| Lusitano | ||
|---|---|---|
| Hablado en | Portugal y España | |
| Región | Península ibérica occidental, Lusitania | |
| Hablantes | Lengua muerta | |
| Familia | Céltica? / Paracéltica? | |
| Escritura | alfabeto latino | |
| Códigos | ||
| ISO 639-3 | xls | |
color #FFD700 Idioma lusitanocolor #F0E68C Lenguas hispano-célticas | ||
El lusitano es una lengua paleohispánica de la familia indoeuropea conocida por un puñado de inscripciones e innumerables topónimos y teónimos en la Lusitania histórica, es decir, el territorio habitado por los lusitanos, que se extendía por el centro-sur del Duero y buena parte de la actual Extremadura.
Distribución e historia
Extensión geográfica

Las inscripciones se han encontrado en Arroyo de la Luz (Extremadura, España), Cabeço das Fráguas (Guarda, Portugal), Lamas de Moledo (Viseo, Portugal) y Arronches (Alto Alentejo, Portugal).
Si se tiene en cuenta también la información dada por los diferentes teónimos, antropónimos y topónimos, la extensión corresponde al nordeste del moderno Portugal y zonas adyacentes de España, con centro en la sierra de la Estrella.
Existen sospechas fundadas de que la zona de los pueblos galaicos, astures y quizás los vettones, es decir todo el noroeste peninsular, hablarían lenguas emparentadas con el lusitano. De hecho la mayor parte de las inscripciones halladas en la actual Galicia (todas ellas teónimos) son idénticas o asimilables a las del territorio lusitano propiamente dicho.[1]
Historia
Es de suponer que, al igual que todos los demás pueblos indoeuropeos, los lusitanos entraron en la península ibérica en algún momento anterior al siglo II a. C., pudiendo ser incluso anteriores a la expansión celta del siglo VIII y el siglo VII a. C. y con una fecha probable en el siglo VI a. C. Algunos autores los consideran provenientes de los Alpes y otros en cambio prefieren considerarlos un pueblo autóctono.
La Lusitania fue conquistada por Roma hacia el 150 a. C. Al igual que la mayoría de las lenguas peninsulares, el lusitano finalmente sucumbió a la presión y el prestigio del latín.
Clasificación
El lusitano como lengua indoeuropea
Como ya se ha dicho, se trata de una lengua indoeuropea como determinan las siguientes palabras: porcom 'cerdo' ~ latín 'porcus', taurom 'toro' ~ latín 'taurum', oila < *owilā 'oveja' ~ latín 'ovis', trebo 'casa, villa' *treb- 'construir' ~ osco 'tríbud' 'casa', irlandés 'treb' 'casa'. Aunque su filiación exacta sigue siendo discutida, y dadas sus especiales características Ulrich Schmoll consideró que se trataba de una rama independiente dentro de las lenguas ya conocidas del indoeuropeo occidental a la que denominó galaico-lusitano.
El lusitano como lengua céltica o protocéltica
La posición de la lingüística indoeuropea es que el lusitano no es una lengua céltica.[2] Para ello, la mayoría de los autores mantienen que la conservación de *p IE en algunas inscripciones lusitanas, como se ve en porcom es un problema sustancial, ya que el protocelta perdió dicha consonante, pasando hacia /h/ o Ø: compárese athir / orc (irlandés) y pater / porcus (latín) significando "padre" y "puerco (cerdo)" respectivamente. Se arguye además la existencia de sonidos aspirados /h/ y la presencia de /f/, desconocidos en las lenguas celtas.
Estos rasgos harían que el lusitano no pueda ser considerado estrictamente una lengua céltica, y así, Schmidt,[3] y Witczak consideran que la conservación de *p excluye completamente la posibilidad del origen céltico del lusitano, y que su incorporación a esta rama "violaría los más elementales principios de la reconstrucción lingüística".[4]
Por el contrario, los defensores de la filiación con la rama céltica ven en la *p mantenida un arcaísmo que no debe servir para clasificar una lengua, con el añadido de que no hay una etimología segura de las palabras con /f/ ni para las aspiradas /h/. Para estos autores el lusitano sería una lengua hermana del protocéltico más que una lengua descendiente de este, es decir, una rama aparte del celta aunque con una relación cercana a este, justificando la presencia de esta /p/ por ser una lengua celtoide muy primitiva, anterior a la pérdida, ya que desde el punto de vista de la fonética histórica las lenguas celtas perdieron, con casi total seguridad, la *p inicial e intervocálica en una época tardía.
Entre ellos se cuentan Anderson,[5] Búa[6] y Jurgen Untermann[7] quienes han aislado radicales presentes en la toponimia y los antropónimos y que consideran emparentados con materiales celtas: briga ‘colina, lugar fortificado’, bormano ‘termal’, karno ‘montón de piedras’, krouk ‘otero’, crougia ‘monumento, ara’, etc.
