domingo, 25 de octubre de 2026

HISTORIA DE ESPAÑA - RÍOS POR PROVINCIAS

 RÍOS DE ALBACETE 

Río Segura

Nacimiento del río Segura en Pontones (Jaén)
Ubicación geográfica
CuencaRío Segura
NacimientoCordillera Subbética
(Fuente Segura, Jaén)
DesembocaduraMar Mediterráneo
(Guardamar, Alicante)
Coordenadas38°06′40″N 0°38′33″O
Ubicación administrativa
PaísEspaña
Comunidad autónomaAndalucía
Castilla-La Mancha
Región de Murcia
Comunidad Valenciana
ProvinciaJaén, Albacete,
Murcia y Alicante
Cuerpo de agua
Longitud325 km
Superficie de cuenca14 936 km²
Caudal medioCenajo: 17,1 m³/s
Cieza: 26,3 m³/s
Orihuela: 5 m³/s
Guardamar: 1 m³/s
AltitudNacimiento: 1413 m
Desembocadura: 0 m
Mapa

El Segura (en latín: flumen Tader) es un río del sureste de España. Desde la Edad Antigua es citado por fuentes como Rufo Avieno en su Ora maritima 459-460, al situar emplazamientos fenicios en su entorno.[1]

Nace en la sierra de Segura a 5 km de Pontón Bajo, en una pequeña aldea llamada Fuente Segura, en el municipio de Santiago-Pontones (Jaén). Discurre por las provincias de Jaén, Albacete, Región de Murcia y Alicante. Desemboca en el Mediterráneo, en Guardamar del Segura (Alicante), tras un recorrido de 325 km y una cuenca hidrográfica de 14 936 km². La superficie que abarca su confederación hidrográfica es de 18 870 km² al incluir las ramblas de la costa sur de Alicante y de la Región de Murcia.[2]

Es uno de los ríos con mayor aprovechamiento hidrológico, conocido también por su irregularidad causante de grandes inundaciones alternadas con periodos largos de sequía y en las últimas décadas tristemente famoso por los graves problemas de contaminación de sus aguas, sobre todo en el curso bajo, aunque de forma reciente se ha apreciado una considerable mejora[3] tras importantes inversiones en depuración y recuperación.

Recorrido

El río Segura discurre por las provincias de Jaén, Albacete, Murcia y Alicante, contando a lo largo de su recorrido con numerosos afluentes y embalses. Su cuenca hidrográfica se divide en curso alto, curso medio y curso bajo.

Curso alto

Vista del puente de La Vicaria sobre el embalse de la Fuensanta en el municipio de Yeste.

Sus aguas brotan de una cueva natural inundada, a 1413 m sobre el nivel del mar, fruto de una resurgencia cárstica en la pequeña aldea de Fuente Segura, del término municipal de Santiago-Pontones, en la sierra de Segura. Durante sus primeros kilómetros el río transcurre por un valle estrecho y profundo donde recibe afluentes cortos pero de abundante caudal, como los ríos Madera, Zumeta y Tus, todos con régimen pluvionival de raigambre oceánico-mediterránea. Así el módulo es elevado, de 8,26 /s/k² en Fuensanta (Albacete). El valle está cerrado en algunos tramos por embalses como el de Anchuricas (1957), Fuensanta (1933) o el del Cenajo (1957), que permiten un importante aprovechamiento hidroeléctrico para la producción de energía y una regulación del caudal del río prácticamente total en su curso alto y gran parte del medio.

Curso medio

El Cañón de Almadenes, entre Calasparra y Cieza.

Aguas abajo del Cenajo recibe a su principal afluente, el río Mundo, que lleva en la confluencia tanto caudal como el propio Segura (del Mundo vienen los caudales del Trasvase del Tajo), y es aquí cuando el valle comienza a ensancharse formando una llanura aluvial estrecha pero muy fértil, llamada «vega» y que conforma las comarcas naturales en torno al río. Ya en esta zona el lecho se sitúa a una altura inferior a los 200 m s. n. m. pese a que queda todavía un largo tramo hasta su desembocadura, de ahí que el recorrido sea sinuoso, formando meandros, y que las aguas discurran lentas ya desde la Vega Alta.

