  • Crátera de cerámica ática de figuras rojas. La crátera se utilizaba para mezclar el vino con agua en el banquete funerario. En el mundo íbero, la vajilla ática era un símbolo de riqueza y denotaba prestigio social. La crátera acampanada era una de las piezas más prestigiosas y, probablemente, más costosas. Este ejemplar presenta una decoración con guirnalda de hojas de olivo bajo el borde. La escena conservada muestra una figura femenina, probablemente una ménade, bailando con un thýrsos (vara o bastón forrado con vid o hiedra) en la mano derecha. En el lado izquierdo, destaca un grifo, animal fabuloso medio pájaro, medio león, relacionado con la muerte y la resurrección.18​
  • Asca de cerámica jónica-milesia. Vaso que representa al dios Aqueloo con cabeza de toro y cuerpo alargado. Presenta una abertura sobre la cabeza, para introducir el líquido, y un orificio en el extremo distal (la cola) para verterlo. En la geografía antigua, Aqueloo era el nombre de seis ríos, y en origen parece haber sido la apelación general de las aguas corrientes. En la mitología griega, Aqueloo era un dios fluvial. Luchó contra Heracles y, durante el combate, se convirtió en toro y en serpiente. Heracles le arrancó un cuerno, que las ninfas consagraron y convirtieron en cuerno de la abundancia. Este mito se explicaba en la antigüedad para referirse a los trabajos efectuados para canalizar el río y sanear sus orillas.19​
  • Espada La Tène y vaina de hierro. La espada tipo La Tène, propia del mundo celta, es la mayoritaria en el nordeste peninsular en época íbera, mientras que la falcata, espada que se considera típica del mundo íbero, aparece de forma limitada. La espada La Tène se habría introducido en Cataluña como mínimo a finales del siglo IV a. C., y habría perdurado hasta que fue sustituida por el armamento romano. Las espadas recuperadas en los yacimientos indígenas del nordeste catalán suelen estar perforadas, lo que indica una amortización ritual de estas armas, propias de los guerreros, cuando estos ya no las podían utilizar; y en Ullastret se han encontrado asociadas a cráneos humanos.20​
  • Molde de cabeza femenina de terracota. Este molde, realizado con la misma pasta que la de las ánforas massaliotas, permitía producir terracotas con forma de busto de un personaje femenino, quizás la diosa Deméter. Se trata de un molde desgastado, obtenido de un modelo originario de la magna Grecia, probablemente de un taller de la zona de Tàrent (c. 400 a. C.).21​
  • Cálato de cerámica común íbera. Fragmento de la parte superior de un cálato con dos asas horizontales trenzadas, de las que se conserva una. La decoración, de relieves aplicados, se desarrolla en torno a dos personajes. Uno de ellos, Triptólemo, aparece sentado en un carro alado tirado por serpientes. Triptólemo es un personaje mitológico al que la diosa Deméter dio un carro y espigas de trigo y le encargó difundir la agricultura. La cabeza que aparece bajo el asa tiene varias interpretaciones, y una de ellas la asocia con la diosa Deméter.22​
  • Ornamento de cinturón de plata. Esta pieza, que puede haber formado parte de un cinturón o de una diadema, es un ejemplar de orfebrería paleoíbera procedente de Ampurias. Es de plata, y su color actual se debe a los efectos del fuego. Los extremos son triangulares, y la pieza central está compuesta por pequeñas anillas. El colgante de forma circular se debía unir a la parte central del cuerpo de anillas, lo que hace más probable que se usara como cinturón.23​
  • Jarra de cerámica íbera pintada. La cerámica de torno íbera del nordeste peninsular se fabrica desde mediados del siglo VI a. C. Desde el punto de vista tecnológico, formal y decorativo, tiene relaciones con las producciones íberas pintadas del levante y del sudeste peninsulares del mismo período, y también con las del Rosselló y del Llenguadoc occidental. Las decoraciones más usuales son las líneas y bandas paralelas, los círculos concéntricos y las cabelleras. Uno de los rasgos distintivos de los indigetes será la sustitución de la cerámica íbera pintada por otra decorada con pintura blanca o indigetes, que se empezó a fabricar a partir de la segunda mitad del siglo V a. C. hasta el siglo II a. C.24​