El lusitano como lengua itálica
Esta segunda hipótesis es la defendida por Francisco Villar, Rosa Pedrero, Joaquín Gorrochategui[8] y Blanca María Prosper, quienes la ponen en relación con las lenguas itálicas. La teoría se basa en paralelismos de nombres de dioses: lusitano Aquiaio, latín aqua, sabino Poimunien, umbro Puemune, lusitano Pemaneieco < *Poi-mn̥o-y-aiko, la divinidad lusitana Collouesei frente al latín Colluuies,[9] o el 'Dios-río' Revo (dat. Reve) frente al latín rivus 'río', (ambos desde *HreyH-uos), Munidie 'Iuno Moneta'. Además de otras concordancias del léxico común:
lusitano praidtom, praisom 'puesto delante, expuesto' ~ latín praeditum
lusitano vea ~ latín via, umbro vea
lusitano radom ~ latín ratus
lusitano rurseaico ~ latín rursus
lusitano enetom ~ umbro enetu, latín initum
lusitano lamaticom ~ latín lama
lusitano comaiam ~ umbro kumiaf 'preñada'
lusitano Peidurta ~ latín Peturtius 'cuarto'
lusitano Ocrimira 'monte del río Mira' ~ latín ocris 'monte pedregoso', umbro ocar.
Ya Michelena, observaba que “en la medida en que se conoce la lengua lusitana parecería antes itálico que céltico”[10] y Villar es mucho más explícito cuando, refiriéndose a la lengua lusitana, expone que “con gran probabilidad es una variedad nueva de lengua itálica, con rasgos específicos que la hacen diferenciarse por una parte del latín y por otra del osco y el umbro”.
Por último, y tras la aparición de la nueva inscripción de Arronches, que incide en la presencia de /p/, sonidos aspirados y /f/, José Mª. Vallejo[11] concluye en que no existen ya grandes dudas de que el lusitano no pertenece al grupo de las lenguas célticas.
Descripción lingüística
Consonantes
- IE *p > p: Frente al céltico, conservación de *p indoeuropea: porco-, latín porcus, antiguo irlandés orc. Oipaengia (Castelo Branco) 'diosa protectora de las ovejas' < *owi-peh₂n-ika. Coropotio (Cáceres) 'señor de la guerra' < *koro-poh₂ty-o (antiguo islandés herföðr). Paugenda 'pequeña' (Coria, Braga y Viseu) < *peh₂uk-entā, latín paucus < *peh₂uk-o-. Poemana 'protectora' (Lugo) < *poh₂i-mn-a, latín Iuno Pomana, Lituano piemuo 'pastor' < *poh₂i-men.
- IE *b > b: Común al latín y céltico. treba 'habitación, poblado' < *treb-ā. Céltico común treba.
- IE *bʰ > b: Frente al latín, en algunos casos, y en concordancia con el céltico. Albo-ocelo (*albʰu-okelo-). 'promontorio blanco' (Viseu, Vila Real). Dativo plural en -bo: deibobo 'para los dioses' (Viseu) < *deiwo-bʰo.
- IE *gʷ > b: Bovana, Bovecius < *gʷou-i-k-y-os. Coincide con el céltico (bou) pero no con el latín (bos, bovis se considera préstamo del sabino pues en latín cabría esperar *us, *vos.
- IE *gʰ > h- > 0-: Frente al céltico y en concordancia con el resultado latino (h-): oilam erbam 'oveja de hierba, ya criada', erba < *gʰer-wā. Latín herba < *gʰer-dʰā. La etimología es seriamente discutible.[12]
- IE *gʰʷ > b: Bormano 'termal' (*gʰʷorma-no-), véneto Formio < *gʰʷorm-y-o.
- IE *dʰ > d: Roudeaeco 'de Rouda = de la Roja' (Cáceres) < *roudʰ-y-aik-o-. Coincide con la solución del céltico (irlandés antiguo ruad) y difiere de la latina, que (al menos tras u-) hace -b: rubeus <*rufios < *roudʰ-y-os.
- IE *ns > ss/s: Assaeco < *Ansaeco < *n̥s-aik-o- 'favorable, propicio', Asseconia (top.) < *n̥s-ek-on-y-ā (estos topónimos están en relación con el britónico aissicunia y el ogámico assiconia: cf. De Bernardo Stempel, 2002). Cosoe < *Consuei < *kom-dʰ-t-wei (entre los astures Cossue). El resultado fonético propuesto por B.M. Prósper presenta dudas, puesto que la pérdida de la laringal es anómala. La forma *kom-dʰH-t-u podría dar lugar a los numerosos topónimos Condado del noroeste, relacionados con los galo-britónicos Condatus y Condate (cf. igualmente los antropónimos del NW peninsular: Condisa (Chaves) y Ancondei (Xinzo de Limia, Orense). El teónimo sabino podría partir de una forma *kom-sew-yo-s > *kom-su-yo-s > *kom-su(u)-s tras igualarse al paradigma de tema en -u sacral en la formación de teónimos latinos (cf. COZEVIOD, CONSEVIO, CONSUVIUS en inscripciones sabinas).