El río a su paso por Archena,

Entre los términos municipales de Calasparra y Cieza se encuentra el espacio natural protegido del Cañón de Almadenes, que tiene casi cuatro kilómetros de longitud y en algunas zonas más de cien metros de desnivel[4] al atravesar la sierra del Molino.

Recibe en este tramo a afluentes como el Moratalla, el Argos y el Quípar, todos estos ríos-rambla mediterráneos, para entrar después a las cuencas morfoestructurales de Cieza, Abarán y Blanca, que conforman la Vega Alta del Segura, zona aprovechada para el regadío desde hace siglos. Tras estos parajes el Segura entra en el llamado desfiladero del Solvente, aprovechado para retener sus aguas en el azud de Ojós, del que parten los canales izquierdo y derecho del Post-Trasvase Tajo-Segura.

Río Segura a su paso por el puente de los Peligros de la ciudad de Murcia.

A partir del Solvente el río discurre por el famoso Valle de Ricote, un estrecho valle aluvial de enraizada tradición agrícola y que históricamente fue habitado por los últimos moriscos del reino de Murcia. El Segura sale de este valle al atravesar la localidad de Archena, en donde pasa a una vega mucho más amplia, denominada Vega Media.

Aguas abajo se encuentra el azud de la Contraparada, en donde ya se inicia la conocida comarca de la Huerta de Murcia. Hasta ahí el río había discurrido por una línea de fractura con disposición prácticamente norte-sur entre Cieza y Alcantarilla, para penetrar a partir de esta última localidad en el tramo final de la depresión intrabética y seguir por la misma hasta Orihuela en dirección suroeste-noreste.

El tramo que discurre a partir de la Contraparada forma parte de la amplia fosa tectónica del Guadalentín (también llamada Depresión prelitoral murciana), afluente que confluye con el Segura aguas abajo de la ciudad de Murcia, en la pedanía de Beniaján y que es el eje de un valle de orientación suroeste-noreste que se inicia en Puerto Lumbreras.

Aquí la llanura aluvial comienza a tener una anchura considerable y el lecho se sitúa ya en torno a los 50 m sobre el nivel del mar tan solo, de ahí su intenso aprovechamiento en torno a la ciudad de Murcia que causa una considerable merma en el caudal del río, con los consiguientes problemas de contaminación que en los últimos años parecen haber sido subsanados.[3]

Los afluentes que recibe en el curso medio son los prototípicos ríos-rambla mediterráneos de amplio lecho pedregoso, habitualmente seco o con escasísimo caudal, pero capaces de vehicular importantes caudales. Entre ellos destacan el río Mula y el Guadalentín, este último el de mayor cuenca de todos sus afluentes, que además ha sido históricamente el responsable de desastrosas avenidas aguas abajo de Murcia.

Curso bajo

El río a su paso por Desamparados, pedanía huertana de Orihuela.

Una vez que el Segura cruza Beniel y entra en la provincia de Alicante, comienza el último tramo del mismo, la denominada Vega Baja del Segura, donde la gran cantidad de los depósitos fluviales y el trabajo agrícola han determinado una llanura casi total, con una pendiente media al 0,5 por mil.

El lecho ordinario, incapaz de desaguar riadas de consideración, aparece encajado una decena de metros en el mayor, un amplio llano de inundación que configura la «vega» en el sentido estricto. Es llamativa la posición excéntrica del río en dicha vega, causada por un fenómeno de subsidencia aún operativa y el empuje de los depósitos acumulados por las ramblas de su izquierda, rechazado hacia su derecha, por lo que el Segura se adosa a los relieves meridionales con curso ondulado y cambiante por el estrangulamiento de meandros y costa artificial en los mismos para favorecer el desagüe de las avenidas. En gran parte está canalizado para evitar inundaciones, aun así el lecho es considerado insuficiente por muchos expertos ya que tiene una capacidad aproximada de 150 m³/s en Orihuela, cuando las mayores avenidas han superado los 1000 m³/s. Otro de los llamados «cuellos de botella» se encuentra en Rojales, al atravesar el puente de Carlos III.

Desembocadura del río Segura en Guardamar.