  • Plato de pescado, cerámica ática de figuras rojas. Este plato era para comer pescado. La cazuelita del fondo servía para recoger el aceite o poner alguna salsa. De acuerdo con los fragmentos que se han recuperado de esta pieza, habría representadas dos parejas de peces de roca, propios del área mediterránea, encaradas de dos en dos —un cabracho con un salmonete y un cabracho con un sargo—, la parte posterior de un mero, otro pescado no identificado y una vieira. El plato, datado en el siglo IV a. C., fue hallado en una casa de finales del siglo III a. C., lo que remarca el valor que se otorgó a esta pieza.25​
  • Ara de mármol. Ara de fábrica griega, hecha de mármol del Pentélico (Ática, Grecia). Se encontró en la habitación principal de una casa porticada, donde se habían practicado sacrificios de perros. El fuste, de sección circular, es estriado y se ensancha en la base en forma de latastro ancho. En la parte alta hay un motivo decorativo en Kyma de hojas lanceoladas situadas entre las estrías, separadas por las aristas del fuste y enmarcadas en perlas. Conserva restos muy poco visibles de policromía.26​
  • Plomo con inscripción ibérica. El uso de láminas finas de plomo como soporte para la escritura es bastante habitual en el mundo ibérico, como en el griego o el romano. Aunque las inscripciones ibéricas no se pueden descifrar, estos textos se interpretan como cartas, textos de ofrenda o exvotos, o como documentos de contabilidad. El plomo del Castillo de la Fosca está escrito con signos bien trazados, dispuestos en líneas regulares, aunque de dimensiones ligeramente crecientes las inferiores. Se puede observar la separación de palabras mediante grupos de tres puntos dispuestos verticalmente. Es, por el momento, la inscripción más larga en lengua ibérica que se conoce en Cataluña.27​
  • Muñeca de cerámica. En la Edad Antigua ya existían muñecas realizadas en madera, marfil, cera con color, hueso, etc. Los brazos y las piernas eran articulados. El tipo de adorno de la cabeza y el peinado evolucionan según las costumbres de cada época. La calidad de la confección y el material de las muñecas variaba en relación directa con la clase social de los niños a quienes pertenecían. Igual que hoy en día, las muñecas tenían vestidos y complementos. También se conoce la existencia de casitas, muebles y vajillas para jugar con las muñecas. El paso de la adolescencia a la edad adulta se marcaba con una ceremonia en que las jóvenes depositaban en la tumba los juguetes que simbolizaban su infancia: muñecas, tabas, canicas, peonzas, etc. Una gran parte de las muñecas romanas que conocemos provienen de tumbas infantiles.28​
  • Oscillum de mármol. Pieza de mármol en forma de pelta (escudo tracio en forma de media luna). Está decorada con dos cabezas de halcón en los extremos y con una palmeta central con dos volutas decoradas con rosetas. En el centro se encuentra la representación de una cabeza grotesca, en una cara, y de una liebre comiendo, en la otra. Los oscilla son escudos ornamentales de mármol, que se colgaban normalmente entre las columnas de los peristilos (jardines porticados) de las grandes casas romanas (domus). Por este motivo suelen estar decorados por los dos lados.29​
  • Placa de bronce de una caja de novia. Se trata de cinco fragmentos de una fina lámina de bronce con decoración repujada. La decoración está formada por elementos geométricos y florales, así como por escenas figuradas. Una escena, repetida dos veces, representa los bustos de un hombre y una mujer, de perfil y encarados, dentro de una corona circular. Debajo aparece la siguiente inscripción: «VIVATIS» (Que viváis). La otra escena representa un hombre desnudo, sentado en una silla, con el brazo derecho hacia adelante, como si hablara. Por la decoración y por la inscripción, parecen pertenecer al revestimiento de una caja de novia, un obsequio de boda donde se representa el retrato de los prometidos. Otras piezas similares conocidas son de plata.30​