- IE *kʷ > p: Evolución similar al celta-P (galo-britónico y posiblemente el astúrico) y osco-umbro: Peidurta < *peturto 'cuarto' < *kʷetur̥-tó, Puppid < *kʷodkʷid 'partícula interrogativa idéntica al sánscrito káścit < *kʷodkʷid y paralela al osco pitpit < *kʷidkʷid, que presenta la misma asimilación *dp > pp que el latín *quidpe > quippe.[13] Petravioi < *kʷetur̥- 'cuarto'. Nótese la relación de Pumpi < *kʷinkʷe < *penkʷe 'cinco' con el galés moderno pump 'cinco' y osco-umbro pompe 'cinco'. Así, pumpi-canti (inscripción de Arronches) sería literalmente 'quinientos' según B.M. Prósper y Fco. Villar. Ampilua 'sirvienta' < *h2mbhi-kwel-uā, latín anculus 'sirviente' < *h2mbhi-kwol-o (EDL:41), antiguo irlandés caile 'sirvienta' < *kwlo-ia.[14]
- IE *k´w > kk: Iccona < *ek´w-onā (gálico Epona).
- IE *p...kʷ > p...kʷ: A diferencia del latín, galaico y celta, el lusitano no conoció la asimilación *p...kʷ > *kʷ...kʷ: *penkʷe, latín quinque, irlandés coic. Al igual que el astúrico, conservó el numeral *penkʷ-to > pento / pinto y ambas lenguas desarrollaron ordinales analógicos innovadores sin equivalentes en ninguna otra lengua indoeuropea: *oktō-wó '8º' > astúrico Pintavius (cfr. Octavius) y *sept-m̥ó '7º' > lusitano Pintamus.[15]
Vocales
- IE *ō > o: Como en latín y frente al céltico, timbre ō en la vocal de apoyo para *eh₃//*oH/*ō (en céltico común -ā-.)[16]
- doenti 'dan' < *deh₃-ent-i (latín dōnum). Compárense éstas con las formas en -ā- airl. 'dan' y celtibérico zaunom 'donado' < *dā-mn-om < *dō-mn-om. Poemana < *poh₂i-mn̥-a 'protectora', Bolosa (Guarda, Indanha y Cáceres) 'flora' < *blosa < *bʰleh₃-sā (latín flora, osco fluusa) frente al astúrico Blaeso / Balaeso < *bʰleh₃-syo 'florido'.
- IE *-ō > -o: Como en latín y frente al céltico que realiza en /u/ (imperativo celtibérico -tuz datuz 'dará' < dh3-tōd), timbre -ō en la vocal final para *eh₃/ō. El imperativo singeieto 'habrá de juntar' < *sem-kih-eye-tōd,
- IE *ai > ai: Conservación del diptongo indoeuropeo *-ai-: praiso participio 'puesto ante, ofrecido' < *praisso < *preh2i-dhh1-tó, cfr. latín praeditum < *preh2i-dheh1-tó, Aecandus 'que lanza, lanzador' (Condeixa-a-Velha, Alburquerque y Trujillo) < *h2eik-not-o.
- IE *ei > ei: Frente al latín (que reduce a /ī/: dīva < *deiwā) y céltico (que reduce a /ē/: dēva < *deiwā) conservación del diptongo indoeuropeo *-ei- al menos en posición tónica: Deiba, Deibo 'dios, diosa'. Sin embargo en posición átona el diptongo parece reducirse eneto participio 'iniciado' < *eneito < *h1en-h1ei-tó, cfr. umbro enetu 3º p. pl. imp. 'ellos iniciarán' < *h1en-h1ei-tōd, latín initium < *h1en-h1ei-t-y-o.
- IE *oi > ui: Frente al latín (que reduce a /u/: uva < *oiwā), conservación del diptongo indoeuropeo *-oi-, en ocasiones con cierre secundario en -ui-: muitio 'intercambiado, donado' < *h₂moi-ty-o-, latín mutuus < h₂moi-ty-o.
- IE *CHC > a: Como en latín y céltico, vocalización en a de las laringales interconsonánticas radom (ac.) 'legal, propicio, medido' < *Hrh1-to, idéntico al latín ratus < *Hrh1-to (EDL:519).
- IE *n̥ > an y *m̥ > am: Como en céltico y frente al latín, realización vocálica de las nasales en grado cero an / am:
- Frente al céltico (ri / ar) y cercano al latín (or), realización vocálica de la sonante líquida en grado cero *r̥ > ur:
- Rurseaico < *ro-wurssaiko- < *re-wurtty-aik-o- < *re-wr̥t-t-y-aik-o-.