La desembocadura en el Mediterráneo, la Gola del Segura, se produce al norte de Guardamar del Segura, partiendo en dos las dunas costeras de gran altura, que dejan por tanto a la vega del río como una zona cerrada al mar. Tiene una anchura de 221 m en el cauce artificial en su desembocadura, con una especie de dique central. Debido a que la zona cerrada es muy baja hay lagunas en su zona norte como son el Hondo de Elche-Crevillente, que se nutre de los sobrantes del Segura que llegan a través de azarbes que canalizan las aguas vivas y muertas, y las Salinas de Santa Pola, éstas de agua salada y ya próximas al Vinalopó. La merma de caudal durante todo su recorrido se traduce en el caudal medio en su curso bajo, siendo el módulo en Orihuela de 5 m³/s en la actualidad cuando la media hasta finales de la década de 1970 era de 21,59 m³/s y más reducido es el caudal que aporta al mar, que era de 5 m³/s y 0,34 l/s/k² y en los últimos años se ha visto reducido a menos de 1 m³/s.

Red de afluentes

Los principales afluentes y subafluentes del Segura, ordenados desde su nacimiento a la desembocadura, son los siguientes:

Régimen fluvial

Nacimiento del río Segura en Pontones (Jaén).

El Segura es en cabecera un río pluvio-nival pero en la mayor parte de su cuenca es pluvial mediterráneo, con grandes crecidas otoñales. Con unos veinte embalses en su cuenca su caudal se ha visto completamente alterado de modo que presenta el mínimo en verano y el máximo en otoño, debido a las necesidades del riego en Murcia y Alicante. El caudal medio en la desembocadura es de menos de 1 m³/s, mermado por su intenso aprovechamiento hídrico.

El caudal del Segura está aumentado en la Vega Alta del Segura por las aportaciones del trasvase Tajo-Segura que desemboca en el embalse del Talave, en el río Mundo. Este caudal cesa en un gran porcentaje a partir del azud de Ojós, donde prácticamente su caudal se distribuye en los dos ramales del post-trasvase: el del este que va hacia Alicante y Campo de Cartagena y el del oeste que va hacia el valle del Guadalentín y Almería. Por tanto el caudal que llega al azud de la Contraparada, a partir de donde se distribuye el agua a las acequias mayores de la Huerta de Murcia tradicional, es ya escaso de por sí.

Caudal medio
Punto de aforoCaudal (m³/s )
Cenajo17,1
Cieza26,3
Orihuela5
Guardamar del Segura1

Inundaciones

El Segura es un río famoso por sus furiosas crecidas y temidas inundaciones, teniéndose registro de algunas ya en la Baja Edad Media, por lo que el control de estas ha sido desde tiempo atrás motivo de construcción de obras de defensa tales como presas, motas, canales de derivación y encauzamiento en algunos tramos. Pese a la gran cantidad de embalses, los desbordamientos continuaron durante el siglo XX de modo que se tuvo que redactar y ejecutar un plan integral contra las avenidas que se llevó a cabo en la década de 1990.

Grabado de la riada de Santa Teresa a su paso por Murcia el 15 de octubre de 1879.

Ya están documentadas algunas crecidas del Segura en la Baja Edad Media empezando por la de octubre de 1328 y destacando la frecuencia ya en esa época de desastrosas avenidas, con diecisiete episodios de importancia durante el siglo XV, el más importante el de septiembre de 1452, lo que llevó a desarrollar mejoras en el cauce y varios proyectos de encauzamiento en la capital murciana.[5]

En 1545 el desbordamiento del Segura inundó Murcia y su huerta siendo la más importante crecida hasta la fecha. En 1651 la Riada de San Calixto causó 1500 muertos en Murcia con un caudal de 1700 m³/s. En 1879 la célebre Riada de Santa Teresa superó los 1800 m³/s tanto en Murcia como en Orihuela, marcando los registros históricos más altos de la historia y causando más de 1000 muertos y numerosos destrozos en la Región de Murcia y la Vega Baja. En dicha riada el río Segura alcanzó en Murcia más de 10 m de altura, sobrepasando la defensa del Malecón y cubriendo los ojos del Puente Viejo, según los cronistas de la época.