  • Sepulcro de las Estaciones. Sarcófago de tradición romana no cristiana, donde destaca la rica decoración, tanto de la caja como de la tapa. Las figuras de la caja personifican las cuatro estaciones. En la parte central se encuentra el busto del difunto dentro de una pechina (clipeus) flanqueado por dos genios alados y por dos pequeñas Victorias. Debajo, una escena del mito de Selene y Endimión. Encima, encontramos una cartela sostenida por dos genios alados, donde se colocaba el nombre del difunto. En la parte superior, hay dos grupos de figuritas que reproducen escenas agrícolas del mundo romano; la producción del aceite y el vino.31​
  • Hebilla de cinturón. Esta necrópolis está situada muy cerca de la villa romana del Pla d'Horta. Hasta hoy, se han localizado 79 entierros. Entre los años 2004 y 2006, fue excavada en diferentes fases. Está formada por tumbas de inhumación de diferente tipología: cajas de tégula, cajas de losa de piedra, tumbas de obra de piedra y mortero y un edificio funerario monumentalizado. La fase más antigua (siglos III - V) corresponde a la necrópolis de la villa romana del Pla d'Horta, pero las tumbas más tardías (siglo VI), ya plenamente visigodas, no se pueden relacionar con ningún hábitat conocido.32​
  • Ampolla de san Menas de cerámica. Pequeña ampolla o cantimplora de cerámica que contenía agua del santuario de san Menas (Karm Abu Mina, Egipto). A este ejemplar le faltan el cuello y las dos asas. En el anverso está representado san Menas, vestido con túnica corta y con los brazos abiertos, y con dos dromedarios, uno a cada lado, que le lamen los pies. En el reverso hay una inscripción griega dentro de una corona vegetal, distribuida en tres líneas: «ΑΓΙΟΥ ΜΗΝΑ ΕΥΛΟΓ» (Bendición de san Menas). Cabe destacar la importancia de esta pieza por su origen y por los pocos ejemplares que se conocen en Europa.33​
  • Ponderal de bronce. Peso de bronce. Presenta en el anverso una decoración incisa formada por una cruz de brazos iguales y, debajo, las letras Г Β (cuyo significado es 2 onzas). Todavía son visibles restos de la plata que llenaba las letras y las cruces, rodeadas de una corona o láurea realizada con buril. Es un ponderal de los llamados exagium, utilizado para la comprobación de los metales preciosos, especialmente el oro. Corresponde a la serie de pesos oficiales dentro del sistema de valores establecidos desde la devaluación de la moneda y la creación del áureo de Constantino.34​
  • Plato con pie perforado de bronce. Esta pieza forma parte del conjunto de bronces del Collet de Sant Antoni de Calonge, junto a la villa romana del mismo lugar. Este depósito de bronces de época visigótica fue descubierto en 1897. Se trata de un conjunto de 19 piezas, formado por vasos, balanzas romanas, cadenas, un trípode, asas, recipientes, lingotes y fragmentos de vasos y láminas de cobre. Los objetos presentan un amplio abanico cronológico, entre piezas de época altoimperial y piezas tardías del siglo VII Este depósito de bronces, formado por piezas viejas, gastadas y rotas, estaba destinado a la refundición del metal o a su reaprovechamiento. Cabe destacar el plato o patena de pie calado, fabricado en Italia siguiendo un modelo copto (Egipto), muy raro en el Mediterráneo occidental.35​
  • Pila bautismal. La iglesia fue parroquia del burgo de Sant Pere y, por tanto, se administraba la mayor parte de sacramentos. De aquí la existencia de esta pila bautismal, datada en 1550. La pila tiene doce caras, entre las que se encuentran dos escudos. Uno con el campo liso, ostenta la tiara y las llaves de san Pedro, por la advocación del monasterio, y el otro tiene en el campo un cuchillo y una piel, la herramienta y el producto del trabajo de los curtidores. El gremio de los curtidores, que tenían los talleres en el burgo, fueron los que financiaron la pila.36​
  • Rosetón. La fachada principal del monasterio de Sant Pere de Galligants está presidida por un espléndido rosetón. Formado por ocho columnitas, el capitel de la base de la pequeña columna central superior representa un abad rodeado de varios monjes. Por encima de los arcos de la parte superior, ostenta la inscripción OMNES COGNOSCANT PETRUM FECISSE FENESTRAM (que todo el mundo sepa que Pedro hizo la ventana). No podemos saber si este Pedro era el escultor o el abad bajo cuyo gobierno fue construida.