- Nurim < *nuryom < *nowuryom < *newuryom < *newr̥-y-om.
- Esta solución defendida por Prosper no es pacífica. La propia autora sostiene un resultado céltico en ar para el epíteto encontrado en Castelo Branco Bandi Arbariaico < *h₂erh₃-wr̥-y-aik-o- (antiguo irlandés arbar 'campo') además de los conocidos casos de formaciones en -briga < *bʰr̥g-ā.
- Frente al céltico (li / la) y cercano al latín (ol), realización vocálica de la sonante líquida en grado cero *l̥ > ul. Posiblemente, mismo resultado para la sonante larga *l̥H:
- Equotullaica '(ciudad) de la tierra de caballos' < *ek´w-o-tuln-aik-ā < *ek´w-o-tl̥n-aik-ā. latín medí-tullium 'tierra interior'. No obstante, el segmento tullium podría ser atribuible al céltico, si atendemos a los teónimos celtíbero tullonium y gálico tullinus.
- Corobulto 'voluntad del ejército' < *koro-wulto- < *koro-wl̥H-to-. Véneto volti, céltico vlati. Este ejemplo entra en contradicción con el antropónimo lusitano vlatico < *wl̥H-ti-ko- de la gens de los Taporos (Villa del Rey, Cáceres) en un ara votiva dedicada a la diosa Nabia.
Otros desarrollos
- Como en latín (Iūlius < *diou̯elo < *dyeu̯-elo, rusticus < *rou̯estiku, clueo < *klovo-yo < *kleu̯o-yo, pluo < *plovo < *pleu̯-o, ius < *iovos < *h2ieu̯-o, ruo < *rovo < *h3reu̯-o) y frente al céltico (Verclovius < *uper-kleu̯o-yo) y astúricos (zoela < *diou̯ela < *dyeu̯-ela y Ioviono 'leal' < h2ieu̯-y-h3on-o), evolución de los grupos -eu̯o- > -ou̯o- > ū y -eu̯e- > -ou̯e- > ū. Cosu (Viseu y Porto) < *Cosseu̯o, (entre los astures Cosiovo, Villablino (dat. Cosiovi) y entre los callaicos Cosivo, Nogueira).
- Caída de la dental en el grupo *dyeu̯/dyou̯-, rasgo que comparte únicamente con el latín. Lusitano Ioveai < *dyeu̯-(i)yai, latín Iouis < *dieu̯-is, osco Diúveí.
- Este rasgo es una isoglosa que lo separa de la lengua de los astures, cuya realización con resultado fricativo es la propia del celtibérico: Zoela < *Dio(u̯)-ela, latín Iūlius < *Dio(u̯)-elo.
- Sin embargo si nos atenemos a EWC 2009:159 observamos que iovernoi es un étnico en Irlanda, ioviaco (oc. 34, 37) teónimo en la Galia, ioviaco(IA 24.3) topónimo en Austria, ioviacum (Eugippius, Vita Severini 24,1.) nombre de lugar en la Galia; iovia era el nombre de una de las siete islas de Avalon y similar al nombre de lugar iovia (IA: Ludbreg, Croacia); iuvavum (IA 235.4, 256.7, 258.6) o iovavi (Tab Peut.) es hoy Salzburgo además de señalar un pagus iovista en Pannonia, etc., poniéndolo en relación con el IE *yew-ya- (IEW 138-39): scr. yavya 'río, corriente, canal', a.persa yauviyä 'canal'.
- Caída de oclusiva /g/ en posición postnuclear del grupo -rg-:
- Caída generalizada de -g- en contacto con -i-, al menos en el área galaica:
- Sesmo (ɔ) y Sesmaka < *sesam-akā < *segʰ-ism̥-akā. En Vadinia Segisamo, Celtiberia Segisama. Entre los astures Segisamo y Segidiaeco 'de Segidia'. Entre los célticos de Beturia Segida (Badajoz)..
- Beriso < *bʰerǵʰ-y-so- (seguramente el actual Birizo. Entre los astures Bergidum, y Bergiso (actual Berdicio, Berzizo en la documentación medieval).
- Seilio (Beja y Cáceres) < *se(g)-ilo-. (Segilia y segilo en celtiberia).
- Mailo (Évora, Cáceres) < *mh₂e(g)-ilo-. (entre los astures Magilo, y entre los célticos de Beturia Magilancum.). Maelgeino 'hijo de Mailo' < *mailgeno < *magilogeno.
- -breaego < *-bʰr̥(g)-y-aik-o-.
- Otros casos de caída de oclusiva -g- en posición intervocálica:
- Brialeacui < *Brialia (Castelo Branco) < *bʰr̥(g)-al-y-aku-ei. Sin embargo entre los célticos de la Coruña Brigantium.