Riada de diciembre de 2016 a su paso por Orihuela

En el siglo XX las riadas de 1946, 1948, 1973, 1982, 1987 y 1989 han pasado a la historia superándose en muchas de ellas los 1000 m³/s de caudal máximo instantáneo, siendo en 1982 la última vez que se desbordó en el casco urbano de Murcia, superando los 6 m.[6] Debido a ello es el río más controlado de Europa y fue canalizado a finales del siglo XX en su cuenca baja. Gracias a las obras se evitó el desbordamiento en las crecidas de 1997, 2000 y 2012. En esta última se evitó que el caudal de las numerosas ramblas y ríos que desembocan al Segura aportasen su caudal, de modo que el módulo máximo se vio reducido a 80 m³/s y 1,29 m en Murcia y a 90 m³/s y 5,89 m en Jacarilla cuando su principal afluente, el Guadalentín, superó en Totana los 1000 m³/s y el río Mula los 100 m³/s. Aun así el nivel fue muy alto en la Vega Baja, estando cerca de desbordarse en Orihuela.[7] En la gota fría de diciembre de 2016, tras lluvias de más de 150 mm en buena parte de la cuenca media y baja del Segura el caudal en Murcia fue de 140 m³/s y superó los 3 m de profundidad en el Puente Viejo. Aguas abajo se desbordó en Orihuela donde superó los 6 m inundando parte de la huerta y del casco urbano.

En septiembre de 2019, tras lluvias superiores a los 200 mm en buena parte de la Región de Murcia y la provincia de Alicante con el pico de 520,8 mm en Orihuela,[8] se produjo una importante avenida del Segura con desbordamientos en Cieza, Blanca, Archena, Ceutí, Lorquí, Molina de Segura, varias pedanías de la capital murciana, Beniel, y sobre todo en Orihuela y el resto de la Vega Baja. El río Segura alcanzó en Murcia una altura de 5,70 m en el Puente Viejo, estando cerca de desbordarse. Los mayores problemas fueron en la Vega Baja, donde confluyen Segura, Guadalentín y el canal que lleva el desagüe del pantano de Santomera, que tuvo que ser abierto al llenarse por completo tras las lluvias. En la Vega Baja se desbordó en todos los municipios por donde pasa desde Orihuela hasta Rojales, rompiendo diversas motas e inundando la huerta y varios cascos urbanos, entre ellos el centro de Orihuela. La rotura más grave fue la de la mota que hay a la altura de Algorfa y Almoradí, lo que provocó un desbordamiento de unos 20 m³/s durante varios días y la inundación de Dolores, Daya Nueva, Daya Vieja, además de la propia ciudad de Almoradí.

Crecidas del Segura
Fechacaudal (en m³/s)altura (en m)
Cieza[9]Murcia[10]OrihuelaMurciaRojales[11]
octubre de 16511700
octubre de 1834938
octubre de 18791890250010,506,54
octubre de 18841425
octubre de 18951230
abril de 1946500118711386,60
octubre de 19485889341172
octubre de 1973316,34
octubre de 1982435,854,60
noviembre de 1987415,00
septiembre de 1989385,207,28
septiembre de 20191022875,706,17

Plan de defensa contra avenidas

La escasez e irregularidad de las precipitaciones y la fuerte pendiente de los cauces en su cuenca, marcan un carácter torrencial, donde casi todo el tiempo la mayor parte de los mismos permanecen secos y, en otras ocasiones, solo se puede aprovechar, de manera natural, una pequeña porción del agua fluyente, de manera que la mayoría del agua se dirige directamente al mar, produciéndose, en muchos casos, graves inundaciones ya que durante muy poco espacio de tiempo se pueden producir precipitaciones que conforman un importante porcentaje del total de las precipitaciones anuales.

Para acabar con estos desbordamientos del río Segura, la Administración General del Estado puso en marcha el denominado Plan de defensa de avenidas, un proyecto que se llevó a cabo tras largos años de estudios hidrológicos previos y que consistió en el recrecimiento de presas existentes, la construcción de nuevas presas y la realización de encauzamientos de varios tramos del río Segura.

Precisamente uno de estos reencauzamientos recibió en 1994 el prestigioso Premio Internacional Puente de Alcántara, por la singularidad del proyecto y su integración en el ecosistema local mediante la recuperación de especies vegetales autóctonas y por ser un proyecto pionero en respetar el equilibrio medioambiental.

Tras la mejora del cauce, los beneficios para la cuenca del Segura han sido evidentes. Desde la ejecución de las obras, no se han detectado inundaciones significativas por lo que la población de la zona, 1 600 000 habitantes, se ha visto altamente favorecida. En lo que respecta a los beneficios económicos, el proyecto ha permitido el desarrollo de los territorios que antes estaban amenazados y que en la actualidad se encuentran protegidos por estas infraestructuras.

Medioambientalmente, al haberse realizado un número importante de actuaciones en presas de laminación, no ha sido necesaria la creación de nuevos embalses, es decir, no se han tenido que inundar terrenos, ni crear nuevos ecosistemas asociados a los humedales creados por las retenciones en los vasos de las presas.

En cuestión tecnológica, con el objeto de mejorar la gestión de las avenidas y de su normal explotación, se ha implementado el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH), un sistema que permite el conocimiento, en tiempo real, de la situación hidrológica de la cuenca permitiendo activar las alarmas necesarias a la población. Este sistema aún se encuentra en fase de ampliación y mejora.

La fase de ejecución de la infraestructura hidráulica fue innovadora en su tiempo por el desarrollo que significó en los ensayos de modelos reducidos. En la actualidad la innovación está ligada al SAIH en el que se están implementando las últimas tecnologías en lo relativo a sensores de campo, comunicaciones y tecnologías de la información.

El coste total del Plan de defensa de avenidas fue de unos 500 millones de euros. La primera fase del SAIH fue de 18 millones de euros y, para su ampliación y mejora, está previsto una inversión adicional de otros 20 millones de euros. En la actualidad, el Plan tiene un coste de mantenimiento anual de 2 millones de euros financiados por la Administración del Estado.

La experiencia de lo realizado en la cuenca del Segura puede ser un ejemplo de la metodología utilizada para otras organizaciones con problemáticas similares y más cuando los cambios climáticos pueden producir con mayor frecuencia fenómenos externos, es decir, inundaciones y sequías.

Poblaciones y municipios que atraviesa

Embalses y pantanos

Presa del embalse del Cenajo
Embalse de la Fuensanta con su capacidad casi completa en marzo de 2013

La cuenca del Segura tiene una capacidad de embalse de 1129 hm³.

En su curso, el río Segura cuenta con los siguientes embalses:

Bosque de ribera

El bosque de ribera del Segura está formado por álamos (Populus alba), olmos (Ulmus minor), tarays (Tamarix canariensis), almeces (Celtis australis), fresnos (Fraxinus angustifolia) e incluso algunos sauces (Salix sp. pl.) y sauzgatillos (Vitex agnus-castus) acompañados de baladres (Nerium oleander).










Recorrido del trasvase Tajo-Segura
Trasvase Tajo-Segura a su paso por Albacete
Evolución del caudal del trasvase
Parte de uno de los acueductos del trasvase Tajo-Segura a su paso por Carrascosa del Campo (Cuenca)
Presa de los Anguijes, donde comienza el túnel del Talave

El trasvase Tajo-Segura es una de las obras hidráulicas de ingeniería más grandes realizadas en España. Mediante este trasvase, se deriva agua del río Tajo desde los embalses de Entrepeñas (Guadalajara) y Buendía (Cuenca) al río Mundo, afluente del Segura, a través del embalse de Talave.

Historia

Los orígenes del trasvase, aunque fue mencionado por primera vez en 1922, se remontan al año 1932, cuando el entonces Ministro de Obras Públicas de la Segunda República, el socialista Indalecio Prieto, encomendó al ingeniero de Caminos Manuel Lorenzo Pardo[1] la realización de un plan nacional del aprovechamiento de las aguas.

En el año 1933, Manuel Lorenzo Pardo presentó el Plan Nacional de Obras Hidráulicas, en el que planteaba la posibilidad de construir un canal que conectara los embalses de Bolarque, Alarcón (que en ese momento se encontraba en fase de construcción) y Talave. El objetivo de esta conexión era permitir el aporte de caudales procedentes del río Tajo, con el fin de disponer del volumen de agua necesario para llevar a cabo una transformación agraria en el sureste de España.