- Meidueno (Orense, Castelo Branco, Cáceres) < *medʰu-gen-o-s, Matueno (Badajoz), Catueno (Cáceres, Castelo Branco, Guarda). Entre los astures Matugeno, y célticos de Beturia Medugeno.
- Betacismo o confusión del fonema labial oclusivo [b] con la fricativa labial [β]. Deiba, Deibo[19] Debarono[20] 'dios, diosa' (cfr. latín diva y céltico deva). También el onomástico Dobitero, Talabus y teónimo Nabia en vez de Dovitero, Talavus y Navia. Fenómeno que también se observa en Renania: cf. naviae/nabiae, Escocia navarus/nabarus y Britania navio/nabione (cf. EWC 2009: 623-24).
- Sin embargo, se aprecia en ocasiones pérdida de la semivocal w > Ø ante vocal. Donde cabría esperar *obila, se constata oila < *owilā, 'oveja', cambio que comparte con los astures y cántabros (Na(w)ilo, No(w)anius, Pinta(w)ius, Tala(w)us, etc.) pero que no encontramos en celtibérico. Esta lenición es igualmente habitual en gálico tardío (noio < novio, doiro < dowiro) y en irlandés oí 'oveja'.
Sintaxis
A diferencia del latín, celtibérico, galo y lepóntico (Sujeto objeto verbo o SOV), y del celta insular (Verbo sujeto objeto o VSO), el lusitano presentaría un orden Sujeto verbo objeto (SVO): Veamnicori doenti angom lamatigom Crougeai: 'Los veamnícoros dan (en sacrificio) un ango(?) de Lamatis para Cróugea'.[21]
Propuesta de declinaciones
El autor José Cardim Ribeiro ha propuesto una declinación para el lusitano:[22]
| Temas en -a | Casos | ejemplos |
| nominativo | oila, crougia | |
| acusativo | oilam | |
| dativo | oilai, crougiai |
| Temas en -o | Casos | ejemplos |
| nominativo | porco | |
| acusativo | porcom | |
| dativo | porcoi |
| Temas en -i | Casos | ejemplos |
| nominativo | reve | |
| acusativo | revem | |
| dativo | revei |
Textos
Se conocen solo cinco inscripciones lusitanas muy tardías inscritas sobre piedra todas en alfabeto latino. Anteriormente al período romano no había existido una epigrafía lusitana propia. Las dos principales inscripciones fueron en territorio portugués en Lamas de Moledo, Cabeço das Fraguas, la tercera inscripción procede de Arroyo de la Luz (España). Recientemente, una nueva inscripción ha sido encontrada en Ribeira da Venda, al norte de la villa de Arronches (distrito de Portalegre, Alto Alentejo), en Portugal.[23]
A todos ellos habría que añadir una inscripción recientemente hallada en Viseo[24] escrita en lengua mixta, donde la expresión de las divinidades está en lengua lusitana y la del dedicante y formulario votivo en latín. Esta posibilidad de aceptar la existencia de epígrafes mixtos, que muestran claras marcas de desinencias flexivas indígenas no asimilables a las latinas, ha llevado a algunos autores[25] a proponer la misma categoría de epígrafes indígenas (o mejor mixtos) algunas otras inscripciones como las de Aguas Frías,[26] Arroyomolinos de la Vera[27] y Santa María da Ribeira (Ginzo de Limia, Orense).[28]
A continuación los textos conocidos:
| Lamas de Moledo[29] : | Arronches: | Viseu: |
RUFUS ET | [- - - - - - - -] XX • OILAM • ERBAM | DEIBABOR |
| Arroyo de la Luz (I y II): | Arroyo de la Luz (III): |
AMBATVS |
| Cabeço das Fraguas: | interpretación A. Tovar[30] | |||||||||||||||||||||||||
OILAM TREBOPALA | [se sacrifica] una oveja para Trebopala Los pésures o pesuros (en latín, PAESVRI) eran un pueblo ibérico prerromano dependiente de los Lusitanos. Los presuros vivían entre los ríos Duero y Voga, en el centro norte de Portugal.
Según F. Russel Cortéz los pésures hablaban una lengua mediterránea. En la posición geográfica de los pésures concuerda con Tovar, aunque Alarcón los sitúa en parajes más al norte. Cortez los clasifica como un pueblo pre-celta, perteneciente al sustrato mediterráneo de la Edad de Bronce. Los taporos (en latín, TAPOLI) fueron un pueblo ibérico prerromano del tronco de los Lusitanos. Vivían al norte del Tajo, en la zona fronteriza actual de España y Portugal. La llegada de los romanos supuso el fin de esta civilización.