Tras paralizarse el proyecto por causa de la guerra civil española, años más tarde, en 1960, Manuel de Torres retomó la idea del Trasvase, que nunca había desaparecido del todo. En 1966, el Ministerio de Obras Públicas dio un paso decisivo al encauzar el proyecto por vía ejecutiva, y al año siguiente ordenó la elaboración del Anteproyecto General del Aprovechamiento Conjunto de los Recursos Hidráulicos del Centro y Sureste de España, Complejo Tajo-Segura, del cual formaba parte integrante la construcción del Trasvase.

En el año 1968, el Ministerio de Obras Públicas resolvió el expediente correspondiente a la información pública del proyecto, lo aprobó de manera definitiva y ordenó la redacción del proyecto de ejecución. Posteriormente, el Consejo de Ministros autorizó la realización efectiva de las obras. Las obras se prolongaron durante un período de 13 años y, en los momentos de mayor actividad, llegaron a participar en ellas hasta 3.000 trabajadores. En 1979 llegaron las primeras aguas a la cuenca del Segura procedentes del río Tajo.

Está previsto que para 2026 funcione el sistema "Tubería Manchega", que derivará agua del trasvase hacia la cuenca del río Guadiana, principalmente a la provincia de Ciudad Real. Las obras comenzaron en 2011, pero han sufrido retrasos debido a los problemas de permeabilidad del embalse de cabecera, Campos del Paraíso. [2]

Recorrido

El trasvase Tajo-Segura conecta el embalse de Bolarque, en el río Tajo con el embalse de Talave, en el río Mundo. La infraestructura tiene una longitud de 292 km y capacidad para un caudal de 33 m³/s. Las obras del trasvase Tajo-Segura constaron de cuatro tramos:[3]

El Tramo I incluye la elevación reversible de Altomira, pieza clave para explicar la eficiencia energética del trasvase, ya que permite elevar el agua de la presa de Bolarque, a una cota de 636 m, hasta el embalse de La Bujeda, en la Sierra de Altomira, salvando un desnivel de 245 m mediante una doble tubería metálica. El bombeo se realiza en la central reversible de Bolarque II, que consta de cuatro grupos de eje vertical, con su correspondiente turbina-bomba, capaces de bombear 66 m³/s. El sistema Bolarque-Bujeda se dimensionó para bombear los 1000 hm³/año previstos.

El Tramo II es el Canal Altomira-Alarcón, que conecta el embalse de la Bujeda, en la Sierra de Altomira, con el embalse de Alarcón, en la cuenca del Júcar. Permite la regulación de las transferencias en un tramo intermedio del trasvase, facilitando así la subsanación de posibles averías.

El Tramo III enlaza el embalse de Alarcón con el túnel de Talave.

El Tramo IV está constituido, principalmente, por el túnel de Talave, con una longitud de 32 km; el túnel está perforado a profundidades que oscilan entre los 150 y los 320 m. Este Tramo continúa con el canal de Talave, que conduce finalmente el agua hasta el embalse de Talave, sobre el río Mundo, afluente del Segura.

Regulación del trasvase

La Ley 21/2013[4] introdujo modificaciones significativas en la regulación del trasvase a través del acueducto Tajo-Segura que, preservando siempre la preferencia de la cuenca cedente y respetando las determinaciones de su planificación hidrológica, tienen por objeto mejorar la regulación normativa de esta infraestructura, estableciendo unas reglas técnicas objetivas que eliminen la inseguridad y precariedad antes existente, y proporcionen criterios objetivos y transparentes sobre la forma de operación de esta transferencia.

En función de las existencias conjuntas en los embalses de Entrepeñas y Buendía a comienzos de cada mes, se establecen los siguientes niveles[5] mensuales con arreglo a los que se acordará la realización de los trasvases, con un máximo anual total de 650 hm³ en cada año hidrológico (600 para el Segura y 50 para el Guadiana).

Nivel 1. Se dará cuando las existencias conjuntas en Entrepeñas y Buendía sean iguales o mayores que 1300 hm³, o cuando las aportaciones conjuntas entrantes a estos embalses en los últimos doce meses sean iguales o mayores que 1200 hm³. En este caso el órgano competente autorizará un trasvase mensual de 60 hm³, hasta el máximo anual antes referido.

Nivel 2. Se dará cuando las existencias conjuntas de Entrepeñas y Buendía sean inferiores a 1300 hm³, sin llegar a los volúmenes previstos en el Nivel 3, y las aportaciones conjuntas registradas en los últimos doce meses sean inferiores a 1200 hm³. En este caso el órgano competente autorizará un trasvase mensual de 27 hm³, hasta el máximo anual antes referido.

Nivel 3. Se dará cuando las existencias conjuntas en Entrepeñas y Buendía no superen, a comienzos de cada mes, los valores mostrados en la tabla (valores en hm³):

Oct.Nov.Dic.Ene.Feb.Marz.Abr.May.Jun.Jul.Ago.Sep.
613609605602597591586645673688661631

En este nivel, denominado como de situación hidrológica excepcional, el órgano competente podrá autorizar discrecionalmente y de forma motivada un trasvase de hasta 20 hm³/mes.

Nivel 4. Se dará esta situación cuando las existencias conjuntas en Entrepeñas y Buendía sean inferiores a 400 hm³, en cuyo caso no cabe aprobar trasvase alguno.

A efectos de favorecer el desarrollo de los municipios ribereños, se explotará el sistema de forma que el volumen de trasvase ya autorizado y pendiente de aplicación se mantenga preferentemente en los embalses de cabecera, antes que en otros almacenamientos en tránsito o destino, siempre que tal explotación sea compatible con una gestión racional e integrada del sistema conjunto.

Salvo en situaciones catastróficas o de extrema necesidad debidamente motivadas, que impidan el envío de agua, si no se hubieran trasvasado en el plazo autorizado los volúmenes aprobados previstos en los niveles 1 y 2, se podrán transferir en los tres meses siguientes al fin del periodo de autorización, salvo que se produzca un cambio de nivel.

Los recursos cuyo trasvase haya sido ya autorizado podrán ser utilizados por sus usuarios a lo largo del año hidrológico, hasta el final del mismo. En el caso de que al término del año hidrológico exista en la cuenca receptora algún volumen disponible de agua trasvasada, será objeto de una nueva distribución, considerándose como recurso aprovechable para los usos del trasvase a que correspondan en el año hidrológico siguiente.

Los volúmenes cuyo trasvase haya sido autorizado se distribuirán entre abastecimientos y regadíos, en la proporción de un 25 por ciento para abastecimiento y el 75 por ciento restante para regadío, hasta el máximo de sus dotaciones anuales, y asegurando siempre al menos 7,5 hm³/mes para los abastecimientos urbanos.

La Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura autorizará los trasvases cuando concurran las condiciones hidrológicas de los Niveles 1 y 2, y el ministro que tenga atribuidas las competencias en materia de agua, previo informe de esta Comisión, cuando concurran las condiciones del Nivel 3.

En el caso de los niveles 1 y 2 la autorización de los trasvases se efectuará preferentemente por semestres, mientras que en el caso del nivel 3 se realizará preferentemente por trimestres, salvo que el órgano competente justifique en cualquiera de los niveles la utilización de plazos distintos.

El Postrasvase

Trasvase a la altura de Belmontejo.

A partir del embalse de Talave se inician las infraestructuras del Postravase que distribuyen el agua a todas las zonas regables. El Postravase se trata de un conjunto de obras que permiten la regulación, transporte y distribución final del agua a las diferentes áreas receptoras. La principal obra del postrasvase es el Azud de Ojós, desde el que surgen la elevación de Blanca, la elevación del canal de la margen derecha, con el canal de Almería, el canal principal de la margen izquierda, con el canal de Crevillente, el embalse de La Pedrera y el canal del Campo de Cartagena.[3]

El volumen asignado para riego agrícola del Trasvase Tajo-Segura es de 400 hm³, aproximadamente el 53% corresponden para nuevos regadíos y el resto para la redotación de regadíos tradicionales. Según la tramitación de concesiones de mediados del año 2009, las áreas regables del Postrasvase comprenden una superficie nominal de 132.724 ha; de las que 82.257 ha (62%) se ubican en la Región de Murcia.[6]

El volumen medio anual trasvasado en origen a la Cuenca del Segura, durante el periodo 1979-2014, ha sido de 328 hm³/año (un 55% de lo máximo permitido).[7] Los volúmenes trasvasados para el abastecimiento de la población no han sufrido grandes variaciones a lo largo del tiempo, al contrario de lo sucedido para riego, donde el valor medio anual ha sido de 204 hm³, casi la mitad del volumen asignado.