Viriato —o Viriathus en latín, tal como fue recogido en las fuentes romanas— (muerto en 139 a. C.) fue un líder lusitano que hizo frente a la expansión de Roma en Hispania a mediados del siglo II a. C. en el territorio suroccidental de la península ibérica, dentro de las llamadas guerras lusitanas. Su posición al frente de los lusitanos tenía al parecer una naturaleza electiva, es decir, no era hereditaria, sino que se debía a sus éxitos militares.[1] Consciente de que los lusitanos por sí solos no podrían derrotar a la República romana, Viriato estableció alianzas con otros grupos celtas, como los celtíberos, incluso lejos de los territorios de Lusitania y Turdetania donde luchaban sus ejércitos, para inducirlos a rebelarse. Lideró su ejército, apoyado por la mayoría de tribus lusitanas y vetonas, así como por otros aliados celtas e íberos, a varias victorias sobre los romanos entre los años 147 y 139 a. C., antes de ser traicionado y asesinado mientras dormía. Se le ha llegado a considerar como «el terror de Roma».[2] Por su parte, Theodor Mommsen dijo de él: «Parecía como si, en aquel tiempo totalmente prosaico, hubiera reaparecido uno de los héroes homéricos».[3] BiografíaFuentes primariasLas fuentes para el estudio de Viriato son todas clásicas, de historiadores romanos, y entre ellas destacan la de Apiano y la de Diodoro de Sicilia. Mientras que la obra del primero se centra más en una enumeración cronológica de hechos, dando especial importancia a lo militar, la del segundo tiene más bien «una finalidad moralizante y dramática», idealizando la figura del líder lusitano.[4] También escribieron sobre él Eutropio, Orosio y Suidas, Tito Livio y Floro. OrígenesNacimientoLa bibliografía disponible sobre Viriato no permite determinar ni su lugar de nacimiento ni la fecha de este, no quedando claro si la procedencia geográfica del líder lusitano se correspondía a los actuales territorios de Portugal o España.[5] Hay autores que barajan la Beturia —suroeste peninsular, entre los cursos medios e inferiores de los ríos Guadiana y Guadalquivir— como posible origen de Viriato.[6] Investigaciones marginales a caballo entre los siglos XIX y XX llegaron incluso a situar la zona de influencia de Viriato entre los ríos Ebro y Tajo:[7] Anselmo Arenas López publicó en 1900 una obra titulada Viriato no fue portugués si no celtíbero [sic] en la que relacionaba erróneamente a Viriato con la tribu de los lusones en lugar de la de los lusitanos,[8][9] mientras que hacia 1926 M. Peris lo describía como un ibero valenciano.[10][11] Un lugar supuestamente usado como refugio por Viriato habría sido el denominado Monte de Afrodita o de Venus, que el historiador alemán Adolf Schulten situó en la actual sierra de San Vicente.[12] En Portugal la opción tradicional —sostenida por Schulten— era la de que Viriato tenía su origen en los Montes Herminios, asociados a la actual Sierra de la Estrella,[13][14] barajándose también que su procedencia estuviera circunscrita a los límites de la antigua provincia portuguesa de la Beira Alta.[15] Sin embargo, más recientemente se ha propuesto su nacimiento en el sur del actual Portugal, junto al océano Atlántico, en la región del Alentejo.[13][16] Existen autores que ponen en entredicho la pertenencia de Viriato a los lusitanos, en el sentido de que en aquel entonces el término lusitano pudiera englobar a otros pueblos, como a los célticos.[17] El aviador militar y posterior académico Alfredo Kindelán, ante la duda sobre el origen de Viriato, sentenciaba en 1958 «Bien está donde está. Para mí, como para el ínclito Oliveira Martín, tanto monta Portugal como España».[18] Según la mayor parte de las fuentes, en especial Tito Livio, Viriato era originalmente un pastor que se hizo cazador y soldado.[19] Otras fuentes proponen que pertenecía a la clase de los guerreros, la ocupación de la élites gobernantes lusitanas. Para Apiano, fue uno de los guerreros que escapó de la encerrona del pretor Servio Sulpicio Galba a la flor de la juventud lusitana descrita más adelante. Según él, Viriato fue no un jefe hereditario, sino uno elegido por ser el «que mayores dotes de mando había tenido entre los bárbaros y el más presto al peligro atrevido (...) y el más justo a la hora del reparto del botín», lo que hizo que durante los ocho años de guerra su heterogéneo ejército no se le rebelara jamás y fuera «el más resuelto a la hora del peligro».[20][21] Sea cual sea el caso, los autores romanos se refieren a él como el dux del ejército lusitano y como el adsertor —protector— de Hispania,[22] o como un imperator —conductor—[23] de las tribus lusitanas y celtíberas.[24] NombreEl nombre de Viriato deriva de la palabra céltica, o bien íbera, «viria», torque, un tipo de adorno característico de los guerreros célticos. Es, pues, equivalente al latino Torquatus.[25][26] AlzamientoDurante el s. III a. C. Roma comenzó la conquista de Hispania durante la segunda guerra púnica, cuando el Senado envió un ejército para bloquear la llegada de refuerzos a Aníbal, que estaba en Italia. La conquista duró doscientos años, y la guerra lusitana es una de las mejor documentadas de dicho periodo. La primera incursión de Roma seria en Lusitania tuvo lugar en el 185 a. C.[27] Ante los constantes ataques de los ejércitos romanos a los lusitanos, con los que el pretor Marco Atilio Serrano había firmado un tratado de paz[28] en 151 a. C. —que los lusitanos rompieron rápidamente—[29], una comitiva de estos —30 000 según las fuentes—[30] acudió en son de paz ante Galba, el cual les prometió un reparto de tierras. Alegando tal propósito, los dividió en varios grupos y mató a traición a muchos de ellos —de 8000[31] a 9000[32]—, tras lo cual envió a los supervivientes a las Galias como esclavos, prisioneros que sumarían un total de 20 000 lusitanos.[32][33] Entre los pocos lusitanos —unos 1000[32]— que consiguieron huir de la matanza se encontraba Viriato.[33][34][35] Galba sería más tarde juzgado por el Senado de la República romana pero resultaría absuelto.[36] Así pues, esta pobreza de la tribu lusitana, unida a la afrenta sufrida por la masacre de Galba, hizo rebelarse a Viriato.[30] Campañas contra RomaPrimeras victorias (147 a. C.-145 a. C.)
En el año 147 a. C. Viriato y un contingente de 10 000 lusitanos supervivientes decidieron hacer una incursión en la Turdetania,[38] aunque serían cercados —en los alrededores de Urso—[38] por el ejército del pretor Cayo Vetilio, quien les ofreció una propuesta de paz que sería rechazada por Viriato debido al temor a un incumplimiento del pacto por parte de los romanos.[38] Finalmente Viriato y los lusitanos lograron invertir la situación, al conseguir huir del cerco de Vetilio y emboscar a sus tropas supuestamente en el desfiladero del río Barbesuda,[39] con lo cual lograron infligir 4000 bajas al ejército de Vetilio y derrotar al pretor.[39][34] Un guerrero lusitano acabó con la vida de Vetilio al tomarlo por un soldado sin valor, ante la vejez y gordura del romano.[40][41] Esta derrota de Vetilio tendría lugar cerca de la polis de Tribola y permitió el saqueo posterior de Carpetania por parte de los lusitanos, así como ataques a destacamentos romanos en el Guadiana y el Tajo,[30] además de suponer el encumbramiento de Viriato como líder lusitano.[42] En el año 146 a. C. Viriato consiguió nuevas victorias militares contra el pretor Cayo Plaucio, en Carpetania,[43][30] y el gobernador de la Citerior, Claudio Unimano.[30] Se cita el año 146 a. C. como la fecha en la que Viriato supuestamente habría atacado la ciudad prorromana de Segobriga, identificada por Schulten en el yacimiento de Cabeza del Griego, cerca de la actual Saelices (Cuenca).[44] Podrían haber sido también por estas fechas que tuvieron lugar las difícilmente datables expediciones viriáticas contra la comarca del Ebro mencionadas en fuentes.[45] Apiano afirmó que el caudillo, durante la batalla contra Plaucio, se retiró estratégicamente a un monte llamado de Venus o Mons Veneris.[46][47] A él acudió de nuevo tras batallar contra Quintio, quien inicialmente rechazó a Viriato, pero solo para caer en una emboscada del lusitano que terminó con la expulsión de toda su guarnición (App. Iberike, 66).[48] Este cerro ha sido relacionado hoy en día con el cerro de San Vicente, en virtud a hallarse al norte del Tajo, al cultivo de olivos y a su carácter de atalaya natural.[48]
Durante estas campañas, como se menciona, Viriato venció tras Vetilio al mencionado Plaucio cerca de Viseo, entre el Duero y el Mondego,[50] a Claudio Unimano cerca de Ourique[51] —tras lo cual, según Floro y Orosio, Viriato se haría con los estandartes romanos y decidiría colocarlos a modo de trofeo de guerra en lo alto de las montañas—[52] y a Cayo Nigidio, gobernador de la Citerior.[53][52] En el apogeo de estas campañas contra Roma, los lusitanos y sus aliados controlaban una gran parte de la Ulterior y el sur de la Citerior.[54] Guerra abierta (145 a. C.-140 a. C.)El año 145 a. C. supuso cierto punto de inflexión en el desarrollo de las guerras lusitanas, puesto que Roma, tras acabar la guerra contra Cartago, podría destinar más tropas y atención a la provincia de Hispania.