De acuerdo con las estimaciones de PWC (2013),[8] si al sector agrícola se le añaden las actividades de comercialización y transformación asociadas al mismo, la industria agroalimentaria vinculada al Trasvase Tajo-Segura aporta en su conjunto 2.364 millones de euros de PIB y más de 100.000 empleos. A pesar de estas cifras el Trasvase Tajo-Segura siempre ha generado una gran polémica entre sus partidarios y detractores,[9] habiendo sido utilizado desde su puesta en marcha como una excusa para criticar al anterior régimen franquista, bajo el cual se habían iniciado las obras. Pero el Trasvase no puede ser considerado como una obra de un régimen político: se gestó durante la II República, las obras se iniciaron con la dictadura, y entró en funcionamiento durante la transición democrática española. En la actualidad sigue siendo muy criticado principalmente por motivaciones territoriales y medioambientales. Respecto a esta polémica Melgarejo et al. (2010)[10] señalan: “treinta años después de iniciada la explotación del Acueducto Tajo-Segura, resulta difícil de entender que su funcionamiento todavía no se haya normalizado y que todavía se siga cuestionando el suministro de agua”.

La puesta en marcha definitiva del Trasvase Tajo-Segura posibilitó la expansión de la actual horticultura intensiva del Sudeste español, que la sitúa entre una de las mayores zonas de Europa de producción de hortalizas al aire libre fuera de temporada, hasta el punto de ser conocida como la “huerta de Europa”.

Partidos políticos y confrontación ideológica

El debate sobre el trasvase también refleja divisiones políticas nacionales y regionales. Mientras que el Partido Socialista de Castilla-La Mancha apoya las restricciones, otras federaciones socialistas, como la de la Comunidad Valenciana, defienden la continuidad del trasvase.[11]

Por otro lado, el Partido Popular (PP) y Vox se han posicionado mayoritariamente a favor de mantener el trasvase, acusando al Gobierno central de no proteger los intereses del sureste español. Estas posturas han generado un debate polarizado, en el que los intereses medioambientales y económicos a menudo se presentan como mutuamente excluyentes.[11]

Marco jurídico fundamental

  • Ley 21/71 del 19 de junio. Aprovechamiento Conjunto Tajo-Segura
    • 1.ª Fase: 600 hm³. 2.ª Fase: 400 hm³
    • Obras de Compensación
  • Disposiciones reguladoras de los Planes Generales de Transformación de las Zonas Regables y Planes Coordinados de Obras
  • Real Decreto 1982/78 de 26 julio. Crea Comisión Central Explotación
  • Ley 52/80 de 16 de octubre. Régimen Económico Acueducto Tajo Segura:
    • Tarifas. Importe Único
    • Usos abastecimiento y regadío. Fija dotaciones anuales y Zonas Regables
    • Caudal Ambiental mínimo de 6 m³/s en Aranjuez
    • Preferencia Cuenca Cedente
  • Real Decreto 2530/85 de 27 diciembre. Fija competencias para decidir trasvases
  • Art. 23 Real Decreto 1664/98 Plan Hidrológico Cuenca del Tajo
    • Recursos excedentarios por encima de 240 hm³
    • Recursos no trasvasables: Hasta 240 hm³
    • Definición Situación Hidrológica Excepcional. Consejo de Ministros.
    • Regla de Explotación.
    • Revisión excedentes. Preferencia cuencas del Tajo y del Guadiana
  • Disposición Adicional 3.ª Ley 10/2001 Plan Hidrológico Nacional
    • Se consideran aguas excedentarias aquellas existencias embalsadas en Entrepeñas-Buendía que superen los 240 hm³.
    • Por debajo de esta cifra no se podrán efectuar trasvases en ningún caso
    • Este volumen mínimo podrá ser revisado en el futuro
  • Ley 21/2013, de 9 de diciembre, donde se introducen modificaciones significativas a la regulación del Trasvase Tajo-Segura
  • Real Decreto 773/2014, de 12 de septiembre, por el que se aprueban diversas normas regulador

Otros trasvases españoles