[55] Quinto Fabio Máximo Emiliano —que sustituyó a Cayo Plaucio, desterrado por sus fracasos militares—[56] trajo nuevas tropas e instaló su centro de operaciones en la ciudad de Orsona[57][56] para reforzar al gobernador de la Citerior, Cayo Lelio el Sabio.[58] Estos refuerzos, así como la experiencia militar de Emiliano, ocasionaron la retirada de Viriato en el año 144 a. C., con lo que tuvo que ceder las principales ciudades dominadas por los lusitanos en el sur de la península,[59] tras lo cual se replegaría a la ciudad de Baikor —que Schulten relacionó con Baecula, la actual Bailén,[58] aunque puede también asociarse con Baena—[60]. Sin embargo, Emiliano regresó a Roma sin haber conseguido capturar a Viriato, y la mayor parte de sus refuerzos terminarían perdiéndose en escaramuzas y emboscadas en Orsona y Pax Iulia.[61] A fin de reparar sus fuerzas, Viriato logró extender aquel mismo año la revuelta a la Celtiberia con la participación de arévacos,[62] tittos y bellos, ya que hasta entonces sólo habían tomado parte mayoritariamente lusitanos y vetones,[63] lo que dio inicio a la tercera guerra celtíbera. Durante los años posteriores, a pesar del ataque de Lelio, Viriato hostigaría a los romanos citeriores liderados en 143-142 a. C. por el cónsul Quinto Cecilio Metelo y el legado Quinto Cocio Aquiles, y conquistaría la ciudad de Itucci o Tucci —la actual Martos[30] o bien Tejada la Vieja[64]— y la región de la Bastetania.[30][64]
Tras una serie de victorias de Viriato contra los ejércitos romanos,[66] con continuas correrías y razzias lusitanas alrededor de 143 a. C.[67], los romanos enviaron al cónsul Quinto Fabio Máximo Serviliano con un número mayor de tropas y con elefantes —18 000 unidades de infantería y 1600 de caballería, así como 10 elefantes y 300 jinetes numidas enviados por el rey Micipsa—[68]. Este empezaría liberando ciudades del sur de Hispania como Itucci para continuar en persecución de Viriato hacia Lusitania, teniendo que demorarse al sufrir entonces el ataque de los capitanes Curio y Apuleyo, de quienes se sospecha que no serían sino desertores romanos, pero que en cualquier caso comandaban una gran fuerza de bandidos lusitanos. Aunque con grandes dificultades, Serviliano les derrotó y acabó con la vida de Curio.[69] Viriato terminó cercando finalmente a Serviliano cuando este se encontraba asediando a su vez la ciudad de Erisana (tradicionalmente identificada con Arsa, cerca de la actuales Zalamea de la Serena o Azuaga).[70] El líder ibero entró en el recinto a escondidas y realizó una incursión nocturna que acorraló al ejército del romano.[69] En esta situación de superioridad el caudillo forzaría a Serviliano a firmar un acuerdo de paz en el 140 a. C.,[71][72] ratificado por el Senado romano.[30] En este pacto —foedus— se otorgaba la independencia a las tierras de Lusitania poseídas por Viriato,[68] los romanos reconocieron a Viriato como dux (jefe) de los lusitanos y le otorgaron el título de amigo del pueblo romano («amicus populi romani»).[68][73] Las motivaciones de Viriato para firmar la paz con Serviliano podían obedecer a unas posibles pretensiones del caudillo de lograr convertirse en una especie de rey de una Lusitania independiente y en paz con Roma, así como al hartazgo de la guerra que se habría generalizado entre sus gentes.[74][75] Reemprendimiento de la guerra (140 a. C.-139 a. C.)El foedus con los lusitanos sería visto con malos ojos por otros generales romanos —deformem pacem[76]—, por considerarlo una cesión inaceptable y vergonzosa ante Viriato,[68] y Serviliano sería sustituido por su hermano Quinto Servilio Cepión, que reanudaría la guerra en la región previo permiso del Senado.[30][68]
Tras la llegada de Cepión, se recoge que Viriato huyó de Arsa hacia la Carpetania. Cepión se adentró profundamente en Hispania en pos del caudillo, en territorios pertenecientes a las tribus de los vetones y los callaicos. Viriato tuvo que hacer frente también al hostigamiento por parte de las tropas de Marco Popilio Lenas desde la provincia Citerior.[78] En esta situación el líder lusitano se vio finalmente obligado a negociar con Roma, a través de Popilio Lenas,[79] quien exigió a Viriato la entrega de desertores, así como de las armas, a lo cual este se negó, retirándose.[80] Sin embargo, en el año 139 a. C. Viriato tuvo que volver a intentar pactar con Roma, esta vez directamente con Cepión.[80] El caudillo habría enviado a los turdetanos Audax, Ditalco y Minuro como embajadores.[ | |||||||||||||||||||||||||




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